Nadie en el faro de Alejandro
Vive Loco y Muere Cuerdo
Acerca de
Mi diario no es una obra maestra, ni siquiera un ensayo magistral sobre la sociedad actual en la que vivo, es sólo la historia personal de un chico normal. No pretendo que sea un relato literario soberbio, sólo un trozo de mar donde gritar mis llantos, mis alegrías. En definitiva un pequeño faro donde alumbrar todos mis sentimientos y arrojarlos al mar.
Sindicación
 
Gotas líricas en los callos




El año en que fui concebido, sonaba en el aire los gritos de justicia del rock andaluz con Triana con su lengua rota cantaban se de un lugar, abre la puerta y en el lago. Alameda con sus quejíos susurrados de los aires de la alameda. La rabia de las humillaciones del pueblo andaluz mordiéndoles el alma en paseando en la mezquita de Medina Azahara. Los grillos nostálgicos de la canción recuerdos de mi tierra de Mezquita.

Gateaba entre los surcos de la juventud de mis padres, con los vinilos chorreando ansias y anhelos, María Isabel de Los Payos abrasaron sus veranos de postales horteras, me lo dijo Pérez de Los tres sudamericanos bailaba en la ponchera de los guateques improvisados, Barrabas zarandeaban las ganas de divertirse al ritmo de sus canciones a españoles y extranjeros en las discotecas hogareñas. Se entregaban apurando el amor en las esquinas con tengo tu amor de Fórmula V, las versiones de Lone Star aligeraban la zozobra de las noches sudorosas. Los bravos y los brincos mantenían una lucha de esgrima sobre pentagramas estivales mientras los jóvenes intentaban burlar los yugos paternales. Un rayo de sol de Los Diablos espolvoreaba de sencillez la complejidad de la inquietud.


Los Pirex y Los Mustang traspiraban en mis pañales mientras mi madre olvidaba los agobios cotidianos en un tocadiscos con morriña. Los Pekenikes, Los puntos, Los relámpagos, Módulos, con el órgano sucumbido al éxtasis, Pic-nic con su cállate niña, formaban los hilos del telar de los recuerdos sobre años contradictorios, entre la esperanza y las pesadillas de las guerras.

Las voces de aquel tiempo, hijos del agobio claustrofóbico, remeros de la coexistencia pacífica, ebullición juvenil, radios democráticas, una revolución silenciosa al ritmo de Los Gatos negros, Cheyenes, Huracanes, Dúo dinámico. Las chicas ye-ye. Los pasos, Los íberos, Los HH, Los canarios, los salvajes, Mitos, Los Ángeles, Conexión, Los javayolas. Jóvenes entre la apolítica silenciosa meneándose en las verbenas y el compromiso, la protesta. Mis padres escucharon en su juventud ambas polaridades, luego yo con la curiosidad de un niño que quería saber que habían escuchado sus padres en la época de la rebeldía encadenada.


La canción protesta con Serrat arañándole poesía a la censura, Jarchas gritando libertad sin ira en los campos, Cecilia, Maria del Mar Bonet, Víctor Jara acribillado de injusticia entre los dientes incorruptos, Rosa León, Paco Ibáñez, Lluís Llach, Víctor Manuel, Luis Eduardo Aute, Pi de la Serra, Javier Krahe, Jaume Armella, Jairo, Hilario Camacho, Mercedes Sosa. Los cantautores influenciaron en mí, succionados en un biberón inconformista ante las injusticias sociales, los primeros pasos de la infancia cerrando el puño cuando se masacra a los despavoridos. Mi carácter se formo entre el activismo social y el altruismo conformista en el amor, arropado por los vocalistas melódicos que mis padres traspiraban abrazados en la intimidad de una penumbra ralentizada.

Aprendía a como iba a amar entre las metáforas y los desgarros emocionales, con la entrega del amor por encima de todo. Nino Bravo, Camilo Sesto, Miguel Gallardo, Danny Daniel, Manolo Otero, Juan Camacho, Juan Bau, Jeannette, Bruno Lomas, Braulio, Basilio, Los Pecos, Pablo Abraira, Pedro Marín, Moncho, José Vélez, Perales, Soto.


Aprendí a crujirme a ritmo de quejíos, tarantas, soleás, bulerías al compás de Camarón, Sorderita, Morente, Marchena, Carmen Linares, Mayte Martín, Toronjo, Fosforito, Chocolate, Menese, Pansequito… A derramar las lágrimas en las cuerdas de la guitarra con traqueotomía, a soportar arañazos de un tranvía sonámbulo.

Mojé mi propia rebeldía con los versos fóbicos de Antonio Vega, Gabinete Caligari, con los gargajos de siniestro total. Radio Futura, Celtas Cortos, El último de la fila, Los Rodríguez, La Frontera, Luz Casal, Duncan Dhu, Héroes del silencio, Los suaves, Rosendo, Los secretos, Tequila, Hombres G, Golpes bajos, Seguridad Social con los cuchillos de su chiquilla, La guardia, La unión, Revolver, Cómplices, Mecano, Los Ronaldo, Tam tam go, Modestia aparte…

Conocí a compositores de desnudos en persianas vaporizadas, Alejandro Sanz con su ternura cruda de alacranes subatómicos, Álex Ubago, Antonio Orozco y su soledad punzante, Amaral, Demaría, Bunbury, Elefantes, Ricardo Arjona, Silvio Rodríguez, La oreja de Van Gogh, Alejandro Lerner, Ismael Serrano, Pareja Obregón, Tontxu, Calamaro, Antonio Flores, Pedro Javier Hermosilla, Pedro Guerra, Rosana, Javier Álvarez, Quique González, Carlos Chaouen, Jorge Drexler, Iván Ferreiro, Rosario, Malú…

Enzarcé mis tormentos, mis angustias a la música clásica, al jazz, al soul… y la música carcomió de mi vida y mi vida transpiró la música.


Ni están todos los que son pero son todos los que están, han marcado mi vida. Gotas líricas en los callos.

Firmado: Alejandro



 
Comentario:


Gracias Binche por pasarte por aquí, hacía mucho que no entrabas. Besos
 
Comentario:
Yo sería incapaz de vivir sin la música, lo echaría tanto de menos... Siempre tengo una canción en la cabeza, y si no tengo una radio cerca me canto a mi misma.
Que buen invento es. Y cuántos recuerdos evoca.

Besos
 
Comentario:

Invitado: Sin amor todo es tristeza y la música es el canto al amor. Muxus.

Malamala: Ay los paisajes... sin música como que queda rancio... aunque el silencio tiene una musicalidad que nadie escucha.

Maribel: Po si. Besos.



 
Comentario:
Pasa por encima de diferencias de edad, clase social, ideologías política y religiosa, uniendo a las personas en torno a los recuerdos de una época y a la vez evocando en cada uno vivencias íntimas e individuales.

La más universal y la más imprescindible de las artes.

Precioso post :)
 
Comentario:
Delicioso paseo por la vida y la nostalgia... cuántos lugares comunes, con tus padres y contigo... yo lo llamo "la banda sonora de mi vida", intento completar ese disco que me hará llorar y reir, sonreir y ruborizarme, con todas las cosas que he vivido y escuchado...
 
Comentario:
La música amansa a las fieras, alegra el corazón, trae recuerdos del pasado y fija recuerdos del presente, evoca lugares, momentos y personas.

Cada uno con sus gotas líricas en los callos.

Qué tristeza sin música.

Musus.
No