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Mujer en guerra
Sindicación
 
Pasado.....
Pasado……

Hace cuatro años, nos cambiamos de casa, yo, como soy una vaga por naturaleza, no hice la mudanza de mis cosas, la verdad, yo no tengo apego a las cosas, no me gusta depender de ellas, simplemente me cogí la ropa que usaba más o menos habitualmente (muy poca) y nada más, la otra casa estaba cerca y si necesitaba algo podía ir hasta allí en un momento.

No me cogí nada, ni libros, ni fotos, ni apuntes, ni carpetas, ni recuerdos, ni pósters, ni nada,….bueno es que los recuerdos yo los tengo en mi cabeza.

Tenía una bicicleta estática (ejem. Ejem.) me la compré porque estaba bien de precio (creo) y en aquella época después de acabar la carrera y pasarme un año cuidando de mi sobrinilla pues cogí unos kilillos de más, que realmente empezaron a preocuparme.

Mi madre siempre me ha dicho que “soy de hueso ancho” y que acabaré teniendo la típica morfología de la gallega de más de cincuenta años. A mí, esto del físico nunca me ha preocupado, pero bueno, tampoco me hacía ilusión convertirme en mi madre y mis tías.

El tema bici me duró muy poquito, al poco tiempo, empecé a currar y…..bajé diez kilos de forma casi milagrosa (llegó un momento en que casi me preocupaba ese bajón de kilos, supongo provocado por el cambio de vida)

Bueno, hoy un señor ha ido al piso y le ha ofrecido a mi padre comprarle la bici, mi padre, ni sabia que yo había comprado algún día una bici (jeje, es que tenemos una relación basada en el “yo no quiero saber nada de tu vida, no vaya ser que me entere de algo de lo que no me quiero enterar”).

Bueno, todo este rollo para decir que he estado en la otra casa, dando una vuelta, viendo libros que ni me acordaba que tenía, viendo carpetas de mis años de instituto, viendo las fotos que hicimos con la cámara de mi hermano en la boda de mi hermana (¡¡increíble quién se pasó toda la boda a mi lado, pegadita, sale en todas las fotos conmigo, y yo sin enterarme, ni recordaba si había estado en la boda, me parecía que sí que ella tenía que haber estado, pero no la recordaba, ¡¡joder¡¡ que pintas lleva ella, pantalón de pinzas y camisa de manga larga (en agosto) metida por dentro del pantalón, pero con ese no-se-qué que no la hace parecer masculina, simplemente la hace parecer ella-misma) Es curioso porque tengo una foto cuando lanzan el ramo y yo creía que había estado en el baño mientras lo lanzaban, veo que no, en la foto ella sale compitiendo por el ramo como la que más, yo “pasando del tema, como siempre”.

En mi casa, no hay fotos por todas las esquinas, no somos de fotos, por eso, me ha sorprendido ver las fotos de la boda, me miro y pienso: ¡¡joder, tía, espabila¡¡

En esa foto, estoy en primero de carrera, es curioso, porque pienso en mí, aquel año, y recuerdo que pensaba que “la carrera estaba chupada”, había aprobado todo en junio y me sentía , como siempre, súper-inteligente, por encima del bien y el mal, hoy, miro a los ojos a esa chica y veo el miedo en sus ojos. Es curioso, supongo que a eso se refieren cuando hablan de que no siempre coincide como nos sentimos con lo que la gente ve de nosotros.


En aquel momento yo me sentía la reina del mundo, sin embargo, hoy veo la foto y pienso: Estaba asustada, no sé por qué pero daba la sensación de estar asustada.

Después de esa foto, pasaron un montón de cosas, algunas predecibles otras impredecibles, aunque bueno, creo que incluso las impredecibles eran bastante predecibles. En la foto, vista con distancia, veo que a esa chica le preocupa algo.

Pienso que en ese momento yo sabía que sentía algo extraño por mi compañera de piso, esa especie de incomodidad mezclada con la necesidad de estar con ella, yo salía (medio colegueo) con un amigo del cole y del insti que ahora es profe en la uni (siempre me he llevado bien con la gente inteligente, es mi principal defecto, a mi sólo me entiende la gente inteligente, por eso, supongo, yo no me entiendo).

Es curioso, en estos días, meses, en que miro fotos de otras épocas, me miro y recuerdo exactamente, como me sentía en ese momento, y siempre me recuerdo absolutamente segura de qué era lo que tenía que hacer, sin dudar, sabiendo cual era el siguiente paso que debía dar,…..no sabía, ni me preocupaba, a dónde iba, sólo sabía que esa era la mejor alternativa entre las posibles soluciones.

Ha sido, bastante rarito volver a esa casa, siempre había ido rápidamente, buscando un libro o algo que necesitase, hoy, he ido, noseporqué simplemente cogí las llaves y fui hasta allí, la verdad, tuve que salir de allí corriendo, a veces, abres un cajón y se te llenan los ojos de lágrimas de la forma más tonta, un pañuelo blanco de los que bordaba mi abuela, simplemente un pañuelo. ¡¡¡increíble, lo gilipollas que me estoy volviendo¡¡¡.

 
Comentario:
En casa de mi abuelo hay un cajón lleno de pañuelos de mi abuela... aún huelen a ella, a su colonia... yo no puedo ver ese cajón sin acordarme de ella y echarla un poco de menos... El pasado siempre vuelve cuando menos te lo esperas...
No