El Foro de la Valldigna propone crear sinergias en el Mediterráneo
El Foro de la Valldigna propone crear sinergias en el Mediterráneo
EVA BATALLA - Gandia
EL PAÍS - C. Valenciana - 14-11-2004
El presidente del Consejo Mediterráneo de Cultura de la Unesco, José Vidal Beneyto, considera que la zona del Mediterráneo se ha convertido en centro de interés mundial por razones positivas, pero también negativas. Una región que convive con tres "grandes contradicciones". La primera, "la multiplicación de los conflictos y la naturalización de la guerra". Una "compañía insoportablemente dramática", ante la cual ha empezado a surgir una movilización social multitudinaria "que pide la paz". Asistimos además a una "época económicamente privilegiada", "pero nunca la pobreza y la miseria han amenazado con la dureza de hoy" a algunas zonas del Mediterráneo. Y por último, la "homogeneización de la cultura y de comportamientos", que genera "la reivindicación de la diferencia y diversidad".
Frente a este contexto, hay que abogar por una "regionalización" de los procesos de integración y de la "gobernación del mundo". Y para que funcionen, "han de haber áreas de interconexión". Vidal Beneyto contempla el Mediterráneo como una de estas zonas de influencia, y apuesta por "la creación de sinergias y redes que conjuguen propuestas de actuación" en este ámbito.
El profesor expuso esta reflexión durante el acto de clausura de la tercera edición del Foro la Valldigna, que se desarrolló ayer el monasterio de Santa María, en Simat de la Valldigna. El encuentro ha reunido durante tres días en Valencia a intelectuales y expertos de diferentes ámbitos de estudio, que han debatido sobre las señas de identidad del Mediterráneo y los nuevos retos de futuro.
El cierre de las jornadas sirvió además para presentar la obra Arte e cultura del Mediterraneo nel XX secolo, coordinada por la delegación italiana del Consejo Mediterráneo de Cultural, que preside el barón Emmanuele Emanuele. El libro recopila el patrimonio histórico, artístico y cultural más representativo del Mediterráneo, una primera "definición" de los bienes comunes de esta región. El barón Emanuele presentó el trabajo y defendió la necesidad de que el Mediterráneo "revalorice el recurso de su cultura común, depositaria de su civilización y cuna de Europa".
http://www.elpais.es/solotexto/articulo.html?xref=20041114elpval_15&type=Tes&ed=diario
Simat, un pueblo intranquilo
Simat, un pueblo intranquilo
La convivencia en el municipio se ve alterada por la avalancha de inmigrantes que llega con la cosecha de la naranja
EVA BATALLA - Simat de La Valdigna
EL PAÍS - C. Valenciana - 01-11-2004
Durante los meses de octubre a marzo la localidad de Simat de La Valldigna, una población de 3.200 habitantes, recibe la llegada de trabajadores para la campaña de recolección de la naranja. La agricultura y los campos de cítricos son la principal actividad económica del municipio y de todo el valle. En los últimos años ha crecido el número de cuadrillas de recolectores formadas por extranjeros, sobre todo de los países del Este. Mano de obra más barata, que llega al municipio en busca de cierta estabilidad laboral, al menos durante unos meses. Los hay que vienen con la seguridad de un puesto de trabajo, pero la temporada de la naranja atrae también a un reducido grupo de población, la mayoría nómadas de étnica gitana de procedencia rumana que arrastran consigo a toda su familia. Acuden a la zona con la expectativa de hacerse hueco en alguna cuadrilla.
El fenómeno no es nuevo. Se podría hacer una radiografía similar en cualquier municipio de La Ribera, o en la zona de Requena y Utiel en época de vendimia. Pero en Simat se está produciendo en los últimos tres años una situación particular. La localidad concentra a la mayoría de los inmigrantes temporeros que acuden a La Valldigna. El Ayuntamiento cifra el número de extranjeros censados en el municipio en 400, un 12% de la población. Los vecinos y grupos del PP y Arc Iris, en la oposición, aseguran que la cifra real dobla los datos oficiales. La razón por la que Simat es tan atractiva para estos inmigrantes hay que buscarla en el negocio que de varios propietarios de inmuebles, vecinos de la localidad. Alquilan viviendas a precios muy bajos, unos tres euros el día. En ella se "hacinan" familias enteras, en condiciones sanitarias y de habitabilidad más que cuestionables, según coinciden vecinos y políticos municipales.Esta situación ha empezado a crear malestar entre los ciudadanos de Simat. La llegada de esta población temporal coincide además desde hace varios años con el aumento de hurtos en algunos comercios del municipio. Nadie se atreven a afirmar con certeza que haya una relación entre esta población y los robos. Una vecina, propietaria de un comercio, resume el sentimiento de la población: "No estamos seguros de quién roba, pero cuando ocurre algo la tendencia general es a pensar que han sido los extranjeros".
La ciudad se encuentra dividida. Algunos comerciantes aseguran que la situación es insostenible. Uno de los negocios más "castigados" por los hurtos es un supermercado ubicado en la calle principal de Simat. Sus empleadas afirman que en la temporada de naranja sufren robos casi a diario. La propietaria de una tienda de electrodomésticos cercana, asegura que no ha sufrido ningún hurto en su establecimiento, pero reconoce sentir cierta intranquilidad cuando uno de estos grupos entra en el comercio.
La situación explotó el pasado lunes. Un grupo de vecinos y comerciantes, acudieron al Ayuntamiento aprovechando la convocatoria de un pleno. Algunas voces acusaban al alcalde, el socialista Vicent Palomares, de no tomar medidas para resolver el problema. Los grupos de la oposición, PP y Arc Iris, se sumaron a las críticas. Palomares sólo contó con el apoyo del Bloc. Esta semana, algunos vecinos han iniciado la recogida de firmas de un documento que denuncia la "intranquilidad" de la ciudadanía. El escrito pide para la población inmigrante establecida en la localidad "condiciones dignas de vivienda, sanitarias, de trabajo y la escolarización de los menores". Muestra su rechazo a "los propietarios que fomentan la explotación de los inmigrantes", y exige "la regularización de los trabajadores para mantener una buena convivencia".
El alcalde se reunió esta semana con responsables de la Guardia Civil en la comarca para estudiar medidas, como el incremento de la vigilancia en el municipio. El primer edil anunció su intención de crear una comisión especial para estudiar el tema, integrada por representantes de todos los partidos políticos municipales, de los comerciantes, vecinos y fuerzas de seguridad.
Fernanda Llácer, portavoz municipal del PP, reclama al alcalde un "control de la célula de habitabilidad", así como "una fiscalización" de los inmuebles en los que se están realizando obras para adecuar pisos de alquiler. La agrupación local de Arc Iris se suma a estas medidas, y pide que "si es preciso se intervenga por vía judicial". Una actuación, dice el grupo independiente, "que evitaría abusos, garantizaría viviendas dignas, precios razonables para los extranjeros, y contribuiría a su integración".
http://www.elpais.es/articulo/elpepiautval/20041101elpval_4/Tes/Simat%2C%20un%20pueblo%20intranquilo
La convivencia en el municipio se ve alterada por la avalancha de inmigrantes que llega con la cosecha de la naranja
EVA BATALLA - Simat de La Valdigna
EL PAÍS - C. Valenciana - 01-11-2004
Durante los meses de octubre a marzo la localidad de Simat de La Valldigna, una población de 3.200 habitantes, recibe la llegada de trabajadores para la campaña de recolección de la naranja. La agricultura y los campos de cítricos son la principal actividad económica del municipio y de todo el valle. En los últimos años ha crecido el número de cuadrillas de recolectores formadas por extranjeros, sobre todo de los países del Este. Mano de obra más barata, que llega al municipio en busca de cierta estabilidad laboral, al menos durante unos meses. Los hay que vienen con la seguridad de un puesto de trabajo, pero la temporada de la naranja atrae también a un reducido grupo de población, la mayoría nómadas de étnica gitana de procedencia rumana que arrastran consigo a toda su familia. Acuden a la zona con la expectativa de hacerse hueco en alguna cuadrilla.
El fenómeno no es nuevo. Se podría hacer una radiografía similar en cualquier municipio de La Ribera, o en la zona de Requena y Utiel en época de vendimia. Pero en Simat se está produciendo en los últimos tres años una situación particular. La localidad concentra a la mayoría de los inmigrantes temporeros que acuden a La Valldigna. El Ayuntamiento cifra el número de extranjeros censados en el municipio en 400, un 12% de la población. Los vecinos y grupos del PP y Arc Iris, en la oposición, aseguran que la cifra real dobla los datos oficiales. La razón por la que Simat es tan atractiva para estos inmigrantes hay que buscarla en el negocio que de varios propietarios de inmuebles, vecinos de la localidad. Alquilan viviendas a precios muy bajos, unos tres euros el día. En ella se "hacinan" familias enteras, en condiciones sanitarias y de habitabilidad más que cuestionables, según coinciden vecinos y políticos municipales.Esta situación ha empezado a crear malestar entre los ciudadanos de Simat. La llegada de esta población temporal coincide además desde hace varios años con el aumento de hurtos en algunos comercios del municipio. Nadie se atreven a afirmar con certeza que haya una relación entre esta población y los robos. Una vecina, propietaria de un comercio, resume el sentimiento de la población: "No estamos seguros de quién roba, pero cuando ocurre algo la tendencia general es a pensar que han sido los extranjeros".
La ciudad se encuentra dividida. Algunos comerciantes aseguran que la situación es insostenible. Uno de los negocios más "castigados" por los hurtos es un supermercado ubicado en la calle principal de Simat. Sus empleadas afirman que en la temporada de naranja sufren robos casi a diario. La propietaria de una tienda de electrodomésticos cercana, asegura que no ha sufrido ningún hurto en su establecimiento, pero reconoce sentir cierta intranquilidad cuando uno de estos grupos entra en el comercio.
La situación explotó el pasado lunes. Un grupo de vecinos y comerciantes, acudieron al Ayuntamiento aprovechando la convocatoria de un pleno. Algunas voces acusaban al alcalde, el socialista Vicent Palomares, de no tomar medidas para resolver el problema. Los grupos de la oposición, PP y Arc Iris, se sumaron a las críticas. Palomares sólo contó con el apoyo del Bloc. Esta semana, algunos vecinos han iniciado la recogida de firmas de un documento que denuncia la "intranquilidad" de la ciudadanía. El escrito pide para la población inmigrante establecida en la localidad "condiciones dignas de vivienda, sanitarias, de trabajo y la escolarización de los menores". Muestra su rechazo a "los propietarios que fomentan la explotación de los inmigrantes", y exige "la regularización de los trabajadores para mantener una buena convivencia".
El alcalde se reunió esta semana con responsables de la Guardia Civil en la comarca para estudiar medidas, como el incremento de la vigilancia en el municipio. El primer edil anunció su intención de crear una comisión especial para estudiar el tema, integrada por representantes de todos los partidos políticos municipales, de los comerciantes, vecinos y fuerzas de seguridad.
Fernanda Llácer, portavoz municipal del PP, reclama al alcalde un "control de la célula de habitabilidad", así como "una fiscalización" de los inmuebles en los que se están realizando obras para adecuar pisos de alquiler. La agrupación local de Arc Iris se suma a estas medidas, y pide que "si es preciso se intervenga por vía judicial". Una actuación, dice el grupo independiente, "que evitaría abusos, garantizaría viviendas dignas, precios razonables para los extranjeros, y contribuiría a su integración".
http://www.elpais.es/articulo/elpepiautval/20041101elpval_4/Tes/Simat%2C%20un%20pueblo%20intranquilo
Comunicats de premsa d’ERPV de Simat on fan saber el seu punt de vista al voltant de la línia d’alta tensió de la Valldigna I la situació dels inmigrants que venen a fer la campanya de la taronja a aquest poble de La Safor.
COMUNICATS DE PREMSA ERPV DE SIMAT
Enviat el Dimarts, 09 novembre a les 14:01:51 per melero
Anònim va escriure " Comunicats de premsa d’ERPV de Simat on fan saber el seu punt de vista al voltant de la línia d’alta tensió de la Valldigna I la situació dels inmigrants que venen a fer la campanya de la taronja a aquest poble de La Safor.
ERPV de Simat de la Valldigna exigeix a l'Ajuntament que destine recursos per a la integració dels nouvinguts
ERPV de Simat de la Valldigna vol constatar la total inoperància de l'Ajuntament respecte a la qüestió de la immigració. En aquest sentit, Imma Cunyat, Presidenta d'ERPV a Simat, ha declarat que "l'hacinament de les persones, la manca d'escolarització dels xiquets i les xiquetes, la manca de control sanitari, les pintades racistes i xenòfobes aparegudes al terme de Simat o la manca de treball per a tan gran afluència de persones, fa que calga amb urgència la destinació de recursos per a paliar tots aquests problemes".
ERPV de Simat sol·licita a l'Ajuntament que elabore un programa integral de la immigració amb el conseqüent acompanyament pressupostari del departament de Serveis Socials.
______________________________________________
ERPV de Simat de la Valldigna rebutja la línia d'alta tensió
Esquerra Republicana de Simat de la Valldigna manifesta el seu total rebuig al pas de la línia d'alta tensió per la Valldigna. Aquesta línia suposarà un atac gravíssim i irreversible per a les persones i per al medi natural, com a conseqüència dels efectes nocius produïts pels camps electromagnètics.
ERPV sol·licita a l'Ajuntament de Simat de la Valldigna que presente una denúncia contra IBERDROLA per tal d'evitar els efectes negatius que aquest projecte de línia d'alta tensió originarà en la comarca. "
EL DINAROT DELS IDIOTES Article de Sico Fons. Publicat per: Amb data:
EL DINAROT DELS IDIOTES
Escolteu-me, amics meus, pareu les orelles, perquè us vull relatar un conte que he arreplegat pels laberints intricats dels carrers nocturns de mala vida i llengües viperines.
Això diuen que era una empresa molt poderosa, molt poderosa, que va decidir realitzar fer un dels seus lucratius negociets en una vall molt bonica i molt digna. Cap problema fins ara, vivim en societat globalitzadora de lliure mercat i tothom té dret a realitzar les seues empreses comercials; resulta, però, que el seu negociet –milionari en realitat– era no gens bo per a la salut de les persones (ja sabeu: eixos animalons que tenen les curioses particularitats de caminar erts sobre dues potes i pensar per si mateixos) i damunt podia convertir aquell indret tan bonic i digne en una vall molt lletja i molt indigna. Lògicament, els habitants (els racionals volem dir) van començar a protestar. "Ei, què passa? Que no volem que feu malbé les nostres cases, que no teniu dret a fer això sense el nostre permís, que deixeu de fer-nos la guitza".
Els dirigents de l’empresa, éssers (no incorrerem en la vulgaritat d’anomenar-los persones) amb cervells privilegiats, butxaques farcides de diners i cotxes caríssims d’aquells que lleven l’alé, hi van replicar: "Estimat poble baix, benvolguts vassalls, en realitat açò ho fem pel vostre bé. Heu de saber que abans estàveu pitjor, i ara, gràcies a la nostra infinita magnanimitat, entrareu per la porta gran en l’era moderna, electrificada i globalitzadora".
Les protestes, però, seguiren igual i els alts dirigents empresarials –que a banda d’allò dels cotxes caríssims també posseïen uns xalets impressionants en llocs idíl·lics allunyats de la contaminació– van començar a pensar i pensar per tal resoldre aquest problema que al capdavall es feia pel bé comú... de la seua empresa.
I per fi van trobar la solució. A grans mals, grans remeis. Resulta que aquella vall estava formada per tres pobles amb tres alcaldes elegits democràticament. I un d’ells, el de la població més gran, sabien, que era especialment ambiciós i afí a les seues idees empresarials de globalització i mercat lliure i de fer sempre el bé comú... de l’empresa. Així doncs, el van cridar i li van ordenar... volem dir, li van pregar: "Crida els teus dos amics, alcaldes de les altres dues poblacions, i dis-los que volem raonar i que per a això els convidem a un bon dinarot. I no oblides remarcar que paguem nosaltres". Tots tres es reuniren amb els empresaris –que per cert, també posseïen tratges meravellosos fets a mida i colònies de flaires exquisites– en un lloc ben plaent vora la mar i allí van començar el tiberi. Menjars exòtics, plats preparats pels millors cuiners, vins selectíssims d’aquells que et costen un ull i mig de la cara, i més vi, i més vi... i després café i conyac... Armagnac, per descomptat. I cigars del sanguinari i odiós dictador antiglobalitzador Fidel Castro. "Per nosaltres!" que va exclamar de sobte una de les empresàries que, casualment, era jove, rossa i bellíssima. "Per nosaltres! Van cridar també els tres màxims mandataris de la vall tot procurant que no els caigués la bava i forçant-se a apartar la vista, ja d’una punyetera vegada, del generós escot de la jove empresària.
I quan per fi es decidí que ja tenien la panxa ben plena, els empresaris digueren: "I ara, amics, anem a fer una volta amb un vehicle molt especial. Volem que ens ensenyeu la vostra vall tan bella i digna".
Pujaren tots junts als cotxes caríssims d’aquells que lleven l’alé, però no van enfilar cap a la vall, sinó cap a un altre lloc on els esperava un vehicle, efectivament, molt especial: un helicòpter. Els tres edils, amb les cares roges com un pebre i els ulls lluents com el vidre d’un got de vi, s’hi van quedar bocabadats i, per fi, es decidiren a pujar-hi. Cap als núvols, cap al cel que se’n van anar tots juntets. I cap a la vall, ara sí, que va volar el sorollós helicòpter. La vista era realment preciosa. Tota la vall ben verda i muntanyenca, els tres pobles que semblaven tres taques damunt d’una catifa de tarongers, el monestir, la Fontarda, el Clot de la Font, el Bolomor... Ai, quanta bellesa! I quina flaire meravellosa que feia la jove empresària! I quin mareig i quines torbes, redéu amb el conyaquet!
Una estona després, en tornar al sòl dur i segur, s’abraçaren tots els intrèpids viatgers com si foren amics de tota la vida, es prometeren lleialtat eterna i abans d’acomiadar-se, però, els dirigents empresarials (sí, també la jove empresària) van traure uns documents i van dir: "Amics, signeu aquests papers i us prometem que els problemes d’aquesta vall s’hauran acabat". Els tres alcaldes, que seguien amb la cara roja i els ulls enterbolits per un tel d’etílica alegria, hi van signar sense mirar i van tornar a abraçar aquelles persones... perdó, aquells éssers tan simpàtics, agradables i magnànims. Quin gust dinar amb tan bons amics. Aquests, sens dubte, són els avantatges de dedicar-se a la política i el bé comú: conéixer persones (o éssers) ben interessants i fer bons amics.
I el temps va passar. Les protestes van seguir, però els tres alcaldes, inesperadament, van canviar la seua opinió, el negociet d’aquella empresa era el millor que ens podia passar als habitants d’aquesta vall. Ni les cares d’estupor ni els crits de protesta dels pobladors dels tres pobles van servir de res, ni tan sols per a dissimular les mirades fugisseres i covards de tres alcaldes que tan bé s’ho havien passat en un dinar de germanor.
I ara, amics meus, us diré una cosa: conte començat, conte acabat i el qui no alça el cul és, perquè el té... CAGAAAAAAAT!!!
SICO FONS
Escolteu-me, amics meus, pareu les orelles, perquè us vull relatar un conte que he arreplegat pels laberints intricats dels carrers nocturns de mala vida i llengües viperines.
Això diuen que era una empresa molt poderosa, molt poderosa, que va decidir realitzar fer un dels seus lucratius negociets en una vall molt bonica i molt digna. Cap problema fins ara, vivim en societat globalitzadora de lliure mercat i tothom té dret a realitzar les seues empreses comercials; resulta, però, que el seu negociet –milionari en realitat– era no gens bo per a la salut de les persones (ja sabeu: eixos animalons que tenen les curioses particularitats de caminar erts sobre dues potes i pensar per si mateixos) i damunt podia convertir aquell indret tan bonic i digne en una vall molt lletja i molt indigna. Lògicament, els habitants (els racionals volem dir) van començar a protestar. "Ei, què passa? Que no volem que feu malbé les nostres cases, que no teniu dret a fer això sense el nostre permís, que deixeu de fer-nos la guitza".
Els dirigents de l’empresa, éssers (no incorrerem en la vulgaritat d’anomenar-los persones) amb cervells privilegiats, butxaques farcides de diners i cotxes caríssims d’aquells que lleven l’alé, hi van replicar: "Estimat poble baix, benvolguts vassalls, en realitat açò ho fem pel vostre bé. Heu de saber que abans estàveu pitjor, i ara, gràcies a la nostra infinita magnanimitat, entrareu per la porta gran en l’era moderna, electrificada i globalitzadora".
Les protestes, però, seguiren igual i els alts dirigents empresarials –que a banda d’allò dels cotxes caríssims també posseïen uns xalets impressionants en llocs idíl·lics allunyats de la contaminació– van començar a pensar i pensar per tal resoldre aquest problema que al capdavall es feia pel bé comú... de la seua empresa.
I per fi van trobar la solució. A grans mals, grans remeis. Resulta que aquella vall estava formada per tres pobles amb tres alcaldes elegits democràticament. I un d’ells, el de la població més gran, sabien, que era especialment ambiciós i afí a les seues idees empresarials de globalització i mercat lliure i de fer sempre el bé comú... de l’empresa. Així doncs, el van cridar i li van ordenar... volem dir, li van pregar: "Crida els teus dos amics, alcaldes de les altres dues poblacions, i dis-los que volem raonar i que per a això els convidem a un bon dinarot. I no oblides remarcar que paguem nosaltres". Tots tres es reuniren amb els empresaris –que per cert, també posseïen tratges meravellosos fets a mida i colònies de flaires exquisites– en un lloc ben plaent vora la mar i allí van començar el tiberi. Menjars exòtics, plats preparats pels millors cuiners, vins selectíssims d’aquells que et costen un ull i mig de la cara, i més vi, i més vi... i després café i conyac... Armagnac, per descomptat. I cigars del sanguinari i odiós dictador antiglobalitzador Fidel Castro. "Per nosaltres!" que va exclamar de sobte una de les empresàries que, casualment, era jove, rossa i bellíssima. "Per nosaltres! Van cridar també els tres màxims mandataris de la vall tot procurant que no els caigués la bava i forçant-se a apartar la vista, ja d’una punyetera vegada, del generós escot de la jove empresària.
I quan per fi es decidí que ja tenien la panxa ben plena, els empresaris digueren: "I ara, amics, anem a fer una volta amb un vehicle molt especial. Volem que ens ensenyeu la vostra vall tan bella i digna".
Pujaren tots junts als cotxes caríssims d’aquells que lleven l’alé, però no van enfilar cap a la vall, sinó cap a un altre lloc on els esperava un vehicle, efectivament, molt especial: un helicòpter. Els tres edils, amb les cares roges com un pebre i els ulls lluents com el vidre d’un got de vi, s’hi van quedar bocabadats i, per fi, es decidiren a pujar-hi. Cap als núvols, cap al cel que se’n van anar tots juntets. I cap a la vall, ara sí, que va volar el sorollós helicòpter. La vista era realment preciosa. Tota la vall ben verda i muntanyenca, els tres pobles que semblaven tres taques damunt d’una catifa de tarongers, el monestir, la Fontarda, el Clot de la Font, el Bolomor... Ai, quanta bellesa! I quina flaire meravellosa que feia la jove empresària! I quin mareig i quines torbes, redéu amb el conyaquet!
Una estona després, en tornar al sòl dur i segur, s’abraçaren tots els intrèpids viatgers com si foren amics de tota la vida, es prometeren lleialtat eterna i abans d’acomiadar-se, però, els dirigents empresarials (sí, també la jove empresària) van traure uns documents i van dir: "Amics, signeu aquests papers i us prometem que els problemes d’aquesta vall s’hauran acabat". Els tres alcaldes, que seguien amb la cara roja i els ulls enterbolits per un tel d’etílica alegria, hi van signar sense mirar i van tornar a abraçar aquelles persones... perdó, aquells éssers tan simpàtics, agradables i magnànims. Quin gust dinar amb tan bons amics. Aquests, sens dubte, són els avantatges de dedicar-se a la política i el bé comú: conéixer persones (o éssers) ben interessants i fer bons amics.
I el temps va passar. Les protestes van seguir, però els tres alcaldes, inesperadament, van canviar la seua opinió, el negociet d’aquella empresa era el millor que ens podia passar als habitants d’aquesta vall. Ni les cares d’estupor ni els crits de protesta dels pobladors dels tres pobles van servir de res, ni tan sols per a dissimular les mirades fugisseres i covards de tres alcaldes que tan bé s’ho havien passat en un dinar de germanor.
I ara, amics meus, us diré una cosa: conte començat, conte acabat i el qui no alça el cul és, perquè el té... CAGAAAAAAAT!!!
SICO FONS





