...filósofos en Madrid
Me prometí que no haría nada especial por San Valentín, que no lo celebraría y que por supuesto no engrosaría aún más las arcas del todopoderoso “corte”, pero según ha ido avanzando el día y los acontecimientos, mis fuertes convicciones se han ido derribando como las piezas de un dominó, aunque algo más a trompicones, ya se sabe.
Todo empezó en “el jupi”, el bar de al lado de mi 2º trabajo, el típico local donde se reúne lo más selecto del panorama “cuéntame”. Todos en torno a Pepe, el dueño del local y rey por posición de todos los “manolos” y “pacos” que tienen a bien reunirse desde primera hora de la mañana a filosofar acerca “del Madrid”, de Esperanza Aguirre o del tema de más rabiosa actualidad del día, ya sea que no le pitaron un penalti en contra al BarÇa, que Gallardón ha decidido realojar a las putas al otro lado de la papelera verde que se las ve menos o que el edificio Windsor ardió con la fuerza de los mares.
Y esto último se debatía esta mañana a las diez de la mañana entre “soles y sombra” y algún que otro café con una puntita “de alegría”....
-(MANOLO) te digo que estos edificios tan nuevos... (yo no soy de Madrid y mi incultura rebasa el “border line” del trivial, pero se hizo entre el 73 y el 79, no?, madurito el “nuevo”...)
-(PACO) el problema es que no saltaron los incendios esos “inífugos”....
-(MANOLO) “Inifugo”! “Inifugo”!... lo que dicen es que no ardían los materiales, pero luego es mentira...
-(PACO) Además... lo que no puedo entender es cómo prendía tanto si sólo habían allí oficinas, unos ordenadores, mesas de conglomerado de ese malo y papel... (apenas na´....)
-(PEPE) anda que los del Madrid?, ¡menuda panda de cabrones!, bien que cobran y luego...
Y aunque parezca extraño, retorcido e incluso perturbado, me gusta oírles hablar de sus cosas, a su modo, y con todo el ego masculino que sus madres le regalaron cuando eran pequeños... Me enseña a ser paciente, a domarme la chulería y a educarme a ver más allá de dónde parece que termina.
Oyéndoles aprendo que tras sus calvas y sus barrigas se esconden a veces opiniones sorprendentes acerca de por ejemplo la homosexualidad.
Brindo por todo ellos y por mi sorpresa mañanera al oír la tolerancia de los labios que dicen “inífugo” y “habían allí oficinas”.
Tras mi asombro, sólo me queda celebrar (aunque parezca que aplaudo San Valentín) los desconciertos que te da la vida.
Todo empezó en “el jupi”, el bar de al lado de mi 2º trabajo, el típico local donde se reúne lo más selecto del panorama “cuéntame”. Todos en torno a Pepe, el dueño del local y rey por posición de todos los “manolos” y “pacos” que tienen a bien reunirse desde primera hora de la mañana a filosofar acerca “del Madrid”, de Esperanza Aguirre o del tema de más rabiosa actualidad del día, ya sea que no le pitaron un penalti en contra al BarÇa, que Gallardón ha decidido realojar a las putas al otro lado de la papelera verde que se las ve menos o que el edificio Windsor ardió con la fuerza de los mares.
Y esto último se debatía esta mañana a las diez de la mañana entre “soles y sombra” y algún que otro café con una puntita “de alegría”....
-(MANOLO) te digo que estos edificios tan nuevos... (yo no soy de Madrid y mi incultura rebasa el “border line” del trivial, pero se hizo entre el 73 y el 79, no?, madurito el “nuevo”...)
-(PACO) el problema es que no saltaron los incendios esos “inífugos”....
-(MANOLO) “Inifugo”! “Inifugo”!... lo que dicen es que no ardían los materiales, pero luego es mentira...
-(PACO) Además... lo que no puedo entender es cómo prendía tanto si sólo habían allí oficinas, unos ordenadores, mesas de conglomerado de ese malo y papel... (apenas na´....)
-(PEPE) anda que los del Madrid?, ¡menuda panda de cabrones!, bien que cobran y luego...
Y aunque parezca extraño, retorcido e incluso perturbado, me gusta oírles hablar de sus cosas, a su modo, y con todo el ego masculino que sus madres le regalaron cuando eran pequeños... Me enseña a ser paciente, a domarme la chulería y a educarme a ver más allá de dónde parece que termina.
Oyéndoles aprendo que tras sus calvas y sus barrigas se esconden a veces opiniones sorprendentes acerca de por ejemplo la homosexualidad.
Brindo por todo ellos y por mi sorpresa mañanera al oír la tolerancia de los labios que dicen “inífugo” y “habían allí oficinas”.
Tras mi asombro, sólo me queda celebrar (aunque parezca que aplaudo San Valentín) los desconciertos que te da la vida.
Comentario:
Este es uno de los textos que más me ha gustado... Hay muchas cosas que no se aprenden en la escuela...
La verdad que si algún "Paco" o "Manolo" gobernara, nos iría mejor que con algunos 'bigotes' y 'talentosos'.
La verdad que si algún "Paco" o "Manolo" gobernara, nos iría mejor que con algunos 'bigotes' y 'talentosos'.
Comentario:
¿y el gato?
Comentario:
Piiiiiiiiii!.....No...saleN...las Piiii eNes...en este teclado!
Comentario:
Juas juas juas juas...que bueno minaya....llevo tres copas de vino a la salud de una cena que me han preparado por ser el dia de san valentin...y yo toda la cea preguntandome.....uhmmmm?....que cena tan rica...a que vendrá?....y resulta...que es por esto...jajajaj...claro, como esta cerrado el corte ingles de la castellana pues ni me habia acordado...en fin....sigo con mi copita de vino...y disculpandome por o haberme acordado del dia de los enamorados...personalemente prefiero los "porquesies"...si...si...en plan.....y este regalo?,.....pues porque si....ole!
Comentario:
Pues como dice Victor Flyte, redescubramos el sentido de esta fiesta. Y qué opiniones son esas sobre la homosexualidad??? :) Seguro que son interesantes... mi portero tb las tiene muy interesantes...





