UN DIA MATO AL DEL AUTOBUS
Todos decimos que jamás mataríamos a una mosca, pero mentimos, en nuestro interior habita un asesino en ciernes dispuesto a salir en cuanto bajemos la guardia. El mío no da mucho la lata, pero en alguna que otra ocasión he sentido su llamada. Hoy, sin ir más lejos he oído su voz a grito pelado (¿cómo se pelan los gritos?) con tanta claridad que en qué me visto de ignorarlo. La culpa la ha tenido el conductor del autobús.
Como cada tarde para ir a trabajar me planto en la parada. En invierno me hielo de frío, en verano me asfixio de calor. Se supone que tiene que pasar a en punto, pero como sólo se supone y no se da por hecho, llega cuando le da la gana. Subo, le digo buenas tardes y por respuesta obtengo silencio. Me atrevería a decir que ni me ha mirado a la cara, pero como llevaba puestas las gafas de sol, pudiera ser que lo hiciera y yo no me diera cuenta.
Me siento y el aire acondicionado está a toda leche. Debemos estar a varios grados bajo cero ahí dentro. Una anciana no deja de toser. Yo, normalmente llevo una chaquetilla para el trayecto (mujer prevenida vale por dos) pero con las prisas por si se me escapaba he salido en tirantes. Estoy tiritando. Un señor le ha dicho que hacía un poco de frío pero ni se ha inmutado. Ahí le vamos a disculpar porque lleva la música tan alta que no lo ha oído. Parece que estemos en una discoteca andante. Yo no sé que emisora tiene sintonizada pero ese ruido estruendoso yo no lo he oído ni en los 40 ni en la 100.
En estas que lo veo hablando por el móvil, lo cual es una proeza que oiga y le oigan puesto que la radio no la ha bajado ni un chispín. Se ríe a carcajadas. Va tan distraído que se pasa una parada y deja a todos con la boca abierta agitando las manos. Todos le decimos: “Oiga… oiga… que hay gente esperando…”. Por uno le entra y por el otro le sale. De pronto veo un coche de policía parado junto al autobús en el semáforo. Me pongo a hacer gestos señalándolo (¡a ver quién tiene el valor de llamarme acusica!). Me miran pero siguen su camino.
Llegamos a mi parada y, ¡¡milagro!! El coche de policía se cruza delante del autobús y le dice al hijo de su madre que lo conduce: “¿Es usted consciente de que lleva en sus manos las vidas de varias personas?” ¡¡Dios existe!! Yo me bajo con una sonrisa tan grande como la del resto de pasajeros. Lo ultimo que oigo decir al agente, tras pedirle los papeles, es: “Esto puede suponerle la retirada del carnet”. ¡¡¡Yupiiiiii!!!
Ahora, como va a estar sin trabajar durante un tiempito lo que puede hacer es tumbarse en el sillón, ponerse la música tan alta que le retumben los oídos. Bajar el aire hasta que sienta que está en Siberia. Y sólo espero y deseo que sus compañeros le hagan el vacío cuando se enteren de lo que ha hecho y cuando usted les diga hola no le respondan. Ahora, señor conductor, puede ser uno de nosotros, esos sufridos pasajeros que día a día montamos con usted.
Como cada tarde para ir a trabajar me planto en la parada. En invierno me hielo de frío, en verano me asfixio de calor. Se supone que tiene que pasar a en punto, pero como sólo se supone y no se da por hecho, llega cuando le da la gana. Subo, le digo buenas tardes y por respuesta obtengo silencio. Me atrevería a decir que ni me ha mirado a la cara, pero como llevaba puestas las gafas de sol, pudiera ser que lo hiciera y yo no me diera cuenta.
Me siento y el aire acondicionado está a toda leche. Debemos estar a varios grados bajo cero ahí dentro. Una anciana no deja de toser. Yo, normalmente llevo una chaquetilla para el trayecto (mujer prevenida vale por dos) pero con las prisas por si se me escapaba he salido en tirantes. Estoy tiritando. Un señor le ha dicho que hacía un poco de frío pero ni se ha inmutado. Ahí le vamos a disculpar porque lleva la música tan alta que no lo ha oído. Parece que estemos en una discoteca andante. Yo no sé que emisora tiene sintonizada pero ese ruido estruendoso yo no lo he oído ni en los 40 ni en la 100.
En estas que lo veo hablando por el móvil, lo cual es una proeza que oiga y le oigan puesto que la radio no la ha bajado ni un chispín. Se ríe a carcajadas. Va tan distraído que se pasa una parada y deja a todos con la boca abierta agitando las manos. Todos le decimos: “Oiga… oiga… que hay gente esperando…”. Por uno le entra y por el otro le sale. De pronto veo un coche de policía parado junto al autobús en el semáforo. Me pongo a hacer gestos señalándolo (¡a ver quién tiene el valor de llamarme acusica!). Me miran pero siguen su camino.
Llegamos a mi parada y, ¡¡milagro!! El coche de policía se cruza delante del autobús y le dice al hijo de su madre que lo conduce: “¿Es usted consciente de que lleva en sus manos las vidas de varias personas?” ¡¡Dios existe!! Yo me bajo con una sonrisa tan grande como la del resto de pasajeros. Lo ultimo que oigo decir al agente, tras pedirle los papeles, es: “Esto puede suponerle la retirada del carnet”. ¡¡¡Yupiiiiii!!!
Ahora, como va a estar sin trabajar durante un tiempito lo que puede hacer es tumbarse en el sillón, ponerse la música tan alta que le retumben los oídos. Bajar el aire hasta que sienta que está en Siberia. Y sólo espero y deseo que sus compañeros le hagan el vacío cuando se enteren de lo que ha hecho y cuando usted les diga hola no le respondan. Ahora, señor conductor, puede ser uno de nosotros, esos sufridos pasajeros que día a día montamos con usted.
Comentario:
Yo trabajo en una empresa de autobuses y te prometo que no me ha sorprendido nada de lo que has dicho. Es muy cierto que hay gente así conduciendo y la verdad es que no deberían de hacerlo. Si le retiraron el carnet por eso ten por seguro que la empresa recibió notificación de la infracción y es muy posible que le hayan abierto un expediente.
En cuanto a los retrasos... bueno eso ya es harina de otro costal, pues a veces es imposible ceñirse a los horarios por causas ajenas al conductor, y es que hay mucho incívico suelto que obstruye los carriles BUS o deja el coche mal estacionado e impidiendo o dificultando el paso del vehículo.
De todos modos quiero felicitarte por lo que hiciste ya que fue lo correcto, comportamientos como ese no se deben tolerar.
Petonets maca
En cuanto a los retrasos... bueno eso ya es harina de otro costal, pues a veces es imposible ceñirse a los horarios por causas ajenas al conductor, y es que hay mucho incívico suelto que obstruye los carriles BUS o deja el coche mal estacionado e impidiendo o dificultando el paso del vehículo.
De todos modos quiero felicitarte por lo que hiciste ya que fue lo correcto, comportamientos como ese no se deben tolerar.
Petonets maca
Comentario:
Si yo te contara la de veces que me dan ganas de matar a alguien... ¡Vaya tipejo! mira que jugar así con la vida de los demás.
Besos.
P.d. gracias por tu visita a mi blog.
Besos.
P.d. gracias por tu visita a mi blog.
Comentario:
¡Menuda suerte! Aquí en Madrid los autobuses de mi zona hacen lo que les da la gana. Paran cuando quieren, te insultan, te ignoran, van tan rápido que parece que vamos a echar a volar, pero independientemente de si hablan por el móvil o no... Fuiste muy valiente intentando avisar a los polis!! Un minipunto para el equipo de las chicas!
Comentario:
Mira, te cojo 6 puntos del carnet por lo de ayer, enterada.
O tu post es una trola o un milagro.
Un besote,
CF
O tu post es una trola o un milagro.
Un besote,
CF
Comentario:
PD:/ Dedicado al autobusero:
El señor conductor no se rieeee, no se rieeeee, no se rieeee
El señor conductor no se rieeee, no se rie el señor conductooooor.
El señor conductor no se rieeee, no se rieeeee, no se rieeee
El señor conductor no se rieeee, no se rie el señor conductooooor.
Comentario:
A mi me saca de mis casillas que haya personas que se pasen por el forro la palabra "educación" y "buenas maneras", y la mayoría de las veces solo porque eres joven o porque llevas una pinta macarrilla o porque vas más resultona... el caso es que utilizan lo de "el peor desprecio es no hacer aprecio" y me joooooooooode que no veas. Y en el fondo lo que les pasa es que tienen más envidia que espalda.
Eso sí, lo de la policía me ha llegado al alma ¡han hecho su trabajo! ¡¡Bieeeen!! Jo, me alegro de que Dios exista de vez en cuando.
Un besote
Eso sí, lo de la policía me ha llegado al alma ¡han hecho su trabajo! ¡¡Bieeeen!! Jo, me alegro de que Dios exista de vez en cuando.
Un besote





