Blogs.ya.com Quitar publicidad
Mis Hombres
Ellos, los que han llenado mi vida hasta saciarla, Mis Hombres
Acerca de
No puedo vivir sin ellos
Sindicación
 
DESPEDIDA
Qué lástima que tus últimas palabras hacía mi hayan sido insultos. “No serás más que una zorra toda tu vida”, dijiste antes de que, ya como última opción, decidiera colgar el teléfono sin siquiera despedirme. No te imaginas lo que me entristece el saber que esas son las últimas palabras que voy a escuchar de ti. ¿Cómo puede una historia de casi siete años poner punto y final con frases en la que están presenten palabras como “zorra”?

Hace ya tiempo que ambos presentíamos el final, era la “crónica de una muerte anunciada”, pero hemos ido estirándolo, arañando cada segundo que le quedara de vida a nuestra relación, hasta que al final, por propia naturaleza, ha acabado rasgándose para siempre. Pero, ¿por qué te sorprendes? No se puede resucitar lo que ya está muerto. ¿No te das cuenta de que yo no puedo seguir interpretando el mismo papel?

Cuando nos conocimos, disfrutaba siendo tu “Lolita”, viendo como con mi adolescente cuerpo era capaz de volver loco a un hombre como tú. Eras capaz de follarme bruscamente, desesperado, arrancándome la ropa a tirones y, al cabo de tan solo media hora, abrazarme tiernamente, risueño, mientras intentabas ayudarme a estudiar. A ti te volvían loco mis minifaldas con leotardos a medio muslo, mientras yo era incapaz de creer cómo un hombre con tu personalidad, tu cuerpo y tu madurez se había encaprichado conmigo. Pero debemos ser realistas: A mi ya no me sientan bien los leotardos…

Cariño, no hemos sabido evolucionar juntos. Yo he crecido, he madurado, he sentido curiosidad por todo, pero tú no has sabido adaptarte al cambio. Si mi vida se centrase solamente en sexo, te juro mi amor que yo sería feliz solamente en el momento en que tú me bajases las bragas. Pero necesito mucho más que eso. Necesito experiencias, sensaciones, risas, llantos, amores, diferentes matices, viajar, acertar, equivocarme…Contigo, todo eso ya lo he hecho. Ahora necesito más.

Jamás nos juramos amor eterno, ni fidelidad ni nada parecido, aunque tú te empeñases en actuar conmigo como una pareja convencional. ¿Por qué te engañabas de esa manera? ¿Cómo puedes ser ahora capaz de reprocharme cosas que yo jamás prometí? ¿No sería más fácil, abrir los ojos, ser capaz de ver que ya no hay nada, que es mejor despedirse con un fuerte abrazo y dejando un buen saber de boca de todo lo que hemos pasado juntos? Yo creo que sí, pero tú prefieres renegar, aún sabiendo que tengo razón. Es más fácil odiar que simplemente conformarse, ¿verdad?

Pero, a pesar de todo, sé que cada vez que me acuerde de ti, una sonrisa asomará en mi cara. Buena suerte Manu, espero de verdad que seas muy feliz.