EL MAYOR ÓRGANO SEXUAL
No, señoritas, aunque lo pueda parecer, este post no es una vacilada sobre las dimensiones de las gónadas de un servidor. Lo que vamos a hacer es hablar sobre ese órgano al que muchas veces no le prestamos toda la atención que se merece y que en realidad es mucho más importante de lo que aparenta: el cerebro.
Unos datos como calentamiento: el cerebro humano ocupa un volumen medio de 1.500 centímetros cúbicos, esto es, como una botella de refresco de litro y medio, y viene a pesar entre uno y dos kg. Él solito consume el 40% de la glucosa que circula por nuestra sangre, sus células son las únicas que no necesitan insulina para poder metabolizar dicha glucosa, y genera el 25% del calor total que produce nuestro cuerpo. Es el único órgano que no se puede reactivar una vez cesa su funcionamiento, tanto es así que la forma de determinar médicamente la muerte con fiabilidad absoluta es ante la aparición de un encefalograma plano.
Y en él se segregan todas las hormonas que tienen algún tipo de relación con el desarrollo corporal en la adolescencia, amor y el sexo: la hormona del crecimiento, las serotoninas y las endorfinas.
Todo esto viene a cuento de que muchas veces caemos en el error de preocuparnos demasiado por el aspecto físico y demasiado poco por el aspecto mental. Decía alguien que mucha gente tiene la educación suficiente para no hablar con la boca llena, pero no la bastante como para no hacerlo con la cabeza vacía. Pues de eso se trata, amigos míos, de resultar atractivos a la persona que amamos.
Porque el aspecto físico, aunque es lo primero que puedes ver de alguien (aunque con las nuevas tecnologías, cada vez menos), como le comentaba el otro día a una persona muy especial para mí, cuando conoces a una persona dejas de verle la cara, para verle el alma. Y eso pasa siempre, a no ser que seamos unos descerebrados de tomo y lomo. Y así vemos a personas que nos parecen bellísimas, aunque su aspecto no responda a los cánones actuales de belleza, y otrs personas que siendo guapas, no las (o los) aguanta ni su padre.
Además, la excitación sexual nace primordialmente en el cerebro. Dos personas pueden tocar a una tercera en el mismo punto y de la misma manera, pero causarán distinta reacción. E incluso la misma persona producirá una reacción distinta dependiendo de cómo se haya comportado. Una conversación estimulante, sensual, picarona, inteligente y astuta, puede encender a una mujer con mucha más eficacia que el aspecto más imponente. Un guiño, una sonrisa juguetona, una ceja levantada, un tono de voz... Todo eso es producto de un cerebro bien entrenado en activar otro cerebro, es un contacto sexual sin necesidad de contacto físico. Y es capaz de producir los mismos (o más escalofríos), y hacer más intensa la relación física que pudiera seguir a este comportamiento.
Y lo que vale para el sexo también vale para el amor. Una voz, un acento, una forma de decir ciertas cosas, una expresión habitualmente usada por la persona deseada, generalmente producen un poderoso sentimiento hacia esa persona, una necesidad absoluta de estar a su lado y pasar el tiempo junto a ella.
Haced uso del mayor órgano sexual del mundo. Y que le vayan dando a Rocco Sifredi, que el órgano sexual más grande del mundo lo tengo yo. ¡JA!
Seguiremos informando.
Unos datos como calentamiento: el cerebro humano ocupa un volumen medio de 1.500 centímetros cúbicos, esto es, como una botella de refresco de litro y medio, y viene a pesar entre uno y dos kg. Él solito consume el 40% de la glucosa que circula por nuestra sangre, sus células son las únicas que no necesitan insulina para poder metabolizar dicha glucosa, y genera el 25% del calor total que produce nuestro cuerpo. Es el único órgano que no se puede reactivar una vez cesa su funcionamiento, tanto es así que la forma de determinar médicamente la muerte con fiabilidad absoluta es ante la aparición de un encefalograma plano.
Y en él se segregan todas las hormonas que tienen algún tipo de relación con el desarrollo corporal en la adolescencia, amor y el sexo: la hormona del crecimiento, las serotoninas y las endorfinas.
Todo esto viene a cuento de que muchas veces caemos en el error de preocuparnos demasiado por el aspecto físico y demasiado poco por el aspecto mental. Decía alguien que mucha gente tiene la educación suficiente para no hablar con la boca llena, pero no la bastante como para no hacerlo con la cabeza vacía. Pues de eso se trata, amigos míos, de resultar atractivos a la persona que amamos.
Porque el aspecto físico, aunque es lo primero que puedes ver de alguien (aunque con las nuevas tecnologías, cada vez menos), como le comentaba el otro día a una persona muy especial para mí, cuando conoces a una persona dejas de verle la cara, para verle el alma. Y eso pasa siempre, a no ser que seamos unos descerebrados de tomo y lomo. Y así vemos a personas que nos parecen bellísimas, aunque su aspecto no responda a los cánones actuales de belleza, y otrs personas que siendo guapas, no las (o los) aguanta ni su padre.
Además, la excitación sexual nace primordialmente en el cerebro. Dos personas pueden tocar a una tercera en el mismo punto y de la misma manera, pero causarán distinta reacción. E incluso la misma persona producirá una reacción distinta dependiendo de cómo se haya comportado. Una conversación estimulante, sensual, picarona, inteligente y astuta, puede encender a una mujer con mucha más eficacia que el aspecto más imponente. Un guiño, una sonrisa juguetona, una ceja levantada, un tono de voz... Todo eso es producto de un cerebro bien entrenado en activar otro cerebro, es un contacto sexual sin necesidad de contacto físico. Y es capaz de producir los mismos (o más escalofríos), y hacer más intensa la relación física que pudiera seguir a este comportamiento.
Y lo que vale para el sexo también vale para el amor. Una voz, un acento, una forma de decir ciertas cosas, una expresión habitualmente usada por la persona deseada, generalmente producen un poderoso sentimiento hacia esa persona, una necesidad absoluta de estar a su lado y pasar el tiempo junto a ella.
Haced uso del mayor órgano sexual del mundo. Y que le vayan dando a Rocco Sifredi, que el órgano sexual más grande del mundo lo tengo yo. ¡JA!
Seguiremos informando.
Comentario:
Bueno, a mi me encanta charlar, pero ... no sólo de pan vivimos ¿no?
Muchos besitos
Muchos besitos
Comentario:
yo creo que cada cosa tiene su momento, las conversaciones estan bien pero tirarse a un tio buenorro aunque no tenga conversacion tampoco es despreciable
Comentario:
Te vas a volver un experto en antomía, chiquillo te van a contratar para dar clases en Medicna, seguro q sería mucho más divertidas q las q dan los señores doctores en ciencias morfológicas. Un besito.
Comentario:
cada dia me gusta mas leerte, sigue asi de creativo
Comentario:
Totalmente de acuerdo, me estimula mas una buena conversación con sus juegos de palabras, indirectas y directas, que un Brad Pitt en potencia. Tengo claro que a mi se me conquista por la palabra, (uhmmm no deberia haber dicho esto... jejeje)
BeSoS
BeSoS
Comentario:
y qué hacemos con mi neurona? eso sí, cuando funciona a pleno rendimiento no hay quien la gane
Comentario:
Sí señorito, todo reside en la mente. Da igual que te pongan delante a un tío de caerte para atrás, si tu cerebro no siente nada, no hay tu tía.
Besitos
Besitos
Comentario:
Alguien me enseñó una vez que en la vida no todo es blanco o negro. Aplicándolo a este caso sería: no todo es cerebro y en contraposición sentimiento.
Usemos al jinete y a los caballos cada cual en su justa medida ;-)
Un osculo.
Usemos al jinete y a los caballos cada cual en su justa medida ;-)
Un osculo.





