Ya tengo curro
Hoy he dejado de formar parte de las listas del paro, voy a ser una de las tropecientos mil paradas que este verano curren y que en el otoño retornen al INEM con cara de “mi vida es una mierda”. Pues sí, después de tooooodo un invierno presentándome a procesos selectivos, uno de ellos ha dado su fruto. Soy la nueva Encargada de Monumentos de la iglesia románica de Santo J. F. >doy las iniciales para preservar el derecho a la intimidad del Santo y para que no vayáis todos allí en manada, a fastidiarme el día, que os conozco. Pones el nombre en Internet, y se llena la iglesia de curiosos con preguntas impertinentes: ¿y cuando dices que se construyó? ¿Cuál era el nombre del arquitecto? ¿En que idioma están escritos esos relieves?, y de eso nada de nada, yo quiero que no vaya nadie, y así poder pasar el día preparando mis oposiciones arrullada por el canto de los pájaros.
Resumiendo que me voy a una ermita de pueblo a evitar que los guiris se lleven las velas o al Niño Jesús. Para los que nunca hayan visto una ermita de pueblo (que de todo hay) les comunico que suelen estar a las afueras del casco urbano, y carecer de ADSL, por lo que mis post se van a espaciar más de lo normal (no quiero chistes al respecto, ya se que escribo más bien poco, pero es que mi vida tampoco es tan emocionante como para postear a diario).
Este curro lo he conseguido gracias a La Fraguell, que es encargada de monumentos veterana, y me contó su secreto para aprobar el examen: estudiar determinado librito sobre los monumentos de la provincia, de donde saca las preguntas el tribunal. Tampoco voy a revelar el título del librito, porque aunque esto sea un contrato veraniego, la competencia es feroz y no conviene difundir determinada información.
La Fraguell (que por cierto, vale su peso en diamantes) también me avisó sobre los destinos a elegir: Mira, como tu eres novata, te van a mandar a los peores sitios, seguro que te ofrecen la Virgen de la V. , recházalo sin pensar. Es una iglesia solitaria al lado de la casa de un Pastor de Cabras, con un rebaño de perros salvajes que atacan todo lo que no sea pastor ni cabras. Siempre queda sin encargado, porque el pobre incauto que acepta ese destino, llega el primer día, los perros se lanzan en jauría sobre el coche, no puede bajar, huye despavorido y al día siguiente renuncia.
Y así fue, el primer destino que me ofrecieron fue la Virgen de la V. , como el contrato no incluye plus de peligrosidad, ni una escopeta como defensa personal, les dije que NO.
- Ya te has enterado de lo de los perros, ¿verdad?
- Sí, me lo ha chivado una amiga.
- Ya le he dicho a mi jefe (el Director de Turismo) que deberíamos hacer algo al respecto, porque por no poder, casi ni hemos podido quitar las goteras de la iglesia, por culpa de los bichos esos. Pero mi jefe dice que no puede ser para tanto…
- Pues mira, un día le soltáis por allí, ya verás que rápido cambia de idea.
- No creas que no lo hemos pensado, pero nos da cosa que luego nos acusen de asesinato, o peor, que nos despida.
- Te entiendo, hay jefes muy susceptibles.
- ¿Y que te parece la iglesia de Santo J.F.?, es un sitio muy agradable, nunca va nadie, puedes tomar el sol, el río está próximo, y tus únicas vecinas son dos ancianitas que te invitan a comer y a merendar.
- Me quedo con el Santo J.F., ¡donde va a parar!
- Pues nada, pásalo bien en tu retiro espiritual.
Luego llamé a La Fraguell, que este año no va, porque está empeñada en irse a Europa con el Plan Eures, a ver si su vida cambia y encuentra un buen trabajo, o por lo menos un hombre que la entienda y valore, que en España no la quieren ni para una cosa ni para otra, y no saben los empresarios, y los hombres españoles lo que se pierden. La Fraguell me confirmó que era un buen destino, y me dijo que si iba a sacar hierbas al huerto de las ancianitas, me daban de comer gratis.
Ya os iré contando como me va, y si alguno hace el Camino de Santiago este verano, y pasa por una ermita solitaria, no se olvide de saludar a la Encargada, que puedo ser yo.
Resumiendo que me voy a una ermita de pueblo a evitar que los guiris se lleven las velas o al Niño Jesús. Para los que nunca hayan visto una ermita de pueblo (que de todo hay) les comunico que suelen estar a las afueras del casco urbano, y carecer de ADSL, por lo que mis post se van a espaciar más de lo normal (no quiero chistes al respecto, ya se que escribo más bien poco, pero es que mi vida tampoco es tan emocionante como para postear a diario).
Este curro lo he conseguido gracias a La Fraguell, que es encargada de monumentos veterana, y me contó su secreto para aprobar el examen: estudiar determinado librito sobre los monumentos de la provincia, de donde saca las preguntas el tribunal. Tampoco voy a revelar el título del librito, porque aunque esto sea un contrato veraniego, la competencia es feroz y no conviene difundir determinada información.
La Fraguell (que por cierto, vale su peso en diamantes) también me avisó sobre los destinos a elegir: Mira, como tu eres novata, te van a mandar a los peores sitios, seguro que te ofrecen la Virgen de la V. , recházalo sin pensar. Es una iglesia solitaria al lado de la casa de un Pastor de Cabras, con un rebaño de perros salvajes que atacan todo lo que no sea pastor ni cabras. Siempre queda sin encargado, porque el pobre incauto que acepta ese destino, llega el primer día, los perros se lanzan en jauría sobre el coche, no puede bajar, huye despavorido y al día siguiente renuncia.
Y así fue, el primer destino que me ofrecieron fue la Virgen de la V. , como el contrato no incluye plus de peligrosidad, ni una escopeta como defensa personal, les dije que NO.
- Ya te has enterado de lo de los perros, ¿verdad?
- Sí, me lo ha chivado una amiga.
- Ya le he dicho a mi jefe (el Director de Turismo) que deberíamos hacer algo al respecto, porque por no poder, casi ni hemos podido quitar las goteras de la iglesia, por culpa de los bichos esos. Pero mi jefe dice que no puede ser para tanto…
- Pues mira, un día le soltáis por allí, ya verás que rápido cambia de idea.
- No creas que no lo hemos pensado, pero nos da cosa que luego nos acusen de asesinato, o peor, que nos despida.
- Te entiendo, hay jefes muy susceptibles.
- ¿Y que te parece la iglesia de Santo J.F.?, es un sitio muy agradable, nunca va nadie, puedes tomar el sol, el río está próximo, y tus únicas vecinas son dos ancianitas que te invitan a comer y a merendar.
- Me quedo con el Santo J.F., ¡donde va a parar!
- Pues nada, pásalo bien en tu retiro espiritual.
Luego llamé a La Fraguell, que este año no va, porque está empeñada en irse a Europa con el Plan Eures, a ver si su vida cambia y encuentra un buen trabajo, o por lo menos un hombre que la entienda y valore, que en España no la quieren ni para una cosa ni para otra, y no saben los empresarios, y los hombres españoles lo que se pierden. La Fraguell me confirmó que era un buen destino, y me dijo que si iba a sacar hierbas al huerto de las ancianitas, me daban de comer gratis.
Ya os iré contando como me va, y si alguno hace el Camino de Santiago este verano, y pasa por una ermita solitaria, no se olvide de saludar a la Encargada, que puedo ser yo.
¿Es pecado comer cocido los viernes?
Ayer tarde fui a un centro comercial para resguardarme de los calores al tiempo que ojeaba los trapitos que me gustan con miras a su adquisición en las futuras rebajas. Es una técnica propia de “adictas a las compras con poca pasta”, memorizas los precios y la ropa que te mola, y el primer día de las rebajas vas directa a la percha, sin perder tiempo en revolcar los montones estratégicamente colocados por el comerciante para que piques, y una vez localizado el trapito, compruebas que la rebaja merece la pena (si supera el 30% descuento gritas YUPIIII y enfilas hacia el probador como alma que lleva el diablo) de lo contrario te largas a por otra cosa mariposa.
Cuando más concertada estaba memorizando “el top lencero de ZARA 15,50, el top lencero de ZARA 15,50, el top lencero de ZARA 15,50…” me sonó el móvil y perdí por completo la concentración. Era mi amiga MaryC para contarme que su niño ha dejado de toser y ya sólo tiene mocos verdes.
- Me alegro mucho, ¿y que tal le va la vida de casada a tu hermana?
- Calla, que hemos dejado de hablarnos con ella y el marido… ¡no veas la que se ha montado en mi casa el sábado pasado!
- ¿Qué me dices?, cuenta, cuenta….
- Pues mira…
Como sabrás la familia de él es muy católica, pero mi hermana nunca había mostrado tener ideas religiosas (bueno, ni ideas de ningún tipo, para que engañarnos), y mis padres nos inculcaron que la iglesia cuanto más lejos, mejor, porque luego pasa lo que pasa… de hecho mi madre estuvo 10 años sin ir a misa en el pueblo, porque el cura se negó a bautizar a mi hermana con el nombre que ella quería: Libertad, al final tuvo que ceder, porque con el banquete pagado y la niña vestida de cristianar, no era plan dejar a toda la familia plantada en la iglesia con el cura y largarse.
Cuando mi hermana empezó a salir con este chico, notamos alguna que otra cosa rarita, pero bueno… no le das importancia… piensas que es una fase más… no se… La primera cosa que nos llamó la atención, fue su repentina asistencia a misa, antes siempre se quedaba durmiendo la mañana de los domingos, y de pronto empieza a levantarse a las 10, nos cuentan las vecinas que canta, pasa el cepillo, comulga, y una vez al mes se confiesa… Mis padres estaban tan sorprendidos que no sabían como tomárselo, y no hubo problemas hasta que llegó la cuaresma, y la tía va, y monta una bronca impresionante porque mi madre hizo cocido para comer…
-Pero mamá, ¡como se te ocurre hacer cocido hoy! ¿quieres que estemos todos en pecado mortal? – Mi madre se quedó con el cucharón en alto, sin saber que hacer ni que decir. Para empezar no tenía ni idea de que estábamos en cuaresma y tampoco entendía como después de la educación que le había dado a mi hermana, y de media vida comiendo cocido los viernes, la acusaban de llevar a su familia al pecado mortal, que por cierto ¿seguro que comer cocido en cuaresma es pecado mortal? ¿Qué es pecado mortal? ¿ha sido mi hija captada por alguna secta, y yo no me he dado cuenta?
En lugar de hablarlo como aconsejan los psicólogos, mi madre optó por ponerse histérica, gritarle a mi hermana todo lo que se le pasó por la cabeza, y finalmente decirle que a partir de ese momento se hacía ella misma su comida, y que si la pillaba tirando el chorizo a la basura, la echaba de casa por gorrona y mema.
Ese fue el principio de un cisma entre mis padres y ella, que culminó en una súper macro boda católica (la oficiaron dos sacerdotes, uno de la parroquia y otro pariente del novio) en un paraje paradisíaco de la sierra de Toledo. Bueno, paradisíaco decían ellos, realmente era un secarral donde los invitados se pegaban por meterse debajo del único árbol con sombra de los alrededores.
Que una pareja de 25 años decida casarse sin haberse ido a convivir antes, hoy por hoy, suena raro, pero bueno… como a mi hermana le gusta tanto ser el centro de atención… pues pensamos que lo hacía para que durante todo un día le estuviésemos diciendo “guapa, guapa, guapa”. En honor a la verdad, fui yo la que llamó la atención en su lugar (es algo que nunca me perdonará) porque ya estaba en mi 8º mes de embarazo, y la barriga me llegaba hasta la nariz. Toda la puta boda explicando a la gente “si, soy madre soltera, soy muy feliz, y no me voy a casar con el padre de mi hijo, principalmente, porque no es mi pareja, ni le quiero”.
Tras la boda, descubrimos que teníamos a dos católicos extremistas en casa, las comidas de los domingos se convirtieron en una especie de mitin donde se defendían los valores de toda la vida, de la lujuria que envuelve la sociedad. Era horrible. Luego empezaron a presionarme para que me casase por el “bien del niño” y así estuvieron, hasta que se anunció la ley sobre los matrimonios homosexuales, y dejaron de tocarme las narices.
En un principio, hasta me alegré, “por fin me dejan tranquila, ya tienen otro motivo de lucha”, para evitar que volviesen al tema anterior “debes casarte y formar una familia” mis padres y yo decidimos cabecear como si asintiésemos, durante toda la comida, ellos se sentían satisfechos y nos dejaban tranquilos, hasta que el sábado pasado, todo se fue a la mierda.
Era un sábado normal, hicimos la compra, marujeamos por casa, sacamos al perro… y de pronto llegan ellos sin avisar, y dicen: “Pero que hacéis aún sin vestir, daros prisa, que no llegamos a tiempo”, nos quedamos los tres parados “¿Qué no llegamos a donde?”, “Pues donde va a ser, a la manifestación” “¿A que manifestación?” nosotros en la inopia “A la de la defensa de la familia, y no te olvides de poner ropa fresquita al niño, que hace mucho calor”.
Los muy anormales pretendían que llevase a mi bebé de 8 meses, con un calor africano, a manifestarse en Madrid, en defensa de la familia. Deshidratar un bebé y meterlo en una masa de gente vociferante era lo que ellos entendían por “defensa de la familia”. No me dio tiempo de decir nada, porque mi madre empezó a echar espumarajos por la boca, cual endemoniada. Todas las comidas de domingo que se le habían atragantado durante meses, fueron disparadas sobre ellos a grito pelado.
Le reprochó a mi hermana, el parto, las enfermedades infantiles, los suspensos, las manías de la adolescencia, el enviarnos a todos al infierno por comer cocido los viernes, la boda horrorosa en medio del monte, el haber emparentado con una familia de talibanes, y el no tener dos dedos de frente para dejar a los demás hacer su vida como mejor les convenga. Ellos también nos gritaron, y al final se fueron, para no quedarse sin sitio.
No sabemos nada de ellos desde entonces, ¡pero ya verás la que se va a montar, cuando les diga que no voy a bautizar al niño!
Cuando más concertada estaba memorizando “el top lencero de ZARA 15,50, el top lencero de ZARA 15,50, el top lencero de ZARA 15,50…” me sonó el móvil y perdí por completo la concentración. Era mi amiga MaryC para contarme que su niño ha dejado de toser y ya sólo tiene mocos verdes.
- Me alegro mucho, ¿y que tal le va la vida de casada a tu hermana?
- Calla, que hemos dejado de hablarnos con ella y el marido… ¡no veas la que se ha montado en mi casa el sábado pasado!
- ¿Qué me dices?, cuenta, cuenta….
- Pues mira…
Como sabrás la familia de él es muy católica, pero mi hermana nunca había mostrado tener ideas religiosas (bueno, ni ideas de ningún tipo, para que engañarnos), y mis padres nos inculcaron que la iglesia cuanto más lejos, mejor, porque luego pasa lo que pasa… de hecho mi madre estuvo 10 años sin ir a misa en el pueblo, porque el cura se negó a bautizar a mi hermana con el nombre que ella quería: Libertad, al final tuvo que ceder, porque con el banquete pagado y la niña vestida de cristianar, no era plan dejar a toda la familia plantada en la iglesia con el cura y largarse.
Cuando mi hermana empezó a salir con este chico, notamos alguna que otra cosa rarita, pero bueno… no le das importancia… piensas que es una fase más… no se… La primera cosa que nos llamó la atención, fue su repentina asistencia a misa, antes siempre se quedaba durmiendo la mañana de los domingos, y de pronto empieza a levantarse a las 10, nos cuentan las vecinas que canta, pasa el cepillo, comulga, y una vez al mes se confiesa… Mis padres estaban tan sorprendidos que no sabían como tomárselo, y no hubo problemas hasta que llegó la cuaresma, y la tía va, y monta una bronca impresionante porque mi madre hizo cocido para comer…
-Pero mamá, ¡como se te ocurre hacer cocido hoy! ¿quieres que estemos todos en pecado mortal? – Mi madre se quedó con el cucharón en alto, sin saber que hacer ni que decir. Para empezar no tenía ni idea de que estábamos en cuaresma y tampoco entendía como después de la educación que le había dado a mi hermana, y de media vida comiendo cocido los viernes, la acusaban de llevar a su familia al pecado mortal, que por cierto ¿seguro que comer cocido en cuaresma es pecado mortal? ¿Qué es pecado mortal? ¿ha sido mi hija captada por alguna secta, y yo no me he dado cuenta?
En lugar de hablarlo como aconsejan los psicólogos, mi madre optó por ponerse histérica, gritarle a mi hermana todo lo que se le pasó por la cabeza, y finalmente decirle que a partir de ese momento se hacía ella misma su comida, y que si la pillaba tirando el chorizo a la basura, la echaba de casa por gorrona y mema.
Ese fue el principio de un cisma entre mis padres y ella, que culminó en una súper macro boda católica (la oficiaron dos sacerdotes, uno de la parroquia y otro pariente del novio) en un paraje paradisíaco de la sierra de Toledo. Bueno, paradisíaco decían ellos, realmente era un secarral donde los invitados se pegaban por meterse debajo del único árbol con sombra de los alrededores.
Que una pareja de 25 años decida casarse sin haberse ido a convivir antes, hoy por hoy, suena raro, pero bueno… como a mi hermana le gusta tanto ser el centro de atención… pues pensamos que lo hacía para que durante todo un día le estuviésemos diciendo “guapa, guapa, guapa”. En honor a la verdad, fui yo la que llamó la atención en su lugar (es algo que nunca me perdonará) porque ya estaba en mi 8º mes de embarazo, y la barriga me llegaba hasta la nariz. Toda la puta boda explicando a la gente “si, soy madre soltera, soy muy feliz, y no me voy a casar con el padre de mi hijo, principalmente, porque no es mi pareja, ni le quiero”.
Tras la boda, descubrimos que teníamos a dos católicos extremistas en casa, las comidas de los domingos se convirtieron en una especie de mitin donde se defendían los valores de toda la vida, de la lujuria que envuelve la sociedad. Era horrible. Luego empezaron a presionarme para que me casase por el “bien del niño” y así estuvieron, hasta que se anunció la ley sobre los matrimonios homosexuales, y dejaron de tocarme las narices.
En un principio, hasta me alegré, “por fin me dejan tranquila, ya tienen otro motivo de lucha”, para evitar que volviesen al tema anterior “debes casarte y formar una familia” mis padres y yo decidimos cabecear como si asintiésemos, durante toda la comida, ellos se sentían satisfechos y nos dejaban tranquilos, hasta que el sábado pasado, todo se fue a la mierda.
Era un sábado normal, hicimos la compra, marujeamos por casa, sacamos al perro… y de pronto llegan ellos sin avisar, y dicen: “Pero que hacéis aún sin vestir, daros prisa, que no llegamos a tiempo”, nos quedamos los tres parados “¿Qué no llegamos a donde?”, “Pues donde va a ser, a la manifestación” “¿A que manifestación?” nosotros en la inopia “A la de la defensa de la familia, y no te olvides de poner ropa fresquita al niño, que hace mucho calor”.
Los muy anormales pretendían que llevase a mi bebé de 8 meses, con un calor africano, a manifestarse en Madrid, en defensa de la familia. Deshidratar un bebé y meterlo en una masa de gente vociferante era lo que ellos entendían por “defensa de la familia”. No me dio tiempo de decir nada, porque mi madre empezó a echar espumarajos por la boca, cual endemoniada. Todas las comidas de domingo que se le habían atragantado durante meses, fueron disparadas sobre ellos a grito pelado.
Le reprochó a mi hermana, el parto, las enfermedades infantiles, los suspensos, las manías de la adolescencia, el enviarnos a todos al infierno por comer cocido los viernes, la boda horrorosa en medio del monte, el haber emparentado con una familia de talibanes, y el no tener dos dedos de frente para dejar a los demás hacer su vida como mejor les convenga. Ellos también nos gritaron, y al final se fueron, para no quedarse sin sitio.
No sabemos nada de ellos desde entonces, ¡pero ya verás la que se va a montar, cuando les diga que no voy a bautizar al niño!
Mister Educancia: un héroe del pueblo
Después de muchos lloros y súplicas Octavillas ha conseguido arreglar las cosas con Pasionaria, vuelve a casa con ella, pero ha tenido que prometer a su madre que mientras esté parado llevará todas las tardes a misa a su abuelita o de lo contrario se quedará sin nuestra sede social. Octavillas me pidió consejo, quería hacer algo por Pasionaria que fuese a la vez una sorpresa y una gran alegría (sí, como un huevo Kínder) yo le recomendé que fregase las ventanas y metiese en la lavadora las cortinas con un chorrito de un líquido blanco que usan mi suegra y sus amigas. Al parecer ese líquido de venta en las droguerías de toda la vida, las deja con muy buen color y mejor caída.
Octavillas se ilusionó mucho con la idea, porque nunca en la vida había hecho algo así, era un nuevo reto en su horizonte, y esa misma tarde decidió ponerse manos a la obra, para que cuando Pasionaria volviese de que la insulten en el call-center se encuentre su casa iluminada con el sol del atardecer filtrándose (por fin) por las ventanas.
Octavillas y Míster Educancia ya han hablado con Bola de Billar, reunión que se celebró sin mi presencia, ya que Bola de Billar ME ODIA A MUERTE, desde el primer día de carrera (anda que no ha llovido y granizado desde entonces) porque aparecí por clase con una minifalda y nada más verme dedujo que yo iba a la facultad buscando (el que, no lo sé, pero yo iba buscando) yo de eso no me enteré entonces, porque bastante tenía con apañármelas para currar e ir a clase a la vez, que me pasé cuatro cursos corriendo de un lado a otro como el conejito duracell. Lo descubrí el día que tuve que hacer una exposición sobre Economía Medieval, aburrida como ella sola, y redactada con apresuramiento la noche antes. Mi exposición era un asco, lo sabía y me daba igual, y habría pasado sin pena ni gloria, si Bola de Billar no se hubiese lanzado sobre mí con saña homicida, desmontando uno a uno todos mis argumentos, algo que tampoco era tan difícil, la verdad.
El caso es que yo reaccioné primero con sorpresa, y después con total pasividad, vamos me daba igual, y empecé a mirarle con cara de: “venga chaval, desmonta todo lo que quieras, ya te cansarás”, de pronto se dio cuenta de que nadie le hacía caso, ni el profesor, ni la menda, ni los cuarenta compañeros que también habían escrito la exposición la noche antes, y algunos ni eso. La ira le cegó el entendimiento y soltó una frase que nos hizo despertar a todos “eres un claro ejemplo de la burguesía que nos oprime y pervierte nuestra sociedad”, ¡toma ya!, ahí desperté “siento decir que no lo soy, pero que me gustaría serlo”, la sangre no llegó al río porque el profesor cortó antes de que fuese a mayores. Sin embargo la frase cuajó en la memoria colectiva, y desde ese día me apodaron “la burguesíta”.
Mister Educancia me citó para pasarme la información sobre concursos de Bola de Billar. Esta vez quedamos en una terracita, porque Mister es muy duro y no lo quiere confesar, pero le dan miedo los muertos de nuestra sede social, y sin Octavillas no se atreve a entrar (yo como defensora, valgo poco). Como algunos de los comentarios de mis lectores, hacen referencia al miedo que les darían a ellos los susodichos muertos, debo explicar mi falta de temor, veréis, después de hacer prácticas de arqueología fregando calaveras con un cepillo de uñas, la verdad, les pierdes mucho respeto. Además, en mi familia son famosos los “avisos” de nuestros antepasados algo que tenemos totalmente asumido, aunque nunca les hemos visto, sólo uno de mis tíos tatarabuelos afirmó haber tenido un encuentro con la famosa “Santa Compaña” y que le habían quitado el dinero para celebrar misas. Historia que no convenció para nada a su esposa convencida de que el dinero se lo había gastado en la cantina del pueblo en vino peleón y así era normal ver a la “Santa Compaña” y a los angelitos del cielo.
Mister me engañó, no quería hablarme sobre los concursos, sino sobre su última crisis laboral. Este chico es un auténtico héroe anónimo, en estos tiempos de precariedad laboral, donde el humilde obrero se ve obligado a aguantar en trabajos mal pagados con jefes explotadores, Mister ha mandado a tomar por el culo a su jefe. Tal cual, con todas las letras. Y no me estoy refiriendo a un encargado, ni al jefe de planta, ni nada de eso, no señor, ha mandado a tomar por el culo al jefe supremo de la empresa. ¡Toma ya!. ¿Motivo? “me hinchó los cojones”.
Como era un subcontratado (viva el outsurcing) y nunca hasta ahora había mandado a nadie a tomar por el culo, la empresa ha decidido castigarlo, cambiándolo a un destino de mierda, con menos sueldo y peor horario. Y a todo esto, ¿que dice Mister?: me da igual, ahora estoy tranquilo. Lo mejor de todo es que esto no ha sido un caso aislado, durante un curso escolar trabajó como cuidador, y a un mes de acabar, hizo lo mismo con todo el Consejo Escolar (APA incluida) pero como allí estaba contratado por dos horas, y curraba 6, para no tener problemas el colegio decidió echar tierra en el asunto y supongo que irse a tomar por el culo.
Octavillas se ilusionó mucho con la idea, porque nunca en la vida había hecho algo así, era un nuevo reto en su horizonte, y esa misma tarde decidió ponerse manos a la obra, para que cuando Pasionaria volviese de que la insulten en el call-center se encuentre su casa iluminada con el sol del atardecer filtrándose (por fin) por las ventanas.
Octavillas y Míster Educancia ya han hablado con Bola de Billar, reunión que se celebró sin mi presencia, ya que Bola de Billar ME ODIA A MUERTE, desde el primer día de carrera (anda que no ha llovido y granizado desde entonces) porque aparecí por clase con una minifalda y nada más verme dedujo que yo iba a la facultad buscando (el que, no lo sé, pero yo iba buscando) yo de eso no me enteré entonces, porque bastante tenía con apañármelas para currar e ir a clase a la vez, que me pasé cuatro cursos corriendo de un lado a otro como el conejito duracell. Lo descubrí el día que tuve que hacer una exposición sobre Economía Medieval, aburrida como ella sola, y redactada con apresuramiento la noche antes. Mi exposición era un asco, lo sabía y me daba igual, y habría pasado sin pena ni gloria, si Bola de Billar no se hubiese lanzado sobre mí con saña homicida, desmontando uno a uno todos mis argumentos, algo que tampoco era tan difícil, la verdad.
El caso es que yo reaccioné primero con sorpresa, y después con total pasividad, vamos me daba igual, y empecé a mirarle con cara de: “venga chaval, desmonta todo lo que quieras, ya te cansarás”, de pronto se dio cuenta de que nadie le hacía caso, ni el profesor, ni la menda, ni los cuarenta compañeros que también habían escrito la exposición la noche antes, y algunos ni eso. La ira le cegó el entendimiento y soltó una frase que nos hizo despertar a todos “eres un claro ejemplo de la burguesía que nos oprime y pervierte nuestra sociedad”, ¡toma ya!, ahí desperté “siento decir que no lo soy, pero que me gustaría serlo”, la sangre no llegó al río porque el profesor cortó antes de que fuese a mayores. Sin embargo la frase cuajó en la memoria colectiva, y desde ese día me apodaron “la burguesíta”.
Mister Educancia me citó para pasarme la información sobre concursos de Bola de Billar. Esta vez quedamos en una terracita, porque Mister es muy duro y no lo quiere confesar, pero le dan miedo los muertos de nuestra sede social, y sin Octavillas no se atreve a entrar (yo como defensora, valgo poco). Como algunos de los comentarios de mis lectores, hacen referencia al miedo que les darían a ellos los susodichos muertos, debo explicar mi falta de temor, veréis, después de hacer prácticas de arqueología fregando calaveras con un cepillo de uñas, la verdad, les pierdes mucho respeto. Además, en mi familia son famosos los “avisos” de nuestros antepasados algo que tenemos totalmente asumido, aunque nunca les hemos visto, sólo uno de mis tíos tatarabuelos afirmó haber tenido un encuentro con la famosa “Santa Compaña” y que le habían quitado el dinero para celebrar misas. Historia que no convenció para nada a su esposa convencida de que el dinero se lo había gastado en la cantina del pueblo en vino peleón y así era normal ver a la “Santa Compaña” y a los angelitos del cielo.
Mister me engañó, no quería hablarme sobre los concursos, sino sobre su última crisis laboral. Este chico es un auténtico héroe anónimo, en estos tiempos de precariedad laboral, donde el humilde obrero se ve obligado a aguantar en trabajos mal pagados con jefes explotadores, Mister ha mandado a tomar por el culo a su jefe. Tal cual, con todas las letras. Y no me estoy refiriendo a un encargado, ni al jefe de planta, ni nada de eso, no señor, ha mandado a tomar por el culo al jefe supremo de la empresa. ¡Toma ya!. ¿Motivo? “me hinchó los cojones”.
Como era un subcontratado (viva el outsurcing) y nunca hasta ahora había mandado a nadie a tomar por el culo, la empresa ha decidido castigarlo, cambiándolo a un destino de mierda, con menos sueldo y peor horario. Y a todo esto, ¿que dice Mister?: me da igual, ahora estoy tranquilo. Lo mejor de todo es que esto no ha sido un caso aislado, durante un curso escolar trabajó como cuidador, y a un mes de acabar, hizo lo mismo con todo el Consejo Escolar (APA incluida) pero como allí estaba contratado por dos horas, y curraba 6, para no tener problemas el colegio decidió echar tierra en el asunto y supongo que irse a tomar por el culo.
La reunión
Ayer me reuní con mis colegas para hablar sobre lo del corto, bueno, digo colegas, pero realmente creo que debería decir “mis jefes” ya que al fin y al cabo ellos son los directores y yo la humilde documentalista, pero como no me pagan, y además Octavillas no para de repetir “que este es un proyecto colectivo, en el que todos somos iguales, y es esa igualdad la que nos otorga la diferencia y el poder”, creo que puedo permitirme la licencia de llamarlos “colegas”.
Nuestra sede social está situada en un piso propiedad de la abuelita de Octavillas, cedido en agradecimiento porque la lleva a misa, y después la deja en un bar con sus amigas, donde se toma un carajillo y juega a las cartas, sin que se entere la madre de Octavillas convencida de que la abuela está en un rosario especial por la paz en el mundo. No está claro si el edificio lo construyó el tatarabuelo de Octavillas allá por los inicios del siglo XX o si lo único que hizo fue arreglar las goteras. Yo lo visité hace años con la profe de arqueología cuando alguien hizo un hoyo (la palabra técnica es: “cata arqueológica”) y empezaron a salir muertos por un tubo. Al parecer en la Alta Edad Media se levantaba allí una iglesia con su camposanto correspondiente, y claro, todo lleno de muertos.
Cuando la profe nos llevó de excursión para que viésemos in situ lo bonita que es la profesión de arqueólogo, habían amontonado calaveras y demás huesos por la casa. Ahora cada vez que entro allí me vienen a la mente esas imágenes, no porque me impactasen, ni me den miedo, es que la casa huele… no se… raro, y asimilo ese olor raro a los muertos medievales.
Llegué tarde y me perdí por la casa, me sucede siempre, como el interior ha sido modificado a capricho de cada uno de los propietarios no tiene una estructura lógica, y yo veo todas las puertas y pasillos iguales: llenos de polvo y cacas varias. Acabé vagando cual alma en pena por la casa, y entrando donde no debía, ya que la casa es sede social de otros colectivos minoritarios, en un despiste empujé una puerta e interrumpí una reunión de los anarquistas y en otra el ensayo de un grupo heavy local, estos últimos se enfadaron un poco, pero se les pasó al ver la bolsa de las cervezas y me invitaron a tocar la batería con ellos. A lo largo de mi vida he podido comprobar que lo mejor para hacer amigos es llevar un par de cervezas en el bolso.
Cuando llegué Octavillas y Mister Educancia (el otro co-director) ya habían empezado la reunión, me habrían echado la bronca por tardona, pero como esta reunión soy yo la que trae las cervezas y las patatas fritas, se apaciguaron cuando hice sonar la bolsa. En el fondo son como niños.
La verdad es que el asunto pinta feo, feo, siempre podemos volver a pedir las subvenciones, pero hasta el próximo año, veo crudo que vuelvan a salir, y con el guión incendiario que han escrito estos dos (sí, también lo han escrito ellos) y del que se niegan a cambiar una coma, me temo que las subvenciones son más una entelequia que una realidad. Mis ideas para obtener financiación, fueron acogidas fríamente, pero como ellos no tenían ninguna, no pudieron rebatírmelas, eso, o las cervezas, una vez más, surtieron su efecto. Resumiendo mis propuestas fueron:
1.Que ellos, como co-directores, se prestasen voluntarios a algún laboratorio para que experimentasen nuevos medicamentos. Eso fue lo que hizo Robert Rodríguez para producir “El mariachi” y mira que bien le fue.
2.Apuntarse a algún concurso de la tele (ellos claro), yo recomendaba Gran Hermano, pero ahí Mister Educancia se ha negado en redondo, y esta vez las cervezas ya no funcionaron.
Al final, tras mucho discutir, han decidido llamar a su colega Bola de Billar, ex compañero de carrera, que ahora se gana las lentejas asistiendo a concursos de la tele, ya ha ido a “Saber y Ganar” y a “Pasapalabra”, y ahora está intentando entrar en “Allá tú”, al parecer da dinero, no tanto como ir a GH, pero como son dos se supone que los ingresos serán mayores. O eso dicen ellos.
Nuestra sede social está situada en un piso propiedad de la abuelita de Octavillas, cedido en agradecimiento porque la lleva a misa, y después la deja en un bar con sus amigas, donde se toma un carajillo y juega a las cartas, sin que se entere la madre de Octavillas convencida de que la abuela está en un rosario especial por la paz en el mundo. No está claro si el edificio lo construyó el tatarabuelo de Octavillas allá por los inicios del siglo XX o si lo único que hizo fue arreglar las goteras. Yo lo visité hace años con la profe de arqueología cuando alguien hizo un hoyo (la palabra técnica es: “cata arqueológica”) y empezaron a salir muertos por un tubo. Al parecer en la Alta Edad Media se levantaba allí una iglesia con su camposanto correspondiente, y claro, todo lleno de muertos.
Cuando la profe nos llevó de excursión para que viésemos in situ lo bonita que es la profesión de arqueólogo, habían amontonado calaveras y demás huesos por la casa. Ahora cada vez que entro allí me vienen a la mente esas imágenes, no porque me impactasen, ni me den miedo, es que la casa huele… no se… raro, y asimilo ese olor raro a los muertos medievales.
Llegué tarde y me perdí por la casa, me sucede siempre, como el interior ha sido modificado a capricho de cada uno de los propietarios no tiene una estructura lógica, y yo veo todas las puertas y pasillos iguales: llenos de polvo y cacas varias. Acabé vagando cual alma en pena por la casa, y entrando donde no debía, ya que la casa es sede social de otros colectivos minoritarios, en un despiste empujé una puerta e interrumpí una reunión de los anarquistas y en otra el ensayo de un grupo heavy local, estos últimos se enfadaron un poco, pero se les pasó al ver la bolsa de las cervezas y me invitaron a tocar la batería con ellos. A lo largo de mi vida he podido comprobar que lo mejor para hacer amigos es llevar un par de cervezas en el bolso.
Cuando llegué Octavillas y Mister Educancia (el otro co-director) ya habían empezado la reunión, me habrían echado la bronca por tardona, pero como esta reunión soy yo la que trae las cervezas y las patatas fritas, se apaciguaron cuando hice sonar la bolsa. En el fondo son como niños.
La verdad es que el asunto pinta feo, feo, siempre podemos volver a pedir las subvenciones, pero hasta el próximo año, veo crudo que vuelvan a salir, y con el guión incendiario que han escrito estos dos (sí, también lo han escrito ellos) y del que se niegan a cambiar una coma, me temo que las subvenciones son más una entelequia que una realidad. Mis ideas para obtener financiación, fueron acogidas fríamente, pero como ellos no tenían ninguna, no pudieron rebatírmelas, eso, o las cervezas, una vez más, surtieron su efecto. Resumiendo mis propuestas fueron:
1.Que ellos, como co-directores, se prestasen voluntarios a algún laboratorio para que experimentasen nuevos medicamentos. Eso fue lo que hizo Robert Rodríguez para producir “El mariachi” y mira que bien le fue.
2.Apuntarse a algún concurso de la tele (ellos claro), yo recomendaba Gran Hermano, pero ahí Mister Educancia se ha negado en redondo, y esta vez las cervezas ya no funcionaron.
Al final, tras mucho discutir, han decidido llamar a su colega Bola de Billar, ex compañero de carrera, que ahora se gana las lentejas asistiendo a concursos de la tele, ya ha ido a “Saber y Ganar” y a “Pasapalabra”, y ahora está intentando entrar en “Allá tú”, al parecer da dinero, no tanto como ir a GH, pero como son dos se supone que los ingresos serán mayores. O eso dicen ellos.
He cambiado de idea. Hogar dulce hogar
Después de anunciar a bombo y platillo que me largaba a Madrid a currar, la cosa se ha quedado en nada, como dice uno de mis colegas: me he rajado. Hoy por hoy, aunque más parada que Rosa de España no me veo con fuerzas para abandonar mi humilde, pero extremadamente cómodo hogar, para volver a lidiar en un piso compartido con las compañeras guarras, los novios de las guarras, y una cama rota por la que me veo obligada a pagar la tercera parte de mi sueldo. Vamos, que ya no tengo edad para pelearme por quien usa primero el cuarto de baño, ni para quedarme con el pelo sin aclarar y los ojos llenos de jabón, porque alguien ha decidido abrir el grifo de la cocina a tope, sin importarle quien está duchándose.
Y aquí estoy de nuevo, posteando cómodamente y feliz porque los pelos del baño son míos y sólo míos (a mi churri no se le cae el pelo, ventajas de tenerlo corto) y durmiendo en un colchón de látex de 1,50 donde me levanto sin dolor de espalda ni nada. Vamos, aburguesada total, pero feliz.
El que más se ha alegrado de mi decisión (después de mi churri, claro) ha sido Octavillas. En estos días le han denegado todas las subvenciones y no hay pasta para financiar el corto. En un estado de histeria total, nos citó ayer al co-director y a mí en plan gabinete de crisis. Cuando Octavillas se pone en ese estado de locura la única que puede tranquilizarlo es su novia Pasionaria, las colegas le enviamos un sms con el siguiente texto “código rojo” que traducido al lenguaje llano quiere decir: “saca la tanga roja y pásate por la farmacia”. A los cinco minutos de enviar el sms, Pasionaria me llamó por teléfono transformada en un híbrido de Dart Vader y la Niña del Exorcista.
Yo no lo sabía, porque Pasionaria es muy reservada con sus cosas, pero este fin de semana se había presentado a unas oposiciones de Administrativo del Estado y se había quedado un poco tarada por culpa de la ansiedad, y no tenía ninguna gana de andar tranquilizando a Octavillas, al que por cierto, había echado de casa (temporalmente) porque la ponía de los nervios (más aún) y el pobre había vuelto a casa de su madre, donde había sido acogido por motivos humanitarios siempre y cuando se comprometiese a hacer su cama, lavar su ropa y llevar a su abuelita a misa.
Pasionaria debía estar muy mal, porque me dijo antes de colgar “Si quieres que se calme, dale 30 euros y que se vaya a un prostíbulo (ella no usó esta palabra) y me deje tranquila de una vez”. La verdad es que siempre hemos sido un poco injustos con Pasionaria, la pobre curra por las mañanas como teleoperadora de atención al cliente (vamos que la insulta toda maría santísima) por las tardes prepara las oposiciones, y aún le queda tiempo para cuidar de Octavillas (un genio, a la par que un desastre). Todo esto lo hace sin una mala queja, siempre con una sonrisa, como si no le costase nada, pero al final la mierda que tragas siempre pasa factura.
Total que ésta tarde tengo una reunión urgente, donde debemos presentar alguna idea para financiar el corto, y a mí me toca lidiar con dos pirados de la vida más alterados de lo normal.
Voy a bajar al super a comprar unas cervezas y unas bolsas de patatas fritas.
Y aquí estoy de nuevo, posteando cómodamente y feliz porque los pelos del baño son míos y sólo míos (a mi churri no se le cae el pelo, ventajas de tenerlo corto) y durmiendo en un colchón de látex de 1,50 donde me levanto sin dolor de espalda ni nada. Vamos, aburguesada total, pero feliz.
El que más se ha alegrado de mi decisión (después de mi churri, claro) ha sido Octavillas. En estos días le han denegado todas las subvenciones y no hay pasta para financiar el corto. En un estado de histeria total, nos citó ayer al co-director y a mí en plan gabinete de crisis. Cuando Octavillas se pone en ese estado de locura la única que puede tranquilizarlo es su novia Pasionaria, las colegas le enviamos un sms con el siguiente texto “código rojo” que traducido al lenguaje llano quiere decir: “saca la tanga roja y pásate por la farmacia”. A los cinco minutos de enviar el sms, Pasionaria me llamó por teléfono transformada en un híbrido de Dart Vader y la Niña del Exorcista.
Yo no lo sabía, porque Pasionaria es muy reservada con sus cosas, pero este fin de semana se había presentado a unas oposiciones de Administrativo del Estado y se había quedado un poco tarada por culpa de la ansiedad, y no tenía ninguna gana de andar tranquilizando a Octavillas, al que por cierto, había echado de casa (temporalmente) porque la ponía de los nervios (más aún) y el pobre había vuelto a casa de su madre, donde había sido acogido por motivos humanitarios siempre y cuando se comprometiese a hacer su cama, lavar su ropa y llevar a su abuelita a misa.
Pasionaria debía estar muy mal, porque me dijo antes de colgar “Si quieres que se calme, dale 30 euros y que se vaya a un prostíbulo (ella no usó esta palabra) y me deje tranquila de una vez”. La verdad es que siempre hemos sido un poco injustos con Pasionaria, la pobre curra por las mañanas como teleoperadora de atención al cliente (vamos que la insulta toda maría santísima) por las tardes prepara las oposiciones, y aún le queda tiempo para cuidar de Octavillas (un genio, a la par que un desastre). Todo esto lo hace sin una mala queja, siempre con una sonrisa, como si no le costase nada, pero al final la mierda que tragas siempre pasa factura.
Total que ésta tarde tengo una reunión urgente, donde debemos presentar alguna idea para financiar el corto, y a mí me toca lidiar con dos pirados de la vida más alterados de lo normal.
Voy a bajar al super a comprar unas cervezas y unas bolsas de patatas fritas.
1 año en la blogosfera
Hoy es mi cumpleaños, había pensado celebrarlo con un post especial y un cambio de look (si otro más) pero al final, mi traslado a Madrid me está absorbiendo y no he tenido tiempo para hacer nada de nada, una pena, pero no se por que en mi vida nunca hay tiempo para organizar cosas espectaculares, siempre se me cruzan proyectos más importantes, jajajaaj, por eso no me caso, organizar un bodorrio sería demasiado para mí, y en mi familia no soportan las bodas cutres, las graban en su memoria colectiva y las critican toda la vida, suelen ser temas recurrentes en las reuniones familiares ¿recuerdas la porquería de boda a la que fuimos en el año 87?, y todo el mundo se lanza a criticar.
Estos días me he dedicado a cerrar los pequeños proyectos que he ido acumulando durante este período de inactividad laboral forzosa, por la mañana he ido de corchos con La Fraguell por última vez en esta temporada. Ella también se va, ha encontrado un trabajo como camarera en Londres por la Red Eures, ese maravilloso sistema por el que España proporciona titulados universitarios para el sector hostelero europeo. Está bastante animada, aunque ella siempre está animada con todo.
Anoche llamé a Octavillas y a La Marilí, he quedado con ellos para tomar algo por ahí, creo que no debería haber quedado con los dos a un tiempo, pero no había forma de cuadrar los horarios. Espero que no acaben matándose o algo peor.
Octavillas está bastante afectado con mi marcha a la capital, dice que un corto político sin documentalista, no es serio. No se si eso será cierto o no, pero me temo que al paso que lleva para conseguir financiación, me dará tiempo a volver para retomar el proyecto. Eso si a Octavillas no se le han cruzado los cables antes, y se ha ido a Venezuela con una beca que le han ofrecido para realizar allí una especie de tesis sobre la evolución política del país y su relación con España.
La Marilí no está nada afectada, dice que ella ya tiene bastante con "educar" al pizarrero, su relación la resumió en esta frase "el pone la Visa y yo la clase", que cada uno lo interprete como le de la gana. Además, ella dice que irse a Madrid no es ninguna desgracia (yo pienso lo mismo) que desgracia es lo suyo (como siempre) que en agosto se va a Boston como lectora española para una universidad privada y super elitista. Pero nada es perfecto, el pizarrero se niega a pagarle el billete a Boston, la verdad es que ese hombre es un malvado.
Solete me ha enviado un mensaje al movil diciendo que tenemos que hablar urgentemente, le he respondido que ahora me resulta imposible, y le he citado para septiembre, no le ha hecho gracia, y me ha llamado insensible. Me da igual.
Y hoy, me felicito a mi misma, porque yo lo valgo.
FELICIDADES MIÉRCOLES
Estos días me he dedicado a cerrar los pequeños proyectos que he ido acumulando durante este período de inactividad laboral forzosa, por la mañana he ido de corchos con La Fraguell por última vez en esta temporada. Ella también se va, ha encontrado un trabajo como camarera en Londres por la Red Eures, ese maravilloso sistema por el que España proporciona titulados universitarios para el sector hostelero europeo. Está bastante animada, aunque ella siempre está animada con todo.
Anoche llamé a Octavillas y a La Marilí, he quedado con ellos para tomar algo por ahí, creo que no debería haber quedado con los dos a un tiempo, pero no había forma de cuadrar los horarios. Espero que no acaben matándose o algo peor.
Octavillas está bastante afectado con mi marcha a la capital, dice que un corto político sin documentalista, no es serio. No se si eso será cierto o no, pero me temo que al paso que lleva para conseguir financiación, me dará tiempo a volver para retomar el proyecto. Eso si a Octavillas no se le han cruzado los cables antes, y se ha ido a Venezuela con una beca que le han ofrecido para realizar allí una especie de tesis sobre la evolución política del país y su relación con España.
La Marilí no está nada afectada, dice que ella ya tiene bastante con "educar" al pizarrero, su relación la resumió en esta frase "el pone la Visa y yo la clase", que cada uno lo interprete como le de la gana. Además, ella dice que irse a Madrid no es ninguna desgracia (yo pienso lo mismo) que desgracia es lo suyo (como siempre) que en agosto se va a Boston como lectora española para una universidad privada y super elitista. Pero nada es perfecto, el pizarrero se niega a pagarle el billete a Boston, la verdad es que ese hombre es un malvado.
Solete me ha enviado un mensaje al movil diciendo que tenemos que hablar urgentemente, le he respondido que ahora me resulta imposible, y le he citado para septiembre, no le ha hecho gracia, y me ha llamado insensible. Me da igual.
Y hoy, me felicito a mi misma, porque yo lo valgo.
FELICIDADES MIÉRCOLES
Cumplo 1 año, y me rodea la incertidumbre
Mañana cumplo un año de blog, nunca pensé que fuese a alcanzar tal edad, ni que el fenómeno de los blogs llegase tan lejos, ahora prácticamente tienen uno hasta las cajeras del supermercado de la esquina. Gracias a éste invento, podemos descubrir como se vive siendo informático, vividor, cajero, chino … Conocemos como piensa la gente del otro lado del mundo, nos enteramos de cotilleos, y exploramos vidas ajenas. Me entusiasma la blogosfera, empecé como un entretenimiento más, y ahora estoy enganchada.
Mañana me convertiré en una bloguera veterana, justo cuando es posible que tenga que abandonar este blog, porque no se si en mi nueva vida, sin ADSL y nuevas tecnologías, podré seguir posteando, aunque os aseguro que lo intentaré porque ya forma parte de mi vida, y necesito mi dosis periódica de posteo.
La semana pasada me ofrecieron un trabajo en Madrid, y acepté, eso implica unos meses sin las comodidades que tengo en casa, vagando por los cibers en busca de una conexión decente donde no me cueste un riñón actualizar el blog.
He pensado que en este momento en el que se unen aniversario e incertidumbre, estaría bien recapitular y dar gracias a las personas que me han animado a escribir:
Gracias a Irede, mi manager y lectora más fiel.
Gracias a Gemmita que fue la primera en hablarme de los blogs, y con la que aún tengo un proyecto pendiente.
Gracias a Chicadeayer que me lee y me riñe si dejo de escribir. Y gracias a su Chico que me lee obligado.
Gracias a Ramo por vivir cada día como si fuese una aventura.
Gracias a mi Sixter, por chulearse de sister.
Gracias a Da que me apoya desde otro continente.
Gracias a mi amigo el Infor., porque me sigue, aunque no le gusta leer.
Y por supuesto, gracias a mis lectores, y a los blogs colegas que me han honrado con su enlace.
Y gracias a mi Churri, que me lee a escondidas para que no me sienta coaccionada por su opinión.
Si todo sale bien, el próximo post será desde Carabanchel, y si no… bueno, espero volver con la “vuelta al cole”, con el otoño, con el síndrome postvacacional… con el fin del verano, vamos.
FELIZ CUMPLEAÑOS PARA CHICADEAYER, OTRA CHICA DE TREINTA DE MUY BUEN VER
Mañana me convertiré en una bloguera veterana, justo cuando es posible que tenga que abandonar este blog, porque no se si en mi nueva vida, sin ADSL y nuevas tecnologías, podré seguir posteando, aunque os aseguro que lo intentaré porque ya forma parte de mi vida, y necesito mi dosis periódica de posteo.
La semana pasada me ofrecieron un trabajo en Madrid, y acepté, eso implica unos meses sin las comodidades que tengo en casa, vagando por los cibers en busca de una conexión decente donde no me cueste un riñón actualizar el blog.
He pensado que en este momento en el que se unen aniversario e incertidumbre, estaría bien recapitular y dar gracias a las personas que me han animado a escribir:
Gracias a Irede, mi manager y lectora más fiel.
Gracias a Gemmita que fue la primera en hablarme de los blogs, y con la que aún tengo un proyecto pendiente.
Gracias a Chicadeayer que me lee y me riñe si dejo de escribir. Y gracias a su Chico que me lee obligado.
Gracias a Ramo por vivir cada día como si fuese una aventura.
Gracias a mi Sixter, por chulearse de sister.
Gracias a Da que me apoya desde otro continente.
Gracias a mi amigo el Infor., porque me sigue, aunque no le gusta leer.
Y por supuesto, gracias a mis lectores, y a los blogs colegas que me han honrado con su enlace.
Y gracias a mi Churri, que me lee a escondidas para que no me sienta coaccionada por su opinión.
Si todo sale bien, el próximo post será desde Carabanchel, y si no… bueno, espero volver con la “vuelta al cole”, con el otoño, con el síndrome postvacacional… con el fin del verano, vamos.
FELIZ CUMPLEAÑOS PARA CHICADEAYER, OTRA CHICA DE TREINTA DE MUY BUEN VER
El concurso
Saludos cibernautas, blogueros, frikys, y demás especies que caigáis por aquí por designios del todo poderoso google, y por supuesto también saludos a mis lectores habituales, a mi churri (si, sé que me lees a escondidas, aunque no lo confieses) y a mi sixter para que no se pique.
Sois todos maravillosos, encantadores, inteligentes y muy guapos ¡¡¡¡VOTADME PORFA!!! Necesito desesperadamente esos 3000 euros para montar un armario empotrado, y no os podéis imaginar lo caro que es el asunto, vamos que me estoy planteando abandonar las oposiciones para hacer un curso de montadora de armarios, que me irá mucho mejor.
Si os animáis a votarme, sólo tenéis que pinchar en el incono de 20minutos y registraros. Si gano prometo escribir los nombres de todos mis votantes en la puerta del armario.
Muchos besos y mucha suerte a NAHCO3 que tiene un examen este finde.
Sois todos maravillosos, encantadores, inteligentes y muy guapos ¡¡¡¡VOTADME PORFA!!! Necesito desesperadamente esos 3000 euros para montar un armario empotrado, y no os podéis imaginar lo caro que es el asunto, vamos que me estoy planteando abandonar las oposiciones para hacer un curso de montadora de armarios, que me irá mucho mejor.
Si os animáis a votarme, sólo tenéis que pinchar en el incono de 20minutos y registraros. Si gano prometo escribir los nombres de todos mis votantes en la puerta del armario.
Muchos besos y mucha suerte a NAHCO3 que tiene un examen este finde.
