logotipo

img_google
CRÓNICAS DE UN ROMÁNTICO GOLFERAS
Yo soy hedonista porque el mundo me ha hecho así...
Acerca de
Esta persona es un enamoradizo al que le han hecho pupa muchas veces.

No deje a esta persona al alcance de sus niñas.

No conduzca ni realice actividades peligrosas mientras consuma con esta persona, puede producir de todo menos somnolencia.

No debe tomarse nada con esta persona durante más de 15 días sin consultar a su mejor amiga, puede producir adicción.

Consulte su uso si está embarazada o cree que pudiera estarlo, no está para pasar malos ratos el muchacho.

Atención, contiene azúcar, consulte su uso si es diabética.

Ahora también en supositorios.

Las autoridades sanitarias advierten: MELOCOTONCITO PUEDE BENEFICIAR SU SALUD ERÓTICO-FESTIVA Y LA DE LAS QUE LA RODEAN.


Sindicación
 
EL PEACH CAR
Queridos amigos y amigas que me seguís con fruición, todo romántico golferas que se precie necesita de una serie de adminículos que le faciliten su labor romántico-golferas. Digamos pues que son los complementos propios de su estado de gracia.

Bien, pues uno de ellos es el llamado Vehículo del Amor o Cochecito Sexual.

Debido a dos características fundamentales de los jóvenes de hoy día, a saber: a) no pueden ni soñar con comprarse una casa, y a veces ni alquilarla, y b) con esto del internet conoces gente que vive muy lejos, pues ocurre que se necesita un habitáculo con ruedas que nos aporte estas dos funcionalidades, que nos permita desplazarnos rápida, económica y seguramente (o algo parecido), y que nos proporcione un recinto con un mínimo de intimidad.

Como todos los inicios, el mío fue humilde. Primero recurríamos al coche de papá, que tiene la gran desventaja de ser de papá. Claro, si a tu viejo se le pone en los testículos ir a comprar esencia de vainilla al carreflús para hacer un postre, pues puede fastidiarse un chachiplan.

Posteriormente, un trabajillo temporal me permitió hacerme con un Ford Fiesta (Que en Paz Descanse) de tercera mano, con nueve años. Había que arrancarlo a veces como el de los Picapiedra, pero tenía una radio (cassette también tenía, pero era primo de Freddy Kruger, así que mejor no meterle cintas), volante, cinturones de seguridad, maletero y hasta, con mucho esfuerzo, se le podían echar los asientos para atrás. Vamos, todos los extras. Pero con él iba y volvía de la playa, y daba para ser cariñoso, con un poco de flexibilidad de ambas partes. Y cuesta abajo, alcanzaba la escalofriante (si vas dentro) velocidad de 140 kilómetros por hora. La misma que usaba el DeLorean de Regreso al Futuro para llevar a Marty McFly a 1955 a ligarse a su madre (y esto no es ninguna grosería, es verídico).

Su gran lastre era no disponer de aire acondicionado y ser verde oscuro, como pude comprobar un uno de agosto, yendo a Huelva con una temperatura de 45º, con una botella de agua de litro y medio, cuyo contenido acabó a partes iguales en mi estómago y por encima de mi cabeza, lo que me permitió llegar con vida a la costa.

En la actualidad, y tras un año de arduo trabajo aportando valor a la compañía que me tiene enterrado bajo varias contratas y subcontratas, y haciendo elevarse el PIB del país, he logrado hacerme con mi primer coche de primera mano: El Peach Car, como lo bautizó Salva en el III Zifras y Letras (para los no anglófonos, diré que peach significa melocotón en inglés, de ahí el nombre).

El Peach Car es un mecherito de gasóleo de automoción, con radio-CD (jarl!), airbags varios, aire acondicionado (bien!), elevalunas eléctricos, cierre centralizado, un hueco en la guantera para apoyar las latas de refresco y asientos que se abaten con sólo accionar una palanca (nada de ruedecitas encalladas).

La función de recinto amoroso la cumple a la perfección, porque además el cachoperro es extremadamente cómodo. Palanquita para atrás y ¡alehop! Cochecito del Amor en posición de combate.

Por suerte, también permite que el dueño cambie y evolucione con los años, cuando otros recintos más adecuados para según qué funciones pasan a estar disponibles. Ahí es cuando su segunda gran virtud sale a relucir.

Cualquier ciudad del centro de la peninsula queda a menos de 40 € de combustible, en un viaje cómodo, con un buen equipo al que le puedes poner los CDs que te hayas grabado en tu casita con tu música preferida. Si además has tenido la precaución de comprar un manos libres para el teléfono móvil, y cargas unas latas de refresco y algo para picar, el mundo está a tus pies. Lo único que hay que hacer es tener mucho cuidado, que hay cada loco suelto por ahí...

Aunque está claro que como se hace un viaje cómodo es con compañía. Algún día me gustaría recorrer Europa entera en coche, turnándome con mi amorcito al volante, y llegando a los lugares donde no hay líneas de autocares ni de trenes, donde no hay aeropuertos ni puertos. Quién sabe, lo mismo a la caída de la noche, le volveríamos a dar al coche su otro gran uso...

Seguiremos informando. Un saludo.
 
Comentario:
Como autor del nombre del coche, os aconsejo encarecidamente que no os monteis con el Melocotón, máxime si en su radio digital suena algo parecido a "Ecuardoooooooooorrrr", porque vuestras posibilidades de salir del Peach Car son bastante reducidas.

Yo lo puedo contar, afortunadamente. Además, se podría observar perfectamente rayas negras en el techo, producto de rozaduras de tacones, cuyas dueñas fueron vilmente poseidas por el Malacaton. Por no hablar, claro está, de esas sustancias pegajosas que había en el asiento... será el "zumo" de melocotón

XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

 
Comentario:
Yo me compré coche hace poco (un Nissan Almera de segunda mano, con 120.000 kilometros) y aún no le he dado ese uso. He llevado a alguna chica en él, pero siempre me ha faltado 'punch' para llegar a más. Seguiremos conduciendo...
 
Comentario:
Yo tengo la espinita clavada de no haber ido nunca a un picaderoooooooo buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa ¡qué triste! ¡eso es un gran hueco en mi juventud! buaaaaaaaa.
Besitos mil
 
Comentario:
hola¡ alguien colaita por tus huesitos me dio tu página y aqui estoy leyendote. No sera la última vez, pués con tu permiso te añado a mis enlaces. Te había leido en varias ocasiones pero siempre en comentarios de blogs que tenemos en común.
Bueno no me enrrollo más que parezco una persiana ajaj.
Coches... uso ummm varios, que lástima que se acabo la escapadita, pero bueno nos queda la mullidita cama en casita.
Muack un saludo de una medio sevillana.
 
Comentario:
BMV, AUDI....?????? TANTO HABLAR DEL PEACH CAR Y NOS DEJAS CON LAS GANAS DE SABER CUAL ES PARA QUE NOS LO COMPREMOS NOSOTROS TAMBIEN.....
 
Comentario:
Ay!, melocotoncito... cuánta razón tienes en la primera parte del post. Cuántas historias de noches en el campo de la feria, en los aparcamientos del estadio Olímpico y en los alrededores del Alamillo... esas "zonas de relax" sevillanas.

Qué tiempos!!
 
Comentario:
Vaya, yo no tengo cochecito sexual menos mal que tengo mi constante aunque un poco desaprovechada....Algún día yo también recorrere europa, me encanta el viejo continente...
 
Comentario:
Lo de turnarse de momento esta en proyecto, (ayyy que nervios, mañana!!!) Por lo de su "otro gran uso" ten por seguro que se lo daremos ;)... o acaso lo dudas??? jejeje

BeSoS
No