No me digas, bella
El teléfono vuelve a ser un vicio. Mientras hipotequé mi vida al lado del falso amor que no cumplía el quid pro quo, olvidé este gran invento. 1500 días prescindiendo de él. Que el bello de Bell me perdone.
El fijo apenas lo utilizaba y el teléfono móvil era exclusivo de mi chico. La bandeja de entrada de los sms era una cansina repetición de su nombre. Vamos, que nadie se interesaba por coger mi teléfono para cotillear los mensajes porque ya sabía lo que se encontraría. Las perdidas ni las conocía, y más me valía porque ya sabía el bombardeo que supondría.
Pues bien: ha vuelto. Y con él las largas conversaciones con mis amigas, mis amigos y mi hermana. Me siento como una adolescente. Durante la edad del pavo sentía una atracción fatal por el teléfono. Incluso conseguí convencer a mis padres para que pusieran uno en mi habitación. Las tardes las pasaba colgada a él. Hablando de mil tonterías con mis compañeras de clase, pero por aquel entonces cada palabra de la conversación tenía una importancia vital. Me pregunto qué habrá sido de Raquel. A veces hacíamos los deberes juntas, por teléfono. Lo amaba tanto como yo. Fue mi alma gemela telefonista en el periodo acnéico.

Me encanta llamar a esos amigos que hace mucho que no ves, pero que sabes que siempre estarán ahí y que nada ha cambiado. Les pregunto cómo les va la vida para después empezar con la lluvia de preguntas cotillas. Disfruto preguntando por mis ex (que, anque sea en plural, no son muchos: más de 3 pero menos de 5). Me cuentan con quien andan, si siguen evolucionando en la escala de indeseables, si se están echando a perder, si preguntan por mí... Si es que no se puede estar toda la vida en el mismo sitio. Ya lo decía el anuncio: o te mueves o caducas.
También me intereso por la vida de mis antiguas compañeras de instituto y de universidad. Las amigas que mantengo del periodo estudiantil me regalan información de primera mano. My own source. Qué esnob me ha quedado.
Hablo a menudo con aquellas con las que compartí largas horas en la fila de atrás, apuntes, secretos y complicidad. Siempre todo en pettit comité. Es lo que de verdad funciona: todo lo demás, falsedad.
Ellas todavía tienen contacto con las niñas de papá, los raritos, los pedantes, los yupis... y todos los componentes de aquella clasificación aristotélica que fuimos desarrollando a lo largo de los años.
- ¿Qué ha sido de Javi?
- Está con una chica que, por lo que he oído, conoció en el trabajo, era la nueva becaria.
- NO ME DIGAS. Bueno, esperaré..., ya sabes... jaja
Me cuentan todo lo que saben sobre sus líos amorosos, las parejas que surgieron en clase, si fulanito se ha casado, si menganita está embarazada, donde trabajan, si saben algo de aquel erasmus tan guapo que estuvo en tercero...
- ¿Sabes algo de Carol?
- La vi el otro día en el centro.
- ¿Qué dices?
- Sí, sí.
- ¿Te dijo algo?
- No se dio cuenta. Madre mía si la vieras...
No es maldad, es curiosidad. Y es que el teléfono es una forma de ejercitar la mente, recordando viejos tiempos, nombres de antiguas amistades y enemistades... Un buen modo de reforzar las relaciones sociales. De estrechar lazos. De regalar confidencias. De echarte unas risas. De criticar. De afilar la lengua. De mantener intensas conversaciones. De confesión.
Bendito teléfono.
El fijo apenas lo utilizaba y el teléfono móvil era exclusivo de mi chico. La bandeja de entrada de los sms era una cansina repetición de su nombre. Vamos, que nadie se interesaba por coger mi teléfono para cotillear los mensajes porque ya sabía lo que se encontraría. Las perdidas ni las conocía, y más me valía porque ya sabía el bombardeo que supondría.
Pues bien: ha vuelto. Y con él las largas conversaciones con mis amigas, mis amigos y mi hermana. Me siento como una adolescente. Durante la edad del pavo sentía una atracción fatal por el teléfono. Incluso conseguí convencer a mis padres para que pusieran uno en mi habitación. Las tardes las pasaba colgada a él. Hablando de mil tonterías con mis compañeras de clase, pero por aquel entonces cada palabra de la conversación tenía una importancia vital. Me pregunto qué habrá sido de Raquel. A veces hacíamos los deberes juntas, por teléfono. Lo amaba tanto como yo. Fue mi alma gemela telefonista en el periodo acnéico.

Me encanta llamar a esos amigos que hace mucho que no ves, pero que sabes que siempre estarán ahí y que nada ha cambiado. Les pregunto cómo les va la vida para después empezar con la lluvia de preguntas cotillas. Disfruto preguntando por mis ex (que, anque sea en plural, no son muchos: más de 3 pero menos de 5). Me cuentan con quien andan, si siguen evolucionando en la escala de indeseables, si se están echando a perder, si preguntan por mí... Si es que no se puede estar toda la vida en el mismo sitio. Ya lo decía el anuncio: o te mueves o caducas.
También me intereso por la vida de mis antiguas compañeras de instituto y de universidad. Las amigas que mantengo del periodo estudiantil me regalan información de primera mano. My own source. Qué esnob me ha quedado.
Hablo a menudo con aquellas con las que compartí largas horas en la fila de atrás, apuntes, secretos y complicidad. Siempre todo en pettit comité. Es lo que de verdad funciona: todo lo demás, falsedad.
Ellas todavía tienen contacto con las niñas de papá, los raritos, los pedantes, los yupis... y todos los componentes de aquella clasificación aristotélica que fuimos desarrollando a lo largo de los años.
- ¿Qué ha sido de Javi?
- Está con una chica que, por lo que he oído, conoció en el trabajo, era la nueva becaria.
- NO ME DIGAS. Bueno, esperaré..., ya sabes... jaja
Me cuentan todo lo que saben sobre sus líos amorosos, las parejas que surgieron en clase, si fulanito se ha casado, si menganita está embarazada, donde trabajan, si saben algo de aquel erasmus tan guapo que estuvo en tercero...
- ¿Sabes algo de Carol?
- La vi el otro día en el centro.
- ¿Qué dices?
- Sí, sí.
- ¿Te dijo algo?
- No se dio cuenta. Madre mía si la vieras...
No es maldad, es curiosidad. Y es que el teléfono es una forma de ejercitar la mente, recordando viejos tiempos, nombres de antiguas amistades y enemistades... Un buen modo de reforzar las relaciones sociales. De estrechar lazos. De regalar confidencias. De echarte unas risas. De criticar. De afilar la lengua. De mantener intensas conversaciones. De confesión.
Bendito teléfono.
Comentario:
Me encanta tu ironía, je, je. Destaco eso de los ex: "más de 3 y menos de 5". Muy bueno. Tienes una mente afilada como una navaja de Albacete.
Buenísima.
Buenísima.
Comentario:
Bueno, a otro nivel, pero siempre renegué del teléfono móvil y mírame ahora, tengo dos y siempre los llevo a todos lados...
Al final nos volvemos esclavos de la tecnología.
Volveré.
Al final nos volvemos esclavos de la tecnología.
Volveré.
Comentario:
Si, el teléfono es algo increíble y maravilloso. Nos acerca a quienes tenemos lejos, tanto que parece que los tenemos al lado.
Ahora con el movil es distinto, el fijo tenía más magia, no crees??
Un besazooo
PD: Muchas gracias por visitarme, nos leemos!!!
Ahora con el movil es distinto, el fijo tenía más magia, no crees??
Un besazooo
PD: Muchas gracias por visitarme, nos leemos!!!
Comentario:
jajaja.... lo malo es cuando llega la factura.......
Comentario:
Si los teléfonos hablaran!!!!!
En mi adolescencia también estaba enganchada a este artilugio...ahora,a veces me entran ganas de regalarle mi móvil al primero que pase por la calle...
Un beso!!
En mi adolescencia también estaba enganchada a este artilugio...ahora,a veces me entran ganas de regalarle mi móvil al primero que pase por la calle...
Un beso!!
Comentario:
ajajajajaja sii sobretodo de afilar la lengua!jajajaja lo unico malo que le veo yo a esto es la hora en la que te llegue la factura!jaja :D
por cierto...gracia spor pasarte por mi blog! y mira si,viva la República!!jaja
un saludo!:D
por cierto...gracia spor pasarte por mi blog! y mira si,viva la República!!jaja
un saludo!:D
Comentario:
Comentarte a tu post...!por favor elige una buena operadora jajajaajaj!.
Muchas gracias por tus palabras...juega... y gana...
Un besote
Muchas gracias por tus palabras...juega... y gana...
Un besote





