92. Nuevos cambios
En agosto de ese año cumplí veinticuatro años y mis suegros quisieron celebrarlo por todo lo alto. Le dijeron a todo el mundo que era mi cumpleaños y me invitaron a ir a comer a un restaurante en Makung con Tony y sus hermanos. Yo me puse un vestido que me compré en España que me gustaba mucho. Pero a ellos no les hacía gracia, les parecía que enseñaba demasiado los hombros. Seguramente si siguiera viviendo en su casa, no me atrevería a ponérmelo y ante el menor comentario me hubiera cambiado de ropa, sin embargo ya no vivía allí. Y quería demostrar que hacía lo que me daba la gana independientemente de lo que ellos pensarán. Y que no estaba dispuesta a ceder en mi forma de vestir o de comportarme. Pero en realidad por otro lado me sentía incómoda, porque sabía que despertaría las miradas de todos. Así que por un lado me avergonzaba y por el otro me sentía orgullosa de comportarme tal y como quería y sin tener en cuenta lo que ellos pudieran pensar de mi modo de ser o de vestir. Siendo por fin yo misma y dejando a un lado, la represión a la que había estado sometida en los años en los que había vivido en la isla con ellos. Una represión al fin y al cabo impuesta por mi misma. Por querer ser una mas y adaptarme a aquella vida que en un principio pensé sería para siempre al lado del que era mi marido.

Ya no usaba sombrillas para taparme del sol, En el año que llevaba viviendo en España mi aspecto había cambiado totalmente al igual que mi manera de comportarme..

Después de comer en el restaurante, me llevaron a comprar una tarta. Mi suegro me cantó, acompañado de Yutan, el cumpleaños feliz.


Estábamos de vacaciones, nos terminaríamos marchando así que el trato de ellos era más de querer complacernos como si fuéramos de turismo. Mi suegro siempre buscaba sitios donde llevarnos y a ser posible implicando a sus amigos, para poder mostrar a todos su nieto.

íbamos a comidas con los amigos, karaokes y también a visitar algunos sitios turísticos.

karaoke

paisa
Cuando vivía allí ya había ido a muchos lugres de las 64 islas que componían el archipiélago de Pescadores. Pero ahora era distinto, lo veía todo diferente, desde otro ángulo. Me fijaba en detalles que antes pasaban desapercibidos. Por ejemplo, los productos típicos de la isla, en los que yo antes, apenas reparaba porque me parecían normales. Ahora lo veía como algo que en donde yo vivía resultaría extraño y pensaba en comprar algunos para regalar a mi familia.
Había tantas cosas que donde yo vivía en España no había. Así fue como surgió la idea. El sueño que cada chino lleva en su interior. Poner un negocio propio.
Si a mi me gustaban esos artículos, y pensaba en comprarlos para regalar, para ellos significaba que a los españoles también les gustaría.
Y vieron en esto una salida para que yo no tuviera que depender de mi madre en España, ¿cómo? pues que mejor que abrir un negocio. Un negocio donde se vendiera eso que a mi me llamaba la atención. Así que me llevaban de tienda en tienda preguntandome.
-¿qué te parece esto? ¿qué opinas? ¿te gusta?
A Tony le entusiasmo la idea y enseguida se puso a cavilar sobre ello.
93. seguir , sentir , hacer, amar y sonreír. Si hay vida no hay final.
Un negocio no era lo que yo quería, además un negocio en el que los artículos a vender serían importados de Taiwán, eso me seguiría ligando a ellos. Pero no tenía tampoco mucho donde elegir. Durante el año en España había estado estudiando contabilidad por mi cuenta. Un curso a distancia con la esperanza de tener formación y encontrar un trabajo. Me faltaba poco para terminar el curso pero si ponía un negocio ya no tendría ganas de seguir estudiando. Sabía que un negocio ocuparía todo mi tiempo y la idea no me resultaba atractiva. Así todo las opciones no eran muchas.

Por parte de mis suegros supongo que vieron en todo esto la oportunidad de que Tony y yo volviéramos a estar juntos.
La posibilidad de que Tony viniera a España y una vez allí, nuestro matrimonio saliera adelante de alguna manera. Ellos no sabían que ya habíamos hablado de eso, no sabían el acuerdo al que habíamos llegado. Por lo que el que Tony viniera a España y me ayudara con el negocio no era mas que todo ventajas. Mi suegro pidió un crédito y yo llegué a España con el dinero suficiente para alquilar un local y adecuarlo como tienda de regalos.


¿y qué ocurrió después? He estado pensando hasta que punto llegar, en que momento parar la historia de “mi vida en Taiwán” Ya que tan solo iba a escribir sobre mi experiencia mientras vivía allí.
He estado en el Festival de cine de Canarias y después de estos días allí, mi visión de muchas cosas ha cambiado. Conocer a HHH ha sido una experiencia inolvidable, porque pocas veces se tiene la oportunidad de conocer a personas tan increíbles. Y no me refiero a que sea un gran director de cine, que no dudo que lo es, sino a su calidad como persona.
Podría estar horas escuchándole hablar sobre la vida, sobre las sociedades, sobre cualquier cosa.
Mientras veía su película "Three times" , en español, (tiempo del amor, tiempo de libertad y tiempo de juventud) en chino 最好的時光
En varias ocasiones mi imaginación voló para relacionar eso que estaba viendo con mis vivencias. La manera en que ellos viven el amor y los sentimientos, de que manera llegan a sentir sin decir nada y estar toda una vida simplemente anhelando, sin expresar lo que realmente siente y piensan, dando lugar a tantos mal entendidos. Por otro lado esta manera de actuar hace que se agudicen otros sentidos.
Le pregunté a HHH sobre la tercera historia, en la que la chica bisexual mantiene una relación con una chica y un chico al mismo tiempo.
-¿qué ocurre después? ¿se queda con él? ¿deja a la chica? Porque en la primera los dos acaban juntos pero en esa no se sabe, le comenté. Lo de que acababan juntos en la primera historia, lo deduje yo, porque al final entrelazaban sus manos.
Entonces el me respondió
-¿no lo entendiste? No hay final, ninguna de las tres tiene un final. Mi película habla del amor, del amor y la libertad vividos en un momento determinado, en una época determinada, no tiene que tener un final.
Y así fue como descubrí que mi historia tampoco tenía que tener un final, que cada persona que la lea puede elegir el final que le guste.
Muchísimas gracias por vuestra compañía durante todos estos meses en los que he estado escribiendo. Como siempre no he dejado de aprender cosas nuevas junto a todos vosotros que me leéis.

Por parte de mis suegros supongo que vieron en todo esto la oportunidad de que Tony y yo volviéramos a estar juntos.
La posibilidad de que Tony viniera a España y una vez allí, nuestro matrimonio saliera adelante de alguna manera. Ellos no sabían que ya habíamos hablado de eso, no sabían el acuerdo al que habíamos llegado. Por lo que el que Tony viniera a España y me ayudara con el negocio no era mas que todo ventajas. Mi suegro pidió un crédito y yo llegué a España con el dinero suficiente para alquilar un local y adecuarlo como tienda de regalos.


¿y qué ocurrió después? He estado pensando hasta que punto llegar, en que momento parar la historia de “mi vida en Taiwán” Ya que tan solo iba a escribir sobre mi experiencia mientras vivía allí.
He estado en el Festival de cine de Canarias y después de estos días allí, mi visión de muchas cosas ha cambiado. Conocer a HHH ha sido una experiencia inolvidable, porque pocas veces se tiene la oportunidad de conocer a personas tan increíbles. Y no me refiero a que sea un gran director de cine, que no dudo que lo es, sino a su calidad como persona.
Podría estar horas escuchándole hablar sobre la vida, sobre las sociedades, sobre cualquier cosa.
Mientras veía su película "Three times" , en español, (tiempo del amor, tiempo de libertad y tiempo de juventud) en chino 最好的時光
En varias ocasiones mi imaginación voló para relacionar eso que estaba viendo con mis vivencias. La manera en que ellos viven el amor y los sentimientos, de que manera llegan a sentir sin decir nada y estar toda una vida simplemente anhelando, sin expresar lo que realmente siente y piensan, dando lugar a tantos mal entendidos. Por otro lado esta manera de actuar hace que se agudicen otros sentidos.
Le pregunté a HHH sobre la tercera historia, en la que la chica bisexual mantiene una relación con una chica y un chico al mismo tiempo.
-¿qué ocurre después? ¿se queda con él? ¿deja a la chica? Porque en la primera los dos acaban juntos pero en esa no se sabe, le comenté. Lo de que acababan juntos en la primera historia, lo deduje yo, porque al final entrelazaban sus manos.
Entonces el me respondió
-¿no lo entendiste? No hay final, ninguna de las tres tiene un final. Mi película habla del amor, del amor y la libertad vividos en un momento determinado, en una época determinada, no tiene que tener un final.
Y así fue como descubrí que mi historia tampoco tenía que tener un final, que cada persona que la lea puede elegir el final que le guste.
Muchísimas gracias por vuestra compañía durante todos estos meses en los que he estado escribiendo. Como siempre no he dejado de aprender cosas nuevas junto a todos vosotros que me leéis.