Corcheando II
La Guapa me había estado ignorando hasta entonces, supongo que sus zapatos no querían relacionarse con mis humildes zapatillas de deporte, desgastadas por la suela y un poco sucias, para que negarlo. Pero cuando Solete llamó su atención sobre mí, como si me tratase de una escultura más de la exposición, La Guapa procedió a marcar su territorio (no, no se puso a mear entre las esculturas) colgándose del brazo del único ex que me habla (aunque ignoro por cuanto tiempo).
Con ese gesto la muy panoli, hizo lo peor que se puede hacer en estos casos: demostrar que aunque guapa de narices, es insegura y mi personilla supone para ella una amenaza. Como soy muy mala, en lugar de darme pena la acomplejada que tenía delante, me sentí orgullosa y dejé de envidiarle los zapatos, total, la próxima temporada seguro que están anticuados.
Solete como de costumbre no se entraba de nada, o fingía no hacerlo. El caso es que puso su mejor sonrisa de hombre de mundo y me preguntó:
- ¿Has venido a ver la exposición de mi buen amigo El Bíblico?
Lo malo de los apodos es que al final te olvidas del nombre del registro civil, y luego vas y metes la pata hasta el fondo. Al entrar había visto el nombre del artista local que exponía, pero no lo reconocí. Ahora me enteraba de que El Bíblico se dedicaba a la escultura en forja, y que encima no lo hacía mal. Fue todo un descubrimiento, porque en la pandilla solíamos hacer chistes con lo bobo que era, y jamás en la vida le hubiese atribuido un mínimo de sensibilidad artística, tomé nota para enviar un e-mail con el cotilleo a la ex pandilla, especialmente a su ex que ahora vive en Dublín, lo va a flipar.
Entonces Solete empezó a contarme la historia de El Bíblico, como había recibido una herencia millonaria de un familiar lejano (vamos como en las películas) y había decidido hacer realidad su sueño: estudiar Bellas Artes. Y como estaba forrado de pasta, se había largado a una Universidad privada de EEUU, ahora había vuelto dispuesto a triunfar en la ciudad que le vio crecer y mostrar su valía a todos los que hace tiempo se reían de el. La de Dublín no se lo va a creer.
Durante todo el discurso La Guapa tironeaba (al principio discreta, luego furiosa) de la manga a Solete, no hacia falta ser muy lista para descifrar el mensaje “preséntame a esta tía” pero Solete seguía a su rollo narrando la epopeya de El Bíblico en tierras lejanas donde había cosechado triunfos y laureles, y la emoción no le permitía captar el mensaje. Antes de que Solete se quedase sin manga, preferí retirarme con la excusa de realizar unas gestiones urgentes. Les dejé discutiendo entre las esculturas y pude ver a la guapa dando patadas a una con sus exquisitos zapatos.
En el corcho no había curro ni nada, pero me encontré a Octavillas, un viejo colega de la Facultad, el también fisgaba en el corcho pero buscando las subvenciones de la Diputación a cortos de cine. Ya la pidió a principios de enero y todavía no la han fallado, como está deseando empezar a rodar, va todas las semanas a dar la lata a la Dipu, pero no le hacen ni caso. Formo parte del equipo como documentalista, busco subvenciones y las solicito, y cuando lo encuentro por la calle nos vamos juntos a molestar a los organismos oficiales.
Es muy divertido, cuando entra en los despachos los funcionarios que ya le conocen, se largan a tomar café en manadas, entonces Octavillas dice “me da igual que se marchen, estoy parado y tengo todo el tiempo del mundo, esperaré” es capaz de pasarse la mañana entera esperando, se lleva un libro y pasa de todo.
La visita – protesta del día se desarrolló de la siguiente forma:
Octavillas: Buenos días, vengo a preguntar si ya han sido falladas las subvenciones para los cortos de cine.
Coro de cuatro funcionarias: no sabemos, ¿has mirado el corcho?
Octavillas: en el corcho no pone nada.
Coro de cuatro funcionarias: pues entonces es posible que no haya salido. Pero no sabemos
Octavillas: ¿Quién puede saberlo?
Coro de cuatro funcionarias: el director de cultura, pero no está.
Octavillas: ¿y cuando estará?
Coro de cuatro funcionarias: no sabemos
Octavillas: ¿hay algo que ustedes sepan?
Coro de cuatro funcionarias: Sí, que eres un pesado.
A la salida le invité a un café para que se le pasase el cabreo y ponerle al día sobre las últimas subvenciones que he solicitado, y como he modificado levemente el contenido del guión para que nos lo acepten:
- ¿Cómo levemente?, el nuestro es un documental político, cualquier modificación puede ser mortal. ¿Qué has cambiado?
- Verás ... ahora no es exactamente un documental político …¿recuerdas Sonrisas y lágrimas?
Con ese gesto la muy panoli, hizo lo peor que se puede hacer en estos casos: demostrar que aunque guapa de narices, es insegura y mi personilla supone para ella una amenaza. Como soy muy mala, en lugar de darme pena la acomplejada que tenía delante, me sentí orgullosa y dejé de envidiarle los zapatos, total, la próxima temporada seguro que están anticuados.
Solete como de costumbre no se entraba de nada, o fingía no hacerlo. El caso es que puso su mejor sonrisa de hombre de mundo y me preguntó:
- ¿Has venido a ver la exposición de mi buen amigo El Bíblico?
Lo malo de los apodos es que al final te olvidas del nombre del registro civil, y luego vas y metes la pata hasta el fondo. Al entrar había visto el nombre del artista local que exponía, pero no lo reconocí. Ahora me enteraba de que El Bíblico se dedicaba a la escultura en forja, y que encima no lo hacía mal. Fue todo un descubrimiento, porque en la pandilla solíamos hacer chistes con lo bobo que era, y jamás en la vida le hubiese atribuido un mínimo de sensibilidad artística, tomé nota para enviar un e-mail con el cotilleo a la ex pandilla, especialmente a su ex que ahora vive en Dublín, lo va a flipar.
Entonces Solete empezó a contarme la historia de El Bíblico, como había recibido una herencia millonaria de un familiar lejano (vamos como en las películas) y había decidido hacer realidad su sueño: estudiar Bellas Artes. Y como estaba forrado de pasta, se había largado a una Universidad privada de EEUU, ahora había vuelto dispuesto a triunfar en la ciudad que le vio crecer y mostrar su valía a todos los que hace tiempo se reían de el. La de Dublín no se lo va a creer.
Durante todo el discurso La Guapa tironeaba (al principio discreta, luego furiosa) de la manga a Solete, no hacia falta ser muy lista para descifrar el mensaje “preséntame a esta tía” pero Solete seguía a su rollo narrando la epopeya de El Bíblico en tierras lejanas donde había cosechado triunfos y laureles, y la emoción no le permitía captar el mensaje. Antes de que Solete se quedase sin manga, preferí retirarme con la excusa de realizar unas gestiones urgentes. Les dejé discutiendo entre las esculturas y pude ver a la guapa dando patadas a una con sus exquisitos zapatos.
En el corcho no había curro ni nada, pero me encontré a Octavillas, un viejo colega de la Facultad, el también fisgaba en el corcho pero buscando las subvenciones de la Diputación a cortos de cine. Ya la pidió a principios de enero y todavía no la han fallado, como está deseando empezar a rodar, va todas las semanas a dar la lata a la Dipu, pero no le hacen ni caso. Formo parte del equipo como documentalista, busco subvenciones y las solicito, y cuando lo encuentro por la calle nos vamos juntos a molestar a los organismos oficiales.
Es muy divertido, cuando entra en los despachos los funcionarios que ya le conocen, se largan a tomar café en manadas, entonces Octavillas dice “me da igual que se marchen, estoy parado y tengo todo el tiempo del mundo, esperaré” es capaz de pasarse la mañana entera esperando, se lleva un libro y pasa de todo.
La visita – protesta del día se desarrolló de la siguiente forma:
Octavillas: Buenos días, vengo a preguntar si ya han sido falladas las subvenciones para los cortos de cine.
Coro de cuatro funcionarias: no sabemos, ¿has mirado el corcho?
Octavillas: en el corcho no pone nada.
Coro de cuatro funcionarias: pues entonces es posible que no haya salido. Pero no sabemos
Octavillas: ¿Quién puede saberlo?
Coro de cuatro funcionarias: el director de cultura, pero no está.
Octavillas: ¿y cuando estará?
Coro de cuatro funcionarias: no sabemos
Octavillas: ¿hay algo que ustedes sepan?
Coro de cuatro funcionarias: Sí, que eres un pesado.
A la salida le invité a un café para que se le pasase el cabreo y ponerle al día sobre las últimas subvenciones que he solicitado, y como he modificado levemente el contenido del guión para que nos lo acepten:
- ¿Cómo levemente?, el nuestro es un documental político, cualquier modificación puede ser mortal. ¿Qué has cambiado?
- Verás ... ahora no es exactamente un documental político …¿recuerdas Sonrisas y lágrimas?
Comentario:
esa exposición fue en córdoba?
un saludo
un saludo
Comentario:
Estos funcionarios siempre con tantas ganas de trabajar :-)
Te doy la razón en cuanto a las subvenciones: las dan con cuentagotas, y si hay suerte con el dinero que dan puede que puedas alquilar una betacam digital durante 2 horas...una verguenza!!
Por cierto, qué impertinente La Guapa no?? Un saludo.
Te doy la razón en cuanto a las subvenciones: las dan con cuentagotas, y si hay suerte con el dinero que dan puede que puedas alquilar una betacam digital durante 2 horas...una verguenza!!
Por cierto, qué impertinente La Guapa no?? Un saludo.
Comentario:
Hola! He leído tu comentario a mi "tamaño Nuria" en Todas. Mi sentido de la orientación sigue siendo nulo, así que a los 6 años si se me hubiera ocurrido llegar sola a casa, no sé ni dónde hubiera acabado. Lo bueno es eso, que puesto que ya sé que siempre me pierdo, ni me preocupo, al fin antes o después llegaré algún sitio.
Muy interesante este blog tuyo, lo recorreré con más tiempo otro rato en el que el trabajo no me reclame.
Muy interesante este blog tuyo, lo recorreré con más tiempo otro rato en el que el trabajo no me reclame.
Comentario:
¿Sólo documentalista? Tras leer tu blog deberían ascenderte a guionista jefe. Cada día enganchas más.
A partir de ahora te empezaré a pedir que le des recuerdos a Solete de mi parte. Bueno, a Solete, a Marilí, al Pizarrero, a la Fragel...
Besos, sigue animándonos las tardes.
A partir de ahora te empezaré a pedir que le des recuerdos a Solete de mi parte. Bueno, a Solete, a Marilí, al Pizarrero, a la Fragel...
Besos, sigue animándonos las tardes.





