reencuentros y sorpesas
Vuelvo a sentirme poderosa!!!!
Y eso? cómo? por qué? es que antes no me sentía así?
Síiii vayamos por partes todos tranquilos en nuestras sillas...
Vuelvo a sonreír! vuelvo a tener ganas de salir, y me miro los libros con la indiferencia del buen estudiante! olé!
tengo buenas notas, tengo buenos amigos, y tengo un alemán maravilloso a mi lado!
El porqué del último bajón, muchas cosas, pero entre ellas yo destacaría síndrome postvacacional. Después de haberme pegado cinco meses de vacaciones dos de ellos en Deutschland, pues que quereis que os diga, uno vuelve, pero se deja el alma en el otro lado, y hasta que no la va recuperando poco a poco...
Estas últimas semanas también habían sido semanas de temores, por decirlo así. Entre Li y yo, todo seguía bien, pero habíamos entrado en una rutina un poco desesperante, ya que no nos escribíamos apenas ni sabíamos nada del otro... Cuando escribía, evidentemente me recordaba lo mucho que me quería, pero a mi ya me parecía todo como más automático... Además la reserva de vuelo para las Navidades no llegaba...
Pensé que quizá él se había enfriado, que estas cosas van por ciclos, que estaria ocupado, etc... en todo caso, lo dejé en sus manos. Él sabía que yo estaba aquí, esperándole a él...
Y volvió... estando yo durmiendo, a las tres de la madrugada, me llega un mensaje:
"te quiero"
sonrío... sigo durmiendo... a los cinco minutos llega otro:
"mucho"
sigo durmiendo con su reflejo en mis recuerdos, fundiendose poco a poco en mis sueños... llega aún un tercer mensaje:
"siempre estoy ahí"
Me retuerzo de añoranza entre las sábanas... un par de lágrimas hacen acto de presencia, y duermo con una nueva sensación de arropo...
Al día siguiente, un mail, con los datos de un vuelo... sí señoras y señores, VIENE EN NAVIDAD! a mi casa, conmigo!
Pero aún hay más... a santo de este "reencuentro sentimental" las llamadas van que vuelan. Románticas, pegajosas, llenas de confesiones, y de vez en cuando alguna que otro subida de tono.
Han vuelto nuestras carcajadas a la nada, nuestra ilusión al abrir el mail...
Me llamó el otro día uno de sus amigos y me dijo que Li estaba más animado...
Y yo me tiraba contando las horas que faltaban de aquí a navidad...
a todo esto, mis padres que son unos cielos, ayer por la noche me dicen:
"reserva ahora mismo un vuelo para el fin de semana que viene y te vas a verle si quieres"
Imaginaos mi estado de shock brutal... Reservo el vuelo, le mando los datos bajo el título sorpresa... Al cabo de dos minutos me llama emocionado... sobran las palabras, porque ya os podeis imaginar nuestra felicidad no?
y yo me pregunto: ¿y qué más da todo?... él está siempre al otro lado...
Ich kann auch ohne dich leben... aber ich will nicht!
Y eso? cómo? por qué? es que antes no me sentía así?
Síiii vayamos por partes todos tranquilos en nuestras sillas...
Vuelvo a sonreír! vuelvo a tener ganas de salir, y me miro los libros con la indiferencia del buen estudiante! olé!
tengo buenas notas, tengo buenos amigos, y tengo un alemán maravilloso a mi lado!
El porqué del último bajón, muchas cosas, pero entre ellas yo destacaría síndrome postvacacional. Después de haberme pegado cinco meses de vacaciones dos de ellos en Deutschland, pues que quereis que os diga, uno vuelve, pero se deja el alma en el otro lado, y hasta que no la va recuperando poco a poco...
Estas últimas semanas también habían sido semanas de temores, por decirlo así. Entre Li y yo, todo seguía bien, pero habíamos entrado en una rutina un poco desesperante, ya que no nos escribíamos apenas ni sabíamos nada del otro... Cuando escribía, evidentemente me recordaba lo mucho que me quería, pero a mi ya me parecía todo como más automático... Además la reserva de vuelo para las Navidades no llegaba...
Pensé que quizá él se había enfriado, que estas cosas van por ciclos, que estaria ocupado, etc... en todo caso, lo dejé en sus manos. Él sabía que yo estaba aquí, esperándole a él...
Y volvió... estando yo durmiendo, a las tres de la madrugada, me llega un mensaje:
"te quiero"
sonrío... sigo durmiendo... a los cinco minutos llega otro:
"mucho"
sigo durmiendo con su reflejo en mis recuerdos, fundiendose poco a poco en mis sueños... llega aún un tercer mensaje:
"siempre estoy ahí"
Me retuerzo de añoranza entre las sábanas... un par de lágrimas hacen acto de presencia, y duermo con una nueva sensación de arropo...
Al día siguiente, un mail, con los datos de un vuelo... sí señoras y señores, VIENE EN NAVIDAD! a mi casa, conmigo!
Pero aún hay más... a santo de este "reencuentro sentimental" las llamadas van que vuelan. Románticas, pegajosas, llenas de confesiones, y de vez en cuando alguna que otro subida de tono.
Han vuelto nuestras carcajadas a la nada, nuestra ilusión al abrir el mail...
Me llamó el otro día uno de sus amigos y me dijo que Li estaba más animado...
Y yo me tiraba contando las horas que faltaban de aquí a navidad...
a todo esto, mis padres que son unos cielos, ayer por la noche me dicen:
"reserva ahora mismo un vuelo para el fin de semana que viene y te vas a verle si quieres"
Imaginaos mi estado de shock brutal... Reservo el vuelo, le mando los datos bajo el título sorpresa... Al cabo de dos minutos me llama emocionado... sobran las palabras, porque ya os podeis imaginar nuestra felicidad no?
y yo me pregunto: ¿y qué más da todo?... él está siempre al otro lado...
Ich kann auch ohne dich leben... aber ich will nicht!
el reflejo del sexo
Últimamente, no tengo muy claro el porqué, no paran de pasárseme secuencias de mi vida por la cabeza. En cualquier momento descubro un recuerdo insospechado... y reflexiono acerca de él...
Como todos los que me leeis asiduamente sabeis, la única relación que tuve enserio fue la de casi tres años con el monstruo.
Hoy pensaba, como el sexo es el reflejo de la relación que existe entre dos personas. No hablo de las apariencias, hablo de lo que realmente se siente. Me explico, aunque me resulte difícil incluso doloroso:
con el monstruo empezamos con sexo esporádico. Y así era nuestro sexo, esporádico. Pasó un mes y todo eran gritos por su parte y lágrimas de reconciliaciónpor la mía. Y aunque suene gilipollas, así era el sexo. Empezábamos a gritos, de repente me besaba, y acabábamos haciéndolo, y yo llorando abrazada a él de lo tanto que lo quería y de lo intensamente que vivía cada perdón que salía de su boca.
Después de unos meses la cosa parecía asentada, yo ya más o menos me había adaptado a él y sabía lo que tenía que hacer si no quería enfadarle. Esa época fue preciosa. Todo iba de canciones. Canciones que nos dedicábamos el uno al otro, y quenos ponían el vello de punta. Recuerdo que pasabamos las noches de aquel verano abrazados a oscuras en su comedor, escuchando canciones que sacaban a flor de piel nuestro enamoramiento, y lo hacíamos al ritmo de la música...
Al cabo de un año todo empezó a cambiar. La paciencia se habia acabado. Es decir, a pesar de querernos, estabamos agotados emocionalmente. Él tenía demasiadas obsesiones, y las llevaba cada día más lejos, y a mí cada día me costaba más curar las heridas del día anterior, y cada día él acumulaba más obsesiones y yo más heridas abiertas. La relación cada vez se volvió más agresiva.
Y el sexo se convirtió en agresivo. Cada vez íbamos más lejos, más salvaje, no sabría como explicar, era como soltar un sentimiento de rabia hacia el otro, rabia de lo que sentíamos, de no entender como podía salir todo tan mal, y cada vez a peor...
Se agotaron los recursos en la relación, a la par que se agotaron las novedades en el sexo.
La frontera en ambos casos, hubiera sido la misma. Una relación llena de palizas, y sexo lleno de palizas.
Más allá, esto. Aquí nosotros. Y con el sexo, acabó la relación.
NO es la única vez que esto me ha pasado. Me ha pasado con cualquiera que he estado.
Cuando estás con un desconocido, una de dos:
O es un sexo un poco torpe, normal, dado que no conoces al otro, o es un sexo en el que intentando aparentar seguridad (como hacemos en la relación normal, todos intentamos dar una imagen) intentas proyectar una imagen de tí en el sexo que igual no corresponde exactamente con la del sexo real que te hace vibrar. O inseguridad, o imagen.
Cuando estuve con otro chico del que ya hablé aquí, aquel a quien puteé tanto (espero que os acordeis los que habéis leido el blog de haceya tiempo). Nuestro sexo era aíslado. Igual que nuestra relación, la cual se configuró a base de encuentros y stand-byes. Los encuentros, había unos buenos y otros problemáticos. En los encuentros buenos, el sexo reflejaba felicidad y risas. En los días problemáticos, era un sexo vengativo.
O a cuantos no os ha pasado, qeu teneis una relación, y llega un punto que ya no sentís nada hacia esa persona? y el sexo de repente ¡plas! por arte de magia se vuelve también indiferencia. Podeis pillarle hasta asco a esa persona, y el sexo (si es que llegais a tener valor para tenerlo en esta situación) también se volverá un sentimiento de asco,desaprobación incluso obsceno.
O quizá os reconcilieis. Y después de un nuevo te quiero recién descubierto del fondo del alma, tendreis el mejor sexo también arrancado del fondo del alma de los últimos días, meses, incluso años...
No sé... como ya os he dicho... son solo reflexiones, acerca de esta idea que me surgió, del sexo como reflejo delas relaciones entre personas...
Como todos los que me leeis asiduamente sabeis, la única relación que tuve enserio fue la de casi tres años con el monstruo.
Hoy pensaba, como el sexo es el reflejo de la relación que existe entre dos personas. No hablo de las apariencias, hablo de lo que realmente se siente. Me explico, aunque me resulte difícil incluso doloroso:
con el monstruo empezamos con sexo esporádico. Y así era nuestro sexo, esporádico. Pasó un mes y todo eran gritos por su parte y lágrimas de reconciliaciónpor la mía. Y aunque suene gilipollas, así era el sexo. Empezábamos a gritos, de repente me besaba, y acabábamos haciéndolo, y yo llorando abrazada a él de lo tanto que lo quería y de lo intensamente que vivía cada perdón que salía de su boca.
Después de unos meses la cosa parecía asentada, yo ya más o menos me había adaptado a él y sabía lo que tenía que hacer si no quería enfadarle. Esa época fue preciosa. Todo iba de canciones. Canciones que nos dedicábamos el uno al otro, y quenos ponían el vello de punta. Recuerdo que pasabamos las noches de aquel verano abrazados a oscuras en su comedor, escuchando canciones que sacaban a flor de piel nuestro enamoramiento, y lo hacíamos al ritmo de la música...
Al cabo de un año todo empezó a cambiar. La paciencia se habia acabado. Es decir, a pesar de querernos, estabamos agotados emocionalmente. Él tenía demasiadas obsesiones, y las llevaba cada día más lejos, y a mí cada día me costaba más curar las heridas del día anterior, y cada día él acumulaba más obsesiones y yo más heridas abiertas. La relación cada vez se volvió más agresiva.
Y el sexo se convirtió en agresivo. Cada vez íbamos más lejos, más salvaje, no sabría como explicar, era como soltar un sentimiento de rabia hacia el otro, rabia de lo que sentíamos, de no entender como podía salir todo tan mal, y cada vez a peor...
Se agotaron los recursos en la relación, a la par que se agotaron las novedades en el sexo.
La frontera en ambos casos, hubiera sido la misma. Una relación llena de palizas, y sexo lleno de palizas.
Más allá, esto. Aquí nosotros. Y con el sexo, acabó la relación.
NO es la única vez que esto me ha pasado. Me ha pasado con cualquiera que he estado.
Cuando estás con un desconocido, una de dos:
O es un sexo un poco torpe, normal, dado que no conoces al otro, o es un sexo en el que intentando aparentar seguridad (como hacemos en la relación normal, todos intentamos dar una imagen) intentas proyectar una imagen de tí en el sexo que igual no corresponde exactamente con la del sexo real que te hace vibrar. O inseguridad, o imagen.
Cuando estuve con otro chico del que ya hablé aquí, aquel a quien puteé tanto (espero que os acordeis los que habéis leido el blog de haceya tiempo). Nuestro sexo era aíslado. Igual que nuestra relación, la cual se configuró a base de encuentros y stand-byes. Los encuentros, había unos buenos y otros problemáticos. En los encuentros buenos, el sexo reflejaba felicidad y risas. En los días problemáticos, era un sexo vengativo.
O a cuantos no os ha pasado, qeu teneis una relación, y llega un punto que ya no sentís nada hacia esa persona? y el sexo de repente ¡plas! por arte de magia se vuelve también indiferencia. Podeis pillarle hasta asco a esa persona, y el sexo (si es que llegais a tener valor para tenerlo en esta situación) también se volverá un sentimiento de asco,desaprobación incluso obsceno.
O quizá os reconcilieis. Y después de un nuevo te quiero recién descubierto del fondo del alma, tendreis el mejor sexo también arrancado del fondo del alma de los últimos días, meses, incluso años...
No sé... como ya os he dicho... son solo reflexiones, acerca de esta idea que me surgió, del sexo como reflejo delas relaciones entre personas...
Recuerdos
Escribo porque me sabe hasta mal.
Últimamente no tengo tiempo, ni ganas de escribir.
Estoy ultramegahiperocupada, cosa que no está mal y más gustándome lo que hago, pero vaya, que una acaba agotada.
Vuelve el curso y con él los pasillos de la uni, y éstos llenos de universitarios. Después de todo un verano ya parecía que ni me acordaba de lo guapos que són todos y de la conversación tan maravillosa que tienen la mayoría.
De manera que la morena va arriba y abajo con los ojos como platos, haciéndose cruces de lo bien que le sienta el veranito a las preciosidades que pueblan ésta nuestra amada tierra.
Hay varios que me tienen loquita... uno en concreto, cada vez que lo veo, sentadito con su portátil, sonrisa de marfil, y una voz increíble... que yo caliento hasta la silla, y tengo que salir a tomar el aire.
Últimamente sueño mucho. Será que como ya no mojo (qué vergüenza, hasta aquí podíamos llegar), pues la cabeza se hace sus apaños mentales.
He soñado con el Albert Om (creo que se llama) el presentador de el Club de TV3, vaya sueño más raro, a parte de eso, no me digais las chicas que no es atractivo? uf. Y también con otros, pero eso no lo cuento ;)
El ascensorista y yo estamos experimentando un acercamiento peligroso.
El otro día fuimos a tomar algo... SÓLO a tomar algo...
- tengo novio
- anda!
- pero lejos...
- eso ya es otra cosa
- pero le respeto eh
- me sigues deseando?
no contesto
- jaja. Yo a tí también tonta.... tú verás... ya sabes donde llamar
Le di vueltas y más vueltas y más vueltas y más vueltas. Li, Li, Li, Li... ¿era esto lo correcto?
Pues sí, porque es lo que quiero. Porque no me voy a tirar hasta vete a saber cuando sin disfrutar. No me voy a reprimir. Y no me voy a cortar las alas joder, que somos jóvenes. No es lo correcto.
Cojo el móvil. Mensajes:
Hola ojazos... mira por dónde... a ver si nos vemos...
Contestan:
eso está hecho... ya van meses sin probar tu cuerpo... pronto nos vemos... besos
Uf.... que conste que incluso tengo remordimientos. Pero nada grave.
Hoy me ha llamado Li. Me ha contado todo lo que hace últimamente, que está harto de escribirme, que no puede esperar a verme, que me quiere con locura, bla bla bla:
- mi niña, ojalá estuvieras aquí conmigo, te abrazaría tan fuerte...
- cielo, ojalá estuvieras aquí conmigo, en LA CAMA, te haría tantas guarrerías...
- jaja, tanto tiempo sin verme y piensas en eso?
- pues claro
- sí que se echa de menos sí, esas siestas...
- te refieres a esas en las que te masajeaba, te mordisqueaba y te volvía loco?
- a esas a esas... jo niña, qué recuerdos!
¿Recuerdos....?
PS: Li, Ich lieb' dich so viel... Es tut weh...
Últimamente no tengo tiempo, ni ganas de escribir.
Estoy ultramegahiperocupada, cosa que no está mal y más gustándome lo que hago, pero vaya, que una acaba agotada.
Vuelve el curso y con él los pasillos de la uni, y éstos llenos de universitarios. Después de todo un verano ya parecía que ni me acordaba de lo guapos que són todos y de la conversación tan maravillosa que tienen la mayoría.
De manera que la morena va arriba y abajo con los ojos como platos, haciéndose cruces de lo bien que le sienta el veranito a las preciosidades que pueblan ésta nuestra amada tierra.
Hay varios que me tienen loquita... uno en concreto, cada vez que lo veo, sentadito con su portátil, sonrisa de marfil, y una voz increíble... que yo caliento hasta la silla, y tengo que salir a tomar el aire.
Últimamente sueño mucho. Será que como ya no mojo (qué vergüenza, hasta aquí podíamos llegar), pues la cabeza se hace sus apaños mentales.
He soñado con el Albert Om (creo que se llama) el presentador de el Club de TV3, vaya sueño más raro, a parte de eso, no me digais las chicas que no es atractivo? uf. Y también con otros, pero eso no lo cuento ;)
El ascensorista y yo estamos experimentando un acercamiento peligroso.
El otro día fuimos a tomar algo... SÓLO a tomar algo...
- tengo novio
- anda!
- pero lejos...
- eso ya es otra cosa
- pero le respeto eh
- me sigues deseando?
no contesto
- jaja. Yo a tí también tonta.... tú verás... ya sabes donde llamar
Le di vueltas y más vueltas y más vueltas y más vueltas. Li, Li, Li, Li... ¿era esto lo correcto?
Pues sí, porque es lo que quiero. Porque no me voy a tirar hasta vete a saber cuando sin disfrutar. No me voy a reprimir. Y no me voy a cortar las alas joder, que somos jóvenes. No es lo correcto.
Cojo el móvil. Mensajes:
Hola ojazos... mira por dónde... a ver si nos vemos...
Contestan:
eso está hecho... ya van meses sin probar tu cuerpo... pronto nos vemos... besos
Uf.... que conste que incluso tengo remordimientos. Pero nada grave.
Hoy me ha llamado Li. Me ha contado todo lo que hace últimamente, que está harto de escribirme, que no puede esperar a verme, que me quiere con locura, bla bla bla:
- mi niña, ojalá estuvieras aquí conmigo, te abrazaría tan fuerte...
- cielo, ojalá estuvieras aquí conmigo, en LA CAMA, te haría tantas guarrerías...
- jaja, tanto tiempo sin verme y piensas en eso?
- pues claro
- sí que se echa de menos sí, esas siestas...
- te refieres a esas en las que te masajeaba, te mordisqueaba y te volvía loco?
- a esas a esas... jo niña, qué recuerdos!
¿Recuerdos....?
PS: Li, Ich lieb' dich so viel... Es tut weh...





