Nadie en el faro de Alejandro
Vive Loco y Muere Cuerdo
Acerca de
Mi diario no es una obra maestra, ni siquiera un ensayo magistral sobre la sociedad actual en la que vivo, es sólo la historia personal de un chico normal. No pretendo que sea un relato literario soberbio, sólo un trozo de mar donde gritar mis llantos, mis alegrías. En definitiva un pequeño faro donde alumbrar todos mis sentimientos y arrojarlos al mar.
Sindicación
 
A veces los sueños se cumplen
A veces los sueños se cumplen, yo que siempre fui un soñador, que soñaba despierto, que usaba mi fértil imaginación para superar las zancadillas de las Parcas. Un soñador que recordaba todos y cada uno de mis sueños, que muchos luego se convirtieron, aunque retocados, en relatos. Un soñador que se imaginaba como campesino en una tumultuosa Edad Media, como bandolero en la guerra de la independencia contra Francia o como un gitano romántico por las calles de Sevilla del siglo XVIII. Un soñador al que el mismo énfasis, intensidad y pasión con la que soñaba, sufría la misma medida cuando ya no creía en ellos. Pasar de la gloria al infierno, del éxtasis al hundimiento es el pan de cada día cuando uno es lo que es, un idealista.

Ayer, descubrí que efectivamente, ´solo se pierde cuando se deja de luchar´, sólo cuando dejas de creer es cuando ya te has apagado. Ayer, mi pequeño embrión, descubrí que efectivamente dentro de nueve meses te vas a convertir en una realidad, en uno de mis sueños, en el mayor de ellos. Ayer descubrí que iba a ser padre, tu padre.

Desde que tu madre me dijo que tenía un retraso, desee con tantas fuerzas, con todas las fuerzas que jamás había tenido, o si las tuve jamás salieron, que de verdad fueras una realidad, que no fueses una falsa alarma, un producto del estrés, que no sólo fueras producto de nuestras ganas. Pero ayer, cariño, ayer, cuando el médico nos confirmó el embarazo, cuando escuché tus latidos, cuando me dijeron que tenías tres semanas, me desmayé, de la emoción, de los nervios, de la euforia, de la felicidad… y llevo dos días en el nirvana, en estado de ingravidez, jugando al risk con la luna.

Queda tiempo para que te vea la carita, te pueda abrazar, acariciarte y besarte. Tú no tengas prisa por salir, quédate ahí hasta que estés formadit@, vamos a tener tiempo de conocernos, y espero que desde ese burbuja protectora que te ha proporcionado tu mamá, me escuches leerte cuentos e historias, o tocarte una canción al piano o la guitarra, como a ti más te guste. Voy a cuidar bien de ti y de tu mamá. Me tendré que aguantar las ansias, las ganas y esperar nueve meses para verte sonreír, para que me sonrías y te pueda decir lo mucho que te quiero ya.

Tu papá que te ama

Firmado: Alejandro

Gracias Elena por hacerme el hombre más feliz que hay en el universo y más allá. En septiembre seré tu marido y en abril del año que viene seremos los padres más afortunados de todas las galaxias. Te adoro.