LAS MUJERES (INTRODUCCIÓN)
He puesto el título en el post e inmediatamente me he dado cuenta de que soy un iluso. ¡Un sólo post para hablar de un tema tan extenso! Así que estoy pensando que este será un tema recurrente, que iré intercalando entre las entregas habituales.
El primer contacto que uno tiene con una mujer es con mamá. Pero claro, mamá no es una mujer, es mamá. Ella nos entiende, ella se preocupa por nosotros, y nos quiere sin ningún tipo de condición. Bueno, también tenemos a las abuelas, las tías, pero no cuentan, son como madres de repuesto en todo caso, o en el caso de que no haya mucha relación, no dejan de ser visitas (generalmente, inoportunas).
Luego está la hermana, que es un ser híbrido, algo así como un compañero de clase pero en tía. Ahí ya te das cuenta de que ellas piensan raro. Las cosas que a ti te hacen gracia a ella le molestan, las cosas que a ti te parecen estúpidas a ella le encantan... En fin, un lío. Hablas con ella y te das cuenta de que ante el mismo estímulo, su respuesta es completamente distanta, a veces opuesta, a la que darías tú.
El siguiente paso son las primas. ¡Ah, las primas! Es como si fueran tus hermanas, pero no lo son. Al principio, eso carece de importancia, pero cuando a uno le empieza a salir todo ese pelo por todas partes, y ellas empiezan a curvarse como si fueran trozos de madera a la intemperie, entonces la diferencia entre hermana y prima es puesta en valor.
Porque después de años de incomprensión mutua, os dais cuenta de que hay algo que es capaz de saltar esa barrera: el sexo.
Sí, señores, en este blog se habla de sexo hasta la extenuación, pero es nuestro primer puente hacia el otro lado. ¿Alguno de vosotros piensa el el tiempo que ya hace que se hubiera cansado de intentar comprender al otro género si no fuera por la cuenta que le trae el hacerlo?
El sexo nos abre los ojos sobre la necesidad que tenemos de entender a los que piensan distinto. Extrapolado a los grandes conglomerados humanos, podría decirse que el sexo es la primera lección de tolerancia, la primera muestra de lo importante que es comprender al que piensa diferente. Empíricamente, todos lo sabemos, por eso se suele decir aquello de "lo que pasa es que quienes sean follan poco". El pegamento social que constituye el sexo no debe ser despreciado.
Y está servido el juego más interesante del mundo, porque si las mujeres y los hombres nos comprendieramos con facilidad, entonces todo se reduciría a acordar fecha, hora y número de veces. No habría discusiones en el Ikea, no habría miles y miles de chistes sobre el tema, ni libros, ni películas, no conoceríamos a Billy Cristal ni a Meg Ryan, y en definitiva, todo sería mucho más aburrido.
Como siempre, lo someto a vuestra consideración, a ver a qué reflexiones os induce. Seguiremos informando.
El primer contacto que uno tiene con una mujer es con mamá. Pero claro, mamá no es una mujer, es mamá. Ella nos entiende, ella se preocupa por nosotros, y nos quiere sin ningún tipo de condición. Bueno, también tenemos a las abuelas, las tías, pero no cuentan, son como madres de repuesto en todo caso, o en el caso de que no haya mucha relación, no dejan de ser visitas (generalmente, inoportunas).
Luego está la hermana, que es un ser híbrido, algo así como un compañero de clase pero en tía. Ahí ya te das cuenta de que ellas piensan raro. Las cosas que a ti te hacen gracia a ella le molestan, las cosas que a ti te parecen estúpidas a ella le encantan... En fin, un lío. Hablas con ella y te das cuenta de que ante el mismo estímulo, su respuesta es completamente distanta, a veces opuesta, a la que darías tú.
El siguiente paso son las primas. ¡Ah, las primas! Es como si fueran tus hermanas, pero no lo son. Al principio, eso carece de importancia, pero cuando a uno le empieza a salir todo ese pelo por todas partes, y ellas empiezan a curvarse como si fueran trozos de madera a la intemperie, entonces la diferencia entre hermana y prima es puesta en valor.
Porque después de años de incomprensión mutua, os dais cuenta de que hay algo que es capaz de saltar esa barrera: el sexo.
Sí, señores, en este blog se habla de sexo hasta la extenuación, pero es nuestro primer puente hacia el otro lado. ¿Alguno de vosotros piensa el el tiempo que ya hace que se hubiera cansado de intentar comprender al otro género si no fuera por la cuenta que le trae el hacerlo?
El sexo nos abre los ojos sobre la necesidad que tenemos de entender a los que piensan distinto. Extrapolado a los grandes conglomerados humanos, podría decirse que el sexo es la primera lección de tolerancia, la primera muestra de lo importante que es comprender al que piensa diferente. Empíricamente, todos lo sabemos, por eso se suele decir aquello de "lo que pasa es que quienes sean follan poco". El pegamento social que constituye el sexo no debe ser despreciado.
Y está servido el juego más interesante del mundo, porque si las mujeres y los hombres nos comprendieramos con facilidad, entonces todo se reduciría a acordar fecha, hora y número de veces. No habría discusiones en el Ikea, no habría miles y miles de chistes sobre el tema, ni libros, ni películas, no conoceríamos a Billy Cristal ni a Meg Ryan, y en definitiva, todo sería mucho más aburrido.
Como siempre, lo someto a vuestra consideración, a ver a qué reflexiones os induce. Seguiremos informando.
Comentario:
Anda que los hombres no soys raros ni na.
En cuanto a ti Mariano, mi novio me dejo diciendo lo mismo que a ti tu novia, va a ser que los hombres y las mujeres en el fondo no son tan distintos.
En cuanto a ti Mariano, mi novio me dejo diciendo lo mismo que a ti tu novia, va a ser que los hombres y las mujeres en el fondo no son tan distintos.
Comentario:
yo opino que las mujeres son muy raras... mi ex me dejó pq segun ella era el hombre de su vida... era el hombre perfecto... pero... no queria estar estable... en fin xD hay cosas que no entenderé nunca...
Comentario:
un hombre y una mujer A ENTENDERSE??? anda ya, eso es una utopía
Comentario:
Oye, oye, que vosotros también teneis tela marinera jajaja ¿o vamos a ser nosotras las raritas y vosotros los pobrecitos sufridores?
Besos mil
Besos mil
Comentario:
No confundamos el tocino con la velocidad...





