La Belle Epoque
Hice un viaje al centro de la tierra, visité a los deros y pasé una larga temporada en el limbo. Pero después de intensas conversaciones con Platón y Aristóteles y unos cuantos libros de autoayuda, decidí que había llegado la hora de volver. Acabé allí por una caída en picado de la felicidad, una depresión de mi alegría y el hundimiento de todas mis ilusiones. Solo tenía que subir. Pues bien, ya estoy aquí: en mi Belle Époque. Pienso en mí, me quiero, me mimo, incluso, me deseo.
Me he cansado de vivir pendiente de la gente. De hacer cosas para agradar. De mentir para no quedar mal. De poner excusas. De fingir que algo me gusta.
Ya no escucho los problemas de los demás, que se los cuenten a otra. Solo me preocupo de los que de verdad me importan. Me da igual que mi compañera de trabajo no sepa lo que quiere, me dan igual los lios que se traiga con el chico del departamento de contabilidad, el que se trajo con el de márketing y el que lleva arrastrando hace cinco años con su compañero de facultad. Pienso que es una zorra, quizá se lo diga algún día.
Ya no me excusaré para no acudir a la cena de navidad del trabajo. Les diré que no quiero ir, que prefiero cenar viendo una buena película y quedarme dormida con mi gato antes de que termine. Seguro que más de uno querría convertirse en gato.
Vuelvo a quedar con mis viejos amigos. A hacer lo que me gusta. Comentar las jugadas de la semana, recordar los momentos estrella de cuando eran imberbes mientras bebemos. Bajar a comprar ginebra al opencor porque la última vez dejamos seco el mueble bar.
Este verano volveré a llevar minifaldas. Ya no habrá nadie para censurarlas. Nadie que se enfade por un escote. Nadie que se enfade porque salgo a bailar con mis amigas. Nadie que no me deje ser feliz.
Porque ahora vivo por y para mí. Cómo me gusta ser egoísta. No tener que depender de nadie, no verme obligada a hacer nada por cumplir. Lo que hago, lo hago de verdad. Y si me apetece me quedo un domingo entero en casa, leyendo, hablando por teléfono. Y bajo a tirar a basura en pijama porque me da la gana. Me doy un largo baño con las sales que encontré de oferta en el body shop. Porque antes me cuidaba para uno y ahora me cuido para todos.
Rezumo alegría. Lo mejor que hice es deshacerme del falso amor que creí verdadero. Del que llevaba a voces allá por donde fuera, fingiendo, siempre fingiendo, que era feliz. Muchas de las que me envidiaron por aquello se relamerían al saberlo, pero, que se jodan, porque nunca me escucharán decirlo. Perdí demasiadas cosas, no me extraña que llegara la bancarrota. Era miedo lo que no me dejaba salir de la burbuja que construimos. El mundo gira y yo quiero girar con él. No quiero un Rey Sol en mi vida.
Los números rojos me han salvado. Y aquí estoy, viviendo para ser feliz; siendo feliz para poder vivir. He entrado en la Belle Époque y no pienso salir de ella hasta que me echen.
Ya no soy una actriz secundaria, soy la protagonista. Quiero que me bailen el agua. Porque yo sí tengo dotes de mando. Tengo mucho que dar, pero también mucho que recibir. Porque aprendí que quid pro quo. Yo dirijo mi mundo, decido quien entra en él y pido permiso para entrar en el de los demás. Porque no es tan dífícil ser feliz.
Me he cansado de vivir pendiente de la gente. De hacer cosas para agradar. De mentir para no quedar mal. De poner excusas. De fingir que algo me gusta.
Ya no escucho los problemas de los demás, que se los cuenten a otra. Solo me preocupo de los que de verdad me importan. Me da igual que mi compañera de trabajo no sepa lo que quiere, me dan igual los lios que se traiga con el chico del departamento de contabilidad, el que se trajo con el de márketing y el que lleva arrastrando hace cinco años con su compañero de facultad. Pienso que es una zorra, quizá se lo diga algún día.
Ya no me excusaré para no acudir a la cena de navidad del trabajo. Les diré que no quiero ir, que prefiero cenar viendo una buena película y quedarme dormida con mi gato antes de que termine. Seguro que más de uno querría convertirse en gato.
Vuelvo a quedar con mis viejos amigos. A hacer lo que me gusta. Comentar las jugadas de la semana, recordar los momentos estrella de cuando eran imberbes mientras bebemos. Bajar a comprar ginebra al opencor porque la última vez dejamos seco el mueble bar.
Este verano volveré a llevar minifaldas. Ya no habrá nadie para censurarlas. Nadie que se enfade por un escote. Nadie que se enfade porque salgo a bailar con mis amigas. Nadie que no me deje ser feliz.
Porque ahora vivo por y para mí. Cómo me gusta ser egoísta. No tener que depender de nadie, no verme obligada a hacer nada por cumplir. Lo que hago, lo hago de verdad. Y si me apetece me quedo un domingo entero en casa, leyendo, hablando por teléfono. Y bajo a tirar a basura en pijama porque me da la gana. Me doy un largo baño con las sales que encontré de oferta en el body shop. Porque antes me cuidaba para uno y ahora me cuido para todos.
Rezumo alegría. Lo mejor que hice es deshacerme del falso amor que creí verdadero. Del que llevaba a voces allá por donde fuera, fingiendo, siempre fingiendo, que era feliz. Muchas de las que me envidiaron por aquello se relamerían al saberlo, pero, que se jodan, porque nunca me escucharán decirlo. Perdí demasiadas cosas, no me extraña que llegara la bancarrota. Era miedo lo que no me dejaba salir de la burbuja que construimos. El mundo gira y yo quiero girar con él. No quiero un Rey Sol en mi vida.
Los números rojos me han salvado. Y aquí estoy, viviendo para ser feliz; siendo feliz para poder vivir. He entrado en la Belle Époque y no pienso salir de ella hasta que me echen.
Ya no soy una actriz secundaria, soy la protagonista. Quiero que me bailen el agua. Porque yo sí tengo dotes de mando. Tengo mucho que dar, pero también mucho que recibir. Porque aprendí que quid pro quo. Yo dirijo mi mundo, decido quien entra en él y pido permiso para entrar en el de los demás. Porque no es tan dífícil ser feliz.
Comentario:
Holaaa. Bienvenida a mi blog. Y pido permiso para entrar en el tuyo, como predicas que haces.
Pasé por algo parecido, pero ya hace más de un año de eso, y realmente estoy muy bien. A gusto. Puede que me exponga algo más que tú, porque creo que los momentos más felices siempre vienen de la mano del amor entre 2 personas, pero tal y como estoy no se está nada mal.
Po nada. Que encantado de conocerte.
Un beso
Pasé por algo parecido, pero ya hace más de un año de eso, y realmente estoy muy bien. A gusto. Puede que me exponga algo más que tú, porque creo que los momentos más felices siempre vienen de la mano del amor entre 2 personas, pero tal y como estoy no se está nada mal.
Po nada. Que encantado de conocerte.
Un beso
Comentario:
"Me he cansado de vivir pendiente de la gente. De hacer cosas para agradar. De mentir para no quedar mal. De poner excusas. De fingir que algo me gusta" Mu buen post de presentación, vienes pisando fuerte, con la intensidad que se debe hacer. Nos iremos leyendo, me ha encantado lo poquito que he leído de ti. Ahora somos nosotras las protas, ¿no? ;) Pues... ¡Acción! ¡Saludos!
Comentario:
TIENES BUENAS VIBRAS, ES UN BUEN COMIENZO PARA LO QUE VIENE DESPUES... LA VIDA.
SALUDOS CORDIALES DESED CHILE
JULIO
SALUDOS CORDIALES DESED CHILE
JULIO
Comentario:
Cuanta energia!!
Exactamente, no es tan difícil ser feliz.
un saludo
Exactamente, no es tan difícil ser feliz.
un saludo
Comentario:
AMEN.
Lo he leido y me he quedado sin palabras.
OLE, OLE Y OLE.
Me queda una duda ¿cual es el secreto para no volver a una vida pasada?
Besucos
Lo he leido y me he quedado sin palabras.
OLE, OLE Y OLE.
Me queda una duda ¿cual es el secreto para no volver a una vida pasada?
Besucos





