Carla y Lucía
Carla llamó a Lucía para pasar un día en la playa.. Tomarían el sol, se contarían sus chismes y estarían explendidas por la noche para salir a tomar copas.
Lucia dijo que por ella estupendo. Que le apetecía mucho.
Eran las doce de la mañana. Se encontraron en un bar cercano. Se tomarón dos cañas y unas tapas y se fueron hacía la orilla.
Lucía llevaba un bikini minúsculo que apenas tapaba su exuberante pecho y su púbis. Realmente estaba preciosa, observo Carla sin hacer mucho caso a sus pensamientos. Su largo pelo caía sobre sus hombros bronceados y dorados. Un ombligo perfecto sobre un vientre plano y delicado. Sus largas piernas reposaban sobre la arena. Era morbosa. Nunca antes le había parecido tan hermosa.
Sus conversaciones giraban en torno a sus amantes. Las dos estaban pasando por delicados momentos con sus respectivos amantes. Decidieron que esa noche lo iban a pasar estupendamente sin ellos. Iban decididas a conocer a dos maravillosos hombres y olvidar de una vez a esos dos energumenos sin corazón. Ya les habían hecho bastante daño.
Los ojos de Carla volvieron al cuerpo de Lucía sin darse cuenta. Algo le estaba pasando. Se sentía muy atraída por ella sin saber el porque, ya que nunca antes se había sentido así.
Mientras, Lucía, ajena a los pensamientos de Carla, recibía los rayos del sol en su magnifico cuerpo, que poco a poco se estaba bronceando.
Carla se tumbó y cerró los ojos dispuesta a seguir bronceandose. Y , empezó a imaginar escenas éroticas con Lucía. Sintiendo la serenidad de esos momentos, se dejo llevar.
Y así pasarón toda la mañana. Sobre las dos de la tarde se levantaron y se fueron a casa de Lucía
Sus cuerpos sudorosos y con restos de arena pedían una ducha fria.
Al meterse en el agua Lucía se despojo de su ropa con naturalidad,ajena a los pensamientos de su amiga, como otras tantas veces lo había hecho las dos.
Pero está vez sería distinto.
Carla cojío el jabón y lo puso en sus manos para calentarlo. Luego enjabonó el cuerpo de Lucía con dulzura. Está no dijo nada. Le gustó lo que sentía. Recorrio sus pechos, pellizcando sus pezones con suavidad. La espuma los hacía más excitantes y hermosos. Contrastaba el moreno de su piel con el blanco espumoso. Su piel tersa y suave hizó resbalar las manos de Carla hacía su coño. Abierto, como un molusco dilatado y sabroso. Era como una llama de mil olores tostados. Y lo acarició, y lo beso con autentica excitación. Subió con cuidado hasta su boca. Se besarón y sus lenguas juguetonas formaron un maravilloso afrodisiaco.
Fueron miles de caricias salvajes. Vaivenes de pupilas despertadas y ansiedad de deseo. Revuelo de pasiónes.
El cuerpo de Lucía rebosaba de placer y llevando la mano de Carla nuevamente a su coño, le ordeno que la masturbará. Obediente, así lo hizó. La sujeción amorosa de los roces, una lenta convulsión de sus caderas y una tímida humedad de deseos provocó el estallido. Y besó sus labios encendidos.

Lucia dijo que por ella estupendo. Que le apetecía mucho.
Eran las doce de la mañana. Se encontraron en un bar cercano. Se tomarón dos cañas y unas tapas y se fueron hacía la orilla.
Lucía llevaba un bikini minúsculo que apenas tapaba su exuberante pecho y su púbis. Realmente estaba preciosa, observo Carla sin hacer mucho caso a sus pensamientos. Su largo pelo caía sobre sus hombros bronceados y dorados. Un ombligo perfecto sobre un vientre plano y delicado. Sus largas piernas reposaban sobre la arena. Era morbosa. Nunca antes le había parecido tan hermosa.
Sus conversaciones giraban en torno a sus amantes. Las dos estaban pasando por delicados momentos con sus respectivos amantes. Decidieron que esa noche lo iban a pasar estupendamente sin ellos. Iban decididas a conocer a dos maravillosos hombres y olvidar de una vez a esos dos energumenos sin corazón. Ya les habían hecho bastante daño.
Los ojos de Carla volvieron al cuerpo de Lucía sin darse cuenta. Algo le estaba pasando. Se sentía muy atraída por ella sin saber el porque, ya que nunca antes se había sentido así.
Mientras, Lucía, ajena a los pensamientos de Carla, recibía los rayos del sol en su magnifico cuerpo, que poco a poco se estaba bronceando.
Carla se tumbó y cerró los ojos dispuesta a seguir bronceandose. Y , empezó a imaginar escenas éroticas con Lucía. Sintiendo la serenidad de esos momentos, se dejo llevar.
Y así pasarón toda la mañana. Sobre las dos de la tarde se levantaron y se fueron a casa de Lucía
Sus cuerpos sudorosos y con restos de arena pedían una ducha fria.
Al meterse en el agua Lucía se despojo de su ropa con naturalidad,ajena a los pensamientos de su amiga, como otras tantas veces lo había hecho las dos.
Pero está vez sería distinto.
Carla cojío el jabón y lo puso en sus manos para calentarlo. Luego enjabonó el cuerpo de Lucía con dulzura. Está no dijo nada. Le gustó lo que sentía. Recorrio sus pechos, pellizcando sus pezones con suavidad. La espuma los hacía más excitantes y hermosos. Contrastaba el moreno de su piel con el blanco espumoso. Su piel tersa y suave hizó resbalar las manos de Carla hacía su coño. Abierto, como un molusco dilatado y sabroso. Era como una llama de mil olores tostados. Y lo acarició, y lo beso con autentica excitación. Subió con cuidado hasta su boca. Se besarón y sus lenguas juguetonas formaron un maravilloso afrodisiaco.
Fueron miles de caricias salvajes. Vaivenes de pupilas despertadas y ansiedad de deseo. Revuelo de pasiónes.
El cuerpo de Lucía rebosaba de placer y llevando la mano de Carla nuevamente a su coño, le ordeno que la masturbará. Obediente, así lo hizó. La sujeción amorosa de los roces, una lenta convulsión de sus caderas y una tímida humedad de deseos provocó el estallido. Y besó sus labios encendidos.

Comentario:
Menudas sopresas te da la vida. bonito el relato.
Muchas gracias por tu visita
Muchas gracias por tu visita
Comentario:
Modosita yo????????. Sí????????. Lo parecía???????????. jajajajaja. Bueno si lo soy. Aveces gatita y aveces leona.
Gracias por vuestros comentarios.
Gracias por vuestros comentarios.
Comentario:
Con lo modosita que parecias, y ahora resulta que te gusta escribir relatos eroticos. me gusta. me gusta mucho.
Comentario:
Muy buen relato y muy buena foto. No conocía esta faceta tuya... Me ha gustado mucho.
Besotes
Besotes
Comentario:
Sensual, excitante, intenso... me gusta.
Bisous.
Bisous.
Comentario:
Un texto muy hermoso y sensual. Estas escenas me producen una mezcla de excitación y envidia, no sé si muy sana, jajaja.
Un beso.
Un beso.
Comentario:
Suerte que están las amigas, para olvidar a los hombres ineptos.
Comentario:
A veces la vida te sorprende...
Un beso, Mar
Un beso, Mar
Comentario:
Huys, más de uno va a salir corriendo a la ducha después de leer tu blog ;)
Besos
Besos
Comentario:
¡¡Vaya, que sorpresa!! Sin lugar a dudas es una "gozada" este buen tiempo que nos permite seguir yendo a la playa.
Acabo de ver estos días una película que quizás te guste: ROSAS ROJAS; no te cuento el argumento, pero a mi me pareció interesante y muy tierna.
Acabo de ver estos días una película que quizás te guste: ROSAS ROJAS; no te cuento el argumento, pero a mi me pareció interesante y muy tierna.





