Algo en que creer.
Una vez soñé que tenía un perro que adoraba las pelis de Truffaut, suena pretencioso pero yo no elijo lo que sueño y mucho menos los gustos cinéfilos de Trotski. Sí, ése era su nombre, sin duda algo desafortunado para un pastor alemán nacido en plena España de los noventa. Yo, por mi parte, nunca dudé de las mujeres que te empapan con una mirada, ni siquiera cuando intuí que se trataba de una mera proyección de mi subconsciente destructivo. A M la conocí rodeados de jardines, jardines llenos de lluvia como decía Van Morrison en una de sus canciones. A veces la lluvia es sinónimo de ausencia, pero también de algo que desde dentro te invita a no desesperar, algo parecido a la fe pero sin nada en que creer. Yo andaba mareado por la luz de las estrellas, ella parecía perdida, como una cría recién despertada de una horrible pesadilla. Un día todo se volvió algo insoportable y entonces soñé con Trotski a mi lado jugando con Jules et Jim.....
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Adoraba las pelis... creo que no para verlas, pero está bien que alguien tome esas películas como mero divertimento.
A mi, me encanta la lluvia, quizá por esa especie de consuelo. Cuando lloras bajo la lluvia se nota menos.
A mi, me encanta la lluvia, quizá por esa especie de consuelo. Cuando lloras bajo la lluvia se nota menos.
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lo mas triste es no tener mascota con que soñar. llorar en esa ausencia onirica y descubrirse una como mascota de un "tipo que era un sueño". asi es la cosa mariposa.
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Es fantaástico ese sueño de tu perro viendo complacido las películas de Truffaut!