Isadora en South Park.
Nadie es perfecto.

Estoy leyendo la biografía de Billy Wilder ("Nadie es perfecto", como la última, genial frase de "Con faldas y a lo loco", una de mis películas favoritas.). Como era de esperar, es una biografía llena de sentido del humor, de anécdotas sobre actores y actrices, rodajes, y sobre la propia vida de Wilder, claro. Todo contado con una ironía bárbara. Y como leí una anécdota muy simpática de su infancia se me ocurrió ponerla en el post de hoy. Al teclear en google buscando una fotografía para ilustrarlo (ya que hago un corta-pega, por lo menos con foto) me entero de que se ha muerto hace dos años. No sé si no me había enterado o de repente lo olvidé, el caso es que me ha dado mucha pena, qué quereis que os diga, me encantan sus películas... me encanta él.
"En aquella época yo tenía un amigo que se llamaba Anton, Adam o Arthur Stickler. Un día su padre lo pilló masturbándose y con cara muy seria le dijo:
"- Si lo haces cincuenta veces más, morirás.
"Mi amigo quedó horrorizado.
" Por miedo, no volvió a masturbarse hasta que la necesidad se hizo demasiado imperiosa. Se hizo un calendario de rayitas, como los presos que cuentan sus días de encarcelamiento. Primero se masturbaba dos días por semana, luego una vez por semana, luego una vez al mes. No servía de nada. De pronto, llegó la cuarenta y nueve vez. Se atormentaba, las fantasías más sofocantes lo invadían. Finalmente no pudo resistirlo más. Pero antes escribió una carta a sus padres explicándoles cómo había luchado, y que ahora iba a enfrentarse con la muerte y les rogaba que lo perdonaran. Firmó: "Vuestro hijo". Metió la carta en un sobre y la pasó por debajo de la puerta del dormitorio de sus padres. Después avanzó hacia su último acto... Naturalmente sobrevivió. Y desde aquel momento no creyó de su padre ni una palabra más... "
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Me ha salido título de tango... no ha sido premeditado. Hoy he vuelto al trabajo. Despegarme las sábanas ha costado un triunfo, ya he escrito un post sobre lo que me cuesta levantarme y hoy, el doble. Sobre todo teniendo en cuenta que las fiestas han acabado ayer (aleluya). Y me lo he tomado con mucha calma. No me he puesto a currar hasta pasadas las 11 y tres cafés (son ventajas de ser semiautónoma y trabajar desde casa. También tiene sus inconvenientes, claro). En el fondo me alegro de volver a la rutina, me estaba desbaratando tanto desorden de horarios, sueños cambiados, comidas a deshora... Me viene bien volver al trabajo para descansar. Un poco raro, ¿no?.
Deseo.

No temas, escúchame. Siente mis labios que te cortejan. Déjame beber tu miedo y curarlo con saliva. Esta noche quiero revelarte mi todo, firmar mi deseo en la curva de tu cuello. Quiero susurrar cerca de tu oido el aleteo de las mariposas nocturnas.
Mi esperanza olímpica.

He descubierto que todavía tengo posibilidades de llegar a ser olímpica. Mi esperanza es... ¡el tiro con arco!. Porque una, con 30 añitos, es joven pero llega un poco tarde para lo de la barra fija y para correr 50 metros en medio segundo. Pero para el tiro no. Geena Davis fue preseleccionada para las pasadas olimpiadas con casi 45 años. Así que si me pongo ya, llego a las próximas. Y además, no me direis que no es elegante y estiloso. Perfecto. Me veo mordiendo el oro.
Ellos que se me van.
A las diez de la noche ha sonado el teléfono. Era mi amigo J.
- Qué haces, acabo de bajar y no encuentro a nadie.
- Estaba durmiendo, ¿qué hora es?
- Las diez. ¿Vas a seguir durmiendo o bajas a tomar un café?
- No me apetece bajar, voy a cenar , si quieres venir...
- ¿Qué vas a cenar?
- No sé, ¿por que no te vienes y cenamos aquí?.
- Vale, voy para ahí. Llevo yo la cena.
Y apareció en diez minutos, con comida para 15 personas. Empezamos a recordar la semana, los amigos de cada uno que han venido a pasar unos días. Una semana de risas, de anécdotas, de no parar. Empezamos a mirar las fotos y nos pusimos algo tristes , "qué pena que se hayan ido, ¿verdad?". "Sí, me dice, y yo me voy dentro de una semana. Te voy a echar de menos ". "J.,le digo, solo se echa de menos lo que se ha perdido. Tú me tienes siempre cerca, aunque estés en el otro lado del mundo, como yo te tengo a tí. Como tengo a L. Cuando vuelvas, cuando vuelva ella o vaya a veros disfrutaré cada minuto con vosotros. Lo importante es que donde esteis, esteis bien".
Pero no es verdad. Los echaré de menos. Muchísimo. Echaré de menos los abrazos de L. , poder acariciar su mano volviendo de la playa y que me devuelva una sonrisa. Echaré de menos que J. aparezca por casa, revuelva mis cds y me líe para irnos a cerrar todos los bares.
Pero sé que L. me seguirá manadando mensajes sin sentido a todas horas, y que J. me llamará a las 7 de la mañana sin acordarse del cambio horario para preguntarme quién cantaba alguna canción antigua.
Y que todas las conversaciones telefónicas y cartas acabarán con un "¿Cuándo vienes?".
- Qué haces, acabo de bajar y no encuentro a nadie.
- Estaba durmiendo, ¿qué hora es?
- Las diez. ¿Vas a seguir durmiendo o bajas a tomar un café?
- No me apetece bajar, voy a cenar , si quieres venir...
- ¿Qué vas a cenar?
- No sé, ¿por que no te vienes y cenamos aquí?.
- Vale, voy para ahí. Llevo yo la cena.
Y apareció en diez minutos, con comida para 15 personas. Empezamos a recordar la semana, los amigos de cada uno que han venido a pasar unos días. Una semana de risas, de anécdotas, de no parar. Empezamos a mirar las fotos y nos pusimos algo tristes , "qué pena que se hayan ido, ¿verdad?". "Sí, me dice, y yo me voy dentro de una semana. Te voy a echar de menos ". "J.,le digo, solo se echa de menos lo que se ha perdido. Tú me tienes siempre cerca, aunque estés en el otro lado del mundo, como yo te tengo a tí. Como tengo a L. Cuando vuelvas, cuando vuelva ella o vaya a veros disfrutaré cada minuto con vosotros. Lo importante es que donde esteis, esteis bien".
Pero no es verdad. Los echaré de menos. Muchísimo. Echaré de menos los abrazos de L. , poder acariciar su mano volviendo de la playa y que me devuelva una sonrisa. Echaré de menos que J. aparezca por casa, revuelva mis cds y me líe para irnos a cerrar todos los bares.
Pero sé que L. me seguirá manadando mensajes sin sentido a todas horas, y que J. me llamará a las 7 de la mañana sin acordarse del cambio horario para preguntarme quién cantaba alguna canción antigua.
Y que todas las conversaciones telefónicas y cartas acabarán con un "¿Cuándo vienes?".
Insomnio
No sé porqué me dio por acordarme de él ayer. Creo que fue una serie de pensamientos encadenados de insomne que me llevaron a pensar en su ciudad, en un café donde tomé aquello que sabía a anís (¿absenta? ¿puede ser? ¿eso no está prohibido?) y que tenía telarañas en las estanterías. Y él habló de un café una vez y por ahí debí de llegar. O porque en ese momento me pareció que él podría entenderme, parece que me lee el pensamiento a veces. No necesitaba nada más.
Llevo casi una semana sin escribir. Hay fiestas aquí, invitados, un virus que desordena las letras, una orquesta que toca a diario debajo de mi ventana (bulería, bulería). Entre todos van a desquiciarme.
Las altas distancias.

Si yo escribo tu nombre en la arena
y tú escribes mi nombre en la arena
pero en otra playa
es que hemos descuidado las cosas;
hemos dejado que crezca el mar como hierba mala
y habrá que ir arrancándolo con cuidado
hasta alisar la arena de esa playa
donde puedas escribir mi nombre rozando el dedo
que está escribiendo el tuyo despacito.
(Rosella di Paolo)
Feliz fin de semana.
Isadora cumple tres meses

Tres mesitos, sí señor, cómo pasa el tiempo. Y todavía no sé qué rayos hago yo con un blog. Que es como yo, cambiante, a veces triste y a veces alegre, nostálgico y optimista a la vez.
Algunos días me pongo delante del teclado sin saber qué escribir, vacía de ideas con un ¿qué escribo hoy? y no se me ocurre nada. Otros días las ideas se me agolpan en la cabeza y podría escribir tres o cuatro post seguidos, peor todavía porque me salen desordenados y bastante incomprensibles. Lo dicho, como yo.
No tengo ni idea del número de visitas que he tenido, no he instalado el contador de visitas y no es algo que me quite el sueño. Pero agradezco todas y cada una, las silenciosas y las que han dejado aunque sea un pequeño saludo. Algunos casi desde el primer día (Sergi, qué aguante), otros han ido llegando poco a poco y se han hecho necesarios (porque lo mejor de este blog son vuestros comentarios)... Grelinno, Leha, Marc, Ivan,Esquirla, Lül@, y más... Y los nuevos, Miss Shangay (adorable), Spyro (qué risa con el desayuno), el Chiconormal de vacaciones... A todos os enlazo necesariamente.
Gracias, gracias por estar ahí.
Timbales y 7 soles.
Pues sí, he vuelto. Como adelantaba ayer, mi billete sólo de ida a Madrid me llevó no sé cómo hasta las playas de Caños, en Cádiz. Y allí me pasé 10 días disfrutando del sol, los baños de barro, los mojitos viendo atardecer en la playa, el sonido de los timbales por la noche... un relax total. Me siento fenomenal ahora, muy distinta a la chica pálida y cansada de hace 15 días. Y ni siquiera esta lluvia pesada puede borrarme la sonrisa que tengo grabada en la cara. Porque eso sí, me he hatado de reirme. Como el día que me fui a la playa "nudista" yo solita por la mañana, no había nadie y me quedé dormida y de repente me despertó un "¿Y tú?" y cuando abrí los ojos me dí cuenta de que me había equivocado, la playa estaba llena de gente (era domingo) y todos iban en bañador. La marea había subido, el agua me llegaba casi a los pies y los paseantes me esquivaban en la orilla. Y mis amigos partidos de risa, claro. Me lo recordarán toda la vida, menos mal que no llevaban cámara.
Pero lo mejor, como siempre, es la gente que he conocido. He viajado con 7 personas fantásticas, de las que solo conocía a una (mi amiga L ). Y hmos congeniado de maravilla, tanto que dentro de 15 días vienen a visitarme algunos de ellos. Ya estoy deseando que lleguen.
Y aquí me he encontrado a mi gente, a los que también he echado de menos. Es que los gallegos somos muy morriñosos. Y a todos mis blogueros favoritos, que me ha encantado volver a leeros. Hay que ver qué empalagosa vengo !!. Siento no poder poner ninguna foto, me las tienen que mandar, pero todo se andará.
I'm back
Acabo de llegar hace un rato. He estado en Madrid y en Caños de Meca, Cadiz. Vengo rota pero quería por lo menos saludaros ¿sigue entrando alguien? Por si acaso. He echado un vistazo a mis blogs habituales y me ha dado mucha alegría "veros", joder, os he echado de menos. Vengo removida, relajada, remorena... Mañana os cuento, ahora se me caen los párpados. Saludossss






