50. Cartas
No había emails, ni siquiera Internet la única forma de comunicación posible con España era por teléfono o a través de las cartas. El teléfono era caro. Así que lo más utilizado era el correo. Recibir noticias frescas de España era algo muy importante para mí. Bueno de frescas nada porque teniendo suerte tardaban un mínimo de 15 días. Si ha esto le unimos el extravío y retraso que solían llevar el correo, daba como resultado que cuando por fin me enteraba de algo esto ya fuera historia y los acontecimientos hubieran variado.
Lo cual me producía una sensación de aislamiento con mi país y mi familia.
Apenas utilizaba mi idioma y a veces lo echaba de menos. La música de Julio Iglesias (único cantante español conocido allí) que me compraba mi cuñado, no era suficiente.
Le pedí a mi madre que me enviara música de algún otro cantante y libros. No me importaba de que fuera con tal de que fuera en español.
Algunas cartas pasaron por Canadá o Chile antes de llegar a mis manos. Atribuí los retrasos y demás contratiempos de las cartas a que la dirección al estar escrita en fonética conducía a errores. Y se me ocurrió una solución para esto. Escribí la dirección en chino en un papel del tamaño que cupiera en un sobre y lo recorté. Luego se lo envié a mi familia diciéndoles que en sucesivas cartas fotocopiaran aquel papel y lo pegaran en el sobre, para que así no tuvieran que escribir la dirección y comprobar si tardaban menos.
Al menos las cartas que llegaron después, no volvieron a hacer turismo por otros lugares antes de llegar a mis manos.
Los días en que no había fiestas ni nada nuevo que hacer eran ociosos y aburridos, por ello recibir cartas se convertían en algo especial y motivo de alegría para mí. En esos días me quedaba pensando………. ¿hoy tendré carta?……….. ¿Me habrá escrito alguien?.
Y no podía esperar en casa por lo que decidí ir directamente a casa del que las repartía, un hombre muy agradable que en su intento de conseguir un hijo varón la vida le había premiado con el regalo de once hijas. Al principio yo me llegaba hasta su casa tímidamente, tanteando.
-¿ha llegado el correo?, preguntaba
-no aún no, me respondía el buen hombre. Pero no te preocupes que cuando llegue si hay algo para ti, ya te lo llevo.
-Vale, pero no tengo nada que hacer, no me importa esperar.
-Como quieras.
Y ….. ¿Por donde viene? , ¿Quién lo trae? Volví a preguntar.
-No viene, tengo que ir yo a buscarlo, me respondió.
-¿A dónde?, preguntando se llega a Roma, al menos eso dicen. Yo quizá llegara a España.
Viene en el autobús que llega de 马公 Makong a las tres y media de la tarde. Cuando se que el autobús esta a punto de llegar voy hasta la parada a esperarle y cojo el saco con el correo.
Ah vale. Decidí irme por hoy ya había indagado bastante.
Poco a poco fui cogiendo confianza con él, y en otra de mis visitas decidí ir con él a coger el saco de correos hasta la parada de autobús.
Una vez en su casa sacaba todo del saco y empezaba a clasificarlo, su mujer me había ofrecido una silla para que me sentara mientras esperaba a ver si había alguna carta de mi país. Entre ellos hacían comentarios en Taiwanés sobre mí, yo no dominaba bien el taiwanés, así que no sabía muy bien lo que decían pero ellos me miraban a la vez que hablaban y sonreían como diciendo ¿sabrá lo que decimos?.
De pronto veo una carta asomar, una de esas que tienen el borde del sobre con rayitas azules y rojas, para indicar que viene por avión. De esas que raramente se veían por allí, porque los sobres que utilizaban ellos eras diferentes.
Me levanto corriendo y digo ¡¡¡esa es mía!!!, a la vez que la cojo toda emocionada.
-Tranquila, espera un poco, enséñamela a ver si es cierto que es para ti.
-Claro que es para mí digo sin soltar el sobre mientras le enseño la dirección de nuestra casa.
-vale puedes llevártela, me dice riéndose a carcajadas.
Yo interfería en su trabajo, sin embargo ellos no solo no se molestaban sino que entendían mi situación, comprendían las ganas que tenía de recibir noticias de España y permitían que me inmiscuyera de aquella manera.
Tampoco lo hice por mucho tiempo, enseguida me cansé, comprendí que las cartas fuera yo o no a buscarlas, llegarían igual. Al fin y al cabo después de leerlas y releerlas volvía a estar otra vez igual. Esperando más noticias de España.
Lo cual me producía una sensación de aislamiento con mi país y mi familia.
Apenas utilizaba mi idioma y a veces lo echaba de menos. La música de Julio Iglesias (único cantante español conocido allí) que me compraba mi cuñado, no era suficiente.
Le pedí a mi madre que me enviara música de algún otro cantante y libros. No me importaba de que fuera con tal de que fuera en español.
Algunas cartas pasaron por Canadá o Chile antes de llegar a mis manos. Atribuí los retrasos y demás contratiempos de las cartas a que la dirección al estar escrita en fonética conducía a errores. Y se me ocurrió una solución para esto. Escribí la dirección en chino en un papel del tamaño que cupiera en un sobre y lo recorté. Luego se lo envié a mi familia diciéndoles que en sucesivas cartas fotocopiaran aquel papel y lo pegaran en el sobre, para que así no tuvieran que escribir la dirección y comprobar si tardaban menos.
Al menos las cartas que llegaron después, no volvieron a hacer turismo por otros lugares antes de llegar a mis manos.
Los días en que no había fiestas ni nada nuevo que hacer eran ociosos y aburridos, por ello recibir cartas se convertían en algo especial y motivo de alegría para mí. En esos días me quedaba pensando………. ¿hoy tendré carta?……….. ¿Me habrá escrito alguien?.
Y no podía esperar en casa por lo que decidí ir directamente a casa del que las repartía, un hombre muy agradable que en su intento de conseguir un hijo varón la vida le había premiado con el regalo de once hijas. Al principio yo me llegaba hasta su casa tímidamente, tanteando.
-¿ha llegado el correo?, preguntaba
-no aún no, me respondía el buen hombre. Pero no te preocupes que cuando llegue si hay algo para ti, ya te lo llevo.
-Vale, pero no tengo nada que hacer, no me importa esperar.
-Como quieras.
Y ….. ¿Por donde viene? , ¿Quién lo trae? Volví a preguntar.
-No viene, tengo que ir yo a buscarlo, me respondió.
-¿A dónde?, preguntando se llega a Roma, al menos eso dicen. Yo quizá llegara a España.
Viene en el autobús que llega de 马公 Makong a las tres y media de la tarde. Cuando se que el autobús esta a punto de llegar voy hasta la parada a esperarle y cojo el saco con el correo.
Ah vale. Decidí irme por hoy ya había indagado bastante.
Poco a poco fui cogiendo confianza con él, y en otra de mis visitas decidí ir con él a coger el saco de correos hasta la parada de autobús.
Una vez en su casa sacaba todo del saco y empezaba a clasificarlo, su mujer me había ofrecido una silla para que me sentara mientras esperaba a ver si había alguna carta de mi país. Entre ellos hacían comentarios en Taiwanés sobre mí, yo no dominaba bien el taiwanés, así que no sabía muy bien lo que decían pero ellos me miraban a la vez que hablaban y sonreían como diciendo ¿sabrá lo que decimos?.
De pronto veo una carta asomar, una de esas que tienen el borde del sobre con rayitas azules y rojas, para indicar que viene por avión. De esas que raramente se veían por allí, porque los sobres que utilizaban ellos eras diferentes.
Me levanto corriendo y digo ¡¡¡esa es mía!!!, a la vez que la cojo toda emocionada.
-Tranquila, espera un poco, enséñamela a ver si es cierto que es para ti.
-Claro que es para mí digo sin soltar el sobre mientras le enseño la dirección de nuestra casa.
-vale puedes llevártela, me dice riéndose a carcajadas.
Yo interfería en su trabajo, sin embargo ellos no solo no se molestaban sino que entendían mi situación, comprendían las ganas que tenía de recibir noticias de España y permitían que me inmiscuyera de aquella manera.
Tampoco lo hice por mucho tiempo, enseguida me cansé, comprendí que las cartas fuera yo o no a buscarlas, llegarían igual. Al fin y al cabo después de leerlas y releerlas volvía a estar otra vez igual. Esperando más noticias de España.
Comentario:
ayss q malo es estar lejos de los q amas, de la familia, etc.. verdad??
Besitos salados de CHOI
Besitos salados de CHOI
Comentario:
La añoranza debía de ser enorme...
El cartero y su esposa debían ponerse en tu lugar, hay gente buena en todos lados.
Once hijas!!!!!!!!!!!! no perdían el tiempo no ;)
Un beso :)
El cartero y su esposa debían ponerse en tu lugar, hay gente buena en todos lados.
Once hijas!!!!!!!!!!!! no perdían el tiempo no ;)
Un beso :)
Comentario:
Tuvo que ser duro estar lejos de los tuyos, no me imagino la situación, por muy bien que estuvieras. Entiendo que una carta era el evento del día, o de la semana.
Comentario:
Comprendo tu impaciencia en recibir cualquier noticia que mantuviera viva tu conexión con tu añorado y lejano mundo. Dificil de explicar en chino "morriña".
Respecto al problema que tienes para leer mi blog y alguno más, ya te ha contestado Carlos ayer, pero por si no lo puedes ver por lo que dices, te lo indico aquí. Prueba en la barra superior de la pantalla en "Ver", pinchas "Tamaño del texto" y le das a aumentar.
Besitos en tamaño gigante ;)
Respecto al problema que tienes para leer mi blog y alguno más, ya te ha contestado Carlos ayer, pero por si no lo puedes ver por lo que dices, te lo indico aquí. Prueba en la barra superior de la pantalla en "Ver", pinchas "Tamaño del texto" y le das a aumentar.
Besitos en tamaño gigante ;)
Comentario:
La verdad es que tenia que ser un poco desesperante eso de estar totalmente aislado de tu tierra salvo por unas cartas esporadicas!
Comentario:
A mi siempre me ha gustado escribir cartas y recibirlas mucho más. Las tengo guardadas todas en varias cajas.
Ahora con internet hace tiempo que no escribo a nadie, solo emails, bueno si, a Lucrecía le escribí una carta cuando se cambió de ciudad (le hacia ilusión).
Dos besos, para reparir ¿eh?
Hasta pronto.
Ahora con internet hace tiempo que no escribo a nadie, solo emails, bueno si, a Lucrecía le escribí una carta cuando se cambió de ciudad (le hacia ilusión).
Dos besos, para reparir ¿eh?
Hasta pronto.
Comentario:
A mi me gustaria q me llegran cartas... pero nada, gracias q mis amigos a veces me mandan algun email. Se que a algunos les gustaria mandarme cartas a menudo. Pero ni yo tengo tiempo de ir a las post office (a quien se e ocurrira q cierre a las 5!), ni ellos tienen casi tiempo. Asi q na, la vida sigue...
Besicos.
Besicos.
Comentario:
Ya sé que no puede compararse, pero cuando hice la mili también esperaba el correo con impaciencia. Pasé 8 meses sin salir de ceuta y el correo era importantísimo para todos, tampoco existía internet y el teléfono además de caro, se limitaba a un locutorio con dos cabinas (tampoco había móviles) para todo el cuartel, con lo cual podías estar haciendo colas durante horas.
Lo único que no me hacía ninguna gracia es que el correo lo repartían los veteranos por los diferentes edificios y los primeros 6 meses, hasta que no se licenciaron, para recibir nuestras cartas teníamos que hacer flexiones...que asquito jajajaja.
un besillo.
Lo único que no me hacía ninguna gracia es que el correo lo repartían los veteranos por los diferentes edificios y los primeros 6 meses, hasta que no se licenciaron, para recibir nuestras cartas teníamos que hacer flexiones...que asquito jajajaja.
un besillo.






