(Tenerife) La Laguna tiene una pequeña y acotada zona de marcha Salvo 3 o cuatro bares “importantes”, el resto se encuentra en la zona del cuadrilátero(si no sabes s de qué hablo,
pincha aquí), que está limitado por las calles
Doctor Zamenhoff (conocida popularmente como calle del Haring) y
María del Cristo Ossuna(conocida como calle de la Jarra). Además, está muy cerca de los jardines de la universidad y detrás de la
Avenida Trinidad (Una de las muestras de mal gusto de la ciudad). La idea, muy bonita por cierto, es que podamos caminar una manzana y de bar en bar, bailar pop, pachanga, salsa, rock, heavy, house...Aunque lo cierto es que poco a poco, empresarios de la noche se venden a las melodías más comerciales, tan repetidas ya hay quien podría cantarlas al revés. De modo, que después de caminar la manzana, lo que nos queda es la calle del Haring, nuestro pequeño hueco en la laguna. Donde, y no es por barrer para casa,
se encuentran los mejores bares...
Hay quien ha perdido la esperanza. Si preguntas, en la calle te dirán que ya no es lo mismo. Melancólicos de nosotros (y claro que me incluyo) nos reencontramos y hablamos con auténtico amor de aquellas noches en
LA MILAGROSA (para quienes no conocen
La Laguna, y mucho menos sus aledaños,
La Milagrosa es una plaza, situada a pocos minutos del cuadrilátero, que da paso, en la parte sur de
La Laguna, a una de las entradas más habituales de la ciudad.).Era época de botellones, la adolescencia más ebria. Pero se prohibió el botellón. Empezaron las redadas, los malos rollos, y lo peor: El alcohol dejó de venderse después de las 10.
¡Qué Kaos!. Y no es amor a la fiesta, es amor a ESA fiesta, y a toda una generación que hoy por hoy se desperdiga e inevitablemente, nos perdemos la pista.
Pero esta “emigración de las calles” tuvo algo bonito. Muchos de nosotros y otros tantos que ya por aquel entonces lo “amaban”, recalamos en
EL HARING. El fabuloso, espléndido, pequeño y mítico <
Haring. (nombre en honor al pionero en el arte del grafitti, Keith Haring)
Es Sábado, un día de Semana Santa, la calle del Haring está repleta. Nuevos camiseteros adolescentes (poco conocidos) la innundan, pero entre la masa ebria, los de siempre.
Es una sensación difícil de vivir en Madrid. Es otro concepto, otro tipo de marcha. Puedes salir solo y encontrarte a todos tus amigos, puedes encontrarte a amigos de la guardería, a tus vecinos, a tus padres. Puedes bailar el rock de los Rolling, el pop español de los 80, puedes cantar con los piratas el mundo de wayne. Buena música, buenos camareros, buena gente y mucho encanto. Y luego, te despides de una noche fantástica al son de Tom Jones y su "it´s not unusal". Así que desde aquí invito a foráneos y lugareños a llenarse de "espíritu" y energía y pasar una noche DIVERTIDÍSIMA.
TODOS A HARINGuear!!