80. Cosas difíciles de olvidar
La empresa en la que trabajaba Tony iba mal, cada vez peor. Ya no solo habíamos perdido el dinero los que lo depositamos en ella, sino que además, estaba envuelta lios extraños. Aunque yo no estaba segura de si todo lo que me decían era verdad o tan solo excusas para que no me moviera del pueblo. Primero se quedaron sin trabajo los hermanos de Tony y al final también Tony. Pero él no volvió, se quedó para buscar empleo en otro sitio.

El que si volvió otra vez a vivir con nosotros, fue su hermano. Empezó a salir con frecuencia, con sus amigos, fumaba, comía pinlan y jugaba. Se comportaba de una manera, como si todos tuviéramos que apiadarnos de él y tratarle mejor que a nadie. Tenía muy mal genio. Todos decían que era por tener las manos así, que eso le hacía sentir inútil. Sin embargo podía conducir y hacer todas aquellas cosas que le gustaban sin problemas. A mi se me atravesó cada vez más. Y esto motivó lo que sucedió meses después.
Mama tenía dolores en la rodilla desde hacía tiempo, pero cada vez iba a más. El médico le aconsejó que se operara. Pero en Peng-Hu no se podía había que ir a Taiwán.
La primera vez fui yo con ella, me empeñé en ir con ella porque no quería quedarme en Peng-Hu. De paso estuvimos en Kaushiong. En esa ocasión no pudieron operarla.

Unos tres meses después decidieron operarla, ella le preguntó a mi cuñado si le acompañaba, a lo que mi cuñado contestó:
-¿Y cuánto me pagarás?
-¿no pensarás que voy a ir gratis?
Estaba harta de que se aprovechara de esa manera, utilizaba su condición para exigir a su madre.
No podía creer lo que estaba oyendo. Pero su cara era seria, Hasta de acompañar a su madre a operarse quería sacar provecho. El solo hecho de que llegara a pensarlo me ofendía. No soportándolo más estallé.
-Eres un indeseable, egoísta que solo piensa en si mismo. Te aprovechas de que tienes las manos mal para hacer el vago y no trabajar. Para dar lástima y poder vivir del cuento.
Acababa de desatar el principio de una tormenta. Más bien de un tifón, de esos que azotaban la isla de forma tan usual. Pero este tenía su epicentro demasiado cerca.
Se levantó de la silla, abalanzándose sobre mí mientras gritaba.
-¡te mato! ¡De una paliza te mato!
Por suerte yo estaba al lado de la puerta, reaccioné y salí fuera. Su madre le sujetó mientras me gritaba.
-¡corre, vete! ¡Sal de aquí!.
Ella no podía retenerle por mucho tiempo, a pesar de ser corpulenta, la fuerza de él era mayor. Y estaba cegado por la ira, se revolvía como un perro rabioso y por su boca no escupía espuma, solo insultos hacia mí.
-¡Una mujer y extranjera, se atreve a juzgarme!, ¡mereces estar muerta!
Escuchaba al mismo tiempo que corría hasta la casa de al lado, la de sus tíos, donde me refugié
Todos fueron a hablar con él para tranquilizarle. Su tía después de hablar con él vino y me dijo.
-¿cómo le dijiste eso? ¿Pero no ves que e pobre tiene que pasarlo muy mal con las manos así?
-Ponte en su lugar, Imagina lo que debe ser haber perdido las dos manos. Continuó.
Me quedé cabizbaja, sentada sin decir nada. No me arrepentía de mis palabras. Si, era duro por lo que había pasado, pero no me parecía suficiente razón para que abusara de su madre, y se aprovechara de ésta de aquella manera.
-Tendrás que pedirle perdón, me dijeron todos.
No quería, no quería pedirle perdón. ¿Perdón por qué? ¿Por decir lo que pensaba de él? ¿Perdón por ser mujer? ¿es que todos estaban a su favor? ¿Nadie me daba la razón a mí? Yo solo quería defender a mama.
La tía se volvió a ir para hablar con él y yo me quedé pensando. ¿qué posibilidades tenía?. Sino le pedía perdón, no podría volver a casa y yo no tenía donde ir. Si pedía perdón, podría volver, pero para mí sería humillante. Mi orgullo no me lo permitía.
-dice que solo te perdonará si te arrodillas ante él, que solo así permitirá que vuelvas, me dijo su tía al volver de hablar con él.
Pedirle perdón de rodillas, me llené rabia. Cada vez le odiaba más.
Respiré hondo y me tranquilicé. ¿Por qué no podía hacerlo? Solo sería un momento, después todo habría pasado. Se olvidaría el incidente y todo continuaría igual. Podría volver a casa. Tampoco tenía muchas mas opciones.
-lo haré dije, le pediré perdón.
Me levanté y me fui a casa. Él estaba sentado en la sala, no me atreví a mirarle. Baje la cabeza, entré y me puse de rodillas delante de él.
Así me quedé mirando hacia abajo con los dientes apretados, a pesar de no verle, podía adivinar su sonrisa de ganador.
-lo siento, musité. No sabía lo que decía, no lo dije pensando. Perdóname por favor.
Fue uno de los peores momentos de mi vida, sentía una humillación tan grande. Y a la vez me decía, -tranquila, solo estás actuando, esto no está pasando es solo una actuación. Me perdonó como quien perdona la vida y yo me fui a mi habitación, me tiré sobre la cama. Me quedé mirando el techo con la mente en blanco. Me sentí vacía.
Con el tiempo llegamos a hacer las paces. Una de esas noches en las que estábamos sin luz a causa de un tifón. Todos se fueron a dormir, pero él y yo nos quedamos charlando, a la luz de una vela.
Después de hablar de cosas sin importancia me dijo que quería pedirme algo. Me pidió que no le dijera a su hermano mayor Tony lo que había pasado aquel día. Él no me perdonaría que te tratara mal, me dijo. Me sorprendió, no solo por el hecho de que de esta forma reconocía no haber actuado bien, sino por el hecho de que pensara que a su hermano le molestaría.
Podría decirse que habíamos fumado la pipa de la paz, pero yo nunca lo olvidaría.
81. Mi tercera Navidad en Taiwán
Solo yo parecía notar que las Navidades se acercaban, el resto del mundo que me rodeaba no se daba cuenta. Quizá la Navidad no existiera, quizá solo era algo que estaba en mi imaginación, algo que yo me había inventado.
Yutan, el niño que cuidaba, mi suegra, y yo estábamos disfrutando de la representación que se hacía en la plaza del pueblo.
Una compañía de teatro había sido contratada para ofrecer su actuación, no a las personas allí congregadas, sino a los dioses del templo. Y por esto el escenario levantado para tal fin, se erigía en un punto central, justo enfrente de las puertas del templo, las cuales permanecían abiertas para que desde dentro los espíritus que lo habitaban pudieran deleitarse con el espectáculo.
Cada persona traía su silla plegable de casa. Y la disponía a su antojo para poder observar la obra.

Yutan, su primo y yo nos sentábamos sobre las escaleras del mismo templo, con otros niños al lado.
A pesar de lo aburrido de la interpretación, el gran colorido de las vestimentas y los movimientos de los actores animaban sin duda bastante. Eso y la gente que iba y venía. Los puestecillos improvisados donde se vendía “oren” una especie de carne pinchada en un palo, de un sabor un tanto extraño. Pero que después de comerlo unas cuantas veces hasta resultaba agradable al paladar, quizá mas por acostumbrarlo a ese sabor que porque en sí estuviera bueno.
Y en estas estábamos cuando me avisan que tengo un paquete para mí.
Un paquete de España. Si recibir una carta era una alegría, recibir un paquete era todo un acontecimiento.

"Hola mama: Ayer he recibido tu paquete. No sabes la alegría que me dio. Ahora aquí estos días hay teatro chino. Yo estaba abajo en la plaza viéndolo con Yutan y su primo. Pues esta semana lo cuidamos también por la tarde. Bueno estábamos allí cuando me dijo el señor que reparte las cartas que había un paquete para mi de España. Fui corriendo a cogerlo y mi suegra quedó mirando por los dos crios. Bueno cuando lo cogí todo metido en bolsas, imaginate lo que pasó, que solo a ti se te ocurre mandar colonia. No sabes que pena con lo bien que olía, pues ni una gota el frasco de la colonia todo roto, el jersey de yutan empapado así que lo pusimos a secar al sol, las fotos algo descoloridas pero se os ve muy bien."
Corrí ilusionada dejando los niños con mi suegra y abrí inmediatamente aquel bulto llegado desde tan lejos, siempre me parecía algo mágico, esa forma de trasportar objetos de un continente a otro.
A mi madre se le había ocurrido la gran idea de meter un frasco de colonia, el cual al romperse había inundado todo el contenido del mismo.
Un jersey de lana, hecho por ella, para Yutan y unas fotos que estaban descoloridas al haberse impregnado de la colonia eran algunos de los contenidos.
Al menos no había cristales, ya que el frasco era de plástico. En correos me dijeron que la mayoría de las veces ser rompía intencionadamente cuando veían que dentro había frascos que pudieran ser de perfume, ya que así se evitaba que fueran enviados por correo, porque allí los perfumes y colonias eran mucho mas caros.
Por la noche la actuación en la plaza seguía, aunque ya no era apta para menores. Ni para mujeres jóvenes como yo, a menos que quisiera bailar al lado de las señoritas que se desnudarían para todos aquellos hombres ansiosos por mirarlas. pero por supuesto, era para los espíritus, para los que bailaban, que eran los mas importantes. Ya que también ellos tenían derecho de gozar de semejantes placeres, los hombres como quien dice pasaban por allí.
Pasaron uno días y fuimos a Taiwán. Nos llevaron a un zoo, donde Yutan se lo pasó en grande, y luego visitamos a una pitonisa o algo parecido.
Esta mujer nos adivinaría la mejor época para ir a España. Y según ella deberíamos ir en julio o junio. Otra fecha podría resultar nefasta, aviones estrellados y no se sabe cuantas cosas más podrían pasar si elegíamos otro mes para ir a España. Y hasta nos dijo la fecha en la que deberíamos volver. Antes de diciembre o después de enero, por suerte no dijo nada de que no volveríamos. Yo me dejaba llevar por sus supersticiones, me parecía de lo más divertido. Aunque dijera cosas malas, según ella para avisarnos y que estuviéramos alerta.

"Yutan en Taiwán lo pasó bomba, lo llevamos al zoo. Pero al ver los tigres le entró miedo y se puso a llorar y eso que los pobres tigres estaban tumbados en el suelo sin moverse siquiera.
También le gusta mucho entrar en galerías como “El corté inglés” aquí hay muchísimas, pero no del “corte inglés” de otro nombre claro. Esta todo el tiempo subiendo y bajando por las escaleras eléctricas, yo estoy otra vez ahorrando para ir, así que no te desanimes. Yo solo dije que a lo mejor no iba y no que no fuera. Solo que no te hagas ilusiones y luego resulta que no vaya, y tampoco te desanimes porque a lo mejor si voy.
Si voy es en junio o primeros de julio, pues cuando fuimos a Taiwán fuimos a que nos leyera el futuro a Yutan y a mi. Y según ella si vamos tenemos que ir en esos meses y si volvemos tenemos que volver antes de diciembre o después de enero. Pues según ella Yutan en ese tiempo es mejor que no vaya a sitios muy altos y dijo que el avión era un sitio de mucha altura y en ese tiempo podíamos tener un accidente y como ellos creen mucho en esas cosas, pues lo mejor es que les haga caso.
Según ella, Yutan a los 16 años no podemos dejarlo que vaya a la playa o a el mar, pues corre peligro de morir o tener un accidente en el mar, así que a los 16 años tampoco puede ir en barco y demás
De mi solo dijo que de los 23 años hasta los 27 no eran buenos años y que en ese tiempo era mejor que estuviera en casa sin trabajar o hacer nada, pues lo que haga no me va a salir muy bien y si quiero prestar dinero a alguien es mejor que lo regale, pues a quien se lo preste es seguro que no me lo devuelve. Luego también dijo que a partir de los 27 años, podía poner un negocio o trabajar. Lo que quisiera que a partir de esa edad mi vida iba a mejorar, ella te lee el futuro solo diciéndole el día, mes, año y hora en que naciste por eso quería preguntarte a que hora nací, pues no se si dije la hora bien y según la hora todo cambia"
Paseando por la ciudad y en los grandes almacenes, allí si se veía algo que tenia que ver con la Navidad, comimos en un restaurante donde Papa Noel había sido invitado y gustosamente se ofreció a sacarse una foto con nosotros.

El resto de la fiesta en las grandes ciudades como en kaoshiung se reducía a puro consumismo traído de Estados Unidos yo echaba de menos a los Reyes Magos , estos no habían extendido su magia hasta aquellos lares.

"Me da algo de pena que Yutan no vea los Reyes Magos ni sepa nada de la Navidad. Pero al que si conoce es a Papa Noel de verlo en televisión claro."
PD: he copiado las cartas, ya que el boligrafo era muy claro y apenas se ven. Además de que mi letra cuesta un huevo leerla.
Yutan, el niño que cuidaba, mi suegra, y yo estábamos disfrutando de la representación que se hacía en la plaza del pueblo.
Una compañía de teatro había sido contratada para ofrecer su actuación, no a las personas allí congregadas, sino a los dioses del templo. Y por esto el escenario levantado para tal fin, se erigía en un punto central, justo enfrente de las puertas del templo, las cuales permanecían abiertas para que desde dentro los espíritus que lo habitaban pudieran deleitarse con el espectáculo.
Cada persona traía su silla plegable de casa. Y la disponía a su antojo para poder observar la obra.

Yutan, su primo y yo nos sentábamos sobre las escaleras del mismo templo, con otros niños al lado.
A pesar de lo aburrido de la interpretación, el gran colorido de las vestimentas y los movimientos de los actores animaban sin duda bastante. Eso y la gente que iba y venía. Los puestecillos improvisados donde se vendía “oren” una especie de carne pinchada en un palo, de un sabor un tanto extraño. Pero que después de comerlo unas cuantas veces hasta resultaba agradable al paladar, quizá mas por acostumbrarlo a ese sabor que porque en sí estuviera bueno.
Y en estas estábamos cuando me avisan que tengo un paquete para mí.
Un paquete de España. Si recibir una carta era una alegría, recibir un paquete era todo un acontecimiento.

"Hola mama: Ayer he recibido tu paquete. No sabes la alegría que me dio. Ahora aquí estos días hay teatro chino. Yo estaba abajo en la plaza viéndolo con Yutan y su primo. Pues esta semana lo cuidamos también por la tarde. Bueno estábamos allí cuando me dijo el señor que reparte las cartas que había un paquete para mi de España. Fui corriendo a cogerlo y mi suegra quedó mirando por los dos crios. Bueno cuando lo cogí todo metido en bolsas, imaginate lo que pasó, que solo a ti se te ocurre mandar colonia. No sabes que pena con lo bien que olía, pues ni una gota el frasco de la colonia todo roto, el jersey de yutan empapado así que lo pusimos a secar al sol, las fotos algo descoloridas pero se os ve muy bien."
Corrí ilusionada dejando los niños con mi suegra y abrí inmediatamente aquel bulto llegado desde tan lejos, siempre me parecía algo mágico, esa forma de trasportar objetos de un continente a otro.
A mi madre se le había ocurrido la gran idea de meter un frasco de colonia, el cual al romperse había inundado todo el contenido del mismo.
Un jersey de lana, hecho por ella, para Yutan y unas fotos que estaban descoloridas al haberse impregnado de la colonia eran algunos de los contenidos.
Al menos no había cristales, ya que el frasco era de plástico. En correos me dijeron que la mayoría de las veces ser rompía intencionadamente cuando veían que dentro había frascos que pudieran ser de perfume, ya que así se evitaba que fueran enviados por correo, porque allí los perfumes y colonias eran mucho mas caros.
Por la noche la actuación en la plaza seguía, aunque ya no era apta para menores. Ni para mujeres jóvenes como yo, a menos que quisiera bailar al lado de las señoritas que se desnudarían para todos aquellos hombres ansiosos por mirarlas. pero por supuesto, era para los espíritus, para los que bailaban, que eran los mas importantes. Ya que también ellos tenían derecho de gozar de semejantes placeres, los hombres como quien dice pasaban por allí.
Pasaron uno días y fuimos a Taiwán. Nos llevaron a un zoo, donde Yutan se lo pasó en grande, y luego visitamos a una pitonisa o algo parecido.
Esta mujer nos adivinaría la mejor época para ir a España. Y según ella deberíamos ir en julio o junio. Otra fecha podría resultar nefasta, aviones estrellados y no se sabe cuantas cosas más podrían pasar si elegíamos otro mes para ir a España. Y hasta nos dijo la fecha en la que deberíamos volver. Antes de diciembre o después de enero, por suerte no dijo nada de que no volveríamos. Yo me dejaba llevar por sus supersticiones, me parecía de lo más divertido. Aunque dijera cosas malas, según ella para avisarnos y que estuviéramos alerta.

"Yutan en Taiwán lo pasó bomba, lo llevamos al zoo. Pero al ver los tigres le entró miedo y se puso a llorar y eso que los pobres tigres estaban tumbados en el suelo sin moverse siquiera.
También le gusta mucho entrar en galerías como “El corté inglés” aquí hay muchísimas, pero no del “corte inglés” de otro nombre claro. Esta todo el tiempo subiendo y bajando por las escaleras eléctricas, yo estoy otra vez ahorrando para ir, así que no te desanimes. Yo solo dije que a lo mejor no iba y no que no fuera. Solo que no te hagas ilusiones y luego resulta que no vaya, y tampoco te desanimes porque a lo mejor si voy.
Si voy es en junio o primeros de julio, pues cuando fuimos a Taiwán fuimos a que nos leyera el futuro a Yutan y a mi. Y según ella si vamos tenemos que ir en esos meses y si volvemos tenemos que volver antes de diciembre o después de enero. Pues según ella Yutan en ese tiempo es mejor que no vaya a sitios muy altos y dijo que el avión era un sitio de mucha altura y en ese tiempo podíamos tener un accidente y como ellos creen mucho en esas cosas, pues lo mejor es que les haga caso.
Según ella, Yutan a los 16 años no podemos dejarlo que vaya a la playa o a el mar, pues corre peligro de morir o tener un accidente en el mar, así que a los 16 años tampoco puede ir en barco y demás
De mi solo dijo que de los 23 años hasta los 27 no eran buenos años y que en ese tiempo era mejor que estuviera en casa sin trabajar o hacer nada, pues lo que haga no me va a salir muy bien y si quiero prestar dinero a alguien es mejor que lo regale, pues a quien se lo preste es seguro que no me lo devuelve. Luego también dijo que a partir de los 27 años, podía poner un negocio o trabajar. Lo que quisiera que a partir de esa edad mi vida iba a mejorar, ella te lee el futuro solo diciéndole el día, mes, año y hora en que naciste por eso quería preguntarte a que hora nací, pues no se si dije la hora bien y según la hora todo cambia"
Paseando por la ciudad y en los grandes almacenes, allí si se veía algo que tenia que ver con la Navidad, comimos en un restaurante donde Papa Noel había sido invitado y gustosamente se ofreció a sacarse una foto con nosotros.

El resto de la fiesta en las grandes ciudades como en kaoshiung se reducía a puro consumismo traído de Estados Unidos yo echaba de menos a los Reyes Magos , estos no habían extendido su magia hasta aquellos lares.

"Me da algo de pena que Yutan no vea los Reyes Magos ni sepa nada de la Navidad. Pero al que si conoce es a Papa Noel de verlo en televisión claro."
PD: he copiado las cartas, ya que el boligrafo era muy claro y apenas se ven. Además de que mi letra cuesta un huevo leerla.






