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CRÓNICAS DE UN ROMÁNTICO GOLFERAS
Yo soy hedonista porque el mundo me ha hecho así...
Acerca de
Esta persona es un enamoradizo al que le han hecho pupa muchas veces.

No deje a esta persona al alcance de sus niñas.

No conduzca ni realice actividades peligrosas mientras consuma con esta persona, puede producir de todo menos somnolencia.

No debe tomarse nada con esta persona durante más de 15 días sin consultar a su mejor amiga, puede producir adicción.

Consulte su uso si está embarazada o cree que pudiera estarlo, no está para pasar malos ratos el muchacho.

Atención, contiene azúcar, consulte su uso si es diabética.

Ahora también en supositorios.

Las autoridades sanitarias advierten: MELOCOTONCITO PUEDE BENEFICIAR SU SALUD ERÓTICO-FESTIVA Y LA DE LAS QUE LA RODEAN.


Sindicación
 
MELOCOTONCITO PROSPECTIVO
Alguna vez tenía que ocurrir. Nadie puede saber todo sobre todo, y finalmente habeis encontrado algo que aún no he experimentado: quitar un tanga con los dientes.

Hay que agradecer la iniciativa al glamouroso Zäpp, que ha sido, además, lo suficientemente avispado para encontrar una de mis lagunas. Y las demás, que habeis apoyado su iniciativa, tambíen sois las responsables del post de hoy. Pero claro, el mérito va a quien lo ostenta.

Por supuesto, os diré que me habeis picado la curiosidad, y como ser indagador que soy, haré el experiemento de retirar unos tangas con los dientes, más pronto que tarde. Ahora bien, como dice en uno de los libros de cabecera de mi amigo El Conde de Montecristo, "El Arte de la Guerra", de Sun Tzu, "El general victorioso gana la batalla primero durante la planificación, y luego la plantea sobre el campo; el general derrotado plantea la batalla primero, e intenta conseguir la victoria después" (la cita no es exacta).

Lo que quiero decir es que he hecho un ejercicio de prospectiva, que viene a ser el arte de elucubrar sobre posible futuros o futuribles para tener unas nociones de cómo será este futuro. Aquí expongo mis conclusiones:

Cualquier movimiento durante los preliminares deben hacerse como cuando se pilota un avión, suavemente y sin brusquedades. Así que supongo que me iría acercando lentamente al tanga, desde el cuello, dando besitos y, ya que hay que quitarlo con los dientes, suaves mordisquitos aquí y allá, para ir calentando (jejeje). Después, agarraría una de las tiras que pasa por encima de las caderas, y tiraría de ella con suavidad para superar la curvita maravillosa que es privilegio de las damas. Haría lo propio con la segunda (si la señorita está tumbada, obviamente, debe rodar de un lado a otro). Y ahora vendría la parte más divertida.

Observad, el tanga ha quedado bajado por los laterales hasta superar la curva de las caderas. Ya no hay obstáculos que le permitan salir si se tira desde el lugar adecuado. Ese lugar es justo la entrepierna, allí donde se encuentra la zona de la vulva llamada "cul de sac" (no sé si lo he escrito correctamente).

El "cul de sac" es la parte inferior de la vulva, la más cercana al perineo (el músculo que va en hombres y mujeres desde los órganos sexuales hasta el ano), Tiene muchos pliegues y puede ser muy sensibles en algunas chicas. Pues bien, aplicando nuestra boca sobre el "cul de sac", nos haremos con el tanga y tiraremos de él suavemente hacia los pies. Si al aplicar nuestra boca sobre el "cul de sac" se nos apetece entretenernos un ratito ahí, pues se entretiene uno y ya está.

Y finalmente, ya está el tanga fuera. Por supuesto esto es un ejercicio mental que, reitero, aún no he contrastado con la práctica, pero me imagino que sería más o menos así, salvo error grave por mi parte.

Si mi experiencia difiere en algo de lo que he descrito, haré la oportuna rectificación en su momento. Estoy deseando de aprender. ¿Vosotros no?

¿Alguna otra pregunta?

PD: Para los o las que tengan como objetivo sexual un hombre con tanga: teneis una ventaja, los hombres no tienen caderas prominentes, podeis tirar de la parte central, que creo que saldría sola. ¿Satisfecho ya, Zäpp? :P
 
CÓMO QUITAR EL BROCHE DEL SUJETADOR CON UNA SOLA MANO
Compañeros todos: algunos y algunas habeis alguna duda respecto a un punto del post anterior, que quizás merece más aclaración por mi parte. He visto asombro e incredulidad por algo que, desde mi punto de visto, no es tan asombroso ni tan increíble. Como lo atribuyo a una sana curiosidad, pues, adelantandome a vuestros deseos, centraremos hoy nuestra atención en lo que parece una habilidad apreciada por las chicas.

A ver, en primer lugar, el sujetador debe tener un cierre estándar, esto es, los típicos dobles ganchitos que se engarzan en unos diminutos aritos (puede haber varias filas de estos dobles aritos) y se sujetan contra ellos debido a la tensión del elástico que conforma la parte trasera del sujetador. Si es de otra manera, será más complicado de desabrochar, y puede que no se pueda ejecutar la maniobra con una sola mano. Por tanto, me ceñiré a la descripción del proceso en el primer tipo.

Para el correcto desarrollo de la acción, es preferible que la señorita en cuestión arquee la espalda hacia atrás, reduciendo la tensión del elástico. Cuanto más inclinada esté hacia delante, más difícil será realizarla, haciéndola imposible si está inclinada al máximo. En ese caso, nos será imposible vencer la tensión creada con los dedos. Ya que estamos jugando, opciones interesantes para conseguir el arqueo deseado de la espalda es dar un bocadito en la nuca, recorrer con el dedo (o algo frío) la espalda, inclinar directamente a la chica para darle un buen beso... Aquí la imaginación es la reina.

Aunque supongo que se puede hacer con cualquiera de las dos manos, a mí me sale hacerlo con la izquierda (me refiero a desabrochar el sujetador, malpensados). Supongo que es por la cosa de tener libre la derecha para otros asuntos que requieran más precisión. Pongo la mano extendida en la espalda, hago pinza con el pulgar por un lado e índice y medio por el otro, sujeto el broche con ellos, pinzo el broche hasta que siento como saltan los ganchos y suelto rápidamente para que los mismos pasen por encima de los aros debido a la tensión y se abra la sublime prenda de vestir femenina. No es tan difícil...

Si quereis impresionar a vuestra pareja, y no quereis fallar, podeis pedir colaboración a vuestra hermana, vuestra prima o alguna amiga bondadosa. Pero, la verdad, suele salir sin práctica, basta con estar tranquilos y confiados. Y si se falla, tampoco pasa nada, basta con volver a intentar hacer la pincita mágica... Y además, siempre que lo estéis pasando bien y lo hagais divertido, cualquier fallo forma parte del juego y sólo lo hace más entretenido (hasta caerse de la cama puede resultar gracioso si le estais echando humor al asunto, jejeje).

¿Pues nada, chicos, a desabrochar tocan! Seguiremos informando.
 
EL ARTE DE DESVESTIR A UNA DAMA (O A UN CABALLERO)
Antes que nada, anunciaros que se avecina el III Zifras y Letras, es decir, la tercera KDD de blogueros sevillanos (abierto a otros blogueros que se encuentren por aquí estos días). Los últimos datos que tenemos son que se celebrará el viernes 1 de abril, en algún momento posterior a las 21:00 horas en El Fogón, establecimiento que se encuentra en el centro comercial Nervión Plaza. Más datos en el blog de Zifra.

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Ahora pasemos a asuntos más sustanciosos. Queridos hermanos, se ha hablado en este, vuestro blog, largo y tendido (jejeje) sobre distintas disciplinas del arte del amor de los cuerpos. Pero nos falta por analizar un diminuto componente, que tenemos tendencia a obviar, de forma completamente errónea.

Sí, siempre se nos olvida que, generalmente, el primer contacto físico con la pareja (verbigracia, el primer abrazo y el primer beso), se produce con ropa, mientras que la conjunción de los cuerpos, generalmente también, suele producirse sin ropa. Por tanto, debe haber un momento intermedio en el cual nos despojemos de todos estos artículos que, francamente, están muy bien para aquello de retener el calor corporal y ocultar y realzar nuestra figura, pero que nos imposibilitan de un contacto físico mucho más satisfactorio.

Una forma de evitar este problema es comenzando el contacto ya directamente desnudos, o terminarlo sin retirar demasiada ropa. Pero como esto muchas veces no es posible, ni tan siquiera deseable, y debido al hecho de que la ropa está diseñada para no desprenderse con facilidad, debemos adquirir unas nociones básicas de cómo pasar de una situación a la otra sin romper la magia del momento.

En primer lugar, es conveniente conocer previamente cómo funcionan los cierres de la ropa que vamos a retirar. En el caso de un hombre, eso se suele reducir a botones, cremalleras, velcros y cordones, pero las mujeres, para hacerlo más divertido (y más difícil también), suelen vestir con prendas que contienen todo tipo de lacitos, broches, pasadores, nudos, trabillas,... Jugar con ellos poco antes de empezar el ataque para comprender su mecanismo puede ahorrarnos cinco o diez preciosos segundos, los que median entre el ardor y el fastidio.

Mi preferencia personal suele ser empezar por retirar los complementos, por varios motivos: son pequeños, así que conviene quitarlos cuando a nuestro cerebro aún llega sangre suficiente, suelen tener los cierres más complicados, y suelen perderse con facilidad en una habitación (no digamos ya en un coche), con lo que los pondremos en un lugar seguro. Mientras, no dejeis de atender a vuestra pareja con los mimitos que querais darle.

Una vez retirados los complementos (propios y ajenos), es bueno seguir con el calzado. Si bien en el caso de los complementos, a veces, puede ser divertido dejar alguno por la cuestión fetichista, el calzado, a no ser que se trate de unas magníficas botas altas, suele estorbar, suele ser difícil de quitar, y suele ser difícil incluso de llegar a él con las manos. No se deben intentar quitar haciendo uso de la fuerza bruta: lo más probable es que no consigamos nada, y que además sea cada vez más difícil de retirar con suavidad. Lo mejor es insistir bien en cada zapato (desatarlo bien, abrirlo bien...) para que salga con suavidad. Todo esto sin dejar de atender a vuestra pareja, por supuesto. Si de paso, os podeis llevar los calcetines, pues tanto mejor.

Luego, la ropa propiamente dicha. Debeis soltar los cierres (si hay suerte, serán botones). Aprovechad para que vuestro instinto y vuestras manos os guíen a través de las aberturas de la ropa; eso bastará para que la ropa tienda a salir, con una condición: si estáis sentados o tumbados de manera que vuestro peso (o el de la pareja) descansa sobre el elemento que quereis retirar, no lo lograreis. Teneis que bascular el cuerpo (lo cual puede ser divertido), para liberar esas prendas. Los pantalones, si son ajustados, pueden requerir una estrategia parecida a la del calzado, más maña que fuerza. Si hay varias capas (camiseta, camisa, jersey), con un poco de suerte, pueden salir todas a la vez. Eso ya queda a gusto de consumidor.

Ya estamos frente a la ropa interior. Ésta suele ser la más fácil de retirar. Si quereis marcaros un detalle de calidad, soltad el broche del sujetador con una mano mientras dejais a la otra libre para hacer lo que querais (o lo que os pidan). Es fácil, basta con hacer pinza con los dedos sobre el broche, en la mayor parte de las ocasiones, se abre con facilidad.

Y ya está, ya dispondreis de toda vuestra superficie corporal para entrar en contacto. Os deseo muchas horas de sana diversión para toda la familia. Seguiremos con las clases particulares otro día. Un saludo a todos y a todas.
 
DE VUELTA A LA JUNGLA
Bueno, ya se acabó lo bueno. Ante todo, la solución al enigma del melocotoncito perdido. La ciudad melocotoncitada (bonito palabro) ha sido la preciosa... Salamanca! Os diré que es una ciudad preciosa, con una bonita Plaza Mayor y con su archifamosa Universidad (recordad, teneis que encontrar la ranita en su fachada...). La pena es que las fiestas por el 250 aniversario de la Plaza Mayor no empiezan hasta primeros de abril. De todas formas, es una ciudad tan bonita y con tanto que ver que merece la pena de ser visitada de nuevo. Así que posiblemente volveré más pronto que tarde.

Hoy toca vuelta a la jungla. Se acabó eso de levantarse a la hora que uno quisiera, desayunar tranquilamente y pasear a pie por el centro de una preciosa ciudad. No, hoy toca madrugón, coche, atasco, aparcamiento, jefe, tareas pendientes, teléfono de la oficina, prisas, desayuno de veinte minutos, comer a las tres como un pollo... Y además creo que los chicos de informática nos han cortado el internet en el trabajo... Serán cabroncetes...

Bueno, siempre nos quedará el recurso de las llamadas personales en horas de trabajo para subirnos los ánimos. Seguiremos informando (por cierto, puede que mañana toque post golferas, ya veremos...). Un saludo a todos.
 
EL MISTERIOSO CASO DEL MELOCOTONCITO EXTRAVIADO
¡Ya estoy en mi destino! Para aquellos que esperais una llamada mía,sabed que me encuentro bien y si no he llamado antes es porque todavía estoy paladeando las sensaciones que me provoca el hecho de encontrarme aquí, en este remanso de paz, lejos del estrés del trabajo y de los estudios.

Estoy en una ciudad preciosa, que seguramente merece más de los cuatro días que voy a estar en ella y más intensidad que la que yo voy a poner en visitarla. Lo que pasa es que yo concibo este viaje como un viaje de relajación y de encuentro del otro yo, no voy a agotarme pateando sus calles, por más que me lo pida mi afición por las visitas culturales y monumentales.

Prometo desvelar a los que no lo sabeis el lugar en que me encuentro, pero sólo a partir del domingo. Mientras, los que querais os podeis entretener intentando adivinar. En esta ocasión os doy una pista: esta ciudad es tan chula, tan chula, tan chula, que no tiene una sóla catedral, tiene dos. Los que sois naturales de esta ciudad ya lo sabreis, así que calladitos. Ah, y deciros que teneis una ciudad preciosa, que envidia me dais. Y eso que la mía tampoco es que esté mal del todo.

Creo que por aquí hay algún compañero bloguero, así que ya me encargaré yo de concertar una visita si no es muy complicado el encuentro.

Por ahora puedo decir de esta ciudad que me siento extrañamente en casa. Supongo que lo dará la gente, no sé... Seguiremos informando. Saluditos a todos.
 
LA RUTA DE LA PLATA (O LA VÍA DE LA PLATA, SEGÚN SE DIGA)
Damas y caballeros, los romanos, que eran muy apañados ellos para estas cosas de hacer cosas que duraran (y ahí están los números romanos para atestiguarlo), tuvieron la fantástica idea de ponerle vías a su imperio, con la idea de tardar menos en ir de un lado para otro. Así, en los buenos tiempos, uno podía ir desde Portugal hasta Palestina sobre un firme que estaba siempre en buen estado, con multitud de lugares para parar a comer o a descansar a los lados (que es más de lo que puede decirse de muchas carreteras españolas de hoy en día...).

Hace dos mil años, estos tíos tan listos, los romanos, vieron que en el norte de la península ibérica había grandes cantidades de minerales importantes para su industria, y que en sur tenían los puertos. Echaron cuentas y vieron que llegarían más rápido por una vía que por barco por la costa oeste de la península. Y se pusieron a hacer lo que ellos llamaron "Iter ab Emerita Asturicam" y lo que nosotros hemos llegado a conocer como Vía de la Plata.

La moderna Ruta de la Plata sigue el curso de lo que fue la Vía de la Plata desde Sevilla hasta Gijón (o desde Gijón hasta Sevilla, por el otro lado de la calzada, jejeje), atravesando Extremadura y Castilla-León. Hasta que en el s. XVIII se empezó a diseñar la actual red radial de carreteras del estado, fue una de las vías de comunicación principales. Y hoy en día, es un gran lugar para el turismo rural y monumental y para los peregrinos que hacen el Camino de Santiago del Sur.

¿Y por qué os cuento todo esto? ¡¡¡Porque me voy de puente!!! Sí, jejeje, me voy a una ciudad que está en la Ruta de la Plata, a alejarme de mi rutina y a encontrarme con un nuevo yo, mejor, más auténtico, más completo, con mi otro yo.

Y hasta aquí puedo leer, que diría Mayra Gómez Kemp... jejeje

Para los que quieran jugar: ¿a qué ciudad me voy de puente? Las Ladys calladitas, que alguna lo sabe, no vale hacer trampas.

Un saludo a todos. Seguiremos informando... desde otra ciudad. Un besito.
 
EL MESSENGER
Dentro de poco hará la friolera de ocho años desde que me accedí por primera vez a internet. ¡Ocho años! ¡Cómo pasa el tiempo!

Recuerdo aquella primera experiencia como cuando conduces por una ciudad que no conoces, muy despacio y mirando a todos lados. Mi primer amigo en internet fue Yahoo!, que me permitía encontrar las cosas de forma razonablemente rápida y cómoda. Mi primer correo fue latinmail (ah, qué sabor más agradable el del primer correo electrónico recibido, es como el primer día, de pequeño, que llega una carta a tu casa y a tu nombre). Y mis primeras conversaciones en tiempor real fueron con mIRC (diosss, cómo enganchaba aquello).

Teníamos acribillada el aula de informática de la facultad, que fue de las primeras en la Universidad de Sevilla en permitir el acceso libre a internet de sus alumnos.

Después de mucho pelear y pelear en mi casa (ahora, visto con distancia, parece mentira), conseguí un ordenador nuevo y un módem de 56k (!). Saqué un cable de teléfono de la caja, lo tiré a través de la ventana de cualquier modo para que llegara a la habitación del ordenador et voilà! ¡Ya teníamos internet en casa! Me sentí como el día en que el papá de Mafalda compra el televisor.

Me acuerdo también de los bonos de internet (jajaja). Teníamos un paquete de horas a cambio de un precio, más baratos que la llamada normal. Al lado, siempre un papel donde llevábamos la cuenta de las horas que consumíamos, porque no había otro modo de controlarlas. Hasta que un día llegó la tarifa plana (primero era desde las 6 de la tarde hasta las 8, salvo los fines de semana, que era todo el día). Entonces, dejábamos ocupada la línea de casa, y había grandes peleas.

Mientras tanto, un día, buscando algo en Yahoo! leí en una esquinita "Powered by Google", y pensé "¿qué será eso?".

¡Vaya pasada, lo encontraba todo! Google se convirtió automáticamente en mi página de inicio, y hasta la fecha lo ha seguido siendo. Hoy no entendemos el mundo sin Google. Hasta los angloparlantes han creado el verbo "googlear" para definir una búsqueda en esa maravillosa herramienta.

¿Y qué me decis de Audiogalaxy? Qué cantidad de canciones, madre. Consiguieron cerrar Napster, pero se abrió Audiogalaxy. Consiguieron cerrar Audiogalaxy, pero se abrieron Kazaa y e-mule. Como dice la canción "You can't stop the music, nobody can't stop the music".

Luego llegó el ADSL. Poder conectarse todo el día, con tarifa plana 24 horas, sin ocupar la línea de voz y las páginas y los archivos bajando a toda pastilla. ¿Os imaginais volver a los bonos de internet y los módems de 56k? Yo no.

Han pasado muchas cosas: los periódicos se han vuelto de pago (adios, El País, adios), listas de correo y foros han subido y han caído, han aparecido los blogs (gracias ya.com, gracias Ardelia, gracias Zifra)...

Pero lo mejor de todo, para mi gusto, es una herramienta, que al principio manejábamos muy pocos (yo tuve a dos o tres en mi lista como mucho durante muchos meses). El mesenger nos permitía hablar con nuestros amigos o conocidos o recién conocidos (no con extraños, como era el caso del IRC, la mayoría de las veces). Nos permitía enviar archivos. Y hoy en día nos permite hasta vernos con cámara web, una videoconferencia cómoda y fácil como soñaron los más imaginativos escritores de ciencia-ficción, como si ya hoy estuvieramos en el futuro.

Todos los demás medios de internet son formas de comunicación entre personas, y como tales hay que venerarlos, pero el messenger es el más directo tras una llamada telefónica (incluso a veces más). Con muchas ventajas sobre una llamada telefónica. El messenger acerca a las personas, nos ha permitido conocer a todos en alguna ocasión a alguien que de otro modo no hubieramos conocido. Y por eso le rindo tributo hoy con este post. Porque de todo lo bueno que ha traído internet (y es mucho, como podeis ver, y seguro que se me olvidan cosas, que por otra parte, podeis recordarme en los comentarios), de todo lo bueno, lo mejor para mí ha sido el messenger. Y las personas que o he conocido mejor, o directamente, he conocido a través de él.

Me inclino ante usted, señor programador, por darnos estos grandes momentos. Seguiremos informando. Un saludo a todos y a todas.
 
LAS CANCIONES INFANTILES
Hoy vamos a tratar un tema, pequeñines, que es de suma importancia aunque parezca lo contrario.

Tradicionalmente, se ha considerado que las canciones y los cuentos que se les contaban a los más pequeños de la casa era una forma de tenerlos entretenidos mientras esperaban a que alguien inventara la televisión y la consola de videojuegos. Por eso ahora nadie cuenta cuentos a sus hijos cuando se van a a la cama, ni se le enseñan canciones infantiles para usarlas con esos juegos tan típicos como hacer palmas o saltar a la comba.

¡Craso error, amigos míos! Las canciones infantiles y los cuentos también encierran unos sabios consejos de cómo es la vida, es una forma sutil de transmisión de conocimiento adapatada al lenguaje y la forma de pensar de los de menor edad, para que puedan enfrentarse con garantías a esa dura carrera de fondo que llamamos vida.

Veamos un ejemplo paradigmático: "Al pasar la barca, me dijo el barquero: "las niñas bonitas no pagan dinero". Yo no soy bonita ni lo quiero ser, tome usted el dinero que yo pasaré". Tras una inocente canción infantil se encuentra... ¡el mayor consejo para evitar un abuso sexual! La niña que ha escuchado la canción se abstendrá de tratos carnales con el barquero (o con quien sea) que luego puedan llevar a mayores. O si no, ¿qué se supone que le tiiene que dar la niña bonita al barquero en lugar de dinero?

Veamos el caso de un cuento infantil que todos conocemos: La Bella Durmiente. La chica tiene la maldición de que cuando cumpla dieciseis años se pinchará con una rueca, y caerá en un profundo sueño del que sólo la despertará el primer beso de amor. Su padre, a pesar de que esconde todas las ruecas no puede evitar que la chica acabe pinchándose el dedo. El príncipe que la salva, armado y escudado, tiene que vencer multitud de obstáculos que ha puesto la bruja mala (que es la responsable de la maldición) antes de lograr su objetivo.

Señoras y señores, ¡esto no es más que el resumen de los peligros de la adolescencia! El padre intenta evitar a su hija los peligros de las relaciones sexuales desaforadas, pero cuando llegan los dieciseis años no puede evitar que una "rueca" la acabe pinchando y dejándola grogui, por más que lo intenta (¿No hubiera sido mejor enseñarle a cardar con cuidado, para que no se pinche? Los cuentos también pueden ser conservadores...) Durante un tiempo anda como en sueños, secuestrada por la bruja mala de la lascivia, la lujuria y el desenfreno, pero llega el amor verdadero, que supera todos los obstáculos y la salva del trance con un beso de amor.

En definitiva, los cuentos y canciones infantiles no son más que el intento de unas gentes que jamás habían oído hablar de lo que es educación sexual, cívica y ética, pero que eran conscientes de que debían transmitir su sabiduría a sus hijos, para hacerse entender por éstos. Y eso no hay ningún dibujo animado ni ningún videojuego que lo logre (o casi ninguno).

Por eso, queridos míos, no dejeis de recordar los cuentos y canciones infantiles de vuestra niñez, y cantadlas a menudo. Y si teneis hijos, enseñadselas. Les hareis mucho bien a ellos... y a vosotros.

Seguiremos informando.
 
MINIPOST GRIPOSO
Fantástico, todo el invierno presumiendo de que jamás me pongo malo con gripe, y llega la primavera... y me pongo con gripe!!! Melocotoncito se encuentra a 38º, pero es un machote y ha trabajado como un campeón. Y ahora me niego a meterme en una cama, como si fuera una abuelita. Me debo a mis lectores.

Y mis compis de juerga en la Fiesta de la Primavera. En Sevilla, oficialmente, las Fiestas de Primavera son la Semana Santa y la Feria, que en el peor de los casos, se celebran en el espacio de tres semanas (si la Semana Santa es demasiado tarde, cosa que no ocurre este año, la Feria de Abril se adelanta una semana, la única semana que queda en medio es un cachondeo, con lo cual nos llevamos casi un mes sin hacer ni el webou). Bueno, al final de ambas fiestas, hay tanta gente en la ciudad (dobla su población...), que yo prefiero disfrutar los primeros días, y dejar el resto a los foráneos mientras yo aprovecho para visitar sus tierras (Oh, tierras de España...).

Pero la Fiesta de la Primavera, tal y como se entiende hoy en día en esta ciudad de dos caras (ya hablaré algún día de esto), es un acontecimiento universitario de primer orden, donde los 75.000 universitarios que hay en la ciudad, además de todo aquel que lo fue en su momento, está próximo a serlo o podría haberlo sido, están citados a pasarlo genial. Mi compañero, Pepito Piscinas, se ha ido con todas las niñas presumiendo de que él es capaz de poner el flujo vaginal a punto de nieve con la lengua (mentira, habría oído hablar de otra persona que comparte mi habilidad...). Me da igual, yo estoy mejor que nunca.

Pero estoy enfermito. No, tranquilos, no me va a pasar nada. Pero que bien estaría que estuvieras aquí conmigo. Y me gustaría que me cuidaras, y me dieras mimitos, y achuchones, y "ayyyy", y que me prepararas una sopita rica, y que me taparas con la manta, y que me leyeras un cuento...

Eyyyy... Prometo, cuando me ponga bueno, devolverte los mimitos (jejeje).

Seguiremos informando. Y no pienso moverme de aquí hasta no ver vuestros comentarios, apiadaos de un pobre enfermo :P
 
CÓMO HACER UN GRAN COMPACT DISC
Queridos compañeros de aventuras blogueras, hoy vamos a tratar un tema que no por parecer banal no es importante. Hacer una gran recopilación de música es un trabajo divertido, pero requiere de un tanto de práctica y de saber hacer (know-how, como dicen los pijales que no saben ni hablar su propio idioma). Como ya leisteis en mi post El Sonido de la Música, soy un apasionado de los sonidos acompasados. Pues sirviendome de esta experiencia, me atrevo a daros algunos consejos musicales.

Ante todo, es importante conseguir las canciones adecuadas (os recuerdo que según la ley de propiedad intelectual, teneis derecho a la copia privada sin ánimo de lucro, así que que no os digan que bajar música es ilegal, lo que es ilegal es vender la música bajada). Eso significa que previamente teneis que tener en la cabeza qué tipo de CD quereis obtener: uno de chunda-chunda, uno romántico, uno con canción protesta, uno con los últimos éxitos, uno de clásicos de ayer, hoy y siempre,... Eso a gusto de consumidor.

Una vez teneis claro el tema, conseguis por medios legales (por ejemplo, copia privada sin ánimo de lucro, reitero) las canciones necesarias, típicamente 80 minutos por CD estándar. Aseguraos de que conseguis las versiones adecuadas y con una calidad aceptable de sonido. De lo contrario ops arrepentireis cada vez que os rechinen los dientes porque o no suena bien, o esa no era la versión o el intérprete que queríais para vuestra obra maestra.

Y ahora viene una cosa a la que nadie presta atención. A la hora de grabar (en jerga, tostar) el CD, no de deben meter las canciones a voleo. Muchas veces podremos ir saltando entre las canciones, pero otras pondremos el CD y lo dejaremos sonar, y es por eso que las canciones deben seguir un orden coherente para no desconcertar al oyente. Mi opinión, que como toda opinión es subjetiva y cuestionable, es que la canción con más fuerza, la más "comercial", si así lo quereis, debe ir al principio, para que al poner el CD, nos atrape. Y una gran canción, la mejor de la lista, o la que deja mejor "sabor de boca" (la de mejor final, quizás), debe ir al final.

Una vez definidos los extremos, las canciones centrales deben, desde mi punto de vista, ir alternando para no crear un CD con "zonas". Es decir, no dejar todas las lentas en un lado y las rápidas en otro, o todas las que son en inglés en un lado y las que son en castellano en el otro. Se deben mezclar con criterio para cohesionar nuestra pieza artística. Incluso puede ser bueno buscar una distribución en U, donde las mejores canciones se acumulen al principio y al final, dejando para el centro las más complicadas de escuchar, por largas, por extrañas o por frikis (que nunca se sabe). La adecuada combinación de estos factores queda en la mano experta del grabador experimentado.

Y finalmente, no olvideis rotular vuestro CD (así como su caja) con un título sugerente, que os permita diferenciarlo de los cientos que grabareis. Yo además le suelo poner el mes y el año en que lo grabé, lo cual me permite observar, con alivio, como mi gusto musical evoluciona (para bien) con el paso del tiempo. Si no recordais los títulos de las canciones, también es bueno que los pongais en su carátula. E incluso, si sois muy detallistas, os podeis entretener en sacar las letras de las canciones y hacer un pequeño librito que vaya dentro del CD. Así podreis cantarla con toda la familia. Y si ya os currais una portada con Photoshop o algún programa similar, pues colegas, sois mis ídolos.

Ah, una última cosa, un truco para conseguir esa canción que os gusta tanto escuchar en la radio, pero que no teneis ni idea de cómo se llama ni quién la canta. Intentad escuchar una frase completa y seguida de la misma, y cuando la tengais, id a Google y ponedla entrecomillada, junto a la palabra "letra" (si es en castellano), "lyrics" (si es en inglés), "paroles" (si es en francés), "parole" (si es en italiano),... La gran mayoría de las veces, obtendreis numerosas páginas con la letra completa, título e intérprete.

Así que ya sabeis, ¡a grabar se ha dicho! Seguiremos informando.
 
EL MAYOR ÓRGANO SEXUAL
No, señoritas, aunque lo pueda parecer, este post no es una vacilada sobre las dimensiones de las gónadas de un servidor. Lo que vamos a hacer es hablar sobre ese órgano al que muchas veces no le prestamos toda la atención que se merece y que en realidad es mucho más importante de lo que aparenta: el cerebro.

Unos datos como calentamiento: el cerebro humano ocupa un volumen medio de 1.500 centímetros cúbicos, esto es, como una botella de refresco de litro y medio, y viene a pesar entre uno y dos kg. Él solito consume el 40% de la glucosa que circula por nuestra sangre, sus células son las únicas que no necesitan insulina para poder metabolizar dicha glucosa, y genera el 25% del calor total que produce nuestro cuerpo. Es el único órgano que no se puede reactivar una vez cesa su funcionamiento, tanto es así que la forma de determinar médicamente la muerte con fiabilidad absoluta es ante la aparición de un encefalograma plano.

Y en él se segregan todas las hormonas que tienen algún tipo de relación con el desarrollo corporal en la adolescencia, amor y el sexo: la hormona del crecimiento, las serotoninas y las endorfinas.

Todo esto viene a cuento de que muchas veces caemos en el error de preocuparnos demasiado por el aspecto físico y demasiado poco por el aspecto mental. Decía alguien que mucha gente tiene la educación suficiente para no hablar con la boca llena, pero no la bastante como para no hacerlo con la cabeza vacía. Pues de eso se trata, amigos míos, de resultar atractivos a la persona que amamos.

Porque el aspecto físico, aunque es lo primero que puedes ver de alguien (aunque con las nuevas tecnologías, cada vez menos), como le comentaba el otro día a una persona muy especial para mí, cuando conoces a una persona dejas de verle la cara, para verle el alma. Y eso pasa siempre, a no ser que seamos unos descerebrados de tomo y lomo. Y así vemos a personas que nos parecen bellísimas, aunque su aspecto no responda a los cánones actuales de belleza, y otrs personas que siendo guapas, no las (o los) aguanta ni su padre.

Además, la excitación sexual nace primordialmente en el cerebro. Dos personas pueden tocar a una tercera en el mismo punto y de la misma manera, pero causarán distinta reacción. E incluso la misma persona producirá una reacción distinta dependiendo de cómo se haya comportado. Una conversación estimulante, sensual, picarona, inteligente y astuta, puede encender a una mujer con mucha más eficacia que el aspecto más imponente. Un guiño, una sonrisa juguetona, una ceja levantada, un tono de voz... Todo eso es producto de un cerebro bien entrenado en activar otro cerebro, es un contacto sexual sin necesidad de contacto físico. Y es capaz de producir los mismos (o más escalofríos), y hacer más intensa la relación física que pudiera seguir a este comportamiento.

Y lo que vale para el sexo también vale para el amor. Una voz, un acento, una forma de decir ciertas cosas, una expresión habitualmente usada por la persona deseada, generalmente producen un poderoso sentimiento hacia esa persona, una necesidad absoluta de estar a su lado y pasar el tiempo junto a ella.

Haced uso del mayor órgano sexual del mundo. Y que le vayan dando a Rocco Sifredi, que el órgano sexual más grande del mundo lo tengo yo. ¡JA!

Seguiremos informando.
 
LO QUE ESPERAN DE NOSOTROS (Y NOSOTRAS)
Queridos niños, el otro día hablaba yo con mi amigo el Concejalito, que se ha vuelto un fiel seguidor de este, vuestro blog, sobre un tema un tanto peliagudo: ¿por qué algunas mujeres se sienten en la necesidad de fingir orgasmos para satisfacer a sus parejas? Y la verdad es que me hizo reflexionar sobre el particular. He aquí el resultado de estas reflexiones.

En esta sociedad se valora mucho la sinceridad, y se considera la mentira como un comportamiento a evitar, salvo en los casos donde una mentira es inofensiva y evita un daño hacia alguien que apreciamos (es lo que se conoce como mentira piadosa). Fuera de estos términos, se respeta el silencio sobre ciertas actividades profesionales (médicos, abogados, sacerdotes) o sobre las actividades privadas (sentido del voto, creencias, cuestiones personales), siempre en bien del derecho a la intimidad y a la libertad individual de cada uno. Así pues, uno de los pilares sobre los que se asienta nuestra convivencia es la sinceridad.

Pero, a mi modo de ver, la sinceridad sólo recorre la mitad del camino. La sinceridad surge de la voluntad del que habla (o escribe), por ser fiel a los hechos aun cuando la exposición de los mismos le perjudique frente a terceros. Pero no presupone un comportamiento responsable en el receptor, que puede hacer uso de la información obtenida para tomar ventaja sobre quien la transmite, sobre todo si tiene prejuicios sobre qué mensaje es el que debería llegar.

Me explico: un hombre puede presuponer que su pareja debe tener un orgasmo con el casi de forma obligatoria (o una mujer, que su pareja siempre está dispuesta a hacer el amor). Tiene ese prejuicio. Ahora imaginemos que esta mujer (o este hombre) le dice a su pareja que esta vez no ha alcanzado el orgasmo (o esta vez no se le apetece hacer el amor). Es decir, hacen uso de su sinceridad. La otra parte puede seguir dos comportamientos diferenciados:

a) Usar la información para su beneficio (es decir, para presionar a la pareja para que su comportamiento se ajuste a su prejuicio).

b) Ser coherente y pagar sinceridad con sinceridad y comprensión.

Aquí está la clave: la sinceridad sólo tiende la mitad del puente que salva el abismo de la comunicación verdadera, la otra mitad se tiende desde el otro lado con la comprensión y la tolerancia.

Por eso, gente que en principio no tiende a mentir puede verse obligada a hacerlo, porque nuestro nivel de sinceridad tiende a llegar hasta donde la otra parte es capaz de ser comprensiva. La comprensión y la tolerancia tienen sus límites al igual que la sinceridad, como es obvio, pero es verdad que muchas veces damos importancia a la última, olvidándonos de las dos primeras. Y nos olvidamos de uno de los dos pilares del puente.

Es muy frecuente que en nuestra sociedad machista, el hombre tienda a exigir a la mujer un comportamiento acorde con los prejuicios de dicha sociedad. Por eso muchas veces las mujeres se ven obligadas a mentir a sus parejas, aun cuando no querrían hacerlo, y las responsables no son ellas, sino sus parejas, que en ocasiones exigen imposibles. Por suerte, obviamente, este caso no es mayoritario, pero sí más frecuente de lo que debería serlo.

Por suerte hay veces que entre dos personas, casi sin proponérselo surge como un chispazo una necesidad absoluta de ser sinceros y comprensivos. Ahí la pasarela se convierte en el puente de oro de la comunicación total, la comunión de las palabras, los gestos, los tonos y los sentidos, que se producen entre dos amantes. Esa sensación de que la otra persona te comprende sin palabras es preciosa e inequívoca, y lo único que hay que hacer es cuidarla como si fuera una planta que acaba de germinar, regándolo con frecuencia, cuidando su tierra y dándole su luz, para que no se marchite, y crezca y se desarrolle en todo su esplendor.

Por todos ello, queridos amigos, exigid un poco menos sinceridad a los demás y mostrad un poco más de comprensión con quien os quiere bien.

Un saludo. Seguiremos informando.
 
CRÓNICA DE UN VIAJE ANUNCIADO
Se nota que me encanta este libro de García Márquez. Os lo recomiendo, es una lectura muy interesante.

El sábado tras más de cinco horas de viaje llegué a la capital del reino. Arwen y Meriel estaban alojadas en un hotel cerca de Atocha, así que las desperté (porque se habían recogido de marcha con Dawu y NiCo a las ocho), y nos fuimos a comer, junto con un par de amigos, a la Plaza Mayor. Por la tarde estuvimos por Príncipe Pío, nos fuimos al hotel, yo bajé a escribir el minipost que precede a éste, amén de otras devociones,y sobre las diez nos fuimos a buscar a Dawu y a NiCo a casa del primero.

Por fin conocí a mi admirado Dawu. Fue un gran momento en la historia de los blogs, porque se encontraron el romántico golferas de Sevilla y el Soltero de Madrid. Después de unas copillas, cogimos un taxi y nos fuimos al bar de Zäpp.

Zäpp es un tío majísimo. Me dijo que me había comentado alguna vez, y me echó en cara que yo no había hecho lo propio. Aprovecho para disculparme con todos aquellos a los que no comento o no visito con la asiduidad que merecen por falta de tiempo (pero es que un día me acabarán echando del trabajo!!).

Después nos fuimos para el Samsara, cerca de la Plaza Santa Ana. Allí, mientras un servidor destrozaba el podio bailando como un descosido, Dawu hacía estragos entre las féminas del lugar, y Arwen y Meriel prodigaban sus encantos por doquier. Al final acabaron teniendo que cerrar el local, y nosotros bailando seguíamos.

La noche terminó con Dawu flipando con la música que traía en el coche y tomando copas en su casa hasta las nueve de la mañana (!). Dawu, no te preocupes que volveré a Madrid e iremos a ese sitio tan chulo que me dijiste a ponernos hasta los ojos de música tecno.

Cuatro horitas de sueño y al volante otra vez. Más de mil kilómetros, y me parecieron pocos, y es que me encanta conducir. Fui un niño bueno, no ligué, no pensé demasiado y llevé el teléfono siempre conmigo por si surgía alguna emergencia. Y me lo pasé bastante bien, pero me quedé con las ganas de conocer otros blogueros, o al menos otra bloguera. Soy así de golferas, no lo puedo remediar.

Mañana seguimos con los post más subiditos de tono, para ti, chica, que me tienes loco, y que sé que tú también estás loca por mí. Pero eso ya será otro día.

Seguiremos informando. Y a ver si pronto hay otra ocasión para conocer a algún bloguero o alguna bloguera más, que son los mejores. Un saludo a todos.
 
MINIPOST DESDE MADRID
Estoy escribiendo mi primer post desde fuera de Sevilla, aquí sentado en un ciber de Madrid. He dejado a Meriel y a Arwen en el hotel y a Dawu lo conoceré esta noche. Estas dos ya lo han conocido, y por lo visto, tuvo que ser una noche divertida, porque se recogieron a las ocho de la mañana (!). El viaje me ha permitido constatar varias cosas:

- Por mucho frío que haga en Sevilla, siempre hará más frío en la meseta.

- Aunque haga más frío en la meseta, el de Sevilla es mil veces más penetrante.

- Me encanta Madrid.

- Sevilla tampoco está mal, pero me gusta más el ambiente cosmopolita de Madrid.

- Me gusta conducir (como el anuncio). Una vez llegado a Madrid, hubiera podido recorrer 200 km. más sin esfuerzo y con gran alegría.

- Aún me quedan muchas ciudades por visitar, y me encantan las que tienen Plaza Mayor.

Ya haremos un informe completo de las actividades nocturnas de los blogueros madrileños y fauna visitante. ¿Lo mejor de un viaje? Las llamadas a los seres queridos para avisar de que has llegado bien.

Seguiremos informando. Un saludo.
 
PALABRAS QUE INCLINAN LA CABEZA CARGADA DE PENSAMIENTOS SIN NOMBRE...
Le tomo prestada esta expresión a mi buen amigo Gustavo Adolfo Bécquer, sevillano y romántico como yo, para expresar lo que, en momentos puntuales, me pasa.

Te conocí poco a poco. Al principio me parecías ocurrente, después me resultaste divertida. Después me caiste bien (y pensar ahora que simplemente me caiste bien una vez durante algún tiempo, unos segundos se me figuran ahora). Después fuiste la luz que iluminaba los momentos en que estabas conmigo. Te dije que no pensaría en ti ni un segundo, y sabía que te mentía en el mismo momento que lo decía.

Tú me decías que me lo pasara bien, y me lo pasaba bien. Pero era consciente de repente de ese hueco en el alma en el que nunca había reparado, esa parte que llenabas tú casi sin proponertelo, casi desde el primer instante, casi desde antes de conocerte.

Nos hicimos preguntas de las que no esperábamos respuesta, porque ya estaban resueltas, porque las hacíamos por el deleite de la búsqueda y el placer del encuentro. Y nos deseamos. Y deseamos conocernos.

Compartimos canciones. Compartimos películas. Compartimos palabras. Compartimos besos. Pasamos horas y horas hablando, y jamás nos faltaba tema de conversación ni nos aburríamos de hablar. Y cuando queríamos estar en silencio, no necesitábamos hablar, porque sabíamos que el otro estaba allí.

Y se nos quedaron pequeñas las palabras, y nos faltaron las miradas, y nos faltaron los abrazos. Y cuando miramos, entre nosotros existía un muro inescalable que nos separaba. El aire que yo respiraba era veneno para ti, y al revés.

No podíamos estar juntos. Pero no podíamos evitar querer estar juntos.

Y por eso todos los días, rodeado de gente, me siento solo. Porque sólo hay un sitio donde quiero estar. Y es a tu lado. Y no puedo estar allí. Pero te llevo dentro de mí, te siento dentro de mí. Y cada paso que doy en la vida, cada problema que resuelvo, cada cruce en la que tomo una dirección, lanzo un beso al aire. Y ese beso es para ti. Ponlo sobre el trozo de tu piel que se te apetezca, es tuyo.

Y aunque te diga que no pienso ni un segundo en ti, sabes que no dejo de pensar en ti. Y aunque te diga que no me des besos, me muero por tus besos.

Un mundo que compartimos tú y yo se ha formado en mi cabeza. Quizás jamás esté allí, pero siempre estará dentro de mí. Y me haré viejo y me consumiré al principio del camino, esperando tu mano que jamás llegó, pero que fui feliz esperando...

Esperando una victoria que jamas llegaría. Y por eso, esa victoria era mía. Y yo era suyo.
 
LAS DUDAS METÓDICAS (USTED NO TIENE NI IDEA DE CON QUIIÉN ESTÁ HABLANDO)
La forma en la que escribo en este blog (y Martiña lo sabe) es muy informal y espontánea: muchas veces, no sé lo que voy a poner cinco minutos antes de sentarme a escribir. Y como me consta que algunas de mis lectoras, nada más leer uno ya me preguntan (o se preguntan si no se han comunicado nunca conmigo) de qué irá el siguiente, pues se ha convertido en tradición que en algún momento entre la tarde del día anterior y la mañana del día que publico (que suelen ser casi todos, salvo algún domingo que estoy demasiado cansado para escribir) pensando en el tema sobre el que voy a disertar (divagar, dirían algunos).

Bueno, pues ayer me encontré con la friolera de tres temas distintos para tratar. Tres temas que me podían resultar interesantes. Y que los trato juntos porque, pensando sobre ellos, me he dado cuenta de que, en realidad, son aspectos de un mismo tema: el desconocimiento que tenemos del prójimo en general, y de las personas del otro sexo en particular.

Me preguntó ayer la gran Requete por las causas más habituales por las que las chicas se cargan una relación. Mi primera reflexión ante el tema es que creo que en muchos casos, no se puede buscar un culpable de una situación donde hay dos jugadores. La principal causa del fracaso de una relación en la que había amor y respeto es la incomprensión sobrevenida, es decir, que dejes de sentir que esa persona y tú formais parte de algo superior, que veas al otro como un extraño.

No creo que eso se pueda achacar en todos los casos a una persona en particular. En la mayor parte de las ocasiones, es algo mutuo, lo que pasa es que una de las partes puede negarse a aceptar que hay un problema, de tal manera que da la impresión de que el que plantea la duda es el causante de algo que en realidad es responsabilidad de los dos.

Pero demos respuestas prácticas. ¿Cómo se puede evitar llegar a esa situación? A veces será imposible evitarlo, porque está en el sino de la pareja que no va a durar. Pero está claro el sistema: la comunicación. Hablar y hablar hasta caer rendidos. Hablar de todo. Y es muy importante para que la comunicación sea verdadera que no se ponga freno a la misma con reacciones exageradas ante verdades que no nos agradan. La pareja tiene que poder hablar con fluidez para decir de todo, tanto si nos gusta como si no. Lo contrario, a la larga, nos acaba llevando al desastre. La pareja que no hable de lo que le molesta del otro, tenderá a chocar por esos detalles, la pareja que no hable de la necesidad de estar solos, tenderá a reprocharse los momentos en los que necesitan estar consigo mismos, la pareja que no hable de sexo, tenderá a tener problemas en la cama. La palabra es el lubricante de las relaciones humanas, y debemos usarla sin miedo.

En la cena con los amigos que tuve anoche, no sé cómo, empezamos a hablar de las mujeres que no se "quieren a sí mismas"... creo que no me he expresado bien... las mujeres que no tienen "amor propio"... no, creo que así tampoco... bueno lo diré... las mujeres que no se masturban (ea, ya lo he dicho).

Partiendo de que eso es un acto libre, y que cada uno hace o deja de hacer lo que le da la gana con su cuerpo, yo tengo una opinión al respecto, y es que quien por pudor (¿vergüenza a tocar tu propio cuerpo?), por repugnacia (¿¿asco por tocar tu propio cuerpo??) o por convicción (¿¿¿determinación a no tocar el propio cuerpo???), se niega a estimular su piel para obtener placer, sin tener que esperar un momento en particular o una compañía en particular, en definitiva, el negarse a tener un amplio control sobre el propio placer, induce a sentir una especie de desazón con la vida, una especie de mosqueo con el universo en general, que al final, de una forma u otra, acabamos pagando con quien nos rodea. Dicho de otro modo: el negarnos a darnos felicidad, nos vuelve egoistas y nos impide disfrutar con la felicidad de los demás. Porque la felicidad es como el amor espiritual o el goce sexual, cuando más lo das, más tienes. En este caso, el desconocimiento, la duda, no la tenemos de los demás, la tenemos sobre nosotros mismos y el funcionamiento de nuestro cuerpo. Ahora bien, es sólo una opinión, a partir de ahí que cada cual haga de su capa un sayo.

Y también surgió el tema, bien traído por mi querido y admirado Concejalito, de por qué las mujeres más atractivas, por lo que nuestra experiencia nos dicta a él y a mí, no son nada activas en los momentos más íntimos. Yo creo que se debe al hecho de que los que no nos consideramos bombones, tratamos de compensar con ingenio lo que la naturaleza nos ha negado. Y como resulta que, para ciertas cuestiones, más vale maña que fuerza, pues al final la belleza física sirve de bien poco en esos casos, y su poseedor o poseedora no tienen nada que hacer frente al buen desempeño de una persona que es atenta con nostros y que piensa en hacernos disfrutar con su compañía, y no sólo con su mera visión. Esto también viene de un desconocimiento profundo de las personas y de la importancia relativa que le damos a la belleza y al espíritu, porque a pesar de lo que se diga de que la belleza se valora mucho, a la hora de la verdad, a una tía guapa, pero imbécil no la aguanta ni su padre (ni a un tío, puestos al caso). Y sin embargo, una chica que sea atractiva sin ser un bellezón, pero que te sepa dar un mosdisquito como es debido y justo en el lugar y en el momento preciso, por una chica así aullarías a la luz de la luna toda la noche.

Desconocer a la propia pareja, al propio cuerpo, a los propios sentimientos... La ignorancia es la causa de todos los males. Amar es conocer y conocer es amar, por eso en la Biblia se usa la palabra conocer para describir el contacto íntimo entre los amantes, por eso la etimología de la palabra "filosofía" es el "amor al conocimiento", por eso no podemos querer lo que ignoramos, y por eso cuando sentimos algo por alguien nos matamos por conocer todo sobre ese alguien. La razón y el corazón están más cerca de lo que os imaginais.

Y no olvideis una cosa, para llegar al conocimiento hay que aprender, y para aprender hay que practicar, que con la práctica se llega a la perfección. Así que practicad mucho sexo, amigos y amigas. Seguiremos informando.

PD: Algunos de los temas tratados se ampliarán en próximos posts, de hecho, creo que se avecina una nueva entrega de la serie "Las Mujeres". Ya veremos...
 
EL INCREÍBLE HOMBRE-PALO
He dudado mucho tiempo antes de escribir este post, que tenía pensado en un principio para el lunes, porque no sabía hasta que punto iba a romper con el buen gusto que, junto con una expresión libre de falsos pudores y de hipocresía moral, preside este blog. Finalmente he pensado que era una experiencia que merecía la pena ser compartida. En cualquier caso, vosotras y vosotros juzgareis todos estos extremos.

Todo sucedió hace unos once meses. Yo acababa de terminar una larga relación, y estaba en ese estado que denomino "borrachera de libertad" que sucede a la salida de un noviazgo cuando, libre del compromiso, decides hacer todo lo que no podías hacer antes. Los seres humanos somos así.

Me fui con una buena amiga a una fiesta, donde nos pusimos tibios de cerveza y copas. Allí nos encontramos a amigos comunes, echamos unas risas y descubrí que un compañero de facultad de muchos años, no sólo había sido compañero mío de guardería, sino que era el novio de guardería de mi hermana, cágate lorito. ¡Una revelación así merece otra copa!, me dije, y así pasamos el rato.

El caso es que esta amiga y yo siempre nos habíamos dado morbillo. Pero por tener pareja ambos, no podía ser (cuando soy golferas, soy golferas, pero cuando soy romántico, soy romántico). Aquella circunstancia ya no se producía, y cuando la llevaba de vuelta en el coche, esa tensión que no es nada desagradable se notaba en el ambiente.

- Pues sí, tu novio decía que tú besabas mal - decía yo - .
- Pues eso no es verdad, y cuando quieras te lo demuestro - respondió ella - .
- Pues espera que vayamos a un sitio más apartado y me lo demuestras allí.

Llegamos a ese lugar (que el que viva en Sevilla puede imaginar rápidamente dónde está), y paré el coche. Acto seguido me hizo la demostración... y siguió demostrando... y demostrando... y demostrando...

La temperatura en el interior del vehículo subió rápidamente. Empezamos a quitarnos todas las prendas que nos estorbaban (que eran todas), e hicimos entrar en contacto nuestros cuerpos. Y entonces, sucedió.

Siempre había tenido entendido que beber alcohol es malo para el desempeño sexual, que se pierde mucha capacidad, e incluso puede impedir la penetración. Yo no suelo beber, y por precaución, jamás había intentado tener sexo estando bebido... hasta ese día.

Posiblemente tengan razón, si estás poco excitdo y has bebido mucho. Pero no suelo beber mucho y ese día estaba muy excitado. Con lo cual se produjo el fenómeno de que aquello funcionaba como tenía que funcionar, pero el efecto anestésico del alcohol me insensibilizaba de tal manera que aquello no terminaba nunca. O sea, que me convertí en "El Increíble Hombre-Palo".

En cuanto mi amiga se percató de la situación, no os creais que se compadeció, ni por supuesto la desaprovechó. Cabalgando sobre un Melocotoncito que estaba disfrutando de lo lindo porque aquello duraba como si le hubieran puesto pilas alcalinas, se llevó hasta que sus fuerzas le fallaron (por cierto, qué difícil es cansar a una mujer). Comentandolo a posterioi, ella especulaba que había logrado cinco orgasmos, pero que se lo había pasado tan bien que lo último en lo que pensaba era en contarlos. De sus labios escuché una de las frases que me han hecho sentirme más orgulloso de mi cuerpo ("Tío, eres la máquina"; la otra es "Joder, es que no tiene nada que ver", me la dijo otra chica, pero eso es otra historia y deberá ser contada en otra ocasión).

Lo único malo fue que yo, a pesar del tiempo que pasamos allí (no lo recuerdo, pero si digo hora y media posiblemente me quede corto), no tuve ninguna "petite mort", como llaman los franceses al momento álgido. Pero creo que fue incluso mejor...

Fue una gran noche. Y la conclusión para mis lectores masculinos menos experimentados (nadie nace sabiendo): cuando te corres, te lo pasas bien, cuando no te corres... te lo pasas mucho mejor.

Estoy expectante por leer vuestros comentarios al respecto. Un saludo.
 
LOS JUEGOS Y SU IMPORTANCIA EDUCATIVA
Los juegos son el ensayo de la vida. Es como la prueba en la que no importa equivocarnos para luego actuar y no fallar. Si veis un documental de naturaleza, de esos que usamos para quedarnos dormidos a la hora de la siesta, vereis como cualquier animal más evolucionado que un gorrión aprende a realizar las tareas que necesitará desempeñar en su vida adulta de la manera más divertida: jugando.

Esto, que nos vale en todos los órdenes de la vida, también nos vale para el sexo. Como el sexo es una cosa muy divertida, y al mismo tiempo muy seria, ¿qué mejor manera que aprender a manejarlo con unos juegos?

A mí, en los grupos en los que he estado, me conocen por ser siempre el que propone los juegos más atrevidos. Ya sabeis, siempre hay uno que los propone, otros tantos que aceptan, y a veces algunos pocos que se resisten. Yo era el que los proponía.

El juego erótico clásico por antonomasia es el strip-poker. Tiene varias ventajas, principalmente que es un juego de azar, con lo que todos tienen aproximadamente la misma posibilidad de quedarse en bolas, y es un juego de apuesta, lo que lo hace tremendamente interesante al aunar el morbo del sexo al del envite. Alguna vez me gustaría jugar un strp-mus, pero bastante complicado es ya conseguir chicas que sepan jugar a poker para siquiera considerarlo.

La objeción más común al strip-poker es que una o varias chicas del grupo no sólo no saben jugar sino que para ellas, las reglas (la del juego), son tan ininteligibles como si estuvieran redactadas en chino. Pero eso no es obstáculo para Melocotoncito, que inventó el... strip-siguiente carta!

¿Y qué es el strip-siguiente carta, os preguntareis? Consiste básicamente en barajar un juego de naipes, levantar una primera carta y hacer rondas intentando adivinar si la siguiente que sale es mayor o menor que la anterior. Este juego tiene una serie de ventajas que enumeramos a continuación:

- Es incomparablemente simple de jugar (con lo cual, no valen excusas tipo "es que no sé jugar al poker")

- Es bastante divertido (porque a la diversión de adivinar la siguiente carta, se une la diversión de los demás al ver si el reto es difícil, es más complicado adivinar si sale un 7 que si sale un 2)

- Tiene el suficiente componente de azar como para que nadie se sienta discriminado en sus posibilidades.

- Y lo mejor, al final, todos acaban perdiendo :D

Entre los pequeños inconvenientes se encuentra el de que sigue siendo necesario disponer de una baraja.

No obstante, incluso en los peores casos, siempre es posible ingeniar un juego. Sólo hay que tener ganas de jugar y de divertirse. Por ejemplo, una vez en la playa, de noche, quisimos jugar a algo, pero no teníamos cartas. ¿Qué hicimos? Pues se me ocurrió (a quién si no) jugar al strip-chinos. Con piedrecitas en la mano, intentar suponer cuantas había entre todas las manos.

Yo siempre he querido jugar al strip-trivial, pero claro, si la gente juega poco conmigo al Trivial Pursuit porque les gano, imaginaos las ganas que tienen de echar un strip-trivial. Y un juego que jugamos una vez, pero que no me importaría practicar una vez fue el strp-pollito inglés, que consiste en que alguien apaga la luz, todos se quitan una prenda rápidamente, y se vuelve a encender. Quien no se quita una prenda o se queda desnudo pierda. ¿Absurdo, verdad? Pues más divertido es.

Y una adquisición extranjera. Una amiga inglesa de messenger me ha comentado que allí juegan al strip-twister. Ya sabeis, el juego de la alfombra plástica con círculos de colores, donde hay que poner las manos y los pies en un orden determinado por una aguja que se gira aleatoriamente en un disco. Cuando el juego está avanzado, debe ser muy agradable estar retorciendose entre varias amigas semidesnudas y en posiciones extrañas... SImplemente grandioso.

Strip-monopoly, strip-scrabble, strip-scattergories, strip-tabú, strip-hundir la flota,... ¿A que seguro que se os ocurren más? ¡Pues ponedlos en los comentarios, que para eso están!

¡Hagan juego, señores!
 
PARA TI, AMOR MÍO, DONDEQUIERA QUE ESTÉS
Hacía ya tiempo que no escribía como lo hago ahora: sin poner título, simplemente empezando a escribir y dejando que mis dedos vuelen sobre el teclado.

Intento vaciar mi mente y que las palabras fluyan directas hacia los dedos desde mi corazón. Y lucho contra mí mismo.

Lucho contra mí porque no quiero pensar, no quiero recordar, no quiero soñar. Quiero vivir el día a día, con las pequeñas cosas que me hacen feliz con facilidad, porque los grandes proyectos ya se me vinieron abajo una vez, ya se me derrumbaron demasiadas veces. ¿Cuántas veces puedo reconstruir mi vida?

Y a pesar de todo, tengo un sueño. Persigo un futuro sin nombre, un quizás que no tiene alternativa. Yo estoy en él, pero ¿llegaré a estar allí?

Y no estoy solo, porque tú estás también. Porque quiero viajar contigo, cogiendo tu mano, señalandote cada paisaje. Sentandonos a charlar y a reir en cada piedra del camino. Haciendo de las dificultades una anécdota que compartir al final del día. Donde el llanto de un niño es una alegría, donde una bicicleta despega hasta la luna, donde un beso cada día siempre es distinto.

Mirar como nuestras arrugas crecen y crecen, y cuanto más años cumplimos, más jóvenes somos. Sentir el calor de tu cuerpo cada noche, y tu risa, como música, cada mañana. Mi primer beso tras las uvas de la suerte será para ti, y así celebraremos que aún queda otro año más para nosotros.

Y sueño, sueño, sueño... pero sigo aquí, al principio del camino, esperando a que me cojas la mano para empezar a caminar. Porque no merece la pena ir a ninguna parte si no es tú y yo... y los que nos seguirán en su propio camino.

Mientras tanto, cada mañana, me levantaré, haré lo que tenga que hacer para seguir viviendo a la espera de poder vivir, y mientras espero, soñaré sin querer soñar.

Y mientras te encuentro, tú también soñaras, porque existe el placer de la búsqueda y el deleite del encuentro.

Esto va para ti, amor mío, dondequiera que estés...
 
LO QUE NOS GUSTA A NOSOTROS
La verdad es que me siento muy contento de lo que hemos hecho entre todos y todas de este blog: un lugar de encuentro de gente normal y corriente, personas que les gusta poder hablar picante sin sentir tontos pudores y culpabilidades, y donde yo sugiero un tema, vosotros lo interpretais a vuestro gusto, y yo respondo a lo que me sugerís.

Siguiendo este esquema, ya que algunas de vosotras habeis sugerido en los comentarios de posts anteriores que quereis que hablemos sobre los gustos masculinos, pues a eso vamos a dedicar este post.

Antes que nda, debo advertiros que he pasado la mayor parte del tiempo estudiando a las mujeres, que son mis "presas". Por tanto, el comportamiento de los hombres lo conozco más por proximidad que por haber puesto atención. Por otra parte, yo no soy un tío típico (puede que lo hayais notado), así que mucha de las cosas que digo puede que no valgan para mí, o puede que valgan para mí pero no para el chico medio. Intentaré advertirlo cuando pase.

Vamos a ver, el aspecto físico es relativo. Quiero decir, superando un mínimo, cualquier chica está capacitada para entrar en el CHURRÍMETRO. La importancia que a partir de ahí tenga la belleza física depende mucho de lo superficial que sea el chico o lo que le importen otros factores.

A mí personalmente, me pone mucho que una chica tenga un gran sentido del humor, que sea inteligente y que no tenga falsos pudores. Creo que esto puede valer para cualquiera. Me gusta que tenga una mirada penetrante y una forma de mover las caderas muy sensual.

Me gusta que me besen suavemente, y luego con más fuerza. Me gusta que me acaricien el cuello, la espalda, los brazos, el pecho, las piernas. Me gusta que me besen también por ahí, que pasen mi lengua por todos esos sitios. Me encanta que, por sorpresa, metan la mano en mi pantalón y me agarren con fuerza mi erección. Me gusta cuando nos desnudamos y me acercan el cuerpo para poder sentir los pechos contra mi pecho. Me encanta cuando chocan nuestras caderas con fuerza.

Me encanta cuando te penetro.

Me encanta oírte gemir en medio del orgasmo. Me encanta sentir como se tensa tu cuerpo junto al mío. Me encanta que me cojas el culo con fuerza, que claves tus uñas en él y que tires de él hacia ti, para clavarme más en tu interior. Me encanta que me muerdas en el cuello, que me digas al oído que no pare, que te encanta lo que estamos haciendo. Me encanta cuando he aguantado como un campeón, y al momento, me dices que quieres más... y te doy más.

Me encanta sentir el calor de tu cuerpo junto al mío.

¿Qué más creeis que me encanta? Seguro que se os ocurre algo que estoy deseando de probar... :D
 
CÓMO SOY YO
Ya que vosotras, mis queridas lectoras, disfrutais con la lectura de mis post, y os imaginais siendo destinatarias de las "maniobras" que relato en los mismos, no me parece correcto que no tengais un aspecto físico que asignarle a vuestro Melocotoncito. Es más, me parece una deslealtad por mi parte.

Pero eso lo vamos a solucionar hoy, porque voy a intentar hacer una descripción lo más ajustada de mi persona. Y tengo como inspectoras de calidad a algunas comentaristas que puntualizarán todo aquello en lo que no haya sido fiel a la realidad (Las Ladys, Arwen, Meriel,... e incluso si me apurais, CarolB y Martiña).

Melocotoncito es un chico de estatura media (1,75 m.), de complexión normal tirando a delgada (70-75 Kg. de peso), de pelo castaño oscuro, ojos "marrones tirando a verdes", labios gruesos, fácil sonrisa, con manos de largos dedos y con un vello corporal ni demasiado profuso ni demasiado poco abundante. Y su característica definitoria: tiene un culito respingón y con una fina capa de pelito (como un melocotoncito mismamente).

Es un chico nervioso, un culillo de mal asiento que dirían por aquí, con un apetito voraz y un gusto culinario amplio. Tiene una facilidad natural para bailar, aunque algunas opinan que mueve en exceso las caderas. También tiene una habilidad especial para hacer el ganso y, cuando está entonado, se le ocurren buenos chistes. Lo cual no es óbice para que en los momentos de seriedad no se comporte conforme se espera de él.

Es muy tímido ante los desconocidos, pero una vez roto el hielo, da mucho juego. Y hablando de juego, tiene la capacidad de convertir cualquier juego en juego erótico... Míticas y milenarias son esas partidas de cartas dirigidas por Melocotoncito... Algunas de mis lectoras han participado en ellas, y aún no he escuchado quejas.

Bueno, seguramente a las que me conoceis se os ocurrirán mil cosas que se me han olvidado mencionar. Para eso están los comentarios, para que las pongais. Además, hay concurso sorpresa. A ver quien describe mejor el cambio de look que he experimentado en los últimos días... Las que me conocen y no lo hayan visto se estarán muriendo de curiosidad por saber de qué se trata... No las dejeis intrigadas ;-)

Ah, y a todas en general: se admiten sugerencias para el próximo post golferas :D
 
EL CLÍTORIS
Bueno, bueno, chicas. Me lo estais poniendo pero que muy difícil... A ver, voy a intentar ser golferas, que no grosero. Jamás abandonaré mi estilo elegante, que es la marca de la casa, pero vamos a intentar hablar a las claras y sin tapujos de ese pequeño amigo que teneis todas, y al que a veces no prestais toda la atención que deberíais: el clítoris. Considerad este post la réplica al de "El Pene".

Ante todo, queridas lectoras, para poder enseñar algo antes hay que comprenderlo. No podeis pretender que un chico aprenda a estimular vuestro clítoris si antes no habeis aprendido vosotras para poder guiarle en el proceso. Porque los chicos, por muy bien enseñados que estén, no son adivinos.

Todo esto viene a cuento de que hay tantos clítoris como penes. Ya comentaba en un post anterior que los sexólogos dicen que un clítoris es como un pequeño pene. Yo decía que eso es poco feminista, que es más correcto decir que un pene es como un clítoris descomunal, o mejor aún, que clítoris y pene vienen a ser lo mismo, con detalles particulares.

Hay clítoris más sensibles (como hay penes más sensibles), que no deben ser estimulados nunca directamente, porque molestan o incluso duelen; otros que son algo menos sensibles, y se pueden manipular, pero hay que haber pasado previamente por estimular otras zonas erógenas para que la señorita en cuestión esté "a punto de nieve"; e incluso algunos que se pueden estimular con brío, porque ya están hechos a todo lo que se les eche.

Partiendo de que ya hemos tocado los "resortes", los chicos podemos seguir unas pautas a la hora de dar placer a las damas en la capital de su sentir, y son las siguientes:

Las manos se acercan lentamente al monte de venus, juguetean con el vello, con los pliegues de las ingles, con la cara interior de los muslos, con la juntura entre los labios mayores y las piernas. Mientras con la boca y los labios vamos estimulando los pechos y zonas adyacentes, los dedos siguen explorando las zonas que rodean la vulva, y juntando cuatro dedos en forma de concavidad, rodeamos con firmeza toda la vulva y empezamos a empujar, primero más suavemente, luego con más fuerza, cerrando los dedos en el extremo, para que los labios, juntándose sobre el clítoris, empiecen a frotarlo con suavidad.

El pulgar hay que intentar levantarlo sobre el abdomen, para evitar que se clave en el muslo y moleste a la chica. A medida que vamos estimulando la zona más y más (sin perder de vista el resto de las zonas, ojo, que para eso tenemos los labios, la lengua y el otro brazo, si no tenemos que usarlo para apoyarnos en él), notaremos como la naturaleza de la mujer va reaccionando, y como, podríamos decir, ella "se derrite bajo el calor de nuestra mano". A medida que se vaya "derritiendo" más y más, podremos ir levantando los dedos meñique e índice, para dejar que el anular y el corazón vayan separando los labios mayores y entren en contacto directamente sobre los labios menores.

Una cosa que no debemos perder de vista es que el clítoris, como el pene, tiene un glande, que es igual de sensible o más que el de su gemelo masculino. Jamás debemos estimularlo con un dedo que esté seco. Por tanto, aprovecharemos el "producto del derretimiento" de la mujer para aclimatar el dedo antes de su "zambullida". Poco a poco, habremos ido bajando la cara por el vientre de la chica, de tal manera que le estaremos dando besitos, bocaditos y lametoncitos en el entorno del ombligo, mientras nuestros húmedos y calientes deditos se afanan en su "lucha en el flujo", subiendo ocasionalmente por los labios menores, en cuya unión se encuentra el "botoncito", mucho más notorio ahora que al comienzo.

Con la yemita del dedo corazón, bien mojadita, podremos (si el tipo de clítoris permite una estimulación tan directa), tocar suavemente el botoncito, notar su turgencia, y rozar ligeramente su superficie. De vez en cuando, volveremos sobre nuestros pasos, abarcando toda la vulva, usando el "saludo star trek", o sea, juntando los dedos de dos en dos para hacer una "V". Mojamos dedito otra vez y otra vez a explorar labios menores y clítoris, y así...

Y ahora viene la sorpresa. ¿Para qué sirve el pulgar? Parece que ese dedo nació para incordiar en estos momentos. Pues no, queridos amigos. El pulgar se debe reunir con índice y corazón, para humedecerse también. Y cuando esté humedito, con la yema (siempre con las yemas, brutos) del índice, buscamos la entrada de la vagina, y al buscar la vertical de la misma para ir introduciéndolo, poco a poco, notareis que el pulgar se pone de frente al clítoris.

¡Bingo! Mientras vais penetrando en la "Gruta de las Maravillas", con uno o dos dedos (o los que solicite la dama en cuestión, que para eso tiene boca), el pulgar, con un movimiento circular un tanto errático, debe encargarse de estimular el clítoris. No lo olvideis, chicos, la sensibilidad de las chicas está en la entrada de la vagina y el en clítoris, guiaros por sus jadeos, por sus arqueos de espalda y por sus palabras, que ellas sean vuestra brújula...

Y si habeis seguido utilizando la boca, ahora viene la jugada maestra. Bajad, mientras seguis con el juego "índice-corazón-pulgar", y, ya bruscamente, apartais el pulgar y meteis toda la cantidad de vulva que podais en vuestra boca, sin apartar índice y corazón y sin dejar de moverlos. Y usad la lengüita para hacer el recorrido que antes hacía el pulgar. Y no os olvideis de que vuestra mano izquierda sigue libre para acariciar, arañar con suavidad o pellizcar levemente muslos, ingles, caderas, costados, cara interior de las rodillas, nalgas...

Degustad el clítoris como si fuera una golosina increíblemente dulce e increíblemente blandita, que quereis que se deshaga en vuestra boca a base de bien. Y vuestros dedos, si no son bievenidos dentro, usadlos por fuera, con sus yemitas, para explorar lo que vuestra boca no llegue a manejar con comodidad.

Puede que llegue el momento en que tengais que usar las dos manos para agarrar las nalgas con fuerza y apretar las caderas de ella contra vuestra cara, como si fuera un cuenco de caldo, para que el estímulo de vuestros labios y vuestra lengua sea suficiente para una mujer aullante de placer. Hacedlo sin miedo, e incluso con vaivén. Será delicioso para ella y para ti.

Y sobre todo, no parad, por vuestra madre, no parad. ¿A que no os gusta que ella deje de agitaros el amiguito en mitad de un apaño? Pues con ellas funciona lo mismo. No parad hasta su espalda se combe como madera mojada y salten como un móvil con el vibrador conectado. Y aún así, no tengais prisa en retiraros. Hacedlo despacio, y con cariño.

Y sobre todo, si veis mientras que os retirais que la cosa vuelve a animarse, dejar de bajar la intensidad y empezad a considerar el subirla. Puede ser que hoy sea día de orgasmos múltiples... :D
 
LOS RESORTES (LAS ZONAS ERÓGENAS)
Este post está sugerido por Meriel, que ha estado subiendo el listón de golferas muy alto, pues a pesar de haber escrito los anteriores con visible afán golferas, siempre comentaba que eran mucho más de mi lado romántico. A ver qué le parece éste último.

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En el post anterior hablábamos de los "resortes" de la pareja durante la relación íntima. Yo entiendo los resortes en un sentido amplio, que engloba no sólo las zonas erógenas, sino también la forma de estimularlas e incluso a procedimientos psicológicos que aumenten la líbido.

Hoy vamos a ser un poco más estrictos y vamos a ceñirnos a los resortes físicos. No nos limitaremos a enumerarlos y situarlos, sino que daremos unas pautas para estimularlos convenientemente. Después de pensarlo detenidamente, creo que voy a ordenarlos por orden de estimulación, es decir, más o menos en el orden en que activaría yo dichos resortes.

Por supuesto, el punto de partida por antonomasia son y siempre serán los labios. Ese beso de tornillo, como descorchar una botella de champán, es el inicio de la fiesta del amor. Los brazos tejen su nudo alrededor de la cintura, mientras las lenguas se exploran.

Poco a poco, las bocas se escapan por las comisuras y van a parar al cuello. El cuello tiene tres zonas muy definidas: la garganta, los trapecios y la nuca, nombrados de más sensibles a menos. O sea, que se puede empezar besando con fuerza en los trapecios, bajar a lamer o a besar suavemente (o incluso soplar levemente) la garganta, y morder con decisión la nuca.

De los trapecios se puede subir hasta las orejas. Con las orejas se pueden hacer varias cosas: chupar el lóbulo, juguetear con la lengua en el pabellón, chupar el pabellón, susurrar... Un truco: poner la voz muy grave y decir cosas muy cerca, hace vibrar el oído de tal manera que puede estremecer a la más pintada.

Simultáneamente, los brazos pueden recorrer la espalda con los dedos, y si está al descubierto, hacer mil cosquillas con las uñas (con suavidad) surcándola., hasta las nalgas. Ahí, hay que rodearlas, enroscarse bien en ellas, y apretarlas hacia nosotros. Subir por los costados, hasta las axilas (cuidadín, que demasiadas cosquillas pueden ser contraproducentes), los hombros y los brazos. La cara interna de los brazos también es muy sensible al paso de la yema de los dedos y de las uñas.

Los labios pueden caer hacia el escote, ideal para jugar con la lengua, subiendo y bajando hasta el cuello, con leves incursiones hasta los labios y vuelta. Eso nos permite agacharnos y empezar a recorrer las piernas con las manos. Detrás de las rodillas se siente igual que detrás de los codos en las mujeres, muy delicioso el estímulo con las yemas y con las uñas con suavidad. Los muslos, y sobre todo, la cara interior, sin entrar demasiado al trapo, demasiado pronto aún. De ahí, a las caderas, podemos lanzarnos a recorrer el vientre y de nuevo a los costados.

La regla de oro es acceder a las partes más sensibles las últimas. El principiante en el amor comete el error de querer complacer demasiado pronto, y se tira a los pechos a las primeras de cambio. ¡Error! ¡Error supino! La mujer es como un arpa recien tensada, toda su piel vibra, pero hay que tocar los acordes en su orden lógico, de fuera hacia adentro, de menos sensibles a más.

Pues desde este punto, ya sí se puede acariciar los pechos. Es todo un arte, no se trata de amasar como si fuera masa de pan, sino de abarcar con la mano, acariciar, estimular... Los puntos más sensibles del pecho suelen ser los pezones y en la línea inferior, donde está el pliegue. En general, los pliegues de una mujer son muy sensibles, una táctica muy recomendable es buscarlos y jugar con ellos. A mí, personalmente, me vuelve loco el pliegue del cuello que tienen las mujeres donde los hombres solemos tener la Nuez de Adán.

Una vez estamos en ese punto, conviene que la mano izquierda mantenga el juego sobre los pechos o sobre cualquier parte que haga a tu pareja vibrar, para dejar libre la mano derecha. La boca seguirá explorando, ya por libre, a su aire, mientras la mano derecha baja a jugar con los deditos por las ingles, la cara interna de las rodillas, la cara interna de los muslos, mientras se dirige a ese punto que toda mujer desea que sepan tratar como se merece, como se debe tratar a una mujer... Con delicadeza.

Mujer, tú que me lees a menudo, pero que nunca comentas mis posts, ¿a que seguro que me he olvidado mil "resortes"? ¡Recuerdamelos tú, que los conoces!
 
MELOCOTONCITO SUTRA
Ya que en los comentarios de "El Polvo Perfecto" (ver dos posts más abajo) se me acusaba no sólo de haberlo escrito con el lado romántico, sino de saberme bien la teoría (!!!), hoy he decidido subir un grado el punto golferas, a ver si las damas que visitan este blog se escandalizan de una vez. Vamos a hablar de las posiciones relativas de los cuerpos que participan en el acto sexual.

Pero este post no está concebido como una enumeración, más o menos abierta, de las posturas más habituales para dar y recibir placer, sino que consistirá más bien en una serie de sabios consejos, apuntes sobre aquellas cosas que nunca se cuentan, pero que es conveniente saber.

En primer lugar, para ti, chico o chica virgen, consejo número uno: olvídate de lo que has visto en las películas. La gente no flota en el aire, pesa y ocupa un espacio. Los codos se clavan. El pelo no se aparta por arte de magia, es posible pillarlo sin querer y pegar un buen tirón a tu pareja. Debes dejar que circule el aire en torno a la cara de tu pareja, ella o él deben poder respirar con normalidad. Tus piernas no se convierten por arte de magia en las de Ian Thorpe, se siguen cansando con la misma facilidad que antes, dosifica tus fuerzas...

Una vez comentado lo evidente, pasamos a técnicas avanzadas de arte amatorio.

Lo primero y fundamental es conocer los "resortes" de la pareja. Cada persona es un mundo. Hay chicas que les va que le hablen mucho, hay chicas que les va que no les hablen, hay chicas que les va que le gruñan... Hay chicas que les va lo rápido, hay chicas que les va lo lento, hay chicas que les va lo brusco (un poquito, muchachos, un poquito). Pues con tacto, con un poquito de bromas, se pregunta o se investiga, o se tantea, a ver qué es lo que les pide el cuerpo.

Un truco: generalmente hacemos lo que nos gusta que nos hagan. Si la chica (o el chico), insiste en el cuello, es que a ella (o a él) le gusta el cuello. Si insiste en la espalda, pues es que lo que le mola es la espalda... El amor físico es como un diálogo de los cuerpos, sólo hay que saber escuchar bien atentos lo que nos dicen.

Luego hay que tener presente que esta "conversación de los cuerpos" que manteneis no tiene un desarrollo plano, sino que tiene una progresión. Preparaos para cambios de ritmo. Normalmente, se empieza despacito, con cariño, pero a medida que el cuerpo se habitúa a la dosis, requiere más. Pues hay que dar más. Incluso puede darse el hecho de que alguna acción que molestaba al principio, a medida que transcurre el temita, se va apeteciendo. El caso típico es el de los pechos: hay chicas que al principio debes acariciarlas con cuidado, pero a medida que va pasando el tiempo, exigen más y más contundencia en la estimulación.

Atentos a las reacciones, porque puede pasar que descubrais juntos cosas que ni siquiera sospechabais que os gustaban. Si de repente el cuerpo de vuestra pareja se arquea, o el suspiro se hace mucho más profundo, habeis hecho blanco. Sin olvidar el resto del cuerpo (porque virtualmente todo el cuerpo es zona erógena), explorad como funciona ese nuevo "resorte". Puede ser divertido...

Y un último consejo, usad lo que yo llamo la "Táctica Tapita". Es decir, no dejeis completamente satisfecha a vuestra pareja. No digo que la dejeis insatisfecha, pero no acabeis completamente hartos. Como con la comida, es mejor dejar la sensación de que hubiera sido posible "un poquito más". Así, nunca tendreis el recuerdo de haber acabado hartos de esa persona, lo cual es un potente afrodisiaco para la próxima ocasión...

¡Quiero deberes para casa, que luego los pido!