1,2,3...14!!! y Duanae 2
Impresionante U2, me ha dejado sin palabras. Tenía que decirlo.
Por otro lado, os pongo la segunda parte de Duanae, no quiero dejar de mencionar a una gran amiga que me ayudo a escribirlo (podría decir que fue a cuatro manos) porque uno hay cierta parte que no llega a comprender de una chica y necesita que le cuenten....
Dos mensajitos..ZzZzZz: Lo de pesada era broma!! Encima!! solo puedo estar agradecido. Del accidente bien, gracias, el coche está en el médico a ver si le curan pronto. Por cierto, si uno no puedo...me quedo con los dos perros!!
Lucy: Parafraseando otra canción..."si ya no puede ir peor, haz un último esfuerzo espera que sople el viento a favor. Si tan solo puede ir mejor y está cerca el momento, espera que sople el viento a favor". Recuerdalo para próximos momentos difíciles. Claro que seguiré pensando cuentos!!
Duanae 2
Soy tonta!, Como se me ocurre escribir un e-mail a alguien que no conozco, con la de pirados que hay en la red!, bueno, menos mal que no puse mi dirección de correo, por lo menos no corro el riesgo de que me conteste y se pase el día bombardeándome con cadenas infinitas y powerpoints absurdos.
Me dejé llevar por una historia un poco ñoña, la verdad es que lo hice por que me pilló un poco depre aquel día, son momentos, me siento rara cada vez que pienso en J, me entra una sensación de frío que, hasta en pleno verano, se me eriza la piel. Hace hoy exactamente un mes que no se nada de él, cada vez intento hacerme más a la idea de que sus últimas palabras, fueron el epitafio verdadero. Por eso ayer, quizás buscando una historia un poco más alegre que me animase el día, entre en aquella página web de cuentos. Leí un par de ellos que no me aportaron nada, historias sosas, sin principio ni fin. Hasta que llegó la suya, primer sock nada más comenzar, primera línea: “Querida Ana”. ¡¡No, no puedo ser yo, pero seguiré leyendo!!. A medida que avanzo se me hace un nudo en la garganta, empiezo a ver mal a raíz de unas lágrimas que se aprietan en mis párpados dispuestas a desatar un mar. Lo que provoca una marea es la última palabra del cuento, “Jose”.
No creo que sea él, bueno, estoy segura, cualquier esperanza es una ilusión, J nunca fue una persona abierta a mostrar sus sentimientos, costaba mucho encontrar su verdadero yo. Pero respondo al cuento, le envío un mail, no sé que contar, pongo lo típico de “me ha gustado mucho” y que la historia se parece a la mía. Aunque con matices, insisto en que me parece muy blanda, así que supongo que será cierta y era la forma de pedir perdón quién la escribió. Como no sabía como terminar el mail aprovecho que el final del cuento es Granada para proponer al autor que si quiere se ponga en contacto por mail para disfrutar de mi ciudad la próxima vez que venga, eso sí, no pongo la dirección, solo es una manera cordial de despedirme.
Pasan cuatro días, liada hasta los topes con mis últimos exámenes de la carrera, no puedo siquiera echar un vistazo a mi correo. El viernes por la noche vuelvo a entrar en la red, sin quererlo me veo guiando el cursor hacía la página donde está el cuento, lo vuelvo a leer, se me vuelven a empañar los ojos, cada vez que reconozco más en él. Decido descargarme el cuento para evitar entrar el la página cada vez que lo quiera leer.
Las dos siguientes semanas son post exámenes, eso quiere decir mucha fiesta, noches de alcohol y algún que otro regalo de plantas sabias. Pero cada noche, si puedo, releo el cuento, nuca me había sentido tan bien con una mezcla de soledad y tristeza como la que me provoca. ¿Estará el autor con la misma sensación que yo? ¿Qué sentía al escribirlo? ¿Debería volver a ponerme en contacto con él?
Hace dos noches conocí a Hugo, simpático, guapo, con un toque de ingenuidad. Aprovecho la sequía que sufre mi boca para regarla con él. Mi última intención es convertirle en mi novio. Estoy demasiado cansada de J como para meterme en otra historia, pero creo que él está un poco enganchado. Se lo cuento, le explico que ahora mismo mi único objetivo soy yo, yo y yo. Y Siddharta, así firmaba el autor de “mi cuento”. Sin querer cuento a Hugo lo que me llevo negando tres semanas, la existencia de alguien que con su forma de escribir me ha cautivado. Sonrojada, porque yo también era la primera vez que lo escuchaba, me da un beso en la frente y me previene, “que tenga cuidado, que hay mucho loco por ahí, pero también hay muchos corazones”. Además de guapo….cursi. Se va y volvemos a quedar solo Siddharta y yo.
Necesito despejarme, es sábado por la tarde y no tengo plan, buscaré a mis amigos en el chat para ver que hacemos esta noche. Siempre seguimos el ritual, mi padre lo llama gilipolleces de la nueva generación. U entro como Silfi, que no es nada, pero todos los nick que quería ya estaban registrados. De pronto, me tiembla la mano, enciendo un cigarro nerviosa y vuelvo a comprobar un nombre en la lista de personas conectadas. Siddhrta. En la conversación está preguntando por Duanae, tiene que ser él. Abro un privado, comento que la conozco (no me atrevo a decir que soy yo). Me empieza a contar la historia que ya es parte de mi piel. Me alucina el interés por conocerme, como “habla”, la dulzura de sus palabras, deja entrever un sentimiento hacia mi que me hace llorar y reír al mismo tiempo. Huracán de sensaciones.
No le conozco, pienso racionalmente, pero mientras me regaño a mi misma, estoy dándole una pista, que si de verdad le interesó entenderá. Sitio donde encontrarme. ¿Habré actuado bien o me he puesto en la pista de un psicópata?.
Dudo entre salir de marcha o meterme en la cama muerta de dudas, puede más la curiosidad y me arreglo para salir. Toda la noche en el mismo bar, vigilando a tipos raros. A las tres y frente al panorama que ha cambiado de expectante a aburrido, apuro la copa y me voy. Bajo la cuesta hacia la plaza, Granada es preciosa de noche, paso por detrás de un chico sentado en la acera, miro, sigo caminando, me doy la vuelta, me coloco detrás suyo, lleva vaqueros raídos, deportivas adidas y una bandolera, pero lo que me ha hecho volver es su camiseta, en la espalda una inscripción “Siddharta. Con las piernas temblando, el corazón desbocado y la voz cortada, me planto delante suya. No me ve, respiro tres veces y le hablo, “Perdona, te resultará raro, pero…¿Por qué llevas una camiseta que ponde Siddharta?” atino a preguntarle. Me mira, se ponde de pie, no es muy guapo, pero atrae. Se me va la cabeza, el vértigo me puede. Habla, me dice la frase más maravillosa que podría decir, la esquela de J, Hugo y el resto que hayan pasado por mi vida: “Siddharta era el nombre de Buda antes de llegar al Nirvana, pero ahora mismo soy Ulises llegando al final de su viaje, a Penélope, Duanae”. Sigo sin saber quién es, pero le beso.
Canción de la noche:
Agosto, Héroes del Silencio
Por otro lado, os pongo la segunda parte de Duanae, no quiero dejar de mencionar a una gran amiga que me ayudo a escribirlo (podría decir que fue a cuatro manos) porque uno hay cierta parte que no llega a comprender de una chica y necesita que le cuenten....
Dos mensajitos..ZzZzZz: Lo de pesada era broma!! Encima!! solo puedo estar agradecido. Del accidente bien, gracias, el coche está en el médico a ver si le curan pronto. Por cierto, si uno no puedo...me quedo con los dos perros!!
Lucy: Parafraseando otra canción..."si ya no puede ir peor, haz un último esfuerzo espera que sople el viento a favor. Si tan solo puede ir mejor y está cerca el momento, espera que sople el viento a favor". Recuerdalo para próximos momentos difíciles. Claro que seguiré pensando cuentos!!
Duanae 2
Soy tonta!, Como se me ocurre escribir un e-mail a alguien que no conozco, con la de pirados que hay en la red!, bueno, menos mal que no puse mi dirección de correo, por lo menos no corro el riesgo de que me conteste y se pase el día bombardeándome con cadenas infinitas y powerpoints absurdos.
Me dejé llevar por una historia un poco ñoña, la verdad es que lo hice por que me pilló un poco depre aquel día, son momentos, me siento rara cada vez que pienso en J, me entra una sensación de frío que, hasta en pleno verano, se me eriza la piel. Hace hoy exactamente un mes que no se nada de él, cada vez intento hacerme más a la idea de que sus últimas palabras, fueron el epitafio verdadero. Por eso ayer, quizás buscando una historia un poco más alegre que me animase el día, entre en aquella página web de cuentos. Leí un par de ellos que no me aportaron nada, historias sosas, sin principio ni fin. Hasta que llegó la suya, primer sock nada más comenzar, primera línea: “Querida Ana”. ¡¡No, no puedo ser yo, pero seguiré leyendo!!. A medida que avanzo se me hace un nudo en la garganta, empiezo a ver mal a raíz de unas lágrimas que se aprietan en mis párpados dispuestas a desatar un mar. Lo que provoca una marea es la última palabra del cuento, “Jose”.
No creo que sea él, bueno, estoy segura, cualquier esperanza es una ilusión, J nunca fue una persona abierta a mostrar sus sentimientos, costaba mucho encontrar su verdadero yo. Pero respondo al cuento, le envío un mail, no sé que contar, pongo lo típico de “me ha gustado mucho” y que la historia se parece a la mía. Aunque con matices, insisto en que me parece muy blanda, así que supongo que será cierta y era la forma de pedir perdón quién la escribió. Como no sabía como terminar el mail aprovecho que el final del cuento es Granada para proponer al autor que si quiere se ponga en contacto por mail para disfrutar de mi ciudad la próxima vez que venga, eso sí, no pongo la dirección, solo es una manera cordial de despedirme.
Pasan cuatro días, liada hasta los topes con mis últimos exámenes de la carrera, no puedo siquiera echar un vistazo a mi correo. El viernes por la noche vuelvo a entrar en la red, sin quererlo me veo guiando el cursor hacía la página donde está el cuento, lo vuelvo a leer, se me vuelven a empañar los ojos, cada vez que reconozco más en él. Decido descargarme el cuento para evitar entrar el la página cada vez que lo quiera leer.
Las dos siguientes semanas son post exámenes, eso quiere decir mucha fiesta, noches de alcohol y algún que otro regalo de plantas sabias. Pero cada noche, si puedo, releo el cuento, nuca me había sentido tan bien con una mezcla de soledad y tristeza como la que me provoca. ¿Estará el autor con la misma sensación que yo? ¿Qué sentía al escribirlo? ¿Debería volver a ponerme en contacto con él?
Hace dos noches conocí a Hugo, simpático, guapo, con un toque de ingenuidad. Aprovecho la sequía que sufre mi boca para regarla con él. Mi última intención es convertirle en mi novio. Estoy demasiado cansada de J como para meterme en otra historia, pero creo que él está un poco enganchado. Se lo cuento, le explico que ahora mismo mi único objetivo soy yo, yo y yo. Y Siddharta, así firmaba el autor de “mi cuento”. Sin querer cuento a Hugo lo que me llevo negando tres semanas, la existencia de alguien que con su forma de escribir me ha cautivado. Sonrojada, porque yo también era la primera vez que lo escuchaba, me da un beso en la frente y me previene, “que tenga cuidado, que hay mucho loco por ahí, pero también hay muchos corazones”. Además de guapo….cursi. Se va y volvemos a quedar solo Siddharta y yo.
Necesito despejarme, es sábado por la tarde y no tengo plan, buscaré a mis amigos en el chat para ver que hacemos esta noche. Siempre seguimos el ritual, mi padre lo llama gilipolleces de la nueva generación. U entro como Silfi, que no es nada, pero todos los nick que quería ya estaban registrados. De pronto, me tiembla la mano, enciendo un cigarro nerviosa y vuelvo a comprobar un nombre en la lista de personas conectadas. Siddhrta. En la conversación está preguntando por Duanae, tiene que ser él. Abro un privado, comento que la conozco (no me atrevo a decir que soy yo). Me empieza a contar la historia que ya es parte de mi piel. Me alucina el interés por conocerme, como “habla”, la dulzura de sus palabras, deja entrever un sentimiento hacia mi que me hace llorar y reír al mismo tiempo. Huracán de sensaciones.
No le conozco, pienso racionalmente, pero mientras me regaño a mi misma, estoy dándole una pista, que si de verdad le interesó entenderá. Sitio donde encontrarme. ¿Habré actuado bien o me he puesto en la pista de un psicópata?.
Dudo entre salir de marcha o meterme en la cama muerta de dudas, puede más la curiosidad y me arreglo para salir. Toda la noche en el mismo bar, vigilando a tipos raros. A las tres y frente al panorama que ha cambiado de expectante a aburrido, apuro la copa y me voy. Bajo la cuesta hacia la plaza, Granada es preciosa de noche, paso por detrás de un chico sentado en la acera, miro, sigo caminando, me doy la vuelta, me coloco detrás suyo, lleva vaqueros raídos, deportivas adidas y una bandolera, pero lo que me ha hecho volver es su camiseta, en la espalda una inscripción “Siddharta. Con las piernas temblando, el corazón desbocado y la voz cortada, me planto delante suya. No me ve, respiro tres veces y le hablo, “Perdona, te resultará raro, pero…¿Por qué llevas una camiseta que ponde Siddharta?” atino a preguntarle. Me mira, se ponde de pie, no es muy guapo, pero atrae. Se me va la cabeza, el vértigo me puede. Habla, me dice la frase más maravillosa que podría decir, la esquela de J, Hugo y el resto que hayan pasado por mi vida: “Siddharta era el nombre de Buda antes de llegar al Nirvana, pero ahora mismo soy Ulises llegando al final de su viaje, a Penélope, Duanae”. Sigo sin saber quién es, pero le beso.
Canción de la noche:
Agosto, Héroes del Silencio
Comentario:
Ey, pillín. Esta segunda parte no la tengo... y ni siquiera sabía q existía... pr bueno ya la he leído.. Gracias y es preciosa. besos...
Comentario:
Dios mío qué enviadia me das con el concierto! Llegué demasiado tarde para pillar entradas! Esperoque cuentes un poco cómo fue! Un beso
Comentario:
nos enganchas a todos...
no dejes de escribir!!jejejeje
pd- te presto los dos perros si continuas escribiendo!!!!
no dejes de escribir!!jejejeje
pd- te presto los dos perros si continuas escribiendo!!!!
Comentario:
genial, simplemente genial. Engancha. Pero aun necesito saber como acaba la historia, lo siento.
Me alegro de que te gustase la historiua surrelaista, habra mas de ese estilo y swi qieres mandame alguna que se te ocurra.
Por cierto, tu idea de fotografiar parejas se va haciendo factible. Esta semana mi padre me regalo su primera camara de fotos con todo el equipo, una canon años 60 increible y este puente la ciduad es mia asi que... ya te contare.-
felices vacaciones si te vas fuera y sdi no tambien
Me alegro de que te gustase la historiua surrelaista, habra mas de ese estilo y swi qieres mandame alguna que se te ocurra.
Por cierto, tu idea de fotografiar parejas se va haciendo factible. Esta semana mi padre me regalo su primera camara de fotos con todo el equipo, una canon años 60 increible y este puente la ciduad es mia asi que... ya te contare.-
felices vacaciones si te vas fuera y sdi no tambien
Comentario:
Vaya historia por favor sigue escribiendo que ya me has enganchado...
Muchos besos y gracias por tus visitas.
Muchos besos y gracias por tus visitas.





