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memoriadeunnaúfrago
Textos e imágenes desordenadas
Acerca de
Un naufragio es, en principio, el inicio de un fracaso, yo propongo que el naufragio no sea más que el comienzo de algo nuevo
Sindicación
 
Tú y Yo: Lo que soñé mientras dormías.

yo: si dejases de sonreír tan fuerte sería capaz de quererte para toda la vida
: una frase que te contenga a ti y “para toda la vida” está destinada al fracaso
yo: por qué ya no crees en mis mentiras?
Tú: porque lo único que reflejan es nostalgia y resentimiento
yo: es cierto, pero ayudan a vivir tanto como el olor a lluvia que desprenden tus despedidas
Tú: Adiós...
 
Historia alrededor de una mirada (o de cómo Anita perdió el tren).

Alguien dijo que el mejor camino hacia la destrucción es no creer en uno mismo, ese alguien debió conocer a Anita.

Anita siempre fue la guapa del grupo, todo le resultaba más fácil desde su mirada de ojos ultramarinos. Ella siempre se consideró más dura que los demás, su droga más fuerte nunca fue el amor; en cambio desde los 19 se entregaba con arrojo al barbital. Siguiendo el guión establecido Anita se perdió hace 657 días; menos de dos años que le sirvieron para desterrar más de mil estrellas. En el trayecto, y como buen ingenuo, le propuse un pacto: yo le abría mis cerrojos y a cambio ella limpiaba la película de su mirada para siempre. Por supuesto que no funcionó, a veces intentar luchar contra la naturaleza de las cosas es como pretender aliviar el dolor de una viuda: algo tan necesario como inútil. Su caballo no era bello ni veloz pero siempre quería más y todos sabían que esa montura algún día la dejaría a oscuras.

Hace dos meses la encontraron entre alfileres tirada en una acera de su barrio, La Latina. A la campeona del mundo de sonrisas se le empezaban a agotar sus famosas horas de reserva. Su mirada estaba totalmente velada y sólo quedó llamar a su hermano Juan, el mismo que esta mañana de domingo ha ingresado su mirada convaleciente en los cuidados intensivos del Ramón y Cajal. Dicen que saldrá adelante pero siento que se ha perdido para siempre la mirada de una niña encaprichada que hacía trampas rodeada de pretendientes en la arena de Carnota.