Frases...
Hoy no me apetece escribir, así que voy a aprovechar* un par de frasecillas que tenía preparadas de un borrador anterior.Son de esas que tanto me gustan y que, a veces invitan a reflexionar.
'¿Por qué esta ciencia tan magníficamente aplicada, que ahorra trabajo y nos hace la vida más fácil nos trae tan poca felicidad? La respuesta es sencilla: Porque aún no hemos aprendido a hacer un uso sensato de ella.'
- Albert Einstein
'El éxito es tener lo que se quiere. La felicidad es querer lo que se tiene'
- B. R. Hayden
'No es fácil encontrar la felicidad en uno mismo, y es imposible encontrarla en otro sitio'
- Agnes Repplier
Bueno, está claro el tema central, ¿no?. Es un asunto curioso, y frases como estas me llevan a suponer que no soy el único que se come la cabeza con este asunto. Lo cierto es que la felicidad es un asunto curioso. Es algo abstracto. No se puede medir, ni contar. No puedes meterla en un banco cuando tienes de sobra, por si te hace falta más adelante. No puedes comprar la de otro, ni, por mucho que lo intentes, regalar la tuya a alguien cuando ves que le hace falta.
Al menos, parece que la felicidad si permite una especie de 'osmosis' en algunas personas (por lo menos, a mí me pasa); se traspasa de un cuerpo a otro, a veces casi sin darte cuenta, y es más fácil ser feliz cuando ves a la gente contenta a tu alrededor. A veces es como una especie de droga, y, aunque no tengas un día especialmente animado, consigues hacer a alguien sonreir (pero sonreir de verdad, usando el corazón y no solo los dientes como hacen las chicas-telecupón) y se te escapa a tí mismo una sonrisilla.
Pero cuidado, por estos mundos de dios también se puede encontrar todo lo contrario. Hay seres que se alimentan de la felicidad de los demás. No compartiendo, sino robándosela a las personas con las que se cruzan. Sinceramente, no sé que fuerza mueve a estas criaturas, cómo llega uno a convertirse en una de ellas ni si esa condición tiene cura. Si os encontráis a uno, poned tierra de por medio y si sóis uno de ellos... no, entonces no estaríais leyendo esto...
Bueno, ya está bien de divagaciones por hoy. Intentad ser felices, que es la manera más fácil de hacer felices a los que están a vuestro alrededor y gracias a quienes compartís vuestra felicidad conmigo :o)

* 'Copiar de un solo sitio es plagio, copiar de muchos es invesitgación' -Yo
'¿Por qué esta ciencia tan magníficamente aplicada, que ahorra trabajo y nos hace la vida más fácil nos trae tan poca felicidad? La respuesta es sencilla: Porque aún no hemos aprendido a hacer un uso sensato de ella.'
- Albert Einstein
'El éxito es tener lo que se quiere. La felicidad es querer lo que se tiene'
- B. R. Hayden
'No es fácil encontrar la felicidad en uno mismo, y es imposible encontrarla en otro sitio'
- Agnes Repplier
Bueno, está claro el tema central, ¿no?. Es un asunto curioso, y frases como estas me llevan a suponer que no soy el único que se come la cabeza con este asunto. Lo cierto es que la felicidad es un asunto curioso. Es algo abstracto. No se puede medir, ni contar. No puedes meterla en un banco cuando tienes de sobra, por si te hace falta más adelante. No puedes comprar la de otro, ni, por mucho que lo intentes, regalar la tuya a alguien cuando ves que le hace falta.
Al menos, parece que la felicidad si permite una especie de 'osmosis' en algunas personas (por lo menos, a mí me pasa); se traspasa de un cuerpo a otro, a veces casi sin darte cuenta, y es más fácil ser feliz cuando ves a la gente contenta a tu alrededor. A veces es como una especie de droga, y, aunque no tengas un día especialmente animado, consigues hacer a alguien sonreir (pero sonreir de verdad, usando el corazón y no solo los dientes como hacen las chicas-telecupón) y se te escapa a tí mismo una sonrisilla.
Pero cuidado, por estos mundos de dios también se puede encontrar todo lo contrario. Hay seres que se alimentan de la felicidad de los demás. No compartiendo, sino robándosela a las personas con las que se cruzan. Sinceramente, no sé que fuerza mueve a estas criaturas, cómo llega uno a convertirse en una de ellas ni si esa condición tiene cura. Si os encontráis a uno, poned tierra de por medio y si sóis uno de ellos... no, entonces no estaríais leyendo esto...
Bueno, ya está bien de divagaciones por hoy. Intentad ser felices, que es la manera más fácil de hacer felices a los que están a vuestro alrededor y gracias a quienes compartís vuestra felicidad conmigo :o)

* 'Copiar de un solo sitio es plagio, copiar de muchos es invesitgación' -Yo
Tiempo!
No, no estoy en un partido de baloncesto (aunque el domingo pasado fuí a uno que no estuvo mal...), ni soy el técnico de ningún equipo que se esté jugando los garbanzos en una cancha, pero, a veces, me gustaría poder hacer como ellos y pedir a la vida que se pare un ratito.
No es que me queje de mi ritmo de vida... realmente soy yo quien decide como se reparte mi tiempo, y la verdad es que me gusta mantenerme ocupado. Pero a veces no puedo evitar mirar el reloj y desear poder añadirle un par de horitas al día.
Eso sí, no os engañéis, si se me concediera ese deseo, ni una milésima de mis horas extra (pero horas extra buenas, no de las otras) iría a parar a mi trabajo. Supongo que lo mejor seria repartirlas fraccionándolas en cachitos muy pequeños de tiempo (diferenciales, que hubiera dicho mi augusto profesor de cálculo), porque a fin de cuentas, lo que más feliz me haría sería poder prolongar ese abrazo un par de segundos, o no tener que apurar la última cerveza y despedirme de los amigos, o poder remolonear cinco minutitos más en la cama por la mañana, o hacer que la charla de la sobremesa (que a veces alimenta más que la comida) pudiera durar un poquito más, o tener tiempo para que el beso de despedida sea en realidad el penúltimo...
Pero que desgracia... parece que hoy no va a tener más de 24 horas, así que creo que lo mejor va a ser que intente aprovechar las que quedan y no dedicar más tiempo que el que me ha llevado escribir estas líneas a echar de menos el tiempo que no he podido disfrutar hoy :-P

'Tempus fugit!'
No es que me queje de mi ritmo de vida... realmente soy yo quien decide como se reparte mi tiempo, y la verdad es que me gusta mantenerme ocupado. Pero a veces no puedo evitar mirar el reloj y desear poder añadirle un par de horitas al día.
Eso sí, no os engañéis, si se me concediera ese deseo, ni una milésima de mis horas extra (pero horas extra buenas, no de las otras) iría a parar a mi trabajo. Supongo que lo mejor seria repartirlas fraccionándolas en cachitos muy pequeños de tiempo (diferenciales, que hubiera dicho mi augusto profesor de cálculo), porque a fin de cuentas, lo que más feliz me haría sería poder prolongar ese abrazo un par de segundos, o no tener que apurar la última cerveza y despedirme de los amigos, o poder remolonear cinco minutitos más en la cama por la mañana, o hacer que la charla de la sobremesa (que a veces alimenta más que la comida) pudiera durar un poquito más, o tener tiempo para que el beso de despedida sea en realidad el penúltimo...
Pero que desgracia... parece que hoy no va a tener más de 24 horas, así que creo que lo mejor va a ser que intente aprovechar las que quedan y no dedicar más tiempo que el que me ha llevado escribir estas líneas a echar de menos el tiempo que no he podido disfrutar hoy :-P

'Tempus fugit!'







