37. Otra vez en Wai-an
Llegó Tony, con el tiempo justo para ir al aeropuerto a coger el avión.
-vamos, tenemos que ir al aeropuerto.
-¿dónde has estado toda la noche?
-Me miró muy serio y me dijo,- por favor no le digas a papa que os dejé en el hotel toda la noche solos.
Adiviné por su cara lo que había pasado.
-¿has estado toda la noche jugando a Majiang?

( juego chino en el que juegan cuatro personas y al que los taiwanesés tienen mucho vicio de jugar apostando grandes cantidades)
-¿cuánto has perdido?
-Todo, pero no le digas a papa nada.
Perdió todo el dinero que llevaba en efectivo. Suerte que los billetes de avión ya los teníamos comprados. No le diría nada a su padre, ¿para qué?, eso no cambiaría las cosas. Me daba igual lo que hiciera. En realidad solo me preocupaba mi hijo, el resto para mi carecía de importancia.
Llegamos a casa, su madre nos esperaba con la comida preparada. Y toda la familia cercana vino a conocer al niño. Todos coincidían en que era guapísimo. Yo había llevado la sillita de paseo desde España, la cuál no me sirvió para nada.
La abuela enseguida me enseñó como se llevaban allí a los niños. Con una manta atados a la espalda.
Enseguida me acostumbré a llevarlo así. Era muy cómodo, el niño casi siempre se quedaba dormido y tenía las manos libres para realizar tareas.
-vamos, tenemos que ir al aeropuerto.
-¿dónde has estado toda la noche?
-Me miró muy serio y me dijo,- por favor no le digas a papa que os dejé en el hotel toda la noche solos.
Adiviné por su cara lo que había pasado.
-¿has estado toda la noche jugando a Majiang?

( juego chino en el que juegan cuatro personas y al que los taiwanesés tienen mucho vicio de jugar apostando grandes cantidades)
-¿cuánto has perdido?
-Todo, pero no le digas a papa nada.
Perdió todo el dinero que llevaba en efectivo. Suerte que los billetes de avión ya los teníamos comprados. No le diría nada a su padre, ¿para qué?, eso no cambiaría las cosas. Me daba igual lo que hiciera. En realidad solo me preocupaba mi hijo, el resto para mi carecía de importancia.
Llegamos a casa, su madre nos esperaba con la comida preparada. Y toda la familia cercana vino a conocer al niño. Todos coincidían en que era guapísimo. Yo había llevado la sillita de paseo desde España, la cuál no me sirvió para nada.
La abuela enseguida me enseñó como se llevaban allí a los niños. Con una manta atados a la espalda.
Enseguida me acostumbré a llevarlo así. Era muy cómodo, el niño casi siempre se quedaba dormido y tenía las manos libres para realizar tareas.
38. Nombres
Mi suegra me preguntó si le habíamos afeitado la cabeza al mes, como era costumbre hacer allí.
-Pues no, pero el pelo había que cortárselo mes si, mes no. Le crecía rapidísimamente.
No solo los afeitaban al mes, también lo celebraban. Tener el mes de vida era todo un éxito de que el niño sobreviviría y se hacía una fiesta. Se cocían huevos que se pintaban de rosa y se repartían entre familiares y amigos. Los cuáles a cambio les daban sobres rojos con dinero. Mi suegra me dijo que aunque en aquel momento no estábamos, lo habían celebrado igual.
钰棠 “Yutan” desde que llegamos así se llamaría mi niño. Al principio el abuelo le había buscado otro nombre “kunyen”. Enseguida su tía le buscó otro que ella consideraba mejor. Y con ese nombre se quedó. 钰“Yu” Jade con oro y 棠“Tan” peral silvestre.
A mi también me buscaron un nombre chino, 秋圭 “chiukue”, me lo buscó el abuelo, que no debía ser un “as” buscando nombres, porque todo el mundo que lo escuchaba se reía de mí. Aunque supongo que el nombre tenía que ver con el de Tony, ya que el se llamaba invierno, porque no llamarme a mi otoño.
Decían que era mas nombre de chico que de chica, con el tiempo la tía me lo cambiaría por 佩芬 “Peifen” “fragancia admirada” al parecer algo más femenino.
Recuerdo que cuando entramos en Taiwán había que rellenar un papelito que te dan en el avión. Hay un apartado donde pone “Cristian name” donde pones el nombre como es en tu país y luego viene el apartado “chinese name” donde yo puse “chuikue”. Cuando me cambié el nombre a “Peifen” un policía vino a preguntar y a decirme que no me podía cambiar el nombre sin avisar.
A partir del cambio de nombre costaba en todos lo sitios como “Peifen”, los bancos etc.
Tenía un sello grabado con el nombre que es lo que se utiliza para firmar en todas partes.
De todas formas hoy me quedo con 玛丽亚 “Maliya” traducción fonética de mi verdadero nombre.
Tony no duraría mucho en el pueblo, no le gustaba vivir allí. Se volvería a marchar (no recuerdo cuando, porque la verdad a penas recuerdo cosas de él) y yo me quedé a vivir en Peng-Hu con sus padres. Los cuales estaban encantados de tenernos, Yutan era un juguete para ellos.
-Pues no, pero el pelo había que cortárselo mes si, mes no. Le crecía rapidísimamente.
No solo los afeitaban al mes, también lo celebraban. Tener el mes de vida era todo un éxito de que el niño sobreviviría y se hacía una fiesta. Se cocían huevos que se pintaban de rosa y se repartían entre familiares y amigos. Los cuáles a cambio les daban sobres rojos con dinero. Mi suegra me dijo que aunque en aquel momento no estábamos, lo habían celebrado igual.
钰棠 “Yutan” desde que llegamos así se llamaría mi niño. Al principio el abuelo le había buscado otro nombre “kunyen”. Enseguida su tía le buscó otro que ella consideraba mejor. Y con ese nombre se quedó. 钰“Yu” Jade con oro y 棠“Tan” peral silvestre.
A mi también me buscaron un nombre chino, 秋圭 “chiukue”, me lo buscó el abuelo, que no debía ser un “as” buscando nombres, porque todo el mundo que lo escuchaba se reía de mí. Aunque supongo que el nombre tenía que ver con el de Tony, ya que el se llamaba invierno, porque no llamarme a mi otoño.
Decían que era mas nombre de chico que de chica, con el tiempo la tía me lo cambiaría por 佩芬 “Peifen” “fragancia admirada” al parecer algo más femenino.
Recuerdo que cuando entramos en Taiwán había que rellenar un papelito que te dan en el avión. Hay un apartado donde pone “Cristian name” donde pones el nombre como es en tu país y luego viene el apartado “chinese name” donde yo puse “chuikue”. Cuando me cambié el nombre a “Peifen” un policía vino a preguntar y a decirme que no me podía cambiar el nombre sin avisar.
A partir del cambio de nombre costaba en todos lo sitios como “Peifen”, los bancos etc.
Tenía un sello grabado con el nombre que es lo que se utiliza para firmar en todas partes.
De todas formas hoy me quedo con 玛丽亚 “Maliya” traducción fonética de mi verdadero nombre.
Tony no duraría mucho en el pueblo, no le gustaba vivir allí. Se volvería a marchar (no recuerdo cuando, porque la verdad a penas recuerdo cosas de él) y yo me quedé a vivir en Peng-Hu con sus padres. Los cuales estaban encantados de tenernos, Yutan era un juguete para ellos.
39. Duchas y ropa
Ya no recordaba lo incómodo de ducharse allí. Solo había un grifo, por donde lo mismo salía el agua fría (depositada en un tanque en la azotea de la casa) o caliente cuando se encendía el calentador.
El agua caliente era agua hirviendo y no había manera de que saliera más fría, asi que se mezclaba en un cubo.
A la hora de bañarnos nos echábamos el agua por encima con un cazo, para mojarnos, luego te enjabonabas y otra vez con el cazo a aclararte.
Tampoco recordaba que la ropa había que lavarla a mano, porque a pesar de tener lavadora, está era demasiado……….. como decirlo ¿moderna?.
La lavadora tenía un recipiente donde se ponía la ropa, pero había que llevanarlo de agua, (digamos manualmente). lo único que hacía la lavadora en cuestión era darle vueltas a la ropa, porque había que estar pendiente de vaciar el agua y volverla a llenar de agua para aclarar. Esto hacía que fuera más rápido lavar a mano.
Yo me encargaba de hacerlo todas las mañanas, después de desayunar, panecillos rellenos de carne que compraba en un puesto de una casa de al lado. Es que a mi no me gustaba la sopa de arroz que solían desayunar ellos. Prefería los panecillos.
Mi hijo se acostumbró a beber leche de soja aguada y dulce (bebida, que tomanban los niños y mayores habitualmente), ya que la de vaca era difícil de conseguir.
La ropa se lavaba en una palangana, donde se metía toda la ropa sucia, y con una tabla de madera se frotaba.
Un día mi suegro me preguntó que ropa lavaba primero.
-La que pille dije yo.
-No, no. Primero debes lavar la mía, porque soy hombre y soy el mayor, luego la de tu hijo que también es varón y después la de mama y por último la tuya.
Ja, menuda jerarquía, había dejado claro el puesto por orden de importancia que ocupábamos en la casa.
Le miré asintiendo y me dije para mi.
Lo llevas claro, a partir de aquel día su ropa sería la última.
Lo de tender la ropa era algo parecido, la de los hombres no importaba donde se colgara, pero la de la mujeres, había que colgarla en un sitio lo menos visible posible.
Además una vez colgué un pantalón mío al lado del suyo y mi hijo pasó por debajo y se armo, porque no estaba bien que un niño (varón), pasara por debajo de las piernas (en este caso solo pantalón) de una mujer. Y digo yo……… ¿Por dónde narices salimos cuando nacemos?
Como siempre andábamos descalzos, al tirar el agua sucia para aclarar la ropa, me empapaban los pies de agua jabonosa.
Esto hizo que mis manos y pies se me llenaran de eczemas, por el jabón que era muy abrasivo.
La solución fue comprar unos guantes y unas botas de goma, de esas de pescar. Mi suegra toda orgullosa dijo en la tienda;
-La piel de mi nuera es tan fina que para lavar la ropa tiene que ponerse guantes y botas porque sino se le estropea.
!!!joder¡¡¡ que vergüenza, odiaba que hablara de mí como si fuera algo especial, cosa que hacía con frecuencia. Recuerdo cuando estaba embarazada e íbamos en el autobús y hacía que la gente se levantara para que me sentara yo.
-Quita de ahí, que se va a sentar mi nuera.
- Lo gracioso era que la gente le hacía caso, yo avergonzada decía.
-No, no me siento, no se levante
-¿cómo que no?, siéntate que ya la he levantado.
-pero yo era muy cabezona, -no me da la gana, no me siento, a ver si aprendes a no malestar a la gente. Le decía, y me quedaba de pie.
Entonces la mujer que se había levantado, me decía, - estoy encantada de dejarte mi sitio, por favor siéntate. Parecía que se había compinchado con mi suegra.
Lo cierto es que eran todos tan encantadores que me hacían sentir mal. No estaba acostumbrada a tanta amabilidad, siempre por parte de la mujeres eso si. Los hombres aunque respetuosos, tenían un aire de superioridad difícil de explicar.

Esta es la palangana, que lo mismo servía para bañar al niño, como para lavar la ropa.
El agua caliente era agua hirviendo y no había manera de que saliera más fría, asi que se mezclaba en un cubo.
A la hora de bañarnos nos echábamos el agua por encima con un cazo, para mojarnos, luego te enjabonabas y otra vez con el cazo a aclararte.
Tampoco recordaba que la ropa había que lavarla a mano, porque a pesar de tener lavadora, está era demasiado……….. como decirlo ¿moderna?.
La lavadora tenía un recipiente donde se ponía la ropa, pero había que llevanarlo de agua, (digamos manualmente). lo único que hacía la lavadora en cuestión era darle vueltas a la ropa, porque había que estar pendiente de vaciar el agua y volverla a llenar de agua para aclarar. Esto hacía que fuera más rápido lavar a mano.
Yo me encargaba de hacerlo todas las mañanas, después de desayunar, panecillos rellenos de carne que compraba en un puesto de una casa de al lado. Es que a mi no me gustaba la sopa de arroz que solían desayunar ellos. Prefería los panecillos.
Mi hijo se acostumbró a beber leche de soja aguada y dulce (bebida, que tomanban los niños y mayores habitualmente), ya que la de vaca era difícil de conseguir.
La ropa se lavaba en una palangana, donde se metía toda la ropa sucia, y con una tabla de madera se frotaba.
Un día mi suegro me preguntó que ropa lavaba primero.
-La que pille dije yo.
-No, no. Primero debes lavar la mía, porque soy hombre y soy el mayor, luego la de tu hijo que también es varón y después la de mama y por último la tuya.
Ja, menuda jerarquía, había dejado claro el puesto por orden de importancia que ocupábamos en la casa.
Le miré asintiendo y me dije para mi.
Lo llevas claro, a partir de aquel día su ropa sería la última.
Lo de tender la ropa era algo parecido, la de los hombres no importaba donde se colgara, pero la de la mujeres, había que colgarla en un sitio lo menos visible posible.
Además una vez colgué un pantalón mío al lado del suyo y mi hijo pasó por debajo y se armo, porque no estaba bien que un niño (varón), pasara por debajo de las piernas (en este caso solo pantalón) de una mujer. Y digo yo……… ¿Por dónde narices salimos cuando nacemos?
Como siempre andábamos descalzos, al tirar el agua sucia para aclarar la ropa, me empapaban los pies de agua jabonosa.
Esto hizo que mis manos y pies se me llenaran de eczemas, por el jabón que era muy abrasivo.
La solución fue comprar unos guantes y unas botas de goma, de esas de pescar. Mi suegra toda orgullosa dijo en la tienda;
-La piel de mi nuera es tan fina que para lavar la ropa tiene que ponerse guantes y botas porque sino se le estropea.
!!!joder¡¡¡ que vergüenza, odiaba que hablara de mí como si fuera algo especial, cosa que hacía con frecuencia. Recuerdo cuando estaba embarazada e íbamos en el autobús y hacía que la gente se levantara para que me sentara yo.
-Quita de ahí, que se va a sentar mi nuera.
- Lo gracioso era que la gente le hacía caso, yo avergonzada decía.
-No, no me siento, no se levante
-¿cómo que no?, siéntate que ya la he levantado.
-pero yo era muy cabezona, -no me da la gana, no me siento, a ver si aprendes a no malestar a la gente. Le decía, y me quedaba de pie.
Entonces la mujer que se había levantado, me decía, - estoy encantada de dejarte mi sitio, por favor siéntate. Parecía que se había compinchado con mi suegra.
Lo cierto es que eran todos tan encantadores que me hacían sentir mal. No estaba acostumbrada a tanta amabilidad, siempre por parte de la mujeres eso si. Los hombres aunque respetuosos, tenían un aire de superioridad difícil de explicar.

Esta es la palangana, que lo mismo servía para bañar al niño, como para lavar la ropa.
40. Edades y familiares
Pasó la Navidad sin apenas darme cuenta, el 29 mi hijo cumplió un año (dos para ellos).
Se supone que los niños nacen con un año, por el periodo de gestación y como ellos dicen.
Cuando pasa el año nuevo todos tenemos un año mas.
Así que llegó el Año Nuevo y mi hijo pasó a tener tres años. Aunque solo tenía uno.
El primo de Tony también había tenido un niño. Este era tres meses menor, pero como había nacido después de Año Nuevo pues tenía un año menos a todos los efectos.
Esto hacía que mi hijo ya tuviera tres años, mientras que el primo teniendo tres meses menos tenía solo dos años. (en España los dos tendrían un año solamente).
Cuando mi hijo fue mayor se acostumbró a decir las dos edades.
Recuerdo cuando tenía tres años y le preguntaban:
-¿cuántos años tienes?
-Pues mi madre dice que tengo tres y mi abuela dice que cinco. Esa era su respuesta, para que las dos nos quedáramos contentas.
El primo de Tony dejó a su hijo con sus abuelos, (hermano de mi suegra y su esposa), los dos eran profesores de la escuela de Waian como mi suegro.
Bueno en realidad el hermano de mi suegra era el director de la escuela. Por lo tanto jefe de mi suegro.
Vivían en la casa de al lado y tenían cuatro hijos. Dos chicos y dos chicas.
El mayor 学英 era el que había tenido el niño, vivía en Makung.
La hermana mayor , 爱娃 “Aiwá” amor y muñeca” podría decirse muñeca amada en español. No le gustaba su nombre y acabo cambiándoselo por otro 学莹 "xueying”, aunque yo siempre la he llamado “aiwá”.Trabajaba en una guardería con niños pequeños y daba clases de piano. Aiwá sería la persona más importante para mi, a la que mas admiraba y con la que aprendí muchas cosas.
La hermana pequeña 爱美 “aimei” “amor y hermoso”. Estudiaba fuera, siempre iba y venía.
El hermano pequeño 学明 ”xueming”, estudiante también, medía un metro noventa y jugaba al baloncesto.
Atiun o Tiunkon, (como yo lo tenía que llamar según el parentesco familiar) estaba casado en segundas nupcias con la hermana de mi suegra. Vivían en otra casa al lado de nuestra casa y de la del hermano.
Atiun era un chino del continente que no hablaba taiwanés, y siempre se metían con él por este motivo.
Había dejado esposa e hijos en China y nunca había podido volver. Rehizo su vida en Taiwán, pero siempre hablaba del continente y de la familia que había dejado allí. Con la hermana de mi suegra tenía dos hijos varones.
En 1987 se levantó la ley marcial y por fin podría volver a China a visitar a su familia, pero no podía volver con las manos vacias, entre él y su mujer (la hermana de mi sugra), preparaban el viaje y los regalos que llevaría.
Para el era todo un acontecimiento, volvería a ver a unos hijos que dejo de niños y que ahora ya serían hombres.
Mi suegra y su cuñada estaban todo el día hablando de sus nietos, si mi suegra decía lo listo y guapo que era Yutan, la otra enseguida hablaba de los logros del suyo. Ya se sabe amor de abuelas.
-El mío con un año menos sabe más y juega a los marcianitos que te cagas.
Lo de que te cagas va con segundas, pues lo sentaban en un orinal enfrente del televisor con el juego de supermario y ahí se quedaba jugando y cagando.
El mío no mostraba ningún interés por los videos juegos, prefería andar por ahí descalzo y con el culo al aire. Los pantalones tenían un agujero por donde hacían sus necesidades en cualquier lado, (el ahorro en pañales era considerable). Además esto hizo que enseguida empezara a hacerlo por su cuenta donde debía.
Se supone que los niños nacen con un año, por el periodo de gestación y como ellos dicen.
Cuando pasa el año nuevo todos tenemos un año mas.
Así que llegó el Año Nuevo y mi hijo pasó a tener tres años. Aunque solo tenía uno.
El primo de Tony también había tenido un niño. Este era tres meses menor, pero como había nacido después de Año Nuevo pues tenía un año menos a todos los efectos.
Esto hacía que mi hijo ya tuviera tres años, mientras que el primo teniendo tres meses menos tenía solo dos años. (en España los dos tendrían un año solamente).
Cuando mi hijo fue mayor se acostumbró a decir las dos edades.
Recuerdo cuando tenía tres años y le preguntaban:
-¿cuántos años tienes?
-Pues mi madre dice que tengo tres y mi abuela dice que cinco. Esa era su respuesta, para que las dos nos quedáramos contentas.
El primo de Tony dejó a su hijo con sus abuelos, (hermano de mi suegra y su esposa), los dos eran profesores de la escuela de Waian como mi suegro.
Bueno en realidad el hermano de mi suegra era el director de la escuela. Por lo tanto jefe de mi suegro.
Vivían en la casa de al lado y tenían cuatro hijos. Dos chicos y dos chicas.
El mayor 学英 era el que había tenido el niño, vivía en Makung.
La hermana mayor , 爱娃 “Aiwá” amor y muñeca” podría decirse muñeca amada en español. No le gustaba su nombre y acabo cambiándoselo por otro 学莹 "xueying”, aunque yo siempre la he llamado “aiwá”.Trabajaba en una guardería con niños pequeños y daba clases de piano. Aiwá sería la persona más importante para mi, a la que mas admiraba y con la que aprendí muchas cosas.
La hermana pequeña 爱美 “aimei” “amor y hermoso”. Estudiaba fuera, siempre iba y venía.
El hermano pequeño 学明 ”xueming”, estudiante también, medía un metro noventa y jugaba al baloncesto.
Atiun o Tiunkon, (como yo lo tenía que llamar según el parentesco familiar) estaba casado en segundas nupcias con la hermana de mi suegra. Vivían en otra casa al lado de nuestra casa y de la del hermano.
Atiun era un chino del continente que no hablaba taiwanés, y siempre se metían con él por este motivo.
Había dejado esposa e hijos en China y nunca había podido volver. Rehizo su vida en Taiwán, pero siempre hablaba del continente y de la familia que había dejado allí. Con la hermana de mi suegra tenía dos hijos varones.
En 1987 se levantó la ley marcial y por fin podría volver a China a visitar a su familia, pero no podía volver con las manos vacias, entre él y su mujer (la hermana de mi sugra), preparaban el viaje y los regalos que llevaría.
Para el era todo un acontecimiento, volvería a ver a unos hijos que dejo de niños y que ahora ya serían hombres.
Mi suegra y su cuñada estaban todo el día hablando de sus nietos, si mi suegra decía lo listo y guapo que era Yutan, la otra enseguida hablaba de los logros del suyo. Ya se sabe amor de abuelas.
-El mío con un año menos sabe más y juega a los marcianitos que te cagas.
Lo de que te cagas va con segundas, pues lo sentaban en un orinal enfrente del televisor con el juego de supermario y ahí se quedaba jugando y cagando.
El mío no mostraba ningún interés por los videos juegos, prefería andar por ahí descalzo y con el culo al aire. Los pantalones tenían un agujero por donde hacían sus necesidades en cualquier lado, (el ahorro en pañales era considerable). Además esto hizo que enseguida empezara a hacerlo por su cuenta donde debía.
41. Urinoterapia
El 13 de enero murió el presidente de Taiwán "Chang Ching-kuo" hijo de "Chiang Kai-shek" o como le llaman allí "Jiang jieshi"
Taiwán se volvió de luto y nos tiramos viendo la tele cuatro días en blanco y negro. Hasta que la esposa del presidente fallecido, una mujer rusa con pinta de ser muy amable, dijo que no importaba y que diéramos color a nuestras vidas,……..digo a nuestros televisores.
Ese año el "Año Nuevo chino" o "fiesta de la primavera" como se le llama para diferenciarlo del Año Nuevo occidental sería el 17 de febrero.
A Yutan le daban mucho miedo los petardos y además seguía enmadrado. Solo quería estar conmigo y a ser posible en mi cuello a todas horas.
Una mañana vino a casa una señora que traía un vaso, daba gritos como una loca llamando a mi suegra (forma ésta muy usual de dirigirse a la gente en los pueblos, a gritos)
-丽容 !!!Lirong¡¡¡, a ver si tu nieto puede mear aquí, que necesito orina.
-¿orina? Eso había dicho, pero para qué?
-¿para que quieres la orina del niño?, le pregunté yo.
Para beberla, y como tu niño es aún pequeño es mejor, porque la orina de los bebes o niños pequeños no tiene apenas sabor, y suele ser transparente.
Me quedé atónita, quería beber pis. Y lo decía tan tranquila como aquel que pide un vaso de agua porque tiene sed.
Pero mi ignorancia en esa materia como en casi todo era nula. Yo nunca había oído hablar antes de la urinoterapia.
Por lo visto las proteínas de la orina son buenísimas. Pueden curar algunos tipos de cánceres entre otras cosas. Después de volver a España supe que eso existía de verdad y que le llamaban urinoterapia. Y que no solo está recomendado para curar algunos cánceres, sino que se estaba investigando para tratamientos en personas con VHI.
urinoterapia
Lo que yo pensaba entonces era:
-Que marranos, pero allá ellos si se la quieren beber.
Taiwán se volvió de luto y nos tiramos viendo la tele cuatro días en blanco y negro. Hasta que la esposa del presidente fallecido, una mujer rusa con pinta de ser muy amable, dijo que no importaba y que diéramos color a nuestras vidas,……..digo a nuestros televisores.
Ese año el "Año Nuevo chino" o "fiesta de la primavera" como se le llama para diferenciarlo del Año Nuevo occidental sería el 17 de febrero.
A Yutan le daban mucho miedo los petardos y además seguía enmadrado. Solo quería estar conmigo y a ser posible en mi cuello a todas horas.
Una mañana vino a casa una señora que traía un vaso, daba gritos como una loca llamando a mi suegra (forma ésta muy usual de dirigirse a la gente en los pueblos, a gritos)
-丽容 !!!Lirong¡¡¡, a ver si tu nieto puede mear aquí, que necesito orina.
-¿orina? Eso había dicho, pero para qué?
-¿para que quieres la orina del niño?, le pregunté yo.
Para beberla, y como tu niño es aún pequeño es mejor, porque la orina de los bebes o niños pequeños no tiene apenas sabor, y suele ser transparente.
Me quedé atónita, quería beber pis. Y lo decía tan tranquila como aquel que pide un vaso de agua porque tiene sed.
Pero mi ignorancia en esa materia como en casi todo era nula. Yo nunca había oído hablar antes de la urinoterapia.
Por lo visto las proteínas de la orina son buenísimas. Pueden curar algunos tipos de cánceres entre otras cosas. Después de volver a España supe que eso existía de verdad y que le llamaban urinoterapia. Y que no solo está recomendado para curar algunos cánceres, sino que se estaba investigando para tratamientos en personas con VHI.
urinoterapia
Lo que yo pensaba entonces era:
-Que marranos, pero allá ellos si se la quieren beber.
42. La quemadura
Mi suegro vino del colegio con hambre. Mi suegra no estaba en casa, así que me puse a calentar la comida. Él se sentó al lado de una mesa pequeña en el salón, donde le gustaba comer mientras veía la tele.
Yo fui sacando los platos con comida. Puse la sopa hirviendo, como le gustaba a él, sobre la mesa. Y me di cuenta de que me había dejado los palillos. Volví a la cocina a por ellos y ya no me dio tiempo a más. Desde la cocina pude oírlo.
-quiero sopa, dijo Yutan.
¡¡¡dios, la sopa está hirviendo!!! Grité desde la cocina mientras corrí al salón.
Pero ya se había quemado, había metido todo el codo dentro.
Lo primero que se me ocurrió, animada también por mi suegro, fue quitarle la ropa corriendo. Muy mal hecho por mi parte, ya que debí echarle agua fría encima antes de hacerlo. Cosa que aprendí después en un cursillo de primeros auxilios que hice allí.
Al no enfriarlo y quitarle la ropa, toda la piel quedó pegada en la ropa. Además el abuelo vino corriendo con una pomada, según él para las quemaduras y se la echó.
No paraba de llorar y el brazo se le hinchó, le llevamos al médico y le puso una inyección.
Me pase toda lo noche con él en cuello, intentando tranquilizarlo. Ninguno de los dos dormimos, el lloraba de dolor y yo lloraba con él.
-No pasa nada mi amor……. no llores mi niño…….. Mama te va a curar, le decía entre sollozos, mientras lo mecía en mis brazos.
Pensaba como podía hacer para traspasar lo que le había pasado y que me pasara a mi en vez de a él.
Pero no se podía hacer nada, me sentía tan impotente. Ver a un hijo sufrir de esa manera, es una de las peores sensaciones que se pueden tener.
Al día siguiente fuimos a Makung, donde están los hospitales y lo médicos de verdad. Cuando el médico le quitó el vendaje, aquello era una amalgama de carne, piel, pus y sangre, mezclado con el potingue que le habían echado.
Tenía un aspecto horrible mientras yo lo sujeté, el médico con unas pinzas le quitó todo los restos de piel y le limpió bien la herida.
Le quedó el brazo en carne viva. Mi suegra no se atrevía a mirar.
Luego le puso un vendaje limpió. Le tardó meses en curar, pero al día siguiente ya estaba otra vez jugando, y se había olvidado de todo.
La cicatriz le quedó para toda la vida, el médico dijo:
-Tiene suerte de que es un niño. A los hombres nos gusta presumir de cicatrices. Si fuera niña sería peor, porque les gusta más presumir de otras cosas.
Yo fui sacando los platos con comida. Puse la sopa hirviendo, como le gustaba a él, sobre la mesa. Y me di cuenta de que me había dejado los palillos. Volví a la cocina a por ellos y ya no me dio tiempo a más. Desde la cocina pude oírlo.
-quiero sopa, dijo Yutan.
¡¡¡dios, la sopa está hirviendo!!! Grité desde la cocina mientras corrí al salón.
Pero ya se había quemado, había metido todo el codo dentro.
Lo primero que se me ocurrió, animada también por mi suegro, fue quitarle la ropa corriendo. Muy mal hecho por mi parte, ya que debí echarle agua fría encima antes de hacerlo. Cosa que aprendí después en un cursillo de primeros auxilios que hice allí.
Al no enfriarlo y quitarle la ropa, toda la piel quedó pegada en la ropa. Además el abuelo vino corriendo con una pomada, según él para las quemaduras y se la echó.
No paraba de llorar y el brazo se le hinchó, le llevamos al médico y le puso una inyección.
Me pase toda lo noche con él en cuello, intentando tranquilizarlo. Ninguno de los dos dormimos, el lloraba de dolor y yo lloraba con él.
-No pasa nada mi amor……. no llores mi niño…….. Mama te va a curar, le decía entre sollozos, mientras lo mecía en mis brazos.
Pensaba como podía hacer para traspasar lo que le había pasado y que me pasara a mi en vez de a él.
Pero no se podía hacer nada, me sentía tan impotente. Ver a un hijo sufrir de esa manera, es una de las peores sensaciones que se pueden tener.
Al día siguiente fuimos a Makung, donde están los hospitales y lo médicos de verdad. Cuando el médico le quitó el vendaje, aquello era una amalgama de carne, piel, pus y sangre, mezclado con el potingue que le habían echado.
Tenía un aspecto horrible mientras yo lo sujeté, el médico con unas pinzas le quitó todo los restos de piel y le limpió bien la herida.
Le quedó el brazo en carne viva. Mi suegra no se atrevía a mirar.
Luego le puso un vendaje limpió. Le tardó meses en curar, pero al día siguiente ya estaba otra vez jugando, y se había olvidado de todo.
La cicatriz le quedó para toda la vida, el médico dijo:
-Tiene suerte de que es un niño. A los hombres nos gusta presumir de cicatrices. Si fuera niña sería peor, porque les gusta más presumir de otras cosas.
PENA DE MUERTE
A PACO LE HAN CONDENADO A MUERTE, ENTRA AQUI
http://www.unheard35.com/spanish/
paco
Y ENVIA UNA CARTA PARA INTENTAR SALVARLO
GRACIAS
http://www.unheard35.com/spanish/
paco
Y ENVIA UNA CARTA PARA INTENTAR SALVARLO
GRACIAS
43. Piano y bailes
Me gustaba mucho ir a casa de Aiwá, me gustaba observarla y aprender de ella.
La admiraba, era inteligente, sencilla, decidida y buena persona.
Aiwá tenía cuatro años mas que yo. Entré en su casa y me dirigí al estudio donde estaba el piano, había oído la música y por eso sabía que estarían ahí.
Me encantaba ver como daba la clase, tocar aquellas teclas y que saliera ese sonido tan bonito…….era como magia. Me imaginaba tocando algo hermoso en el piano.
Ella pareció adivinar mis pensamientos y al finalizar la clase, se despidió del niño, me miró y dijo;
-¿quieres que te enseñe?
-Sería fantástico pero no podría aprender algo tan difícil. Hay que mover los dedos demasiado rápido, dije yo.
-No es tan difícil, ven siéntate.
Me senté a su lado y me dijo como tenía que colocar los dedos, cual debía utilizar para cada nota. Era divertido, repitiéndolo mucho se cogía soltura. Me gustaba.
-¿Sabes leer partituras?
-conozco las notas musicales representadas en el diagrama, pero nada más.
Tocamos una pieza infantil sencilla y luego me dijo;
-puedes venir a tocar y prácticar siempre que quieras, aunque yo no esté.
-gracias, le contesté y me volví a mi casa.
A partir de ese día cuando me aburría y no tenía nada que hacer, entraba en su casa y tocaba algunas notas en el piano.
Un día Aiwá me comentó que unas amigas y ella iban a bailar. Una vez a la semana venía un profesor de la ciudad para darles clases y luego ensayaban el resto de la semana por su cuenta.
-¿Quieres venir?
-¿bailar? tengo que preguntarle a mama, si puede cuidar de yutan.
-Si quieres venir mañana cuando vaya a ir paso a buscarte y te vienes conmigo.
-vale, pues voy con el niño, solo para veros.
Al día siguiente fui con ella, mi suegra no tuvo ningún inconveniente en cuidar al niño mientras. Sin embargo a mi suegro no le hizo mucha gracia, murmuro algo de que las mujeres que iban a esos bailes eran unas cotillas y que no me convenía relacionarme con ellas.
En cuanto llegué todas me dieron la bienvenida y no perdieron tiempo en buscarme una pareja. Como eran todas mujeres, cuando bailaban bailes en pareja, unas se aprendían los pasos del hombre. Chairi era una apasionada del baile, se sabía los pasos de los dos y cuando alguien se olvidaba. Enseguida venía a recordarnos el paso que tocaba.
Decidieron que yo bailaría como hombre, no dije nada, pero la verdad es que prefería aprender los pasos de mujer. Pensaba que ya que aprendía a bailar mejor como mujer, más que nada por si alguna vez tenía la ocasión de bailar con un hombre. Además Aiwá también hacía de hombre, asi que me hubiera gustado ser su pareja. con ella tenía mas confianza.
La admiraba, era inteligente, sencilla, decidida y buena persona.
Aiwá tenía cuatro años mas que yo. Entré en su casa y me dirigí al estudio donde estaba el piano, había oído la música y por eso sabía que estarían ahí.
Me encantaba ver como daba la clase, tocar aquellas teclas y que saliera ese sonido tan bonito…….era como magia. Me imaginaba tocando algo hermoso en el piano.
Ella pareció adivinar mis pensamientos y al finalizar la clase, se despidió del niño, me miró y dijo;
-¿quieres que te enseñe?
-Sería fantástico pero no podría aprender algo tan difícil. Hay que mover los dedos demasiado rápido, dije yo.
-No es tan difícil, ven siéntate.
Me senté a su lado y me dijo como tenía que colocar los dedos, cual debía utilizar para cada nota. Era divertido, repitiéndolo mucho se cogía soltura. Me gustaba.
-¿Sabes leer partituras?
-conozco las notas musicales representadas en el diagrama, pero nada más.
Tocamos una pieza infantil sencilla y luego me dijo;
-puedes venir a tocar y prácticar siempre que quieras, aunque yo no esté.
-gracias, le contesté y me volví a mi casa.
A partir de ese día cuando me aburría y no tenía nada que hacer, entraba en su casa y tocaba algunas notas en el piano.
Un día Aiwá me comentó que unas amigas y ella iban a bailar. Una vez a la semana venía un profesor de la ciudad para darles clases y luego ensayaban el resto de la semana por su cuenta.
-¿Quieres venir?
-¿bailar? tengo que preguntarle a mama, si puede cuidar de yutan.
-Si quieres venir mañana cuando vaya a ir paso a buscarte y te vienes conmigo.
-vale, pues voy con el niño, solo para veros.
Al día siguiente fui con ella, mi suegra no tuvo ningún inconveniente en cuidar al niño mientras. Sin embargo a mi suegro no le hizo mucha gracia, murmuro algo de que las mujeres que iban a esos bailes eran unas cotillas y que no me convenía relacionarme con ellas.
En cuanto llegué todas me dieron la bienvenida y no perdieron tiempo en buscarme una pareja. Como eran todas mujeres, cuando bailaban bailes en pareja, unas se aprendían los pasos del hombre. Chairi era una apasionada del baile, se sabía los pasos de los dos y cuando alguien se olvidaba. Enseguida venía a recordarnos el paso que tocaba.
Decidieron que yo bailaría como hombre, no dije nada, pero la verdad es que prefería aprender los pasos de mujer. Pensaba que ya que aprendía a bailar mejor como mujer, más que nada por si alguna vez tenía la ocasión de bailar con un hombre. Además Aiwá también hacía de hombre, asi que me hubiera gustado ser su pareja. con ella tenía mas confianza.
44. El puente
El archipiélago de Pescadores, está formado por 64 islas, en su mayoría deshabitadas.
Algunas de estas islas son un sitio de paso de las aves cuando migran. Y por ello se han convertido en lugares para observarlas, ya que además hay especies raras imposibles de ver en otros lugares.
Una de las distracciones de la gente que vive en Pescadores es visitar islas cercanas.
El grupo de baile decidió organizar una de estas excursiones a una isla llamada 吉贝 “chipei” “concha afortunada”
Me invitaron a ir con ellas pero no podía llevar a “yutan”, por aquello de que era aún muy pequeño y en viajes de este tipo, no solo no lo pasan bien, sino que además te lo hacen pasar mal a ti.
Salimos en autobús a la isla contigua 白沙 “paisha” “arena blanca”, unida a nuestra isla 西屿 “xiyu” “islote occidental”, por un puente de cinco kilómetros. Cada vez que atravesaba ese puente no podía evitar recordar la historia que me contaron de Tony y su primo. Cada vez que cruzaba aquel puente, la historia venía a mi mente como golpeándome.
“Aiwá había tenido otro hermano mayor y éste jugaba siempre con Tony.
Cuando tenían tres años, estaban al cuidado de su tía, la hermana pequeña de mi suegra. Ya que mi suegra y la madre de Aiwá trabajaban las dos.
La tía tenía un pequeño bar donde se podía comer 小吃 “xiaochi” raviolis chinos, pasta etc, para ellos algo parecido a las tapas en España. La mayoría de personas que iban a su bar, eran hombres para distraerse. Comían y jugaban a un juego de sacar y esconder dedos, parecido a piedra, papel y tijera. El que ganaba bebía, así hasta emborracharse.
Tony y su primo observaban muy atentos este juego, y como niños que imitan a los mayores decidieron jugar por su cuenta. Fueron a la cocina y cogieron una botella, empezaron a jugar y por suerte para Tony, el primero al que le toco beber fue a su primo.
Pero la botella no era de licor, sino de un producto de limpieza.
El resto……… una tragedia.
En aquel entonces no existía puente para poder cruzar hasta la ciudad de Makung, único sitio donde encontrar un médico que le pudiera salvar la vida al niño. Había que cruzar en barca, y el viaje era lento y engorroso, el niño iba en brazos de su madre echando espuma por la boca. Y en sus brazos se quedó dormido para siempre, sin aliento. Aiwá nació después, por lo que nunca llegó a conocer a este hermano.
Esta historia pesaba sobre ellos como una losa, al contarla comentaron que si en aquel entonces hubiera habido puente, quizá se hubiera salvado. Esto era lo que me hacía pensar en ella cada vez que cruzaba aquel puente. Aquel puente que fue construído años mas tarde y que según ellos algunas personas habían perdido la vida, arrastradas por el agua durante su construcción.
Pero además había otro comentario, los dos niños se habían jugado la vida, y a uno le toco vivir. Al oír decir esto no puede evitar pensar…….¿y si el que hubiera muerto fuera Tony? ¿Estaría yo ahí?.”

Puente que une xiyu con Paisha
Llegamos a paisha, y desde allí tomamos un barco en cuarenta minutos estábamos en Chipei.
En Chipei se organizó un concurso de coger bígaros, cada uno los metía en una bolsa y luego se pesaba la bolsa a ver quien había cogido más. Era un concurso un poco insulso, no me resultaba para nada entretenido.
Se me ocurrió que podía meter alguna piedra en vez de bígaros y asi pesaría más, pero las piedras eran mas difíciles de encontrar que los bígaros. Estaban por todas partes, nunca había visto tantos juntos.
Siempre se me ocurrían formas de hacer trampas, pero nunca llegaba ha hacerlas, eran pensamientos que me venían sin mas.
Después asamos carne para comer. Pasamos el día tranquilo, haciendo juegos de niños, como los que se suelen organizar en los colegios. Visitamos algún templo y nos volvimos para casa cada uno con sus bígaros.
Página para ver pequeños videos de diferentes sitios del archipielago de Pescadores, apretando sobre el icono en forma de camara.
penghu
Algunas de estas islas son un sitio de paso de las aves cuando migran. Y por ello se han convertido en lugares para observarlas, ya que además hay especies raras imposibles de ver en otros lugares.
Una de las distracciones de la gente que vive en Pescadores es visitar islas cercanas.
El grupo de baile decidió organizar una de estas excursiones a una isla llamada 吉贝 “chipei” “concha afortunada”
Me invitaron a ir con ellas pero no podía llevar a “yutan”, por aquello de que era aún muy pequeño y en viajes de este tipo, no solo no lo pasan bien, sino que además te lo hacen pasar mal a ti.
Salimos en autobús a la isla contigua 白沙 “paisha” “arena blanca”, unida a nuestra isla 西屿 “xiyu” “islote occidental”, por un puente de cinco kilómetros. Cada vez que atravesaba ese puente no podía evitar recordar la historia que me contaron de Tony y su primo. Cada vez que cruzaba aquel puente, la historia venía a mi mente como golpeándome.
“Aiwá había tenido otro hermano mayor y éste jugaba siempre con Tony.
Cuando tenían tres años, estaban al cuidado de su tía, la hermana pequeña de mi suegra. Ya que mi suegra y la madre de Aiwá trabajaban las dos.
La tía tenía un pequeño bar donde se podía comer 小吃 “xiaochi” raviolis chinos, pasta etc, para ellos algo parecido a las tapas en España. La mayoría de personas que iban a su bar, eran hombres para distraerse. Comían y jugaban a un juego de sacar y esconder dedos, parecido a piedra, papel y tijera. El que ganaba bebía, así hasta emborracharse.
Tony y su primo observaban muy atentos este juego, y como niños que imitan a los mayores decidieron jugar por su cuenta. Fueron a la cocina y cogieron una botella, empezaron a jugar y por suerte para Tony, el primero al que le toco beber fue a su primo.
Pero la botella no era de licor, sino de un producto de limpieza.
El resto……… una tragedia.
En aquel entonces no existía puente para poder cruzar hasta la ciudad de Makung, único sitio donde encontrar un médico que le pudiera salvar la vida al niño. Había que cruzar en barca, y el viaje era lento y engorroso, el niño iba en brazos de su madre echando espuma por la boca. Y en sus brazos se quedó dormido para siempre, sin aliento. Aiwá nació después, por lo que nunca llegó a conocer a este hermano.
Esta historia pesaba sobre ellos como una losa, al contarla comentaron que si en aquel entonces hubiera habido puente, quizá se hubiera salvado. Esto era lo que me hacía pensar en ella cada vez que cruzaba aquel puente. Aquel puente que fue construído años mas tarde y que según ellos algunas personas habían perdido la vida, arrastradas por el agua durante su construcción.
Pero además había otro comentario, los dos niños se habían jugado la vida, y a uno le toco vivir. Al oír decir esto no puede evitar pensar…….¿y si el que hubiera muerto fuera Tony? ¿Estaría yo ahí?.”

Puente que une xiyu con Paisha
Llegamos a paisha, y desde allí tomamos un barco en cuarenta minutos estábamos en Chipei.
En Chipei se organizó un concurso de coger bígaros, cada uno los metía en una bolsa y luego se pesaba la bolsa a ver quien había cogido más. Era un concurso un poco insulso, no me resultaba para nada entretenido.
Se me ocurrió que podía meter alguna piedra en vez de bígaros y asi pesaría más, pero las piedras eran mas difíciles de encontrar que los bígaros. Estaban por todas partes, nunca había visto tantos juntos.
Siempre se me ocurrían formas de hacer trampas, pero nunca llegaba ha hacerlas, eran pensamientos que me venían sin mas.
Después asamos carne para comer. Pasamos el día tranquilo, haciendo juegos de niños, como los que se suelen organizar en los colegios. Visitamos algún templo y nos volvimos para casa cada uno con sus bígaros.
Página para ver pequeños videos de diferentes sitios del archipielago de Pescadores, apretando sobre el icono en forma de camara.
penghu
45. Se organizó un concurso
Seguí yendo a bailar, pero Yutan lloraba cada vez que veía que me iba. Mi suegro me decía que si no me daba pena verle llorar, él le consentía todo. Le cogía sus gafas y si yo decía que se las iba a romper, él me respondía que si se rompían se compraba otras. Me hizo sentir mal hasta el punto de que dejé de ir a bailar.
A cambio mi suegro empezó a enseñarme chino. Primero los símbolos fonéticos o 注音符號 "Zhuyin fuhao", en español lo mas parecido a un alfabeto, llamado también (AFN) Alfabeto fonético nacional, creado en 1913. En total 37 simbolos, . Estos solo servían para pronunciar, iban colocados al lado de los caracteres chinos, en los libros infantiles para que los niños pequeños pudieran leer.
Me parecían muy difíciles de recordar. Me resultaba difícil asignar un sonido a cada símbolo, pero mi suegro ponía tanto empeño que no podía decirle que no.
Repetía por inercia lo que el pronunciaba sin prestar mucha atención y con el tiempo llegué a aprenderlos y pude disfrutar del placer de leer un libro en chino, aunque en principio fuera un cuento infantil. Me parecía emocionante, pensaba tengo un libro lleno de garabatos que me cuenta un montón de cosas.
Pero lo mejor fue que no tuve que renunciar a bailar, cambiaron el horario y lo pasaron a las noches. Había más mujeres con el mismo problema que yo para los niños y por la noche aprovechando que dormían, nosotros bailábamos. Además se había organizado un concurso para el día 16 de junio en Makung y no había bastantes participantes. Así que necesitaban a alguien mas y quien mejor que yo, que para encima lo estaba deseando.
A pesar de que aprendíamos bailes como, rumbas, cha-cha, tangos etc.. el concurso era sobre danzas tradicionales chinas o de los pueblos aborígenes de Taiwán.
En total existen diez tribus reconocidas en Taiwán; Amis, Atayal, Bunun, Paiwan, Rukai, Puyuma, Tsou, Thao, Saisiyat y los Yami. Además de otros subgrupos dentro de estas tribus. Era curioso que una de las preguntas que me solían hacer los chinos era cuantas minorías étnicas había en España.
En Taiwán los Amis son los más numerosos y quizá por ello los más conocidos. Sus ropas eran llamativas, me recordaban a las tribus indias. Las danzas de los Amis se bailaban con los pies descalzos, unos cascabeles cosidos a una especie de calentadores y a los bajos de la falda y de las mangas, hacían un sonido tintineante al ritmo de la danza.

vestida con el atuendo de los Amis.
A cambio mi suegro empezó a enseñarme chino. Primero los símbolos fonéticos o 注音符號 "Zhuyin fuhao", en español lo mas parecido a un alfabeto, llamado también (AFN) Alfabeto fonético nacional, creado en 1913. En total 37 simbolos, . Estos solo servían para pronunciar, iban colocados al lado de los caracteres chinos, en los libros infantiles para que los niños pequeños pudieran leer.
Me parecían muy difíciles de recordar. Me resultaba difícil asignar un sonido a cada símbolo, pero mi suegro ponía tanto empeño que no podía decirle que no.
Repetía por inercia lo que el pronunciaba sin prestar mucha atención y con el tiempo llegué a aprenderlos y pude disfrutar del placer de leer un libro en chino, aunque en principio fuera un cuento infantil. Me parecía emocionante, pensaba tengo un libro lleno de garabatos que me cuenta un montón de cosas.
Pero lo mejor fue que no tuve que renunciar a bailar, cambiaron el horario y lo pasaron a las noches. Había más mujeres con el mismo problema que yo para los niños y por la noche aprovechando que dormían, nosotros bailábamos. Además se había organizado un concurso para el día 16 de junio en Makung y no había bastantes participantes. Así que necesitaban a alguien mas y quien mejor que yo, que para encima lo estaba deseando.
A pesar de que aprendíamos bailes como, rumbas, cha-cha, tangos etc.. el concurso era sobre danzas tradicionales chinas o de los pueblos aborígenes de Taiwán.
En total existen diez tribus reconocidas en Taiwán; Amis, Atayal, Bunun, Paiwan, Rukai, Puyuma, Tsou, Thao, Saisiyat y los Yami. Además de otros subgrupos dentro de estas tribus. Era curioso que una de las preguntas que me solían hacer los chinos era cuantas minorías étnicas había en España.
En Taiwán los Amis son los más numerosos y quizá por ello los más conocidos. Sus ropas eran llamativas, me recordaban a las tribus indias. Las danzas de los Amis se bailaban con los pies descalzos, unos cascabeles cosidos a una especie de calentadores y a los bajos de la falda y de las mangas, hacían un sonido tintineante al ritmo de la danza.

vestida con el atuendo de los Amis.






