Comunicado de prensa
Se hace saber:
Si alguien se encuentra por las calles de esta estepa común, llamado planeta tierra, con alguna de estas especies, por favor, no les hagáis daño, hacérmelo saber. Están en peligro de extinción.Raticulin de Orbigo os agradecerá vuestra colaboración desinteresada, en la recuperación de la fauna extraterroidal.
Atentamente una extraterrestre concienciada (por momentos).

Si alguien se encuentra por las calles de esta estepa común, llamado planeta tierra, con alguna de estas especies, por favor, no les hagáis daño, hacérmelo saber. Están en peligro de extinción.Raticulin de Orbigo os agradecerá vuestra colaboración desinteresada, en la recuperación de la fauna extraterroidal.
Atentamente una extraterrestre concienciada (por momentos).

Otro cursillo de formación
El nuevo puesto exigía formación complementaria en materia de medio ambiente. Conocer los puntos débiles, por donde atacar y acabar cuanto antes con este suplicio que es la vida humana, se convirtió en una tarea primordial. Conocimientos en los que yo era una auténtica ignorante y así me lo hicieron saber. Hasta para ser exterminador terrícola hay que tener estudios.
Fui derivada como era de esperar a otro curso de parásitos sociales, rellené la solicitud y a esperar, comiéndome las uñas, una llamada de los responsables de formación.
Y sonó el teléfono:
-¿estás interesada en hacer el curso?
-Pues la verdad es que no, el medio ambiente me importa una mier..
- De acuerdo... pues estás admitida.
Una que tiene capacidad de convicción o los planetas se han alineado en mi contra, pensé yo. Y con estas empecé de nuevo otro interminable período formativo, el segundo y sin perspectivas de empezar a trabajar.
Otros 14 engendros y yo dispuestos a estudiar los intríngulis de la madre naturaleza.
El primer día yo me presenté con todas las precauciones posibles, burka incluido. No fueran a ser como el anterior curso, de prácticas totalmente destructivas, y yo con estos pelos. Pero no,el curso fue más bien teórico. Así fue como me adentré en el conocimiento exhaustivo de las especies animales y florales, de este nuestro planeta:
La morfología del mosquito tigre, el periodo de hibernación del murciélago de Geoffroy y el ciclo vital de la especie anádroma, dejo de ser para mí un secreto el primer día de clase magistral.
Y sentí un amor descomunal por todos esas maravillosas criaturas, a las que yo deseaba exterminar de un solo plumazo.
Fui derivada como era de esperar a otro curso de parásitos sociales, rellené la solicitud y a esperar, comiéndome las uñas, una llamada de los responsables de formación.
Y sonó el teléfono:
-¿estás interesada en hacer el curso?
-Pues la verdad es que no, el medio ambiente me importa una mier..
- De acuerdo... pues estás admitida.
Una que tiene capacidad de convicción o los planetas se han alineado en mi contra, pensé yo. Y con estas empecé de nuevo otro interminable período formativo, el segundo y sin perspectivas de empezar a trabajar.
Otros 14 engendros y yo dispuestos a estudiar los intríngulis de la madre naturaleza.
El primer día yo me presenté con todas las precauciones posibles, burka incluido. No fueran a ser como el anterior curso, de prácticas totalmente destructivas, y yo con estos pelos. Pero no,el curso fue más bien teórico. Así fue como me adentré en el conocimiento exhaustivo de las especies animales y florales, de este nuestro planeta:
La morfología del mosquito tigre, el periodo de hibernación del murciélago de Geoffroy y el ciclo vital de la especie anádroma, dejo de ser para mí un secreto el primer día de clase magistral.
Y sentí un amor descomunal por todos esas maravillosas criaturas, a las que yo deseaba exterminar de un solo plumazo.
El cursillo de formación
Como ya os anuncié en capítulos anteriores, me han nombrado la nueva coordinadora de grandes desastres y fenómenos naturales: terremotos, inundaciones, volcanes en erupción, etc. Con base de actuación en este nuestro idolatrado planeta tierra. Me sirvió con hacer un cursillo de desempleados para jóvenes raticulienses, subvencionado por el plan “EDELUQNI” siglas pertenecientes a: el dinero es lo único que nos importa, con una duración total de 800 horas más 150 de prácticas, en horario de 7am a 7 pm sin derecho a nada, más que a callarse, con el objetivo de hacer de esta banda de pringados, unos expertos en debacles varios. Así que durante nnnn semanas me vi sometida en compañía de otros 14 engendros, a una dura explotación moral y física de tendencia sospechosa diría yo, un claro atentado a los derechos extraterroides en toda regla.
El primer día de prácticas, nos encontrábamos exhaustos, famélicos y llenos de gozo por haber superado estoicamente la parte contratante de la primera parte. La prueba inaugural comenzó siendo un juego de niños. Consistía en quemarnos a lo bonzo. ¿De que otra forma sino, aprender a empatizar con el dolor ajeno? Yo, que he vivido en múltiples parajes de la geografía universal y demás suburbios, recordé mi estancia en los infiernos, un viaje accidentado que me ayudo a vivir la experiencia bonzonica con alegría y buenos sentimientos. No es lo mismo tener el cuerpo rodeado de llamas que vivir entre llamas, ¡donde va a parar!.
Fui la única superviviente a la práctica para sorpresa de mis institutores, que horrorizaros por el desastre, se quedaron mudos de dolor al caer en la cuenta que la subvención económica del curso, se había esfumado con los 14 héroes nacionales en un 95%.
El que juega con fuego ya se sabe.
¿No queríais un desastre? ahí lo tenéis. Fue lo único que alcancé a decir con los restos mortales de mi cuerpo superviviente.
Y fui nombrada de manera provisional la nueva coordinadora.
El primer día de prácticas, nos encontrábamos exhaustos, famélicos y llenos de gozo por haber superado estoicamente la parte contratante de la primera parte. La prueba inaugural comenzó siendo un juego de niños. Consistía en quemarnos a lo bonzo. ¿De que otra forma sino, aprender a empatizar con el dolor ajeno? Yo, que he vivido en múltiples parajes de la geografía universal y demás suburbios, recordé mi estancia en los infiernos, un viaje accidentado que me ayudo a vivir la experiencia bonzonica con alegría y buenos sentimientos. No es lo mismo tener el cuerpo rodeado de llamas que vivir entre llamas, ¡donde va a parar!.
Fui la única superviviente a la práctica para sorpresa de mis institutores, que horrorizaros por el desastre, se quedaron mudos de dolor al caer en la cuenta que la subvención económica del curso, se había esfumado con los 14 héroes nacionales en un 95%.
El que juega con fuego ya se sabe.
¿No queríais un desastre? ahí lo tenéis. Fue lo único que alcancé a decir con los restos mortales de mi cuerpo superviviente.
Y fui nombrada de manera provisional la nueva coordinadora.





