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Textos e imágenes desordenadas
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Un naufragio es, en principio, el inicio de un fracaso, yo propongo que el naufragio no sea más que el comienzo de algo nuevo
Sindicación
 
La ciudad desde mi espejo

En la esquina de mi calle hace días que alguien ha dejado abandonado un espejo. No es un espejo especialmente bonito pero su inclinación hace que todos los que pasan por ese lado de la acera no puedan evitar una mirada mal disimulada con la que chequean su apariencia diaria. Yo por mi parte intento no caer en la tentación de ver mi imagen duplicada y la engaño cada mañana fumando un cigarro en la esquina opuesta. Desde ella y antes de arrancar hacia el trabajo, me entretengo buscando a los diferentes dueños de los reflejos que envía el cristal hacia mi retina. Durante los últimos días me he dado cuenta de que unas veces el espejo desprende el reflejo de las heridas recientes de la gente que se mira en él y otras, las menos, el espejo parece proyectar los sueños por cumplir de algunos afortunados. Es como si dependiendo del brillo del emisor, el espejo devolviera verdades y mentiras a su antojo. Así que últimamente mi primer cigarro es cada vez más largo y mientras se va consumiendo no dejo de preguntarme si la sucesión de espaldas, penumbras, caminos embarrados y días de noria, son la parte cóncava o convexa de los que, por unos instantes, caminan por la acera. A veces no me puedo reprimir y trato de preguntar a la gente por sus reflejos, pero cuando el tráfico de mi esquina no me lo impide, son ellos mismos los que parecen querer evitarme y así olvidar ese reflejo inoportuno cuyo significado ignoro. Ayer entendí que la única forma de conocer el funcionamiento del espejo era mirándolo de frente. Así que apagué el cigarro y me dirigí firme hacia la acera de enfrente. En los escasos pasos que me separaban del espejo no pude evitar pensar en qué reflejo que me lanzaría, iba sopesando las dos opciones cuando, ya en su zona de influencia, un hombre mayor se cruzó entre el cristal y yo. Por más que traté de disociar las dos imágenes que arrojó el espejo fui incapaz de comprender si aquel rincón oscuro fue donde desencarriló su pasado, si esa playa con sombras de luna será la que alegre mi memoria o si todo lo contrario. Esta mañana, antes del café que consigue separarme de la noche he tratado de aclarar el entuerto, pero en la acera sólo he encontrado unos cristales rotos que aún reflejaban pequeños pedazos de otras vidas hacia el cielo hipnótico de esta ciudad de otoño.

 
Comentario:
me gustó mucho...

hey me darías tu mail, quiero publicar este texto en indie.cl, claro si es que quieres. Indie es una revista de jovenes universitarios. si te intereza... me ubicas [ocampito9@hotmail.com]
de todas formas me encantó.
 
Comentario:
bonito post
un saludo
 
Comentario:
Muchas veces somos nada más que nuestro propio reflejo.
Y quién sabe si, quizá, es mejor quedarse con la duda por si acaso.
Un besote!
No