A ver cuánto dura
Lo sé, lo sé. El blog está más que descuidado. Pero tengo excusa, y buena: una media de 31horas lectivas a la semana, dispuestas de la forma más cruel que se pueda imaginar. A las que hay que sumar cinco de gimnasio y otras cinco de labores de jardinería (soy un apasionado del cultivo de marihuana). Así que cuando tengo un ratito libre me apetece más salir a dar una vuelta o tomarme un café con buena compañía que ponerme a escribir. Pido disculpas.
Además, sospecho que la intimidad y el anonimato de este blog han sido violados. Y puedo precisar más: creo que ella (la mayor) me ha descubierto. Pero no me preguntéis cómo, porque no tengo ni puñetera idea.
Aun así aquí sigo, al pie del cañón, para el deleite de ese pequeño grupo de lectores que tengo el orgullo de conservar. Y ya que me pongo, os voy a contar un poco cómo evoluciona la historia de mis amores y desamores, aventuras y desventuras.
Ella (la mayor) se marchó de viaje a París con sus amigas. Llevan por allí más de una semana y no tengo noticias de ella. Ni una llamada, ni un triste SMS. Sé que no tiene ninguna obligación de dar señales de vida, pero... sabe que me haría ilusión oir su voz. Juega con mi ilusión, y eso no está bien, así que mi orgullo y yo hemos decidido que tampoco vamos a llamar nosotros. Y de momento nos mantenemos firmes. A ver cuánto dura.
Por otro lado está la pequeña. No sé si os conté que se ha echado un medio novio. Un niño de papá, de esos de mucho dinero. Y no puedo juzgar más porque apenas le conozco. Sólo sé que él me odia. Y tiene sus motivos. Paso yo más tiempo con ella que él. Quedamos a comer, a cenar, vamos juntos al cine, de compras, salimos de bares... Si no fuera porque no nos acostamos, se podría decir que hacemos vida de pareja. Pero mi conciencia y yo hemos decidido que vamos a ser buenos y no vamos a romper más parejas. Y de momento nos mantenemos firmes. A ver cuánto dura.
Además, sospecho que la intimidad y el anonimato de este blog han sido violados. Y puedo precisar más: creo que ella (la mayor) me ha descubierto. Pero no me preguntéis cómo, porque no tengo ni puñetera idea.
Aun así aquí sigo, al pie del cañón, para el deleite de ese pequeño grupo de lectores que tengo el orgullo de conservar. Y ya que me pongo, os voy a contar un poco cómo evoluciona la historia de mis amores y desamores, aventuras y desventuras.
Ella (la mayor) se marchó de viaje a París con sus amigas. Llevan por allí más de una semana y no tengo noticias de ella. Ni una llamada, ni un triste SMS. Sé que no tiene ninguna obligación de dar señales de vida, pero... sabe que me haría ilusión oir su voz. Juega con mi ilusión, y eso no está bien, así que mi orgullo y yo hemos decidido que tampoco vamos a llamar nosotros. Y de momento nos mantenemos firmes. A ver cuánto dura.
Por otro lado está la pequeña. No sé si os conté que se ha echado un medio novio. Un niño de papá, de esos de mucho dinero. Y no puedo juzgar más porque apenas le conozco. Sólo sé que él me odia. Y tiene sus motivos. Paso yo más tiempo con ella que él. Quedamos a comer, a cenar, vamos juntos al cine, de compras, salimos de bares... Si no fuera porque no nos acostamos, se podría decir que hacemos vida de pareja. Pero mi conciencia y yo hemos decidido que vamos a ser buenos y no vamos a romper más parejas. Y de momento nos mantenemos firmes. A ver cuánto dura.
Comentario:
Vaya, vaya jejeje.
Llámala hombre!! así matas dos pájaros de un tiro, ya que tu la escuchas y a ella la harás feliz por preocuparte!!
Llámala hombre!! así matas dos pájaros de un tiro, ya que tu la escuchas y a ella la harás feliz por preocuparte!!
Comentario:
Bueno, si que estas ocupado tú!!! Yo aún no empecé las clases, pero ya me queda poco, esta semana empiezo.
En cuanto a lo que dices en tú post, el orgullo es mal consejero. Si te apetece escucharla, llamala, ni tú quedas por encima ni ella, simplemente haces lo que te apetece hacer.
Un beso
En cuanto a lo que dices en tú post, el orgullo es mal consejero. Si te apetece escucharla, llamala, ni tú quedas por encima ni ella, simplemente haces lo que te apetece hacer.
Un beso





