Oda a mi piano
Bajo tus teclas dolientes me desangro, con chinchetas crueles en las dactilares. Lloras en tus pinceladas negras mis inviernos bucólicos. Madera indiscreta, revelas mi alma al aire desengañado. Me dejas mudo ante tu teclado, apago mi perenne alma en el ombligo de tu esquizofrenia.
Eres mirada desnuda sobre un soliloquio de pentagramas, pigmento secreto, besos furtivos en la esquina del réquiem. Llovizna en los dedos, delfines en las cuerdas.
Me abrazas imbricado en tus orgasmos. Delirios exiliados en los pedales. Olvido en tu nombre absorto, flexibilidad horizontal. Memoria de la inocencia, espacio cohabitado por la pasión. Transfiguración estallada, mar escindido.
En ti existo, en ti desparezco. Poema psicoanalista. Nadie sabe más de mí que tú, nadie me ve llorar como tú. Silencio en el fondo del cajón. Me das la luz a través de tus sombras. Ecos gastados. Espinas y pétalos desleídos en tu penumbra. Me rindo en tu yugo, sosegado me dejo guiar por tus martillos. Me derramo por tus bordes, secuestras mi alma, me suplantas, destellos que me subyagan. Retumba el vacío en el salón, impulso violento, desespero en tu almohada, me incorporas con tus manos de fantasma.
Burbujas camufladas de fragancias, me arrastran a la servidumbre de las notas. Sorbos de siluetas amalgamanadas ejecutando las cadenas. Extraes a borbotones desdoblados;
Mi luz, mi suplica, mi garganta, mi deseo, mis pupilas apocalípticas, mi irracionalidad, mi gesto, mi ritual, mi sensibilidad, mi dolor, mi espalda, mis artificios, mi contorno, mi espejo, mi suspiro, mi nobleza, mi pasión en la ventana, mis pliegues, mi fragilidad, mi destrucción, mi soledad, mis llantos desesperados en la mesa, mi congoja calentándose al fondo de la nevera.
Sentado en las rodillas de tu amanecer, me regenero de la empatía, goteo encajado en tus piezas. Proscrito de los abrazos, acogido en tu vientre. Retrospección de sogas, jaulas, amor, dulzura matutina. Trances compulsivos. Eres mi anorexia mi bulimia, mi locura, mi frialdad y mi calidez. Eres mi todo y mi nada. Mi fustigador y mi sanador, mi dolor y mi alegría. Mi esperanza y desesperación. Eres mi piano, la calma de mis versos.
Fdo: Alejandro
Música maestro
Viendo que me han pasado la cadena del juego por partida doble -que bien me va a venir para elegir canciones- Gracias a Binche y Esther, me da que no había más para elegir (tono de cachondeo). Voy a exorcizar al creador del juego. : P
Tamaño total de los archivos de música en mi ordenador:
No llega a los dos GB, muchos de los archivos los tengo en original, pero me da una vagancia horrible tenerme que levantar a buscar el disco portátil, los discos compactos, etc. Cuando con un clic lo puedo escuchar perfectamente.
Último disco que me compré:
La noche americana de Quique González
3000 Noches con Marga de Antonio Vega
Somos nubes blancas de Elefantes
Last year's man de Álex Torio
Pájaros en la cabeza de Amaral
Tengo adicción a la música así que…
Canción que estoy escuchando ahora:
So Cold the Night de Communards y ahora mismo a Vangelis.
5 canciones que escucho un montón o que tienen algún significado para mí:
Discografía de Alejandro Sanz (Porque he ido creciendo con sus canciones, aunque mucha gente le tiene manía es un gran compositor y lo admiro por como compone)
José Menese, Camarón, Enrique Soto, José Mercé, Pepe de Lucía, Diego el Cigala, Remedios Amaya, Duquende, El potito, Estrella Morente, Enrique Morente, etc. (Porque he mamado el flamenco desde que nací y moriré sintiéndolo).
La copla (Porque ser vecino de una cantaora de coplas me debió marcar más de lo que creía).
Chiquitita de ABBA (porque sí)
De qué me sirve llorar de OBK
Mariah Carey, el título de la canción no la recuerdo. (Porque la ponían cuando íbamos de excursiones escolares)
Sólo pienso en ti de Víctor Manuel
Al alba de Aute
Entre dos aguas de Paco de Lucía
Discografía de El último de la fila
El emigrante de Valderrama (ver un documental sobre niños que iban a ser exiliados, despidiéndose de sus padres en los puertos con la canción de fondo, me marcó)
Concierto de Aranjuez de Joaquín Rodrigo.
Paraules d´amor y también Lucía de Serrat
Noches en los jardines de España de Manuel de Falla
Suite Iberia de Isaac Albéniz
Suite para piano Goyescas de Enrique Granados
Ricardo Viñes, Frederic Mompou, Tete Montoliu, Pedro Iturralde.
She's So High de Blur
Hoy necesito de Cómplices
Smells Like Team Spirit de Nirvana
La música española de los años sesenta, setenta y ochenta.
Si tú no estás de Rosana
Laura no está de Nek
Papa, cuéntame otra vez de Ismael Serrano
Menudo contraste de Antonio Orozco
Contamíname de Pedro Guerra
Sin documento de Los Rodríguez
Chiquilla de Seguridad Social
Déjame de Los secretos
Dalí de Mecano
Flores en el cielo de Pedro Javier Hermosilla
Frialdad de Triana (No podía faltar)
En algún lugar de Ducan Dhu
Luar Na Lubre (No hace falta decir por qué)
Cantos de sirena de Inma Serrano
Luna de Alessandro Safina
Los campanilleros de Niña de la puebla (los andaluces saben por qué)
Y cómo me extiendo mucho hago un resumen: Alber Plá, Montaner, Carla Bruni, Álex Ubago, Alexander Pires, Cómplices, Alicia Keys, Amistades peligrosas, Chambao, Amparanoia, Ana Torroja, Andrea Bocelli, Tiziano Ferro, Ramazzotti, Antonio Flores, Ariel Rot. Arjona, Donato y Estefano, Babyface, Bacilos, Bryan Adams, Bunbury, Cäbas, Café Quijano, Café Tacaba, Coti, Carlos Nuñez, Celtas cortos, Coldplay, Danza invisible. Big Mountain, David Broza, Demaría, David Summers, Deep Purple, Diego Torres, Orishas, Dover, Efecto mariposa, la sonrisa de Julia, El canto del loco, El hombre gancho, Ella baila sola, Enya, Estopa, Evanescence, Extremoduro, Daniel Andrea, Fangoria, Gareth Gates, Girasoules, Guaraná, Héroes del silencio, Jamiroquai, Jarabe de palo, Jean Michel Jarre, Jewel, Sabina (aunque su voz no me gusta pero si sus canciones), Jorge Drexler (una pena que sólo le conozcan ahora cuando lleva haciendo discos muchos años), Juanes, Julieta Venegas, Kenny G, Ketama, Barón rojo, La barbería del sur, La cabra mecánica, La caja de pandora, La unión, Oreja de Van Gogh, Jenny Kravitz, Lighthouse family, Lisa Stansfield, La frontera, La ley, Los delinqüentes, Los fabulosos cadillacs, Los piratas, Los planetas, Los suaves, Luz Casal, M-Clan, Mala Rodríguez, Malú, Luis Fonsi. Maná, Manolo García, Manu Chao, Marea, Medina Azahara, Melón Diesel, Michael Bublé, Miguel Bosé. Mikel Erentux, Mojinos escozíos, Molotov, Cristian Castro, Luis Miguel, Mago de oz, Navajita plateá, Noa, Norah Jones, Ojos de brujo, Presuntos implicados, Queen, Quimi Portet, Revolver, Rosendo, Safri duo, Fito y los fitipaldis, Santana, Savage Garden, Seal, Shakira, Silvio Rodríguez, Tahures zurdos, Tam tam go, Texas, The corrs, Toni Braxton, Tontxu, Umberto Tozzi, Alejandro Lerner, Vargas Blues Band (españoles eh), Alejandro Fernández, Zucchero, Alizée, Axel, Barricada, Burning, Camilo Sesto, Pablo Milanés, Cecilia, Violeta Parra, Fito Paez, Pancho céspedes, Gabinete Caligari, Golpes bajos, Hevia…ya me cansé. Cómo a muchos los he puesto antes no hace falta que me repita.
Tamaño total de los archivos de música en mi ordenador:
No llega a los dos GB, muchos de los archivos los tengo en original, pero me da una vagancia horrible tenerme que levantar a buscar el disco portátil, los discos compactos, etc. Cuando con un clic lo puedo escuchar perfectamente.
Último disco que me compré:
La noche americana de Quique González
3000 Noches con Marga de Antonio Vega
Somos nubes blancas de Elefantes
Last year's man de Álex Torio
Pájaros en la cabeza de Amaral
Tengo adicción a la música así que…
Canción que estoy escuchando ahora:
So Cold the Night de Communards y ahora mismo a Vangelis.
5 canciones que escucho un montón o que tienen algún significado para mí:
Discografía de Alejandro Sanz (Porque he ido creciendo con sus canciones, aunque mucha gente le tiene manía es un gran compositor y lo admiro por como compone)
José Menese, Camarón, Enrique Soto, José Mercé, Pepe de Lucía, Diego el Cigala, Remedios Amaya, Duquende, El potito, Estrella Morente, Enrique Morente, etc. (Porque he mamado el flamenco desde que nací y moriré sintiéndolo).
La copla (Porque ser vecino de una cantaora de coplas me debió marcar más de lo que creía).
Chiquitita de ABBA (porque sí)
De qué me sirve llorar de OBK
Mariah Carey, el título de la canción no la recuerdo. (Porque la ponían cuando íbamos de excursiones escolares)
Sólo pienso en ti de Víctor Manuel
Al alba de Aute
Entre dos aguas de Paco de Lucía
Discografía de El último de la fila
El emigrante de Valderrama (ver un documental sobre niños que iban a ser exiliados, despidiéndose de sus padres en los puertos con la canción de fondo, me marcó)
Concierto de Aranjuez de Joaquín Rodrigo.
Paraules d´amor y también Lucía de Serrat
Noches en los jardines de España de Manuel de Falla
Suite Iberia de Isaac Albéniz
Suite para piano Goyescas de Enrique Granados
Ricardo Viñes, Frederic Mompou, Tete Montoliu, Pedro Iturralde.
She's So High de Blur
Hoy necesito de Cómplices
Smells Like Team Spirit de Nirvana
La música española de los años sesenta, setenta y ochenta.
Si tú no estás de Rosana
Laura no está de Nek
Papa, cuéntame otra vez de Ismael Serrano
Menudo contraste de Antonio Orozco
Contamíname de Pedro Guerra
Sin documento de Los Rodríguez
Chiquilla de Seguridad Social
Déjame de Los secretos
Dalí de Mecano
Flores en el cielo de Pedro Javier Hermosilla
Frialdad de Triana (No podía faltar)
En algún lugar de Ducan Dhu
Luar Na Lubre (No hace falta decir por qué)
Cantos de sirena de Inma Serrano
Luna de Alessandro Safina
Los campanilleros de Niña de la puebla (los andaluces saben por qué)
Y cómo me extiendo mucho hago un resumen: Alber Plá, Montaner, Carla Bruni, Álex Ubago, Alexander Pires, Cómplices, Alicia Keys, Amistades peligrosas, Chambao, Amparanoia, Ana Torroja, Andrea Bocelli, Tiziano Ferro, Ramazzotti, Antonio Flores, Ariel Rot. Arjona, Donato y Estefano, Babyface, Bacilos, Bryan Adams, Bunbury, Cäbas, Café Quijano, Café Tacaba, Coti, Carlos Nuñez, Celtas cortos, Coldplay, Danza invisible. Big Mountain, David Broza, Demaría, David Summers, Deep Purple, Diego Torres, Orishas, Dover, Efecto mariposa, la sonrisa de Julia, El canto del loco, El hombre gancho, Ella baila sola, Enya, Estopa, Evanescence, Extremoduro, Daniel Andrea, Fangoria, Gareth Gates, Girasoules, Guaraná, Héroes del silencio, Jamiroquai, Jarabe de palo, Jean Michel Jarre, Jewel, Sabina (aunque su voz no me gusta pero si sus canciones), Jorge Drexler (una pena que sólo le conozcan ahora cuando lleva haciendo discos muchos años), Juanes, Julieta Venegas, Kenny G, Ketama, Barón rojo, La barbería del sur, La cabra mecánica, La caja de pandora, La unión, Oreja de Van Gogh, Jenny Kravitz, Lighthouse family, Lisa Stansfield, La frontera, La ley, Los delinqüentes, Los fabulosos cadillacs, Los piratas, Los planetas, Los suaves, Luz Casal, M-Clan, Mala Rodríguez, Malú, Luis Fonsi. Maná, Manolo García, Manu Chao, Marea, Medina Azahara, Melón Diesel, Michael Bublé, Miguel Bosé. Mikel Erentux, Mojinos escozíos, Molotov, Cristian Castro, Luis Miguel, Mago de oz, Navajita plateá, Noa, Norah Jones, Ojos de brujo, Presuntos implicados, Queen, Quimi Portet, Revolver, Rosendo, Safri duo, Fito y los fitipaldis, Santana, Savage Garden, Seal, Shakira, Silvio Rodríguez, Tahures zurdos, Tam tam go, Texas, The corrs, Toni Braxton, Tontxu, Umberto Tozzi, Alejandro Lerner, Vargas Blues Band (españoles eh), Alejandro Fernández, Zucchero, Alizée, Axel, Barricada, Burning, Camilo Sesto, Pablo Milanés, Cecilia, Violeta Parra, Fito Paez, Pancho céspedes, Gabinete Caligari, Golpes bajos, Hevia…ya me cansé. Cómo a muchos los he puesto antes no hace falta que me repita.
Conversaciones en la escalera
(Noche abotonada a Selene, gatos acorchando tejados, cloroformo en los portales, lágrimas sesteando entre cartones, tacañería en los drenajes.)
Conversaciones sobornadas
Conversaciones crepusculares
Conversaciones entre el viento y las llagas.
(Escaleras arrinconadas, mujeres quemadas en los cantos del cuchillo, contrapuntos comprimidos, cisnes en los escaparates.)
Juego desasido
Naipes indefinidos
Relinches en la garganta
Guiñoles descatalogados.
Los susurros en los peldaños, terrones de desagravios, paseos por las techumbres, compartiendo silencios sin bridas, tibieza escrita a máquina. Simbiosis en las sienes.
(Silencio… llueve… silencio.)
- He tenido urgencias de desvalijar mi voluntad cuando me amputa el albor.
- Las cicatrices son la delgadez de las heridas, a veces tienden a la gula renancestista.
- Es ortodoxo la fragua del dolor, la candidez de los fragmentos en pendiente.
- Agria es la noche sin abrazos.
- Llorar y callarse… oxidan… pústulas.
- Si quieres llorar, llora, mi silencio te abraza, para que tu angustia se diluya.
- Macérame sin cuchara ni mantel, que quiero gritar, no quiero ser un monologo sin eco.
(Manan algarabías por el hueco de la escalera)
[Se escucha]
La cocina que engulle la autoestima de una ama de casa
El niño que sueña con luna mendigando estremecida.
Un anciano que en vez de soñar, recuerda y se bate a duelo con la nostalgia.
Un adolescente que se columpia en los lirismos de la pasión.
Fustigaciones, pensamiento en un puño aforista, discursos durmientes, metamorfosis anacrónicas, atardeceres inanimados, carcajadas bajo el cauce de los pechos. Ternura versionada en la lámpara simbólica.
(Conversaciones en la escalera, abrazos en la alacena)
[Silencio… amanece]
Fdo: Alejandro.
Amantes
Microrelato erótico. El escritor, ósea ser yo, no se hace responsable de las consecuencias que pueda tener en los lectores.
Los amantes yacían en las sábanas empapadas, abrazos desasosegados minutos antes. Marañas de gemidos, mallas de besos, puzzles de caricias. Desgastes de pieles, rasguños de egos, humedad conmovida, deseo enraizado, cuerpos lánguidos después del placer erguido. Envoltorios trasnochados. Senos expresionistas, torsos dúctiles, antojos imbuidos. Amantes, nudos sibaritas, epicúreos empáticos.
Fdo: Alejandro
Perdidos IIª parte
Durante un rato permaneció en estado de ensoñación, inmortaliza el último día que la vio, marchando por el andén, le dio un beso vaporoso en la mejilla, cuídate mucho le musitó, se fue alejando poco a poco sin mirar atrás, mientras el corazón de él se desgarraba en cada zancada. Él había esperado tanto ese momento, que tartamudeó al invitarle a pasar. Ella sabía que tartamudeaba por timidez y melancolía, él percibía que ella había vuelto porque necesitaba algo que anhelaba, y no sabía pedir.
Cuando se abrió la puerta y lo vio, sintió un aquelarre inmenso en su interior, un traqueteo de turbaciones que le resultaba muy difícil controlar, ella que en esta vida había podido controlar todos sus sentimientos, al menos de cara a los demás. Se sentía torpe entre tabiques, donde hace tiempo se conmovía envuelta por sus besos. Tenía miedo de su reacción, de haber perdido su amistad, a pesar que él jamás la dejó de felicitar por su cumpleaños, santos, días que ella consideraba importantes y él se acordaba. Tenía verdadero pavor a no hallar el niño cariñoso de siempre, aquel que se dedicaba a revolver con el dedo en su espalda. En realidad, no sabía cual era su verdadero temor.
Con un deje de voz le preguntó como se encontraba, mientras caminaba hasta el salón, henchido de cuadros a medio finalizar, seguramente él dejaría inconcluso hasta que su alma terminara a medida de sus necesidades. Él sonrió tímidamente, era curioso como ella jamás le había visto soltar una carcajada, ni siquiera, cuando estuvieron juntos, siempre tuvo la certeza que era un chico taciturno desde la cuna, pero no era triste en su vida diaria, destilaba un amor por las cosas pequeñas, que siempre encandiló a ella. Contestó que estaba bien, mientras le invitaba a sentarse en el sofá, ella le narraba que no quiso ir con sus amigas y que no tenía otro lugar a donde ir, que cuando se dio cuenta estaba en frente de su casa. Él sonrió, le dijo que no se preocupara, que siempre podía contar con él para lo que quisiera, que ya lo sabía.
Le entregó un pijama, ella se lo había dejado cuando vivía allí, ella tenía la manía desde que llevó coletas, que nunca ensamblaba en ningún lado, ni siquiera entre sus más allegados, era una angustia que la hostigaba siempre. Le acompañó al dormitorio, estaba lleno de libros cobijados en una librería antigua pero muy bien cuidada, había maquetas de barcos que él hacía de niño mientras veía llover en el patio, donde se desarrollaba una rosa muerta de celos. Álbumes de fotos, que él llamaba miradas de mí en ti. La arropó con mucho sigilo, posó un beso inofensivo en su frente y le deseo lindos sueños.
Mientras él intentaba dormir en el sofá, pensaba en la fragilidad de ella, esa fragilidad que siempre intentó ocultar a todo el mundo, haciendo creer a todos que era autosuficiente interiormente, él siempre conceptuó que ella era tan sensible, como el rocío que despereza sus geranios cada alborada, por eso siempre cosía un tul opaco alrededor de su alma, casi impenetrable. Él había aprendido a vivir sin ella y con todos sus recuerdos, sin su presencia pero con su esencia. No le dolía volverla a ver, reconfortaba su memoria, que de vez en cuando grita, grita tanto que la luna se desvela. Tener su amistad hacía que doliera todo menos, que se ahogara menos, le llenaba más que no tenerla bajo ningún concepto. No quería perderla totalmente. Él era consciente que ella no tuvo la culpa de enamorarse, sentía que era culpa suya, aunque sabía que a veces nadie tiene la culpa.
Ella se sentía tan vacía, completamente sola, una cama tan desocupada solamente con su cuerpo, su corazón se apreciaba tan pequeño últimamente, estaba ceñido de dolor, de un sufrimiento sordo, que casi nadie escucha. Su alma se derramaba continuamente entre sudores de pesadillas, tenía un frío inmutable cada noche, cada despertar. Las sábanas le escaldaban la piel, le producían llagas en su mente. Se levantó de la cama, se dirigía al sofá, le dijo que fuera a la cama, todavía se acordaba que él sufría de la espalda. Lo convenció.
Ambos estaban rígidos en las camas, a ambos le temblaban el alma. Se dieron la vuelta al mismo tiempo, él miró sus ojos, ella no pudo sostenerle la mirada, esa mirada cálida de la que un día se enamoró. Ella se acerco a los labios de él, se dejó besar por ella, luego sintió como el rellenaba de caricias su boca. Ella quería apagar toda la soledad que había sentido desde que era una niña, él sólo quería sentir.
Él se aparto lentamente, puso su dedo sobre el labio de ella, shhhh le dijo. Beso su frente y la abrazó, la abrazó fuerte y a la vez dulcemente, la abrazó con toda su alma. Mientras la mecía como una niña, ella lloraba, lloraba por todos los abrazos como ese que había necesitado a lo largo de su vida y nadie se lo daba. Lloraba mientras él le daba aquello que ella más anhelaba; un abrazo con el que luchar contra su soledad y su dolor. Le entregaba aquello que necesitaba para no sentirse pérdida entre tantas sombras. Le entregaba una amistad, un gesto, un cáliz con que llenar su vacío. Un abrazo.
Fdo: Alejandro
Perdidos
Te voy a contar un cuento, sincero, ligero y escurridizo.
Ella caminaba por los moretones de una calle gastada, abochornada por el paso del tiempo y el poco cuidado que habían tenido los residentes. Pensaba en que las amigas a las que había dejado unas calles más atrás estarían ligando a pesar de que todas pasaban los cuarenta, siempre había creído que los divorcios eran una segunda juventud, a raíz de lo que veía en sus compañeras de salidas nocturnas.
Ellas habían decidido ir a club donde los hombres se desnudaban, no le apetecía porque estaba cansada, le gustaba más desnudar a alguien porque sentía algo por él y no por dinero. Transitaba con pasos lentos y acompasados, su mente cuchicheaba mientras avanzaba lentamente por la vía.
Sus pies le habían jugado una mala pasada, se encontraba delante de aquella casa, la que tanto visitó en un pasado, que ella creía lejano. Se preguntaba si él estaría dormido a aquellas horas, porque siempre tuvo hábito de acostarse temprano los sábados, sólo mientras estuvo con ella, él se dormía más tarde de lo normal.
Titubeaba si tocar o no al timbre, ya era muy tarde, no tenía lugar donde pasar la noche y a esas horas no sabía si podría encontrar un hotel que no estuviese lleno. Recordaba que lo había dejado, a pesar de lo dulce y tierno que siempre fue con ella, a pesar de lo comprensivo y tolerante durante los años de noviazgo, a pesar de que creía que era el hombre de su vida. No lo abandonó por la diferencia de edad, él era veinte años más joven que ella, pero siempre demostró ser serio, maduro y responsable. Lo dejó por otro, un hombre de los que las chicas jóvenes de hoy en día, llaman peligroso. Un chico que le nubló la razón, que la hizo estallar de deseo sólo con mirarla. No se siente culpable, ella nunca le engañó, él siempre tuvo un sexto sentido y sabía que le sucedía, lo supo siempre pero espero a que ella se lo dijera. Se había enamorado de otro hombre. Él sólo le dijo que estaría siempre para lo que quisiera.
Ella sabía que él nunca le fallaría. Tocó el timbre de la puerta, sonaba igual que hace un par de años. Tembló sin saber por qué. Quizás porque no sabía que era lo que se iba a encontrar. Quizás porque no quería reabrir alguna herida en él. Durante mucho tiempo, supo que él lo pasó muy mal, tenía dependencia de ella, eso siempre le asustaba mucho a ella.
Él oyó el timbre de su hogar, se quedó extrañado por la hora que era. Se deslizó hasta la puerta y comenzó a chirriar lentamente. Hasta que se abrió totalmente.
Continuará...
Fdo: Alejandro
Tecleando mi mente alrededor de tu reloj
Indago en mi memoria y en mi olvido.
Segmentos de mi propia existencia.
Escribo para la gente que no pueda leerme.
Arte introvertido.
Pasajes encajonados.
Suplicio clandestino
Quiero abrazos en mi espalda
Camino, caminos, senderos, senderos
Ver tus ojos, fundirme en ellos
Proyectarme
Te escribo a ti, moliendo distancias
Con sonrisas racimadas
Los ojos cedidos
Te escribo a ti y nadie.
No sé que escribo
El teclado anuncia gruñidos
Anuncia bocados
Anuncia Casiopea
Puntales sudados
Me duelen los dedos
Múltiples expiatorios
Gusarapos periodísticos.
Te invito a cenar
Jugando al escondite inglés
Desvístete
Te contaré un cuento vestido
De infancias en cuclillas
Abrecartas de ingenuidad
Engatúsame
Garabatéame disimulos en la reverso
Con los dedos en orgías.
Fdo: Alejandro





