Blogs.ya.com Quitar publicidad
Mis Hombres
Ellos, los que han llenado mi vida hasta saciarla, Mis Hombres
Acerca de
No puedo vivir sin ellos
Sindicación
 
JULIO VS. MIGUEL
En los primeros meses de universidad conocí a Julio. Era el típico chico guapo, tímido, buen estudiante y con el que se podía charlar de cualquier cosa. Enseguida congeniamos como amigos y aquella química entre nosotros acabó llevándonos a la cama en menos de un mes.

Con Julio todo era muy sencillo, todo era amor y comprensión. Siempre cargaba con mis libros, me escribía cartas en clase, mientras me miraba. Cuando nos acostábamos, no escatimaba en besos, ni abrazos, ni arrumacos. Era tierno, siempre tierno, siempre cariñoso. Acostarme con él significa oír las palabras “te quiero” más de 30 veces seguidas mientras me penetraba mirándome a los ojos.

Era perfecto, Julio era el novio perfecto. Pero a mi tanta perfección, después de unos meses ya me estaba cansando, tanto amor me estaba empalagando y entonces apareció Miguel en mi vida. Era otro estudiante de mi universidad con el que me tocó hacer un par de prácticas.

Miguel no era ni la mitad de guapo que Julio, no tenía su trato agradable y sincero y ser tierno no entraba en sus características. Pero a mi, desde el primer día, me atraía, me ponía. Era seguro de si mismo, un ganador nato, incluso yo diría que prepotente y a mi aquello me gustaba muchísimo. Miguel estaba al tanto de mi relación con Julio, pero ello no le suponía un obstáculo para intentar ligar conmigo descaradamente. Y a mi me encantaba que lo intentara.

Por eso, a la semana de conocernos, acabamos masturbándonos mutuamente en la planta más alta de mi universidad, que estaba solitaria y aún en proceso de remodelación. Simplemente nos buscamos y acabamos encontrándonos.

Jamás olvidaré como introdujo su mano en mi pantalón y como, guiando mi mano, la dirigió hacia dentro del suyo. Los dos estábamos excitadísimos y solo nos hizo falta unos minutos de toqueteos para acabar corriéndonos. Allí no había nadie, pero cualquiera que nos hubiera visto hubiera pensado simplemente que éramos una pareja dándose uno de aquellos morreos que te dejan sin respiración. Creo que lo que nos hizo corrernos, más que los tocamientos, fue la excitación y el morbo de la situación.

Miguel era un torrente de sensaciones sexuales nuevas para mi. Cada polvo con él era diferente, era excitante. Follábamos, nos masturbábamos mutuamente, me masturbaba yo sola mientras él me miraba (esto le encantaba), usábamos objetos cotidianos en nuestros juegos (su padre jamás será capaz de imaginarse lo que hicimos con su destornillador…) y siempre había algo nuevo que probar.

Entonces comenzaron para mi los dos meses más “mortificantes” de mi vida. Mi inmadura conciencia (demasiado joven aún) me impedía mantener dos relaciones simultáneamente. Una chica debía estar solo con un chico, ¿verdad? Pero yo era incapaz de decidirme. Tanto Julio como Miguel estaban al tanto de la existencia del otro en mi vida, pero ninguno de los dos renunciaba, lo cual a mi me hubiera facilitado mucho las cosas.

Pasé mes y medio intentado decidirme entre uno y otro. La decisión no consistía en el elegir a uno, sino en dejar al otro…Era imposible. Así que pensé que un viaje con mis amigas, sin verles a ninguno de los dos, me despejaría y me ayudaría a decidirme.

Me fui a Málaga donde pasé 2 semanas follando con un malagueño (pero eso es otra historia) y justo al volver, conseguí decidirme: dejé a Julio, él no se merecía aquello. Ahora es un hombre felizmente casado que ve como da sus primeros pasos su primer hijo. Y seguí follando con Miguel unos meses más, hasta que se cansó de mi y se encaprichó de otra “conejita” de la universidad. No es que fuera un trauma, pero el orgullo siempre duele, ¿verdad?
 
Comentario:
DANI: Sí supongo que sí. Supongo que todas tenemos aquel sueño de "re-convertir" a un cabrón en corderito manso por nosotras...pero si alguna vez lo consiguieramos, el tipo perdería toda su gracia, ¿no?
 
Comentario:
No entiendo porque comentan que este post es cruel. Al final Lucía hizo lo que todos hemos hecho en una situación así: elegir.

Y encima el tal Miguel al final la dejó a ella: ese es el puntito de crueldad de toda la historia, pienso yo.

La situación de elegir creo que la hemos vivido todos y al final se impone la teoría: ellas las prefieren un poco cabrones.
 
Comentario:
FACO: Creo que es demasiado triste simplemente plantearse la posibilidad de vivir el resto de nuestras vidas pensando en lo que dejamos atrás...No concibo esa manera de vivir.

¡¡La alegría es volver a tener a ti aquí!!

EL LOBO: A todo el mundo le gusta divertirse ¿no? Y sí, creo que sería demasiado darte mi númeor de teléfono y más teniendo en cuenta que tú no has sido capaz nisiquiera de decir tu nombre...

A_A: ¿Cruel? ¿Este post también es cruel? No creo que sea cruel...solo realista
 
Comentario:
No creo que lo hayas deseado de forma consciente.


Pero el escrito te ha quedado literariamente cruel.


Dualmente cruel.



Un atento y cordial saludo,


A_A

 
Comentario:
Preciosidad, me parece que has conseguido tu lo que mi mujer no ha conseguido en varios años. Creo que eres una mujer a la que le gusta divertirse y pasarlo bien. Yo soy igual. ¿Sería demasiado pedirte tú teléfono? He visto que contestas a los comentarios que te deja la gente. ¿Me contestarás a mi? Porfavor dime algo.
Un morreo apasionado

El lobo
 
Comentario:
Qué mal se pasa cuando hay que decidir entre dos personas...
Y casi siempre, al final, te acabas quedando con la que llega despues...
o te acabas quedando sólo, por listo!

Hay almas que nos cuesta conformarnos con lo que tenemos y buscamos más... pero, lo encontraremos algún dia?
O siempre pensaremos en lo que dejamos pasar...?

Lucía, qué alegría volver a tenerte...
No