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Mis Hombres
Ellos, los que han llenado mi vida hasta saciarla, Mis Hombres
Acerca de
No puedo vivir sin ellos
Sindicación
 
ELLOS SÍ QUE SON MIS HOMBRES
Sin cambiar la dinámica, aunque sí la tónica, de este blog, hoy voy a hablar de tres hombres que con total seguridad son los tres hombres más importantes de mi vida.

CHRISTIAN FRITZ (mi abuelo materno): Alemán de carácter duro y recto, nació y vivió en Bonn hasta los 12 años, fecha en la que se trasladó con sus padres a un pueblo de Sevilla. Bético a rabiar, creció sintiéndose más español que alemán. Cuando a los 17 años conoció a Carmela, supo que pasaría con ella el resto de su vida, así que el mismo año que se licenció como abogado, se casaron. Quiso a sus diez hijos por igual, aunque teniendo siempre cierta debilidad por las niñas. En los años 60 toda la familia se trasladó a la capital que sería su hogar definitivo. Coincidiendo con la llegada de los primeros nietos, decidió jubilarse para poder disfrutar de la vida con Carmela. Varios viajes los tuvieron alejados de España durante largos periodos, hasta que los achaques propios de la edad los obligaron a volver definitivamente a casa. Fue entonces cuando su carácter comenzó a suavizarse y empezó a demostrar una sensibilidad con sus nietos de la que antes se hubiera avergonzado. Cuando en el año 93 murió su Carmela, la vida acabó para él también, aunque fuera capaz de “seguir viviendo” ocho años más.
Cosas que le debo: El apodo “Mein kleiner Engel”, las clases de flamenco desde los 4 años, mis rasgos áridos, lo terco de mi carácter.

MATÍAS (mi abuelo paterno): Granadino con raíces arabescas, sensible y bonachón, nació y creció en un pequeño pueblo de la sierra, donde su familia poseía casi la mitad del pueblo en tierras. La otra mitad pertenecía a una familia vecina, con la cual se emparentaban a través de matrimonios. Así que ya dieron por sentado que Jose Antonio se casaría con Teresa, la hija de la familia vecina con la que solo se llevaba un año. Pero en vez de eso y por simple rebeldía juvenil, lo que hicieron fue fugarse e irse a vivir juntos a la capital granadina sin antes casarse. Aquello provocó un gran escándalo en ambas familias, pero al final, consiguieron que entraran en razón y se casaran dos meses antes de que naciera su primer hijo. A los pocos años, mi abuelo decidió venderle a uno de sus hermanos su parte de las tierras y probar suerte en la capital donde vive actualmente. Al poco tiempo de llegar consiguió un puesto en la misma multinacional en la que 35 años más tarde se jubilaría. Lloró de emoción en los nacimientos de todos sus nietos. Fumador de 2 paquetes diarios, finalmente le ha pasado factura el tiempo y la salud. Aun es capaz de reconocer a las personas que quiere, aunque solo sea capaz de demostrarlo con esa preciosa y amplia sonrisa suya, ya que hace tiempo que casi dejó de hablar. Pero pronto no será capaz de hacerlo, aunque eso no achaca los ánimos de Teresa por cuidar a su novio, como ella le llama, mientras cariñosamente le limpia la cara con un pañuelo.
Cosas que le debo: La ilusión por la Navidad, mi pelo rizado, la sensibilidad por los animales.

JULIÁN (mi padre): Nació en Granada, aunque desde que tiene uso de razón vive en nuestra capital. Fue un niño demasiado movido en comparación con sus dos hermanos, pero lo compensaba al ser el más cariñoso. Con 18 años, la carrera a medias y habiendo tonteado con más de una droga, se volvió loco al conocer a Inés, mi madre. Lo dejó todo por ella (incluida la carrera) y a los 8 meses de verla por primera vez en una discoteca, se casaron. No tardaron en tener a sus dos hijas (lo que más quiere en el mundo, según él) y con 24 años fue capaz de retomar su carrera y acabarla. Tras 30 años de matrimonio y siendo una persona de principios muy rectos y coherentes, los olvidó todos cuando en un viaje de negocios conoció a Eva, una inmigrante de los países nórdicos, 25 años menor que él. Hoy en día, viven juntos, aunque la inestabilidad puede hasta palparse en esa casa.
Cosas que le debo: El hacerme ver que nadie es perfecto, el respaldo y apoyo que siempre tengo por su parte, el darme la independencia que siempre he necesitado, el amor incondicional que siento por él, mi vida entera.

 
Comentario:
Susan: Hola guapa! La verdad es que no tendría mucho sentido que escribiera sobre "las mujeres de mi vida", ya que aunque las quiero a rabiar, quienes han marcado mi caracter, mi manera de ser y cualquier aspecto remarcable de mi, han sido los hombres. Aunque no estoy del todo de acuerdo contigo, ya que yo jamás he intentado buscar un hombre que se parezca (en ningún sentido) a mi padre o abuelos para llevarmelo a la cama...no lo encuentro natural! Necesito una persona totalmente diferente para cada cosa...Un beso mi niña

Fernando: Estoy de acuerdo contigo, pero no hacía falta escribirlo de manera que haya personas que necesiten un diccionario para entenderlo...Supongo que tienes razón y que el "trabajo" que hacen nuestro progenitores al educarnos solo somos capaces de valorarlo al verlo con la perspectiva del tiempo, cuando somos lo suficientemente adultos como para comprender que a veces, nos hacían daño (no me refiero al físico) por nuestro bien. Pero también tengo que decirte que yo creo que la mejor manera de aprender es equivocándose uno mismo con las decisiones tomadas personalmente. En fin, que quizás sea todo más complejo de lo que a simple vista parece. Un beso para ti también, maestrillo liendre....
 
Comentario:
Las piedras angulares de nuestra formación son en este orden: educación e instrucción. Los educadores caseros, patriarcales y matriarcales, resultan ave de paso y de fastidio cuando no somos capaces de conceptuar en nuestro interior, por falta del resorte adecuado de percepción, el tiempo, sus afanes. Una vez que éste se ha adueñado de nosotros, nos dejamos invadir por los recuerdos y a analizarlos. Con mucho de fantasía y tanto de nostalgia, asimilamos que no sólo nos dieron vida corporal, también, espiritual.
 
Comentario:
Me ha gustado tambien mucho este post, aparte del estilo literario elegante que te caracteriza, aquí nos muestras aspectos íntimos que superan los blogs de sexo.
Aunque no hiciera honor al nombre de tu blog, podrías otro día contarnos "las mujeres de tu vida", pues yo creo que a nosotras nos sirven mucho más como modelos ellas. Los hombres nos aportan un prototipo, que luego buscamos al enamorarnos, pero a quienes imitamos de verdad es a "nuestras mujeres". Tambien pueden servirnos para conocer el modelo que no queremos o debemos seguir.
Un besote...
 
Comentario:
Tupac amaru: De nada! Aunque creo que esas emociones de las que hablas son recíprocas, ya que a mi también me las provocan ellos...Supongo que si no fuera así, se perdería toda la magia, ¿no?

Un beso y muchas gracias por asomar la cabeza por aquí y dejar constancia de ello...
 
Comentario:
Hola Lucia.
me resulta agradable leerte con esa naturalidad.
Me has hecho evocar mis pensamientos en el unico abuelo que he conocido, y como esta viviendo su ultima etapa.
Muchas gracias.

Tal y como veo tu bitacora creo que hay muchos mas hombres en tu vida. Es bonito ver que despiertas un sin fin de emociones, que hoy en dia es de lo poco que puede mover el mundo.
Otra vez muchas gracias.
 
Comentario:
Nacho: Os he puesto ahí porque me gusta sentir que os tengo a mano...

Espero que lo de "lobacomehombres" no lo tengas presente como normal general, ya que, aunque sí que reconozco que a veces me comporto así, creo que he demostrado un amplio abanico de comportamientos. Incluso yo díría que uno diferente en cada entrada. No me gustaría que solo tuvieses esa imagen de mi, porque aunque no lo creas, me gusta dejar ver esa parte de "humanidad" que tu dices que es solo subyacente.

¿En serio crees que estoy incapacitada para el compromiso? ¿Me lo tengo que tomar como una especie de defecto de fabricación que tengo?

Por otro lado, supongo que todos los corazones deben ser hervideros de vida y razones para la existencia, porque sino ¿de que sirven? ¿Para qué vivir?
 
Comentario:
Tú sí que eres adorable Lucía. Gracias por incorporarme a tu lista de adorados, sin apenas merecerlo.

Esta entrada ha venido a confirmar lo que ya suponía: hay una “humanidad” subyacente en cuántos asuntos te acontecen, lejos muy lejos de los que comparan tus relatos y escritura con quienes ni merecen la pena ser mencionados aquí. El hecho de que el descubrimiento del sexo como fuente inagotable de sensaciones, vivencias, formas de relación, gozo y sombra, se plasme en cuanto escribes, y de que tu bitácora se nutra de ello, no ha hecho que observemos como bajo la piel de la loba comehombres (lo digo cariñosamente) haya un corazoncito.

Tu incapacidad para el compromiso no ha robado un ápice de ese delicioso rinconcito de tu interior, ese en el que te hemos visto llorar con desconsuelo, sufrir de celos, recordar a quienes puede que solo te hayan tratado como un fogoso objeto de deseo, o por el contrario te hayan amado como nunca podrías imaginar sin que haya sido trascendente para ti.

Sin embargo en esta entrada me has erizado la piel. Has sido real como el mejor de los pintores y haces muy fácil reconocerse en lo que sientes por personajes tan entrañables como el abuelo Matías. ¡Dios mío! ¡La ilusión por la Navidad! ¡No soy un bicho raro, ni un pazguato, pacato!

Y como guinda la confesión sin paliativos de un amor incondicional por tu padre (¿dónde están esos hijos?)

Lucía no necesitas explicar por qué haces una entrada en tu diario de estas características (“Sin cambiar la dinámica, aunque sí la tónica, de este blog, hoy voy a hablar de tres hombres que con total seguridad son los tres hombres más importantes de mi vida.”). Esta entrada viene a enaltecer lo que de adorable tiene tu bitácora, y de paso tu vida misma. Posiblemente me equivoque. Posiblemente como tu padre te enseñó, nadie es perfecto. Es muy probable que me esté dejando llevar por mi exacerbada vanidad por formar parte de tus “adorables”, pero en lo que no yerro es que después de esta entrada todo el mundo deberíamos reflexionar sobre la esencia misma de Lucía, ese conglomerado de excusas para explicarnos tanto disfrute carnal cuyo corazón es en realidad un hervidero de vida, de razones para la existencia.
 
Comentario:
Gustavo: Sí, realmente creo que, paradójicamente, este es el post más intimista de todos. Y me alegra saber que quizás así ahora me conoceis un poquito más...Un beso y buen fin de semana
 
Comentario:
Por fin te descubres un poquito más. Cada uno llevamos dentro ciertos aspectos de la personalidad de nuestros antepasados. En mi caso reconozco que me han marcado unos más que otros. Siempre me he preguntado si es genético o es adquirido. En fin dejémoslo esto para la ciencia.
A través, de este post ha salido una nueva Lucía, más personal que en otros post. Felices debes tener a estos hombres que al final han marcado de alguna manera tu vida.
 
Comentario:
Mefisto: No sé si fueron historias de amor eternas o es que yo las he visto de esa manera. Supongo que habrán sido parejas normales y corrientes, con sus más y sus menos, pero también tenemos que tener en cuenta que antes no era como ahora y las parejas eran "para toda la vida" tanto si te gustaba como si no. Igualmente, siempre los he visto con muy buena armonía. ¿Será que el roce hace el cariño o el amor verdadero? Eso ya no lo sé...Otro beso para ti

Sr. Nadie: Es lo que tiene cuando no actualizas la página en bastante tiempo. Lo siento mucho, de verdad. Yo, por si acaso, siempre antes de darle a "aceptar" lo selecciono todo y lo copio, para hacer un Copy-Paste si es necesario. Ahora me dejas con la intriga...¿qué me decías que era tan largo? un beso

Groucho: ¿Es entonces usted un "indeterminado"?
 
Comentario:
Hay hombres buenos, y hombres malos. Y luego estoy yo.
 
Comentario:
Joder, llevo escribiendo media hora al menos, le doy al aceptar y no aparece nada, menuda jodienda
 
Comentario:
Muy bonito el post. Me llamó la atención que, tal y como lo cuentas, parece que tus cuatro abuelos tuvieron historias de amor de esas que llaman "eternas"... Muy bonito ese detalle de llamarlo "su novio". Ahora que ya lo he leído, reconozco que, efectivamente, me transmite cierta tristeza. Quizá porque en el fondo es melancólico, alude a un tiempo perdido, no sé... Supongo que tú no lo vives así, pero a mí me llega de esa manera.

Un beso, linda -dicho ahora el adjetivo con perfecto conocimiento de causa-. :)
 
Comentario:
Hell: Exacto! Creo que uno conoce mucho mejor y es capaz de comprender a una persona cuando conoce de donde viene. Un beso para ti también.

Liluh: Hombre, no sé si suerte es la palabra adecuada. Simplemente quiero a "mis hombres" tal y como son y tal y como los ha hecho ser la vida. Un beso preciosa

Faco: Sobre el post anterior ya sabes que ocurrió hace tiempo...Las cosas no son exactamente iguales...tiempo al tiempo...Por otro lado, sabes que a ti siempre te he considerado uno de "mis hombres", pero si de vez en cuando contestaras a mis sms, eso ayudaría muchísimo...Y para ti no hay beso, que me tienes abandonada últimamente!!! :(
 
Comentario:
Este es el post que mejor relata el nombre de tu blog.
Tienes toda la razón.
Espero que a los amigos que estamos contigo, aunque no a tu lado, tambien nos consideres "tus hombres".
la historia del post anterior es patética, espero de corazón que olvides ya a ese tipejo.
 
Comentario:
Me gusta tu forma de redactarlo, es cierto que has tenido mucha suerte. También yo me siento afortunada ya que todos mis abuelos aún siguen luchando y por muchos años, espero!
 
Comentario:
Sí, nuestros abuelos, padres y hermanos son hombres fundamentales en nuestra vida. A ellos le debemos en parte lo que somos, de donde venimos... Y vimos como amaron a sus mujeres
Un beso
No