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Mis Hombres
Ellos, los que han llenado mi vida hasta saciarla, Mis Hombres
Acerca de
No puedo vivir sin ellos
Sindicación
 
APARIENCIAS
Las fiestas de mi pueblo nunca han sido gran cosa, pero me gustan porque es la única ocasión del año en la que nos volvemos a juntar todos los amigos de siempre. No es que nos llamemos y quedemos de acuerdo para vernos en ese chiringuito al aire libre en concreto, pero año tras año, seguimos encontrándonos allí. Así que, cuando hace un par de años llegué con Meri, no me sorprendió para nada ver que allí estaba Álex. Lo que sí que me sorprendió fue que estuviera acompañado por su mujer y por un carricoche de bebé en el que debía estar su hija durmiendo. Como era su costumbre desde que se había casado, Álex ni se acercó a saludarme, ni me miró, ni nada de nada, nulo, cero total, como si yo no existiese. Y a pesar de que aquello me dolía horrores, ya eran un par de años de aguantar aquella demostración de indiferencia por su parte, así que ya estaba acostumbrada y me limité a intentar pasarlo bien con el resto de la gente.

No eran ni las 11 de la noche cuando ví a Álex y su mujer alejarse rumbo a casa empujando el carrito de la niña. “Qué le den por el culo” Oí a Meri susurrarme al oído disimuladamente al ver que yo era incapaz de apartar la vista de ellos. Pero tengo que reconocer que a partir de ese momento me sentí mucho más relajada, más dispuesta a pasarlo bien.

Serían cerca de las 6 de la mañana cuando Meri y yo bajábamos por la calle que lleva a mi casa. Aún llevábamos cada una en la mano un vaso de esos de plástico de litro de calimocho y nos reíamos (nos descojonábamos) con ese tipo de risas etílicas contagiosas de cualquier tontería que se nos hubiera ocurrido. Giré la esquina de mi edificio tan torpemente que entre las risas, los calimochos y la naturalaza torpe de mis pies, estuve a punto de caer, lo cual provocó más risas entre nosotras. Risas hasta que ví a Álex sentado en los escalones de mi portal, mirándonos entre divertido y atónito. La cara de Meri fue un poema que dejaba claro que aquella aparición inesperada no le gustaba nada. Meri es siempre tan protectora conmigo…

-No seas tonta ehh – me advirtió al oído.

La miré de manera serena para tranquilizarla. Ella asintió y empezó a despedirse alejándose hacia su casa. Y mientras lo hacía, con ese tono irónico tan hiriente que tiene, a modo de despedida le dijo a Álex:

-Tú, anda y date prisa, que ya pronto tu hija te pide el biberón del desayuno…

Álex la miró, pero en vez de contestarle a ella, me dijo a mi:

-Nunca le he gustado a Meri, ¿verdad?

Ni siquiera le contesté y, llave en mano preparada para dejarle claro que mi intención era que aquella conversación no durara mucho, le pregunté qué coño hacía esperándome en mi portal a esas horas. Quería hablar conmigo, necesitaba hablar conmigo, yo era la única persona capaz de entenderlo, siempre lo había hecho. Yo era la única capaz de pasar con él por ese mal rato. “Eres mi mejor amiga, mi niña, mi vida”. Él me quería tánto, tánto…¿Después de dos años y pico sin ni siquiera saludarme? Es que su mujer era mala, malísima. No le dejaba acercarse a mi. Era tan tan mala que él se asfixiaba en aquella relación. ¡¡Qué infeliz que era!! Por eso necesitaba hablar conmigo, necesitaba que yo le dejara mi hombro para llorar, para llorar por lo desgraciada que era su vida sin mi, junto a aquella horripilante mujer con la que seguía viviendo solamente por el bienestar de su hija. Necesitaba mi hombro para llorar, y si, ya que estaba, de paso podía acariciarme el pecho, mejor. Eso conseguiría calmarlo, siempre lo había hecho. Y el conseguir entrar conmigo en mi portal a oscuras y besarme y tocarme con el ansia de quien tiene los botones de los vaqueros a punto de reventar de la erección que sufre, eso le hizo sentir muchísimo mejor. Y menos mal que yo era una buena persona y le dejaba subir a mi piso, mientras a cada peldaño de la escalera sus manos buscaban desesperadas mi cuerpo. Y por eso sonrió cuando, ya tumbado y desnudo en mi cama, vio como me desnudaba yo lentamente delante de él, como yo sé que le gusta que haga. “Cariño, solo tú sabes hacérmelo como realmente me gusta, eres perfecta. No sabes cómo te he echado de menos. Te quiero tanto, pequeña” decía mientras acababa de quitarme las bragas y me colocaba encima de él…

Casi dos horas después, con el sol entrando ya por la ventana, Álex me miraba relajado y sonreía. Ahora por fin ya era feliz.

Me levanté de la cama para dirigirme al baño y en el quicio de la puerta me paré y con un tono más despreocupado y seco que pude, le dije:

-Voy a ducharme. No olvides cerrar bien la puerta ahora cuando te vayas.

Su cara tenía ese gesto que tan bien conozco que denota que está intentando analizar mis palabras para saber si hablo en serio o de broma. Así que como aclaración, cometé:

-Esto es lo que querías, ¿no? Follarme. Pues alá, ahora que lo has hecho. ya no tienes nada más que hacer aquí.

Su cara pasó de la sorpresa inicial, al entendimiento para luego dejar paso al enfado. Por eso no le di tiempo ni a contestar y antes de que pudiera abrir la boca, yo ya estaba cerrando la puerta del baño, dejándolo allí, desnudo aun en mi cama, perplejo, herido en su orgullo y con la palabra en la boca.

Esperé bajo el chorro de agua caliente hasta oír el portazo que me indicaba que había salido de mi casa. Fue entonces cuando, por fin, pude llorar.
 
Comentario:
Hay que ver lo que les ofende a los mentirosos saber que no han podido engañarnos...

Un beso, que nos tenías ya abandonados ;)
 
Comentario:
Nacho: Estoy de acuerdo contigo en lo de que cada uno siente el amor a su manera, pero por eso mismo encuentro tan injusto que alguien me diga que yo no sé lo que es el amor (y vas viniéndo de una persona que nisiquera me conoce en persona). ¿Sabrá él lo que es el amor? Sinceramente, ni lo sé, ni me importa...Y por mi parte, no me molesta tanta felicidad, al contrario, me alegro mucho por ti. Un beso

Glauka: Ya...pero ese tipo de reacción es diferente. quizás obraste con despescho sobre alguien que no tenía nada que ver con ello. ¿Has pensado en buscarle y demostrarle que no eres así realmente? No lo digo en el sentido de que pudiera surjir algo, sino más bien pensando en que tu conciencia. Un beso guapa!

Sexologo: Prometo visitarte! Un beso
 
Comentario:
Me encantó tu blog Lucía. Te invito al mío, creo que te gustará:
http://sexoconsultas.blogspot.com/
 
Comentario:
Me ha dolido leerte.
Recordé que no hace mucho traté de similar manera a una persona que no se lo merecía, porque no era a él a quien quería tratar así. En realidad no quería tratar a nadie así, quizás sólo a mí misma.
Le eché de mi casa tras agradecer los servicios prestados, sin un triste café y sin querer darle mi móvil ... cree que soy una perra ue utiliza a los hombres ... lo que no sabe es que sólo lo fui la vez que le tocó a él ... ni que deseaba que se fuera por que necesitaba llorar.
 
Comentario:
Yo ahora devoraría a cada instante, los centímetros completos de su piel, moriría de amor si decidiese no seguir a mi lado, pelearía con uñas y dientes para arrebatar un minuto más de pasión, y recorrería el mundo a pie si al final la recompensa fuese el abrazo de su fuego. Sueño con volver a su regazo si estoy lejos, sufro con dolor si creo que en unos minutos su presencia será solo el aroma de un perfume exótico que inunda cada rincón de la casa, o el vaso que usó en el desayuno porque se quedó sobre la mesa ( las prisas son malas consejeras) . Así siento el amor.

Sin embargo, detrás de el “oso amoroso” que fui un día también hubo ese deseo, y no lamento haberlo sido. Tampoco creo que ese momento del amor resultase tan ridículo como lo pintas, Lucía. Tampoco lo que a mi me pasó es la norma para otro otros. No me atrevo a llamar bobada a lo que otros sienten como hace Liluh (lo digo sin acritud), y guardo un muy grato recuerdo de esos meses en que me ilusionaba todo: la primavera, el sol, la luna, la luz, la oscuridad (valorar el pasado con la forma de pensar actual y evolucionada es un poco injusto) Lo mejor del amor es su versatilidad, que va de lo físico a lo espiritual y vuelve de nuevo a lo físico sin normas, sin previsión. Puede permitirte soñar dentro de tu rutinario devenir, dejándote disfrutar incluso de otra forma de sexo: el imaginativo, ese donde se fraguan las fantasías.

Convengo contigo , Lucía, en que nada tiene que ver esto con el sexo de cada ser humano, tanto como de su propia forma de ser, de su idiosincrasia. Soy feliz viviéndolo con este ardor que me corroe y al tiempo me lleva al éxtasis (pido disculpas a quien le resulte molesto tanta felicidad).

Sigue escribiendo Lucía. Lo esperamos con inquietud
 
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Gustavo: Yo también me doy por vencida contigo. Pero que conste que esto no es una diferencia entre sexos, sino más bien entre personalidades....
 
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Pues no, no acabo de entender esa actitud vuestra, quizá sea una parte de la personalidad femenina que se nos escapa, por más que intente entenderlo. Me doy por vencido.
 
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Gustavo: ¿Culpabilidad? NINGUNA. Jamás me sentí culpable por aquello ni por nada parecido. Una cosa es que me duela y otra es que me sienta culpable. Claro que lo noto, es más, es lo que busco.

Liluh: Gracias, parece que tú sí que has captado el verdadero sentido de todo esto...Un beso mi niña
 
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Es que ese es el amor real Lucía, lo otro no es más que la bobería del comienzo para algunos, que puede quedar en nada o pasar al amor real que tan bien has descrito. Besitos.
 
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Lo que no acabo de entender es esa actitud de culpabilidad que tenéis después. No notas el daño que haces mientras muestras esa indeferencia hacia la otra persona?????.
 
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Susan: Actualmente las cosas son un poco diferentes a como eran entonces. Igualmente supongo que todo depende del prisma con que se mire, ¿no? Quizás si este mismo suceso lo hubiese escrito Álex desde su punto de vista, ahora todos andaríais comentando lo guarra, mala persona y rencorosa que es Lucía...Un beso guapa, ya te echaba de menos.

Gustavo: Vaya, ya asomó el macho dolido...Por tu comentario se denota que no has comprendido bien mi postura, sino más bien que lo has entendido exactamente igual que lo hizo Álex...En fin, ojalá todo se tratase de una cuestión de dominio...Por otro lado, ¿te has parado alguna vez a pensar que quizás esa crueldad femenina, como tu la llamas, nos duela más a nosotras mismas que ha vosotros? este post es un claro ejemplo de ello....

Sr. Nadie: Vaya, que poéticos estamos ¿no?...Y sí, quizás tengas razón y no sepa qué es el amor. Pero no te confundas, no sé que es el amor "en color de rosa", ese en el que ella le llama "golosinita mía" a él, en el que son felices simplemente con pasear cogiditos de la mano por la playa, en el que todo es tan perfecto y maravilloso como en el mundo de los osos amorosos y lo único que le apetece a uno es dibijar corazoncitos rosas por doquier...No, la verdad es que de esa clase de amor no tengo ni idea. El único amor que yo he conocido es aquel en el que se llora por la persona a la que quieres, aquel en el que se sienten celos y en el que eres capaz de alternar amor y odio tan deprisa que hasta da vértigo, aquel en el que guardas todos sus recuerdos en un huequecito al fondo para poder saborearlosy deleitarte con ellos a solas siempre que lo necesites, aquella clase de amor incondicional en la que eres capaz de ver sus defectos y aún así pensar que es lo mejor que te podría pasar en la vida...Ese amor, créeme que sí que lo conozco...
 
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...tengo ganas de pasear: me voy a un parque cercano a mi casa: la noche es calida y no hay mucho movimiento de personas: me separo del camino habitual y me meto en una zona poco transitada. De pronto te veo: estás sentada en un banco: en soledad: tu pelo es rubio: tu cara dulce y tus ojos llevan la pasion contenida dentro: tu boca es grande y tus labios finos: casi dibujados con un pincel: tu cuerpo es fiel reflejo de tu personalidad, duro, fuerte, sin fisuras. Pareces esperar a alguien, me miras y veo en tus ojos que eres una mujer ardiente y pasional: pero al mismo tiempo, percibo una debilidad en ti ...todavía no sabes lo que es el amor.
Lentamente, me alejo, difuminándome en la bruma de los tiempos. Nunca he existido: nunca he sido nadie.
 
Comentario:
Necesitabas saber que eras capaz de volver a tener a Alex, aquí se denota la fuerza por la que una hembra necesita mostrar su poder y conseguir al macho, y una vez en su poder y consumado el acto, despreciarlo. ( léase Mantis Religiosa).

Crueldad femenina, la denomino yo, te deja desencajado en esos momentos en los que parece que no conoces a la persona con la que estás. Es muy dolorosa pero es una parte más de vuestra personalidad, y tenemos que aprender a sobrellevarla.
 
Comentario:
No me gusta censurar conductas, porque hay que ponerse siempre en el lugar de la otra persona para juzgar, pero creo que Álex no es merecedor ni del cariño de su mujer ni del tuyo. En una encuentra la esposa y en otra la amante, ¿Es un dilema no resuelto o es que así se siente más cómodo, sin asumir responsabilidades?
Por tu parte...haz lo que quieras..tu eres libre. Un beso.
 
Comentario:
Nacho: Jajajaja, pero es que humanos somos todos ¿no? Igualmente, me fascina esa intención tuya por tratar de entender lo que pasa dentro de mi cabeza, cuando yo misma a veces soy incapaz de hacerlo. Aunque no vas por mal camino.

Sigues sin decirme en qué escrito no demuestro mi "humanidad"...
 
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“Ni siquiera le contesté y, llave en mano preparada para dejarle claro que mi intención era que aquella conversación no durara mucho, le pregunté qué coño hacía esperándome en mi portal a esas horas”

“-Sí, Manu, sí…todo eso ya lo sé, pero ¿puedes decirme ya de una vez que coño está pasando? “

Han sido expresiones así las que me han llevado creer en tu altanería, sin entrar en porqués. Podría equivocarme sin duda. No te conozco. Trato de hacerlo desde tu literatura. ¿Imaginas ahora cómo podrían estar de equivocados los biógrafos de cierto escritores?. Solo dibujaba, sin juzgar.

Por otra parte, lamento usar tan mal el lenguaje en algunas ocasiones. No debí escribir dulce, sino humana. Discúlpame. Excepto...

Y sí, sola. Esa hora estabas sola, sola bajo el agua de la ducha, dolida, con ese dolor que produce la impotencia, con la aflicción de quien siente que se le desgarran las entrañas sin poder evitarlo, lejos de la vista del mundo, aniquilada por ver desvanecerse un sueño una vez más. Sola con el espíritu encogido por haber deseado deleitarse con el sabor de la venganza, la venganza con alguien a quien has amado tanto... Sola. Una hora sola.

Se ve entonces lo más humano y cercano de ti.
 
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Hell: Tal y como le he intentado explicar a Polromeu, no le dejé entrar en mi cama por conseguir tenerlo cerca, sino para poder echarlo luego a patadas como hice...aunque me doliera hacerlo...
 
Comentario:
Si es que somos tontas, siempre caemos... Creo que tu contestación final estuvo bien, dado a que él volvería a dormir en los brazos de su "mujercita". Pero me uno a la pregunta de polromeu:¿valía la pena para después acabar llorando?, ¿porqué nos empeñamos en hacer cosas que nos hacen daño?
Un besito
 
Comentario:
Liluh: No te preocupes, esa pregunta creo que nos la hacemos todas...O quizás es que yo soy igual de neurótica que tú, no sé...Y no te creas que para mi el orgullo no es tanta putada: prefiero llorar durante una hora bajo la ducha y salir con la cabeza bien alta a tener que pasarme una eternidad agachándo la cabeza cada vez que vez mi reflejo en el espejo. Me siento mejor conmigo misma. Otro besito para ti, preciosa.

Nacho: ¿Suficiencia? ¿Altanería? ¿Vencedora? Creo que te confundes bastante conmigo...Las personas que me conocen saben que no hay nadie en el mundo con más complejos e inseguridades que yo. Quizás por eso trato de disimularlo con demasiado ahínco. Pero es solo la fachada, creeme...Aunque tampoco tengo muy claro que tanto dulce como dices pegue conmigo.

¿Nadie? ¿Quién te dice a tí que estoy tan sola? Nacho, no te preocupes, siempre hay alguien conmigo...un@ amig@, un@ amante, mi conciencia...Siempre encuentro consuelo cuando lo busco.

Me tienes intrigada...¿Cuál es ese escrito en el que no "denoto" mi dulzura? ¿El de la prostituta?

Polromeu: Sí, claro que valió la pena!! pero no por el polvo en sí, no por el placer que pudiera sentir con un orgasmo, sino por demostrale a él (y a mi misma) que jamás estaré a merced de nadie, por muy "Álex" que sea...
 
Comentario:
Valía la pena para después acabar llorando ?
No, pero no se puede evitar (lo del polvo, quiero decir; aunque llorar tampoco ...).
Joder !
 
Comentario:
¡Qué efímera la felicidad de este muchacho! ¡Qué felicidad más solapada la tuya!

Parece que esta vez el encuentro se hubiese visto ensombrecido, por un dolor que no acostumbro a leer en tu bitácora, y que no sabría definir de ninguna forma. Ese terror que produce tu aire de suficiencia y altanería, siempre vencedora (que no ha desaparecido en esta entrada tampoco), ha dejado paso al ser humano oculto en algún sitio de tu dulce interior. Y digo dulce, y digo bien, porque se perfila en cada escrito (excepto en uno).

Me he visto sentado en la banqueta de tu cuarto de baño, viéndote derramar lágrimas, tras un encuentro, al que sin poder negarte, llegabas después de convertir tu cuerpo en un arma letal que devolviese en cada minuto de placer, la aflicción provocada por tanta indiferencia. Hubiese querido poner tu corazón sobre un algodón y verter sobre él aceite balsámico, como viendo con absoluta claridad la herida tan profunda que produce la hipocresía y el cinismo....

Después volvería a casa satisfecho, vacío, tierno y amable con quien estaba en su cama, y a la que también manifestaría un amor infinito (¡nadie como ella!) Sin explicar nada, sin ningún remordimiento (ni hacia ella ni hacia ti).

Ahora que escucho tu llanto sin consuelo, me embarga la rabia contenida. Nadie que te estreche la mano, nadie que te seque las lágrimas, nadie que te ofrezca un hombro; quien debía hacerlo se fue con su “ración” de lo que buscaba.

Creo haber sentido el efecto de lo que expresas. Creo haber recibido toda la carga dramática de la que estoy seguro que te recuperarás. Eres así
 
Comentario:
Es un placer volver a leerte después de este tiempo (demasiado!) Chica, el orgullo es una putada, supongo que es el miedo a sufrir otro desengaño, no te culpo, a mí me ha pasado igual y sientes que es lo que tienes que hacer. Aunque yo siempre me suelo preguntar despues: y si no me hubiera mostrado así? Pero vamos, eso me pasa a mí que soy una neurótica :) Besitos wapa.
No