logotipo

img_google
MARIPOSAS EN EL ESTÓMAGO
Acerca de
Soy la indecisión en persona, un mar de dudas, y siempre con la sensación de haber tomado el camino erróneo... pero me lo tomo con filosofía. Me gusta dormir sin despertador y tomarme un té para empezar el día. Me encanta pintarme las uñas, leer el horóscopo y q me salgan pecas con el sol. Me paso el día recortándome el flequillo y observando a la gente. No entiendo q es lo q hago, pero siempre llego tarde a todas partes. No sé q es lo q me espera mañana y empieza a preocuparme...pero el día a día es muy divertido...
Sindicación
 
Madre no hay más que una
No sé si alguna vez he hablado del origen extraterrestre de mi señora madre, de la mismísima estrella Antares, de la constelación de Escorpio. Si no lo he hecho ya lo haré en otro momento, porque la última de esta gran mujer que nos dio la vida a mí y a Carlitos Mosquera es muy buena.
En mi casa somos muy de brujas, velas y conjuros. Tanto que tenemos a Jero, nuestro propio gurú, un argentino con una mirada tan penetrante que se te erizan los pelos de todo el cuerpo al notar como te está leyendo el aura. Gracias a Jero y a sus conjuros con velas, amuletos y demás, estoy licenciada. Que sí, q yo estudio mucho y todo eso, pero aquellos dos créditos que no me querían convalidar ni de broma en Santiago por haber hecho un cursito de catalán y que necesitaba urgentemente para volverme a Barcelona a seguir teniendo subidones de felicidad y con un título bajo el brazo, pues para mí son obra y gracia de las energías positivas de Jero, que tengo mucha fe en él, coñe.
Pues mi madre, que en su trayectoria cuenta con haber asistido a un exorcismo o haber publicado una oración a San Judas Tadeo en el Diario de Pontevedra para que mi hermano encontrara de una vez su camino en la vida, ha vuelto a visitar a una bruja. Y antes de nada he de decir que mi madre es una mujer normal, muy especial, pero normal. Ni una beata ni una rarita, simplemente pelín supersticiosa.
Pues esta última bruja a la que visitó hace poco les dijo que le habían echado un mal de ojo a la familia de su marido, por lo que claro, ella también necesitaba purificación, por si acaso. Las energías negativas esta Señora Bruja las captaba mediante bostezos. Lo mejor de todo es que la chica que trabaja en mi casa, liada por mi madre a acompañarla, también bostezaba contagiada por la Señora Bruja. Menudo cuadro.
Pues el remedio para limpiar el mal de ojo era pasar nueve veces por debajo de un puentecillo que había en aquel pueblo y cruzar un regatillo que corría por debajo, pero sin que pasara ningún coche encima del puente durante las nueve veces porque habría que volver a empezar. El caso es que mi madre, con sus zapatitos nuevos de Pilar Burgos no podía ponerse a cruzar ríos de ningún tipo, con lo que la Señora Bruja, muy precavida, le prestó unas katiuskas de la talla 40, con lo que mi pobre madre pensaba, de vuelta en vuelta, que el mal de ojo se lo quitaría, pero que de allí salía con una pierna rota seguro.
Grandes momentos de mi familia. Prometo más capítulos.
 
Comentario:
Vaya Lindamariposita, adelantando el post "Especial Halloween" a mediados de Octubre, eh?

En Granada se dice que Fray Leopoldo, un monje cuyos restos tienen en una especie de mausoleo en una Iglesia, ayuda a la gente que va a rezarle o a echarle euros en una urna.
En una ocasión, durante la carrera, una compañera y yo fuimos a frotarle nuestros apuntes antes de un examen oral. Un 10 cada uno.
Moraleja: frótense contra Fray Leopoldo todo lo que puedan.
 
Comentario:
¿Y qué hay que hacer para echar mal de ojo a alguien?
 
Comentario:
¿Y qué hay que hacer para echar mal de ojo a alguien?
No