Si perdemos la ambición por ganar...
Mala previsión, fichajes descompensados, un entrenador con mucho apego a lo brasileño, un presidente que no atiende a razones... Todas estas cosas se han dicho en los últimos días sobre el Real Madrid, cosas que son graves de ser ciertas y que nos depararían un futuro muy oscuro. Pero lo más grave de todo es lo que ha ocurrido en el partido de Champions entre el Real Madrid y el Olympique de Lyon.
Corría el minuto 80 y el resultado era de empate a uno, visto que ya era imposible remontar la desventaja del partido de la primera vuelta (3-0 para los franceses) porque hacían falta 4 goles, el entrenador Wanderlei Luxemburgo tiene la genial idea de meter en el campo a Salgado porque Beckham tenía molestias en la espalda.
O sea que te estás jugando el partido en tu propio estadio y con el público mosqueado y lo mejor que se te ocurre es sacar a un defensa para “proteger” el resultado. Sácate el título de entrenador para esto. ¿Acaso no sabes que la hinchada madridista es ganadora? ¿Acaso no sabes que sacar un defensa cuando vas empatando lo hacen los temerosos de perder? ¿Acaso no sabes que el público no te apoya y eso les va a molestar? ¿Acaso no sabes que el chico que tienes en el banquillo y que se llama Soldado lleva 9 goles en 11 partidos?.
Y ahora tocará el baile de entrenadores, que cada vez el Real Madrid se parece más al Atleti de Gil. Si no se echa al entrenador es probable que la afición acabe desquiciada, a no ser que ocurra un milagro y la cosa mejore, y si se le echa salta de nuevo el tema de la planificación, y a ver quién es el guapo que se mete en el banquillo estando como está el panorama.
En cuanto al partido, como siempre, Casillas salvando todo lo que puede y poquito más, quizá la entrega de Guti y Sergio Ramos y la insistencia de Helguera, pero los demás... Robinho no vale de delantero centro porque los defensas se lo comen y al menos hoy Zidane ha hecho algunas cosas interesantes.

Sólo queda encomendarnos a la oración

Y a San Casillas, que por cierto sigue sin ser renovado, y ojito que en un mes podría negociar con otros equipos.
Corría el minuto 80 y el resultado era de empate a uno, visto que ya era imposible remontar la desventaja del partido de la primera vuelta (3-0 para los franceses) porque hacían falta 4 goles, el entrenador Wanderlei Luxemburgo tiene la genial idea de meter en el campo a Salgado porque Beckham tenía molestias en la espalda.
O sea que te estás jugando el partido en tu propio estadio y con el público mosqueado y lo mejor que se te ocurre es sacar a un defensa para “proteger” el resultado. Sácate el título de entrenador para esto. ¿Acaso no sabes que la hinchada madridista es ganadora? ¿Acaso no sabes que sacar un defensa cuando vas empatando lo hacen los temerosos de perder? ¿Acaso no sabes que el público no te apoya y eso les va a molestar? ¿Acaso no sabes que el chico que tienes en el banquillo y que se llama Soldado lleva 9 goles en 11 partidos?.
Y ahora tocará el baile de entrenadores, que cada vez el Real Madrid se parece más al Atleti de Gil. Si no se echa al entrenador es probable que la afición acabe desquiciada, a no ser que ocurra un milagro y la cosa mejore, y si se le echa salta de nuevo el tema de la planificación, y a ver quién es el guapo que se mete en el banquillo estando como está el panorama.En cuanto al partido, como siempre, Casillas salvando todo lo que puede y poquito más, quizá la entrega de Guti y Sergio Ramos y la insistencia de Helguera, pero los demás... Robinho no vale de delantero centro porque los defensas se lo comen y al menos hoy Zidane ha hecho algunas cosas interesantes.








