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El marjal de Tavernes de la Valldigna desaparece soterrado por escombros

El marjal de Tavernes de la Valldigna desaparece soterrado por escombros

El enclave no dispone de protección

EVA BATALLA - Gandia

EL PAÍS - C. Valenciana - 24-12-2001
Era previsible. La sentencia de la Audiencia Provincial de Valencia, que absuelve al propietario de una finca de unas 42 hectáreas en el marjal de Tavernes de la Valldigna y al gerente de la empresa Mármoles Compac, con sede en Gandia, de un presunto delito ecológico por verter escombros en el humedal, ha dado pie a nuevos aterramientos en la zona. Las montañas de mármoles son de nuevo visibles estos días desde la carretera nacional Valencia-Alicante y la autopista A-7, a su paso por el término de Tavernes, y las máquinas trabajan con total impunidad. La zona afectada es la finca Campana, ubicada en la partida de El Terme, también conocida como Ràfol. Una pala vertía el viernes restos blanquecinos de mármol en un canal de agua artificial ubicado en la finca, junto a la vía ferroviaria, y montones de turba (tierra fértil) extraída del fondo de la balsa, esperaba en las inmediaciones para cubrir la zona aterrada que será transformada en terreno para el cultivo agrícola.

Para el abogado de Ecologistes en Acció, José Luis Ramos, la constatación de estos nuevos vertidos 'es una muestra de la desidia de la Administración ante los atentados a los enclaves protegidos'. El abogado recuerda que es competencia del Ayuntamiento, responsable de dar licencias para la realización de vertidos en su término municipal, y de la Consejería de Medio Ambiente, que debería velar por la preservación de los entornos naturales protegidos de la Comunidad, 'controlar' este tipo de agresiones contra el medio ambiente. Los nuevos aterramientos, añade la agrupación ecologista, están 'avalados' de alguna forma por la reciente sentencia de la Audiencia de Valencia, que considera que los primeros vertidos que se denunciaron en esta zona, en agosto de 1998, 'no eran constitutivos de delito'. El tribunal argumenta a favor del propietario del terreno que la finca aterrada era originariamente de 'secano'. El tribunal pasó por alto los informes de técnicos y peritos de la Consejería de Medio Ambiente que demostraban que la zona afectada forma parte del humedal de La Safor. El dueño de la finca, con esta sentencia, 'se siente respaldado para continuar los aterramientos', lamenta el grupo conservacionista.

'Aunque no se haya admitido la comisión de un delito, el incumplimiento de la legalidad y el daño medioambiental es evidente', añade Ramos, para quien 'debe ser la Administración quien garantice la preservación de estos espacios naturales'. Ecologistes en Acció ya ha solicitado al Ayuntamiento de Tavernes que inicie la apertura de un expediente sancionador contra el propietario de la finca por los nuevos vertidos, paralice los aterramientos y le obligue a restituir la zona. De no aceptar su demanda, recurrirán al contencioso-administrativo.

Por su parte, el alcalde de Tavernes de la Valldigna, Eugenio Pérez, del PP, asegura que el Consistorio 'no ha emitido ninguna licencia' que permita vertidos de escombros en la zona. Ahora bien, en su opinión, la actividad que se está desarrollando en la parcela 'no contraviene' el planeamiento urbanístico local, a pesar de que la partida de El Ràfol se encuentra catalogada en las normas subsidiarias locales como 'suelo no urbanizable de especial protección, zona húmeda'. Para el primer edil, esta catalogación implica la 'prohibición' de urbanizar en la zona, 'pero no la actividad agrícola' que según Pérez se busca consolidar en la finca.

El humedal de Tavernes forma parte, junto a los de Xeraco, Xeresa y Gandia, del marjal de La Safor, incluido en el Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunidad Valenciana. Este documento se encuentra pendiente de publicación. Muchos ayuntamientos se acogen precisamente al carácter de 'provisionalidad' del catálogo para justificar su actitud permisiva en este tipo de aterramientos. Ahora bien, el documento recoge también una serie de medidas cautelares, de obligado cumplimiento, que prohíben cualquier transformación o vertido en los humedales catalogados hasta su aprobación definitiva. La responsabilidad de velar por la protección de estos enclaves es de la Generalitat y, subsidiariamente, de los consistorios.


 
La sentencia del marjal de Tavernes abre la vía a nuevos aterramientos, según los ecologistas
La sentencia del marjal de Tavernes abre la vía a nuevos aterramientos, según los ecologistas

La Audiencia Provincial de Valencia absolvió a los autores de la transformación del humedal

FEDERICO SIMÓN - Valencia

EL PAÍS - C. Valenciana - 07-12-2001
La sentencia de la Audiencia Provincial de Valencia que absuelve al propietario de una finca y al gerente de una empresa, acusados de aterrar con lodos de mármol el marjal de La Safor en Tavernes de La Valldigna, abre la puerta a nuevos aterramientos en los humedales, según Ecologistas en Acción. Ante la dificultad de demostrar que hechos así constituyen un delito ecológico, pues los jueces sólo admiten esta posibilidad si destruye todo el ecosistema, los ecologistas buscarán por la vía del contencioso que se restaure la zona. Si los hechos quedan impunes, por lo menos que se repare el daño. El fallo de los magistrados de la sección primera de la Audiencia Pedro Castellano Rausell, Antonio Ferrer Gutiérrez y María José Julià Igual ha supuesto para los ecologistas valencianos un mazazo parecido, respetando las escalas, al que provocó la absolución de la empresa Bolidén por los vertidos contaminantes en el parque de Doñana de las minas de Aznalcóllar. Lo que consideran un flagrante delito y un atentado evidente contra un enclave de gran valor ecológico, ha quedado nuevamente impune. Los autores, sin castigo y, lo que a su juicio es peor, el enclave destruido. Un ejemplo, dicen, nada edificante para los propietarios de terrenos en similar situación.

Los hechos se destaparon en verano de 1998, cuando se descubrió que unas balsas del valioso marjal de La Safor habían sido aterradas con desechos de la empresa Mármoles Compac. La técnica es la usada tradicionalmente en la Comunidad Valenciana para destruir humedales y converirlos en tierras de cultivo. Se extrae el fértil limo del fondo de la balsa, se rellena el hueco con todo tipo de escombros y residuos hasta alcanzar un nivel óptimo que aleje el nivel freático de la superficie cultivable y se vuelve a extender el limo. El resultado, sin duda, es muy rentable: con poco dinero se ha transformado una lámina de agua en una valiosísima tierra de regadío, y además se ahorra el dinero que costaría llevar los residuos a un vertedero autorizado y correctamente gestionado.

Tras descubrirse la agresión al enclave, un humedal de 1.295,2 hectáreas entre Tavernes, Gandia, Xeresa y Xeraco e incluido en el Catálogo de Zonas Humedas (CZH) de la Comunidad Valenciana, aún no aprobado por la Consejería de Medio Ambiente aunque reconocido en decenas de informes de la Administración, el fiscal de medio ambiente abrió un expediente. Los ecologistas también denunciaron. A su juicio, tanto la ley estatal de Aguas, que prohíbe transformar los humedales, como la ley autonómica 11/94 de Espacios Naturales Protegidos, que protege las zonas húmedas, impiden expresamente este tipo de actuación.

El fiscal lo tenía claro, el enclave es un humedal. Los ecologistas, aún más si cabe, ya que vieron cómo desaparecían numerosas balsas de la zona húmeda. Y tanto los técnicos de la consejería como el perito que testificó en el juicio avalaron las características húmedas del entorno. Y aunque los conservacionistas sabían que es difícil imputar un delito ecológico, ya que no basta con la destrucción de un enclave valioso sino que los jueces piden a la acusación que se pruebe que todo el ecosistema ha quedado dañado, sí esperaban que quedara demostrado un delito contra el hábitat de especies animales y vegetales protegidas. Y, por supuesto, que se ordenase la restitución del paraje a su estado natural.

'Secano a regadío'
La sentencia considera probado que Francisco Sanchis transformó una finca de 42 hectáreas en la partida de El Ràfol de Tavernes. Pero, en palabras textuales de los magistrados, 'convirtiéndola de secano en regadío, al amparo de la ley de Reforma de Desarrollo Agrario', una norma franquista, de 1973, y, por ello, derogada por la ley de Aguas, recuerdan los ecologistas, que además desmienten que el terreno antes fuera un cultivo de secano.

De hecho, hasta los magistrados reconocen que el terreno era 'suelo no urbanizable de especial protección, zona húmeda', aunque especifican que 'fuera de los espacios naturales protegidos por la ley 11/94 de la Generalitat Valenciana', que, por supuesto, no enumera los humedales. Sin embargo, los ecologistas aseguran que según esa ley todos ellos están protegidos estén o no incluidos en el catálogo (aún no aprobado y que sí contempla el enclave de Tavernes). 'Eso es como si yo te mato pero luego digo que no pasa nada porque el Código Penal no cita tu nombre', exclama José Luis Ramos, abogado de Ecologistas en Acción.

Pero uno de los puntos que más indigna a los ecologistas es el razonamiento, en la sentencia, que dice: 'El artículo 103 de la Ley de Aguas difílmente puede aplicarse al caso, al calificar de zona húmeda las pantanosas o encharcadizas, condiciones que parecen situar lejos de las mismas a la zona de secano [la de la fotografía] que ocupa la finca, aunque fuera inundable'.

Dos de los tres magistrados que firman la sentencia son los mismos que cerraron en falso desde la Audiencia la vía penal del caso del marjal de Massamagrell, quitándoselo a la juez de ese municipio y sin dar a los ecologistas posibilidad de recurrir, una medida que tuvieron que rectificar apenas unos días más tarde. Finalmente fueron corregidos por el Tribunal Supremo, que volvió a abrir el caso.



http://www.elpais.es/solotexto/articulo.html?xref=20011207elpval_20&type=Tes
 
El objetivo de Ecologistas en Acción es que los terrenos transformados del marjal de La Safor, en Tavernes de la Valldigna

Objetivo: la restauración del paraje


F. S. - Valencia

EL PAÍS - C. Valenciana - 07-12-2001
El objetivo de Ecologistas en Acción es que los terrenos transformados del marjal de La Safor, en Tavernes de la Valldigna, no se hayan perdido para siempre. La sentencia de la Audiencia Provincial de Valencia da pie, según este colectivo, a que cualquier propietario de una finca en un marjal lo aterre impunemente, siempre que no esté específicamente incluido en una norma protectora. Evidentemente, si el Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunidad Valenciana estuviese aprobado no habría problema, puesto que incluye este marjal. Pero la Consejería de Medio Ambiente lleva un retraso de más de seis años en aprobarlo. Y esa dilación ha dado pie -a pesar de que la ley de Espacios Naturales Protegidos, la de Ordenación del Territorio y la ley del Suelo No Urbanizable, todas autonómicas y en vigor, lo prohíben expresamente- a que los propietarios de fincas en marjales siguieran destruyendo impunemente estos enclaves. Ahora, al parecer, se lamentan los conservacionistas, con el beneplácito de los magistrados de la Audiencia.

Pero Ecologistas en Acción asegura que no se va a rendir, y anuncia que intentará, por la vía del contencioso-administrativo, que el paraje sea reparado íntegramente a su estado primigenio. A su juicio, por la vía penal, los jueces, una vez que deciden absolver a los imputados de un aterramiento, pueden o no pueden, queda a su arbitrio, obligar a restaurar el daño causado ('un mal evidente y prohibido por numerosas leyes', insisten los ecologistas).

Si recurren la sentencia de la Audiencia puede que el Supremo acepte sus tesis pero que no puedan demostrar el daño general al ecosistema. Pero, según su abogado, José Luis Ramos, en el contencioso los magistrados, si se acepta finalmente el criterio protector de los marjales, están obligados a tomar la decisión de restaurar la zona húmeda.



http://www.elpais.es/solotexto/articulo.html?xref=20011207elpval_21&type=Tes&ed=diario

 
La Valldigna rechaza el último proyecto de línea de alta tensión y amenaza con apelar a la Unión Europea
La Valldigna rechaza el último proyecto de línea de alta tensión y amenaza con apelar a la Unión Europea


EVA BATALLA - Gandia

EL PAÍS - C. Valenciana - 02-12-2001
Los vecinos de La Valldigna volvieron ayer a salir a la calle para mostrar su rechazo a las pretensiones de Iberdrola de que uno de los tramos del proyecto de línea de alta tensión entre Vilanova de Castelló y Gandia discurra por este valle. Unas seis mil personas se sumaron a la manifestación convocada ayer por la coordinadora contra la alta tensión por La Valldigna y los ayuntamientos de los tres municipios afectados por el paso del trazado (Tavernes, Simat y Benifairó). La marcha partió de la casa de cultura de Tavernes y recorrió el municipio con un único y rotundo eslogan: No a la línea de alta tensión, en las actuales condiciones que impone la empresa eléctrica. Iberdrola propone un trazado aéreo, con torres de hasta 50 metros de altura, que bordeará por el sur y a menos de 400 metros de distancia, las poblaciones de Simat, Benifairó y Tavernes, para enlazar después con el corredor litoral, paralelo a la carretera nacional 332, por los municipios de Xeraco y Xeresa, hasta llegar a Gandia. Este proyecto, sostienen los vecinos, conducirá a 'la destrucción y ruina económica' del valle. Denuncian además que el campo electromagnético que creará la nueva línea (la cuarta que atravesaría La Valldigna), con un doble circuito de 132 kilovatios, 'supondrá un peligro para la salud' de los habitantes de la zona, unas 20.000 personas.

Hace dos años, la movilización cívica consiguió detener el proyecto de la compañía eléctrica, que ha presentado hasta cinco propuestas de trazado, y obligó a la empresa a buscar una nueva alternativa. La última se presentó este verano, pero Iberdrola ocultó el tramo más polémico, el que atravesará La Valldigna, que se hizo público el pasado mes y se encuentra en estos momentos en periodo de alegaciones en la Consejería de Industria. Los ayuntamientos afectados y los miembros de la coordinadora aseguran que este último proyecto 'mantiene las mismas afecciones' del anterior, por lo que se exigen que sea rechazado. Denuncian su 'impacto paisajístico y medioambiental' en las zonas naturales de la Fontarda, El Clot de la Font, el Barranc de Bolomor y el Mirador de la Visteta, de alto valor ecológico. Además de advertir sobre su 'grave impacto visual' en el entorno del monasterio de Santa María de La Valldigna o del yacimiento arqueológico de la Cova de Bolomor.

La Valldigna puso ayer de manifiesto que no está dispuesta a plegarse a Iberdrola. 'Hoy [por ayer] nos jugamos el futuro saludable de nuestros hijos y el derecho que tenemos a vivir en una tierra con las mejores condiciones medioambientales posibles', advirtió un representante de los manifestantes al concluir la marcha. Si no se aceptan las reivindicaciones para atenuar el impacto de la línea, la coordinadora anunció su intención de apelar al Parlamento Europeo.



http://www.elpais.es/solotexto/articulo.html?xref=20011202elpval_1&type=Tes&ed=diario