Nadie en el faro de Alejandro
Vive Loco y Muere Cuerdo
Acerca de
Mi diario no es una obra maestra, ni siquiera un ensayo magistral sobre la sociedad actual en la que vivo, es sólo la historia personal de un chico normal. No pretendo que sea un relato literario soberbio, sólo un trozo de mar donde gritar mis llantos, mis alegrías. En definitiva un pequeño faro donde alumbrar todos mis sentimientos y arrojarlos al mar.
Sindicación
 
El novio de Lara Croft



Primera parte

Viaje al centro del duende

Existe tres clases de viajeros: el que viaja para conocer lugares, el que viaja para conocer personas, costumbres y culturas, el que viaja para conocerse.

Hay dos tipos de viajes; los viajes externos, viajas a través de las distancias físicas, entre ciudades, pueblos y países. Los viajes internos, viajes a través de un enriquecimiento personal, en el que algo en nosotros ha cambiado profundamente, hemos alterado algo de nuestra configuración desde el punto de partida de un viaje, al punto final. Una evolución personal, un aprendizaje cualitativo que sólo alcanzamos con un billete de ida y vuelta.

Empecé este viaje, por necesidad, porque cuando paso una depresión, como actualmente, unida la astenia primaveral o veraniega –haberlas haylas- , necesito viajar, hacer uno de esos viajes externos para poder realizar un viaje interno que me mantenga a flote en la marejada. Recomponer el eslabón perdido, con suturas turísticas.

Preparé mi viaje, trabajando en tres sitios distinto. Por la mañana en un supermercado, por la tarde-noche en un bar-pub y los fines de semanas en una discoteca por las noches y por las mañanas o tardes iba como camarero de sala cuando me llamaban.

Me hallaba en el bar, sentado detrás de la barra, mientras algunos clientes platicaban mientras tomaban sus cervezas. Era media tarde, apretaba el sol con pura rabia, quejándose sobre nuestras extenuadas pieles. Trascurría con suma tranquilidad la tarde, el tedio de las horas muertas aletargaba el desparpajo de los consumidores. Encima de la barra tenía mapas, libretas, agendas, una guía… con lo que trazaba mi ruta, de lo que iba a ser mi viaje mochilero en moto, desde Valencia hasta Cádiz bordeando la costa.

Unos tacones se arrimaban gatunamente hacía mí…

Continuará


Nota: Desafío 2



 
Comentario:


No tengo espacio para contar el viaje del 600. Un abrazo, Kent.

 
Comentario:

Chulo cuenta el viaje del seisciento.
 
Comentario:


Nanny-Ogg: Lee hija mía, lee ;P Ya veo que no soy el único que no le hace gracia los payasos jeje. A mí no me das la lata, tranquila. Bicos.

Malena: Fusión. Gracias por el regalo. Daba miedo IT eh? jeje. Voy a montar un club, club no Ronald MacDonalds. Bicos.

Maribel: La espera desespera eh pero lo bueno se hace esperar. Bicos.

 
Comentario:
mmmmmmmmm, me suena ese desafío ;)

Un viaje en moto con destino Cái y bordeando la costa debe ser algo grande, pero claro, asoma la de los tacones gatunos... misterio

Quiero la continuación, yaaaaaaaa

Besos, motero


 
Comentario:
Todos los viajes tienen algo de ambos, a veces más, a veces menos... Qué intriga¡

Te regalo a Maese Cámara, todo tuyo.

Hablando de payasos... no me terminan de simpatizar del todo a mi tampoco¡ :DDD
Antes del de It, ya me pasaba, son muy inquietantes, algunos de ellos. También odio a Ronald McDonald, que se parece mucho, bueno, y a las hamburguesas también, si a eso vamos jajaja
 
Comentario:
No conocía el cuento de Maupassant. Realmente poco (o nada) conozco de Maupassant. Tendré que ponerme a conocerlo :)

Gracias

Ah, no eres el único al que los payasos daban miedo.
El payaso de It me hizo tener pesadillas.
Odio a Ronald McDonald :D

Y ya te dejo que menuda lata estoy dándote esta noche :D

Besos
 
Comentario:

Chincha rabiña jejeje.

Los payasos me daban pánico y luego yo era el hazmerreír de todos. Bola de Sebo es el título del cuento que encumbró al autor francés Guy de Maupassant.

Bicos.

 
Comentario:
Un viaje exterior puede transformarse en un viaje interior... ahora me quedo con las ganas del resto :P

(No creas, a mí los payasos también me parecen un tanto terrorífico. Por cierto, no pillo ¿bola de sebo?)

Besos
No