CURIOSA COINCIDENCIA
Fue simpático el suceso
Años hace ya de aquello
La lluvia caló sus huesos
y los míos quedaron secos
Por si de entrada ya yo
no cayera mal bastante
aquel hecho nos unió
creando una impronta al instante
Que ella me ofreció su mano
y que yo me tomé el brazo
corroborando su idea:
que resultaría un pelmazo
Hoy, algún tiempo después
esa anécdota ya vista
nuevamente sucedió
con otra protagonista
Su paraguas compartimos,
y ella mojada y yo seco
No sé cómo ni por qué,
¿Parece que hablo de sexo...?

UNA LATENTE ILUSIÓN
Aún hay momentos en los que él la acaricia tiernamente con los ojos, y en los que ella, cuando él no mira, está atenta a todos y cada uno de sus gestos. Aún hay momentos de acercamiento amistoso donde para que reine la paz lo importante es que se mantenga una respetuosa distancia. Si se les pregunta qué sienten el uno por el otro, intentarán con arrogancia aparentar indiferencia. Él le guarda rencor a ella porque le cerró la puerta en las narices.... ella a él porque no siguió insistiendo.

Pero es mucho mejor dejar que tal encuentro siga existiendo en la imaginación de ambos, donde todo es mucho más de verdad; donde la espiritualidad y el amor se refleja en los detalles cotidianos y el sexo es sublime. Mucho mejor dejar que siga siendo una ilusión, inmaculada, perfecta, un bello sueño divino, que una realidad contaminada de todas esas equívocas justificaciones humanas.
Tienen la no realización de ese sueño como excusa para lamentarse y sentir rencor, como excusa para seguir cerrando las puertas a su corazón. Pero lo cierto es que detrás de sus máscaras se esconde el miedo a que el sueño supere la realidad, el miedo a las expectativas frustradas.
La Cruda Realidad podría matar al Bonito Sueño..... por eso ellos lo mimarán como a un bebé, lo protegerán y no lo dejarán crecer......





