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Muy dePrisa

Rápido análisis a la actualidad de la Ser, El País y Cuatro
Acerca de
Paco "Woodward" y Abel "Bernstein" tratarán de desgranar la actualidad más ácida del Imperio de Polanco
Sindicación
 

SER sustituto

Llegan las vacaciones navideñas y con ellas la restructuración de numerosos programas de la Cadena SER. El nuevo hombre de Polanco, Carles Francino, se marcha unos días a casa a comerse los turrones con los deberes (léase el EGM) bien hechos. En Hoy por hoy lo sustituye Pedro Blanco, presentador habitual del informativo vespertino Hora 20. Rumores no han faltado por la blogosfera que opinan que Prisa trama sustituir definitivamente a Blanco por Francino, para que éste último se marche a presentar las Noticias Cuatro en lugar de Iñaki Gabilondo. Muy rebuscado parece todo eso...
Por otra parte, los fieles de Hora 25 notarán la ausencia de Carlos Llamas, moderador-semitertuliano de la charla nocturna. José Antonio Marcos, de Hora 14, suple a Llamas en estas fechas. Sustitutos que sonarán raro por el horario a más de un oyente...


Carles Francino, presentador de Hoy por hoy
 

Hola, soy CUATRO. ¡Feliz Navidad!

Cuatro se vestirá de gala por Navidad

Perdón por no dominar las tradiciones en nuestra primera Navidad. Así ha decidido la cadena de Prisa felicitarnos estas fechas y ya de paso, adelantarse a los posibles despistes (fruto de su juventud). Cuatro ha preparado para estas Navidades toda una señora parrilla en la que no falta el mismo “marisco” que en el resto de cadenas. La llegada del cine, las nuevas series, el fútbol y los especiales navideños se encargarán de completar el habitual menú de la cadena de Tres Cantos.

El encendido navideño se dará por inaugurado con la retransmisión en directo del sorteo de la Lotería. Miguel Ángel Olivera y Marta Fernández (ambos presentadores de Noticias Cuatro) junto a Juan Vivesa, la voz de la Lotería en la SER durante 25 años, serán los encargados de los comentarios. Nico Abad (Soy el que más sabe de TV del mundo) hará lo propio desde el Salón de Loterías de Madrid.

Ya el día de Nochebuena, la programación viene repleta de cambios. En primer lugar, Cuatro estrenará Joey (a las 14:30) la serie, protagonizada por el conocido Joey Tribiani de Friends. Ese mismo día el menú será variado. De primero, Nico Abad buscando al famoso que más sabe de televisión del mundo (16:00). De segundo plato un personaje popular retará al chef Dario Barrio (20:30). Y ya en los postres, Ana García Siñeriz y Boris Izaguirre vivirán los Momentos 2005, un anuario producido por Gestmusic (21:45). Para rematar la noche, Cuatrosfera vivirá una lucha entre réplicas de plastilina de famosos: Famosos en el ring. En las semanas de Navidad y Año nuevo, las series también se renuevan en Cuatro. Vaca y Pollo, El gran héroe americano, V o Juzgado de Guardia serán algunas de las míticas series que Papá Noel nos dejará.

El cine no podía ser menos y ha decidido llegar a Cuatro por elección popular. La página web de la cadena y los SMS serán los instrumentos mediante los que los espectadores elegiremos qué obra maestra del cine de comedia queremos degustar para la noche del 30 de diciembre en Noche de Comedia. Otro de los platos fuertes del menú serán los deportes. Cuatro nos tiene preparada una receta fuerte para el debut del fútbol en la cadena: un derbi madrileño amistoso entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid (30 diciembre, 22:00) homenaje a Jesús Gil. También el décimo campeonato Internacional de Fútbol 7 Alevín será retransmitido por Cuatro los días 27, 28 y 29 de diciembre.

Qué es de un menú sin una buena música que lo ambiente. Estas primeras Navidades en Cuatro estarán amenizadas por el concierto Los Principales Solidadarios 2005 y por el repaso a los números 1 de la lista de los 40 principales de 2005 (31dic. 21:30) en Los 40 de Cuatro. No hay cena de gala que se precie sin las tradicionales uvas. En este caso Eva Hache y los guiñoles de Canal + serán los encargados de retransmitir las doce campanadas para Cuatro.

Para recibir al 2006, Cuatrosfera ha preparado un especial en el que convertirá su tradicional plató en una discoteca con djs y go-gós. Durante más de dos horas Cuatrosfera Disco convertirá el salón de nuestros hogares en todo un cotillón. Y como regalo de Año Nuevo, el 2006 traerá a Cuatro el sorteo en directo de El Cupón y El Combo de la ONCE, al que partir del 1 de enero, Iñaki Gabilondo dará paso después de Noticias Cuatro. Si al final Cuatro cocina un buen menú navideño, estoy segura de que los Reyes Magos le traerán un regalo en forma de audiencia.

La Cuatrera vuelve por Navidad

 

Roma, el reestreno

Cuatro se prepara para el martes 20. Después de la poca audiencia de Roma en su primera emisión en Cuatro, un triste 8 % que no creo que compense la publicidad gastada, la cadena de Sogecable repondrá hoy los dos primeros capítulos. Ya se dijo que era un mal día para su estreno: el enganche que producen Los 4400 en Antena 3 (en modo maratón), el final de Motivos personales y el re-comienzo de Made in China, ponía muy complicado el éxito a la nueva serie que narra la historia de Roma. Lo peor es que el día 20 la cosa puede ser todavía peor: vuelven Los Serrano.

Hoy Cuatro repone los dos primeros capítulos a partir de las 12 de la noche. Una estrategia para conseguir más espectadores para el martes que viene. Dirigida a los que no la vieron y finalmente poder engancharles o quizá un posible cambio de horario a donde suba más puntos para la cadena. Es una pena que las televisiones tengan que basar su comportamiento por esos puntos de share, valiosísimos para los anunciantes pero que a los espectadores no les importa y acaban por perjudicar al público.


 

Ángeles y Demonios

Anuncio publicado en varios medios

Igual que sucede tras una jornada electoral, en la que todos los líderes políticos se proclaman vencedores, tras la publicación de la última oleada del EGM todos los medios han salido reconfortados. O por lo menos eso intentan trasladar a la audiencia. Y es precisamente en la manera de trasladarlo donde hemos detectado un caso curioso y preocupante. Se trata del anuncio que la Cadena Ser insertó el miércoles a toda plana en varios periódicos españoles, entre ellos El País o Marca. Como muestra la imagen, se reproduce una escena con cuatro ángeles. En la parte superior hay un ángel que levanta dos coronas de laurel como signo de victoria y tiene una banda amarilla con la inscripción: “4.996.000 oyentes”. Representa, por supuesto, a la emisora de Prisa. Abajo aparecen tres ángeles: el de RNE, Onda Cero… y el de la Cope, éste último con un rostro agresivo y una expresión de malicia. Podría ser casualidad, pero nada lo es en el lenguaje publicitario.

Y lo confirma el análisis textual del anuncio. El eslogan reza: “La cadena líder felicita a toda la radio”. Y en el cuerpo se lee. “Así es la foto de la radio en esta Navidad. Y nos gusta felicitar a quienes confían en ella. A los 523.000 oyentes de Punto Radio. A los 1.403.000 oyentes de R.N.E. A los 1.872.000 oyentes de Onda Cero. A los 2.316.000 de la COPE. Y por supuesto, a los 4.996.000 oyentes de la SER. "Porque la SER es una radio como Dios manda". Una radio como Dios manda… ¿han citado los publicistas el nombre del Señor en vano, sin razón alguna? En publicidad nada es casualidad. Y la explicación la hallamos en seguida. Se quiere transmitir la idea de que la COPE, la emisora de los obispos, no es una radio como Dios manda, es decir, no difunde el mensaje que el Señor divulgaría si tuviese un micrófono delante. Y eso es del todo cierto, pero que lo diga una radio de ideología laica y que se ha posicionado radicalmente en contra de la Iglesia en los útimos meses respecto al matrimonio homosexual, la ley del divorcio o el carácter evaluable de la asignatura de religión, hace un poco de gracia. O más bien, haría gracia si no fuera porque con dardos como éstos la SER entra en el juego sucio al que le invita cada “mañana” la COPE. Y en ese terreno del enfrentamiento directo, la emisora de Prisa tiene todas las de perder, porque ni es su estilo ni el que agrada a sus oyentes. Y además, contribuiría a elevar la crispación que tanto critica al PP y a sus medios afines.

Por el momento, según el último EGM del periodo octubre-noviembre, la SER ha perdido 84.000 oyentes, mientras que la COPE ha registrado una ligera subida de 51.000 oyentes. Nada significativo, es cierto, pero ahora toca espabilar y recuperar los oyentes perdidos. Y jugando a ser ángeles y demonios al mismo tiempo no lo conseguirá.

Puedes ver el anuncio completo a tamaño original AQUÍ (haz click en el margen inferior derecho para ampliar la imagen)

 

El EGM amarga los turrones a PRISA

El EGM, más polémico que nunca

Ayer desayunábamos con la tercera oleada del Estudio General de Medios (EGM) del presente 2005. Datos, datos y más datos que gracias a la “colaboración” de los principales medios de comunicación de nuestro país no somos capaces de descifrar. Los números, que aparentemente nunca pueden mentir, han sido interpretados al antojo de por cada TV, radio y diario en busca de su beneficio. Pero, ¿todos ganan con el EGM?, ¿todos suben? Si nos ceñimos a cómo se reflejan las estadísticas del EGM en cada medio, parece que sí. Para muestra, un botón: “El diario EL PAÍS revalida su liderazgo entre los diarios de información general de pago” (con las palabras “general” y “de pago” se cargan de un plumazo a 20 minutos y Marca). “EL MUNDO es el único gran diario que aumenta su audiencia en el último año” (se menciona el recorte a El País pero ni rastro del varapalo infligido por los gratuitos: Qué!, 20 Minutos y Metro Directo lo superan). En la radio, la SER pierde oyentes pero se prefiere interpretar que tiene más oyentes que la suma de sus tres competidoras, mientras que la COPE (más bien Jiménez Losantos) directamente reniega del EGM y ve una mano negra detrás de que haya perdido oyentes.

Todo esto no lleva más que a la confusión y sobre todo a que se ponga en crisis una de las máximas del periodismo: la credibilidad. Y es que en una época en que la prensa escrita está, según las encuestas, más en entredicho por parte de los ciudadanos que nunca, no parece lo más oportuno que los lectores accedan, si no a informaciones contradictorias, sí partidistas e interesadamente interpretadas. Para variar. De este tratamiento informativo todos salen perjudicados: los medios cada vez son menos fiables para el público, el EGM se muestra ya no como un estudio, sino como una oportunidad para el “autobombo” y por último, y más importante, los lectores, oyentes y espectadores ven imposible acceder a una información que sólo debía limitarse a la transparencia de los datos.

Aún con todo, y analizando fríamente los resultados que nos ha dejado esta tercera oleada, Prisa no parece atravesar por su mejor momento justo ahora que había conseguido copar todos los frentes: radio, TV y prensa. El País ha perdido lectores, y lo que es peor, el acecho de los gratuitos parece que va a más. La SER sigue al mando de manera indiscutible, pero con menos oyentes. Y para colmo, el comienzo de Cuatroº no ha sido tan halagüeño como se esperaba. Su share está cayendo por debajo del 5%. En definitiva, el EGM ha vuelto a la palestra por navidad, dispuesto a alborotar aún más un panorama que ya estaba “calentito” y dispuesto a que a más de un dirigente de Prisa se le atraganten los turrones.

 

Roma venit ad IV

Roma

A falta de pan, buenas son tortas. Eso han debido pensar los dirigentes de Cuatro, que ante la acusada falta de películas, formato que siempre suele reportar grandes dosis de audiencia, han decidido rellenar la parcela de ficción de la cadena con series de producción extranjera. Y parece que, tras el escaso calado de series como Anatomía de Grey, Matrioshki o Médium, la televisión de Sogecable ha decidido hacerlo a lo grande. Con la producción de TV más cara de la historia, rodada en el escenario más grande del mundo y producida por las cadenas HBO y BBC, “Roma” llega hoy a nuestras pantallas avalada por un gran éxito en Reino Unido y EEUU. La superproducción narrará los entresijos de un período crucial en la historia de Roma, el comprendido entre la caída de la República y la creación del grandioso Imperio Romano.

El derroche promocional que la cadena está llevando a cabo no le va a la zaga a todos esos aires de grandeza que desprende la serie. El bombardeo de anuncios es constante y el despliegue que Cuatro ha preparado en su web supera con creces la media de una página que es bastante flojita en los demás aspectos. Parece que el gigantesco Imperio Romano que Cuatro (o IV) ha montado no le teme ni siquiera a las críticas. En palabras del analista televisivo del grupo Vocento, José Javier Esparza, en el caso de la serie de ficción Roma, Cuatro ha seguido con su “buena costumbre” de enviar a la crítica algunos de sus productos. De esta manera, “el crítico puede opinar antes del estreno, e incorporar el matiz de una posible recomendación”.

Así, nos hemos encontrado con un fenómeno bastante desconocido en la TV española: algo así como una pre-crítica que pensábamos sólo existía en el cine. Esparza califica la serie como “obra tremenda, muy brillante”. Con el único “pero” de su adaptación al español (algunos nombres mantienen el latín y otros se han traducido al castellano), en Roma “es fascinante la recreación de aspectos de la vida cotidiana y la ambientación, sin duda, la más lograda de cuantas se ha intentado hasta hoy”, añade el periodista. Precisamente en ese aspecto Roma no pasará desapercibida para el gran público, puesto que las escenas de violencia y sexo son bastante corrientes (y explícitas) y ya han levantado cierta polvareda en EEUU y Reino Unido. La sentencia de Esparza de que no esperemos una serie educativa sobre la historia de Roma, si no una serie de “gran calidad y argumento arrebatador para adultos”, no hace más que levantar expectativas ante esta gran apuesta del ente de Prisa. Y es que en este cóctel de sangre, sexo y poder que la cadena nos ofrece, los dirigentes de Cuatro sólo estarán pendientes de una cosa: que todos los mandos apunten a Roma.

 

Iñaki, a examen

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La apuesta de crear un informativo nocturno diferente era arriesgada y Cuatro está pagando su atrevimiento con una audiencia que no logra superar el 6% de cuota de pantalla. Cinco semanas no han bastado para que Iñaki Gabilondo y su troupe despegaran y lograran escapar del peligroso y tan temido furgón de cola. Pero dejando de lado las audiencias, la segunda edición de Noticias Cuatro merece un sucinto análisis de contenido por su capacidad de innovación en un género, el del telediario, que se estaba anquilosando en los últimos tiempos.

De entrada, Cuatro ha sabido ofrecer a los telespectadores un informativo diferente del que emite a mediodía. Un acierto, pues muchas cadenas de televisión reproducen maquillado el telediario de la tarde a la hora de la cena. Por el contrario, el informativo de Gabilondo brinda a su audiencia una muy reducida selección de hechos para así tener tiempo de enjuiciarlos, situarlos en contexto o debatir sobre ellos con expertos y protagonistas. En definitiva, profundizar más allá del minuto de rigor y el video aséptico que la dictadura de la imagen impone en el medio audiovisual.

Así, la mini-entrevista en directo se está convirtiendo en el rasgo identitario de Noticias Cuatro. Ya se vio el primer día con las intervenciones de Maragall, Aguirre o Fernando Alonso, y se ha podido constatar a lo largo de este mes con Solana, Barroso, Borrell, Caldera… una “lluvia de estrellas” diaria. Pero además de los protagonistas de la información, Gabilondo también se ha preocupado por mini-entrevistar a especialistas que ayuden a entender las cuestiones abordadas. Con el objetivo, insistimos, de orientar la interpretación de los hechos. Idéntica finalidad que la del polémico comentario editorial que Iñaki Gabilondo lanza en el arranque del telediario.

Y aquí llegamos al papel de Gabilondo, aquel comunicador que se consagró ante los micrófonos de la Ser y que se ha embarcado (o naufragado, según algunos) en el nuevo proyecto televisivo de Sogecable. Iñaki no es presentador de informativos, y eso se nota. No tiene la soltura, la seguridad ante la cámara ni la telegenia de sus colegas, y ha recibido no pocas críticas en ese sentido. Pero es el presentador que Noticias Cuatro necesita. Porque Gabilondo es el periodista con más autoridad para disparar una bala editorial y tiene más experiencia que nadie haciendo entrevistas en directo. Además, sus numerosos contactos entre la clase política española le aseguran entrevistas en vivo que a otras cadenas les resultaría complicado de conseguir. Estas virtudes están por encima de los frecuentes lapsus mentales o gazapos verbales que a menudo sufre (y con él, su fiel audiencia). Noticias Cuatro no necesita como presentador a un busto parlante, sino a un periodista de raza. Cuestionar si lo que nos ofrece la estrella de Cuatro son noticias propiamente dichas o no, sería motivo de un largo debate.
Respecto al enfoque de las “noticias” y la línea editorial de la cadena, que cada cual juzgue. Ello es, quizá, lo único que el revolucionario informativo no ha cambiado.

 

PRISA, el gigante español

En treinta años, el grupo de comunicación español Prisa ha alcanzado las más altas cotas en Europa. Prensa, editoriales, radio, televisión... el imperio no deja de crecer y proyecta su expansión al resto del mundo hispánico. Desde El País hasta la nueva cadena comercial Cuatro, esta es la historia de un éxito industrial y cultural.

Prisa, el gigante españolDe esta forma comienza un reciente reportaje publicado por la revista francesa L'Express en el que se narra la pequeña historia de lo que denominan la galaxia Prisa. En él, se habla de Jesús de Polanco como uno de los hombrés más influyentes de nuestro país, acusado de "hacer y deshacer gobiernos", y se retrata a El País como la "joya de la corona".

El despliegue de páginas de la revista gala abre el fuego con el nacimiento de la nueva “televisión comercial” de Prisa. “Las demás tendrán que hacerle hueco”, escriben sobre Cuatro. Acerca de la adjudicación de su licencia, destacan las palabras atribuidas a “un dirigente del Partido Popular” (que no especifican): “La concesión de la licencia de Cuatro no es sino una manifestación más de la ósmosis entre PRISA y el gobierno Zapatero”. Y es que ni siquiera para nuestros vecinos ha pasado desapercibida la polémica que arrastra todo lo relacionado con el imperio polanquista. Por ello, se sentencia: “Una potencia [Prisa] tachada de hegemónica por los adversarios del grupo, quienes recelan de su estrecha relación con el poder socialista”.

Sobre El País, L’Express destaca la sobriedad, el corte anglosajón y los artículos de fondo al estilo de Le Monde o el New York Times. Sin embargo, recalcan que el diario no sólo ha abogado por la línea intelectual y cultural, sino que siempre se ha caracterizado por explotar la vía comercial como el que más (se llegan a ofrecer sorprendentes datos sobre el “plus” que supone para El País los DVD, libros, suplementos,etc…). Los pilares sobre los que se asentó el periódico dirigido ahora por Jesús Ceberio tampoco se han escapado al análisis de los franceses: “Ha llovido mucho desde aquel 4 de mayo de 1976 en que apareció el primer número de El País, un ovni para la prensa de la época, acosada por la censura. Un diario nuevo “libre de todo pecado original”, como decía el periodista Manuel Vicent quien, a diferencia de los demás, no padeció la humillación de “cubrir de elogios el cadáver del dictador”, fallecido el 20 de noviembre de 1975”.

En el intento de L’Express por resaltar el carácter imperialista de Prisa, catalogado en portada como “El gigante español”, no se han dejado de lado las nuevas expansiones territoriales que Polanco se trae entre manos. Y es que, según el reportaje y al contrario de lo que pudiera parecer, no es en la nueva cadena televisiva donde Prisa deposita sus mayores esperanzas de crecimiento, sino en Portugal, país en el que el grupo acaba de entrar con fuerza en el capital de la cadena TVI, y en Iberoamérica, donde está poniendo los cimientos de un nuevo imperio radiofónico a partir de Colombia y México.

En definitiva, el hecho de que en la portada de una prestigiosa revista francesa se haga mención a Prisa como “El gigante español”, nos permite advertir, paradójicamente, que “Don Jesús del Gran Poder” está logrando traspasar fronteras. Las nuevas alianzas que el máximo dirigente de Prisa está gestando, junto con las que está renovando (recientemente ha ampliado el accionariado en Le Monde), pueden convertir al cántabro en un nuevo tiburón de la comunicación, esta vez ya a escala mundial.

 

Soy el que más sabe de TV del mundo

La salvación a la temida (y repetidísima) película de la sobremesa del fin de semana ha llegado. Cuatro apuesta por Soy el que más sabe de televisión del mundo para esas horas de siesta de los fines de semana. El programa es un ameno concurso en el que 40 concursantes expertos en televisión, deciden alcanzar el título de resabiados televidentes.

Nico Abad

Nico Abad, en su labor de presentador (recién salido de cronista deportivo en Lo + Plus y de presentador en La hora wiki), demuestra día a día su verdadera vocación de televidente por lo implicado que se le ve en materia televisiva. El plató de Soy el que más sabe de televisión del mundo representa el tópico por antonomasia de todo telespectador: el sofá. Los concursantes (que ejercen de público) están sentados cómodamente en sillones de diferentes colores y formas, justo detrás de los atriles en forma de televisión de las dos personas que compiten en ese momento. Una voz en off da comienzo a cada una de las cuatro secciones que contiene el programa: televisión, sintonías, publicidad y momentos míticos de la televisión. Además, entre sección y sección, aparece el vídeo de un grupo de telespectadores que opinan sobre un programa o serie de televisión actual. En un primer momento, el programa hacía aguas por bastantes agujeros: la falta de marcadores en las pruebas, los premios a los ganadores de sección, la mala ejemplificación de respuestas o la equivocada prueba del teleprompter.

Parece ser que de los errores se aprende, y a día de hoy el programa ha sufrido una remodelación de contenidos que ha supuesto una notable mejora en el ritmo del programa. Para comenzar, la prueba del teleprompter ha sido suprimida y en su lugar se ha incorporado una nueva en la que los concursantes deben captar los detalles más inóspitos de un vídeo de gran fama en la historia de la televisión (Francisco Umbral en “he venido a hablar de mi libro” o Rosa de España en “me he equivocaooo”). En el caso del sistema de clasificación de ganadores, el formato ahora consiste en que los cuatro vencedores de las pruebas seguirán compitiendo contra otros nuevos aspirantes al día siguiente. Durante los 45 minutos que dura Soy el que más sabe de televisión del mundo, el plató se convierte en toda una fiesta, con concursantes cantando sintonías de programas, series y anuncios y compitiendo por premios tan insólitos como packs de DVD, libros dedicados, asistencia a rodajes y programas, o cómics de series infantiles. Aunque, aún hay algo que no termina de encajar en la dinámica del espacio: ¿Cuándo sabremos quién es el que más sabe de televisión del mundo? (el monstruo catódico hasta el momento, Miguel Herrero, acaba de ser fulminado). En definitiva, la mejor alternativa de la televisión para la sobremesa del fin de semana. Sólo una advertencia, los telespectadores corren el riesgo de ser contagiados por el espíritu del Un, dos, tres, Oliver y Benji, Los Fraggles, Verano Azul , Médico de familia o Barrio Sésamo y convertir su salón en un karaoke de jingles televisivos.

Colaboración semanal de La Cuatrera

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Ustedes tienen un problema y se llama CUATRO por ciento

Las audiencias no marchan como la cadena esperaba

El anuncio de que el nuevo barco capitaneado por Iñaki Gabilondo va cada vez más a la deriva se está extendiendo cada día más en todos los medios de comunicación, incluso en aquellos que no tienen ningún interés especial en que la nueva cadena de Prisa naufrague. Y es que nadie es capaz de engañar al share ni regatear a los números, y Cuatro, cuando estamos a una semana de que se cumpla su primer mes de vida, registra cada día porcentajes de audiencia más bajos. Nadie puede negar que una irrupción como la que ha hecho Cuatro en nuestros televisores merece un margen de error de mucho más tiempo. Sin embargo, existen motivos para la preocupación.

Cuando la hegemonía de TVE era indiscutible allá por los años 80, las autonómicas junto con el nacimiento de Antena 3, Telecinco y más tarde Canal + , alborotaron el panorama audiovisual español e incluso forzaron al ente público a cambiar de "principios" para sucumbir ante el mercado publicitario y las audiencias. El volumen de público que iban a congregar las nuevas privadas no se hizo esperar mucho. Hoy, el panorama es muy distinto y Cuatro ya sabía a qúe jugaba, sabía a lo que se exponía y por ello se pusieron a sí mismos un colchón de seguridad que barruntaba una audiencia de entre el 5 y el 8%. Nadie esperaba que incluso ese colchón (que situaron por debajo por si llegaba el batacazo) se pudiera ver agujereado incluso donde más duele: el informativo de la estrella de la cadena.

A principios de esta semana la televisión de Sogecable cosechó un 4,4% de share el lunes y bajó más aún con un 4,1% el martes. La barrera de seguridad se ha caído y los nervios pueden empezar a aflorar. Elena Sánchez, directora de contenidos de Cuatro, en una entrevista realizada por los internautas de la Cadena Ser la semana que se estrenó la nueva TV, respondía así sobre las audiencias: "El 10% es un objetivo a medio plazo para Cuatro. Los analistas han dicho lo mismo que el equipo de la cadena. Si al final del 2006 superamos el 7% estaremos satisfechos. Arriesgar siempre es difícil".

Elena, tenemos un problema. Y se llama Cuatro por ciento.