Waku Waku Casero
Aquell@s que me conocen dicen de mí que soy lo más raro que se han echado a la cara. (Risas). Ellos se excusan diciendo que tengo aficiones, vivencias, pensamientos muy variopintos, y como nunca encajo en ninguna etiqueta establecida, por ejemplo las aficiones: me gusta el bricolaje, cocinar (aunque sea mi trabajo para mi sigue siendo un placer), pesca, la jardinería… muy clasicote como dirían algun@s… pero tengo otras aficiones un poco menos tradicionales, como la maquetería, surf, senderismo, los trenes, las cometas, cómics (realizados por mi mismo), miniaturas, legos, origamis (se me daba bien, últimamente abandonada tengo esta afición) … tranquilos que tengo otras mucho más frikis y hasta ilegales, como hace un año que fui radioaficionado o lanzar al aire emisoras ilegales (prometo que soy bueno y que lo hice una vez y de casualidad … bueno alguna que otra vez pero la primera vez fue por pura casualidad y no sabía que era ilegal … ejem) y tengo otras como ver hentai (erotismo en el manga o en el anime, que os estoy viendo consultar a San Google y aunque los hay muy pornográficos, a mi sólo me gustan los eróticos, aunque no os vayáis a creer que me paso todas las horas viéndolo que tampoco) que no me avergüenza pero que tampoco voy comentando por ahí con orgullo. Tengo otras que no diría ni aunque me torturasen en el sentido más literal.
A lo que iba, cuestionado por esto de las aficiones, me preguntaron que si me gustaban los animales, y aunque estuve mucho tiempo viviendo solo, actualmente vivo con una dama de cuatro patas que se llama Luna. Este es un repaso sobre algunos de los bichos, bichillos y bichejos que han pasado por mi aciaga vida.
Los perros de mi vida:
Un Alano español, usado en su mayoría para la caza de jabalíes por mi padre, murió a los cinco años, atropellado por un Land Rover verde. Se llamaba Alnel. Llegó a mi querido hogar trianero, siendo yo un bebé, y sino recuerdo mal, fue un regalo de un cazador a mi padre, también cazador, tendría varios meses. Con seis meses fue adiestrado por un profesional y siempre acompañado por el dueño; mi papá. Mi padre lo adiestró para la caza y para ser un buen animal de compañía.
Sé que muchos creen que ser cazador es una brutalidad... pero lo cierto es que por culpa de los cazadores furtivos, los cazadores responsables se han llevado una mala fama inmerecida. Mi padre siempre respetó los cotos y los cupos de caza, ya que ellos son los primeros interesados en que la caza y los animales no desaparezcan, pero siempre hay algún irresponsable que va en contra de la coherencia. Aunque yo nunca he sido cazador, mi padre siempre predicaba la caza responsable: respetar especies protegidas, los cupos, las temporadas y los lugares permitidos, así como no cazar jamás crías, preservar siempre las especies y el entorno.
Alnel fue un buen perro y murió atropellado como he dicho anteriormente, mi padre siempre sospechó de algún cazador celoso, por la maestría del perro en la caza de jabalíes.
Una Golden Retriever, usado como cobrador en la caza por mi padre, murió con diez años. Se llamaba Canela. Llegó a nuestra vida, gracias a la manía que tenía mi padre a sacar la basura a las tantas de la noche, fuimos a tirar la basura un domingo por la noche con un frío que hasta la nieve buscaba la calefacción. Allí recién nacida estaba ella, con unos ojos enormes, llorando tan despacito que un poco más y no la escuchamos. Sino la hubiésemos recogido se habría muerto de frío. Alguien se había desecho de ella, seguramente de una camada recién parida. Para que luego digan que sólo abandonan animalitos sin raza, pues hay más abandonos de raza que los de sin raza, se los regalan y luego los abandonan cuando se les pasa el capricho o les molestan para irse de vacaciones. Los animales no son un capricho, es una responsabilidad.
La metimos en casa, la reanimamos para que entrara en calor y le dimos leche usando un guante de fregar como tetina, pasamos la noche en vela los tres cuidándola, hasta que al día siguiente la llevamos al veterinario, le hizo una revisión, nos hizo la cartilla oficial, le puso las vacunas correspondientes, la llevamos al ayuntamiento a registrarla.
Cuando cumplió seis meses, mi papá la llevó a adiestrar, era importante que el dueño estuviese siempre con ella en los cursos de adiestramiento, al mismo tiempo iba siendo adiestrada para cazar por mi padre, primero como cobradora y luego de muestra, y aunque era muy buena en esta ultima, lo cierto es que hizo su especialidad en la primera. Luego fue registrada en el Lofec y le hizo el pasaporte canino.
Era dócil y una perra muy buena, muy lista. Era un encanto de perro. Murió de forma natural, tranquilamente durmiendo. La llamábamos Canela por su color, y porque era muy dulce pero al mismo tiempo tenía mucho genio e ingenio cuando hacía falta, sobretodo en la caza.
Una Clumber Spaniel, el perro favorito de mi infancia y parte de mi adolescencia junto con la Golden, una perra blanca preciosa, mi padre la usaba para muchas cosas junto a la caza. Vivió trece años. Se llamaba Ada.
La recogimos de unos criaderos. Era la mejor perra que he tenido en mi vida. Si hubiese sido mujer, ella habría sido mi cómplice ideal. Leal, dulce, emotiva, comprensiva… siempre tenía un gesto perfecto para cualquier cosa. Si estabas triste, se tumbaba a tu lado para que la pudieses abrazar, te rodeaba con esa calidez que reconfortaba. Si estabas alegre, era un arco iris acrobático, parecía hasta que sonreía. Si estabas desesperado, te lamía, como queriendo ayudar a cicatrizar las heridas, absorber las lágrimas y limpiar de ti, todo el dolor.
Me acompañaba en lo que hacía, si pintaba, ella se ponía a mirar como si fuera una entendida en pintura, incluso inclinaba la cabeza de un lado al otro, un gesto que siempre entendía, a veces hasta posaba para mí, coqueteaba conmigo, seduciéndome a través de sus ojos, como una Rita Hayworth canina. Si leía se sentaba a mis pies, escoltándome en el silencio voluminoso de la lectura, coreándome en un compás homogéneo de los suspiros de ambos. Si componía o tocaba, cerraba los ojos como si las notas la acunasen en una placidez gradual. Era la mejor compañía y con ella se me fue una parte importante de mí que nunca fui capaz de reconocer delante de nadie, ni siquiera de mí.
Un mastín español, usado en su mayoría como perro de guardia y pastoreo por mi abuelo, vivió unos doce años aproximadamente. Se llamaba Ostos. Era un perro muy bonachón, y me encantaba tumbarme encima de el, mientras intentaba abarcar con mis pequeñas manos tanto cuerpo.
Un podenco andaluz, el perro preferido por mi padre para la caza, vivió once años y medio. Se llamaba Gunda por el héroe Gundamur.
Un perro de agua español, usado en multitud de ocasiones por mi padre para la caza e increíblemente para la pesca, no veáis como pescaba el gachón. Era junto el Golden el perro más completo que hemos tenido en casa. Se llamaba Suso.
Un Rottweiler, mi vecino lo usaba como animal de compañía. Era mi niñero siendo un bebe de dos años, jamás dejaba que ningún extraño se me acercara. Y como me escuchara llorar, ya pudiese estar en la otra punta de la calle que venía raudo y veloz a comprobar que estuviese bien. Murió cuando a mis once años, seguramente debido a un golpe de calor, eso le dijo el veterinario a mi vecino. Se llamaba Nes.
Una Collie Rough de mi vecina Carmen.
Un pastor alemán de mi tío.
Un Englinsh Springer Spaniel de mi tío, usado para la caza, ya que es una de las mejores razas para ello y el preferido por muchos cazadores, incluyendo mi tío.
Una Border Collie de mi tío
Un labrador Retriever, murió de alguna enfermedad que el veterinario no pudo concretarme, tenía tres años. Se llamaba Fausto.
Una Cocker Spaniel Inglés, se llama Luna y es mi perra.
Los gatos de mi vida:
Una gata persa de mi tía.
Una birmana o sagrado de Birmania como prefieran, de color beige.
Dos gatos comunes, uno amarillo y el otro blanco con manchas negras.
Un ruso azul de mi vecina.
El birmano de mi tío y Daniela.
Una burmilla blanca preciosa de mi prima Vale.
Pájaros de mi vida:
Canarios
Periquitos
Cacatúa blanca
Cotorra
Loro
Otros animales:
Un caballo andaluz blanco llamado Silver.
Firmado: Alejandro
Nota: En los próximos días editaré este artículo, para contar la historia de cada animal, ya que es muy largo, y lo quiero hacer con calma. Cada día será reeditado con más información y biografía de mis animalotes.
Nota 2: Los desafíos serán publicados, así que calma señoras y señores.
Comentario:
Hay quienes dicen que los animales no tienen alma. Creo que los perros la tienen y que quienes opinan lo contrario no han contemplado nunca la dulzura que mana de los ojos de ciertos chuchos y que es fiel reflejo de un alma pura.
Me está encantando este post, gracias por publicarlo y seguir desarrollándolo.
Besos
Me está encantando este post, gracias por publicarlo y seguir desarrollándolo.
Besos
Comentario:
Canela no pudo encontrar mejores dueños, está claro. Frente al abandono por parte de unos desalmados, tu padre supo darte el ejemplo a seguir sobre la manera en que hay que tratar a una mascota que, aunque para algunos sea sólo un juguete de usar y tirar, en realidad es un ser vivo que siete y padece cuando se le trata mal.
Una biografía preciosa.
Besos
Una biografía preciosa.
Besos
Comentario:
Mi perro fue el mejor compañero de juegos de mi infancia. Me acompañó a lo largo de muchos años y le quise tanto que por no volver a sentir el dolor que experimenté con su pérdida, no he vuelto a tener otro. Tal vez con el tiempo me haga con uno, cuando pueda atenderle bien.
Me gustará mucho leer la continuación.
Besos mil
Me gustará mucho leer la continuación.
Besos mil
Comentario:
Sobre las aficiones, que cada uno hace de su capa un sayo, oiga, mientras sea feliz, no?
Los animales son una delicia, también he compartido mi vida con perros, sobre todo, y tengo bonitas historias en el alma, y bonitos recuerdos, son lo mejor, y enseñan muchas lecciones de vida, si uno quiere aprender y escuchar. Pero es cierto que es una crueldad tener un bichico metido en un piso. Hoy día, si no tengo un lugar decente donde tener un perro, y atenderlo como es debido, no pienso volver a tener uno. En homenaje al último, que lo tuve que regalar, y es de lo que menos orgullosa me siento en la vida.
Sobre la caza, estoy contigo, no se si has oido la expresión "cazacantanos", escopeteros o tiradores, los que han dado la mala fama a los cazadores, también he vivido ese mundo y coincido contigo en que el cazador es el primer interesado en conservar la caza y el monte, pero hay cada uno... que estropea sin consideración ninguna, tiran a lo que se mueve, hasta a ellos mismos, si se ponen a tiro, matan perros... en fin, asesinos de la naturaleza, como en todo, hay el buen o mal uso.
Esperaré pacientemente a las historias de tus queridos compañeros y a los desafíos. Esto promete.
Los animales son una delicia, también he compartido mi vida con perros, sobre todo, y tengo bonitas historias en el alma, y bonitos recuerdos, son lo mejor, y enseñan muchas lecciones de vida, si uno quiere aprender y escuchar. Pero es cierto que es una crueldad tener un bichico metido en un piso. Hoy día, si no tengo un lugar decente donde tener un perro, y atenderlo como es debido, no pienso volver a tener uno. En homenaje al último, que lo tuve que regalar, y es de lo que menos orgullosa me siento en la vida.
Sobre la caza, estoy contigo, no se si has oido la expresión "cazacantanos", escopeteros o tiradores, los que han dado la mala fama a los cazadores, también he vivido ese mundo y coincido contigo en que el cazador es el primer interesado en conservar la caza y el monte, pero hay cada uno... que estropea sin consideración ninguna, tiran a lo que se mueve, hasta a ellos mismos, si se ponen a tiro, matan perros... en fin, asesinos de la naturaleza, como en todo, hay el buen o mal uso.
Esperaré pacientemente a las historias de tus queridos compañeros y a los desafíos. Esto promete.
Comentario:
Cuanto perro de raza entre tus animales :D.
El primer perro que entró en mi casa no tenía raza ninguna y costó Dios y ayuda que se quedara porque mi padre no quería animales (un perro que tuvo se lo atropelló un coche, un gato se lo mataron de un tiro). Y ahora es mi enana la que quiere perrito y sus padres se lo niegan: el husband porque dice que es una crueldad tener perros en pisos y yo porque, la verdad, he visto morir a tantos animales ya que tengo que reservar lágrimas para otros dolores.
Besos
El primer perro que entró en mi casa no tenía raza ninguna y costó Dios y ayuda que se quedara porque mi padre no quería animales (un perro que tuvo se lo atropelló un coche, un gato se lo mataron de un tiro). Y ahora es mi enana la que quiere perrito y sus padres se lo niegan: el husband porque dice que es una crueldad tener perros en pisos y yo porque, la verdad, he visto morir a tantos animales ya que tengo que reservar lágrimas para otros dolores.
Besos





