ROMANCE DEL REY GERMÁN (II)
Ya no anidas deseos de venganza
Ya ha llovido mucho desde entonces
Ahora el rey Germán, su espada o lanza
son pan cotidiano de tu corte
Ya te convertiste en su princesa
Ya fuiste elegida para el cargo
Eres ya la única que él besa
Ya no tiene harén en su palacio
En lugar de miles de moritas
prefirió elixir de enamorado
Néctar puro de tu corazón
a placer banal... que es meter nabo
Eres favorita de Germán
Se lo diste todo y es monógamo
La exclusividad de tus caricias
a los dioses les provoca orgasmos
Ahora todos saben que tú gozas
las habilidades de su espada
con esas dotes maravillosas
¡longitud, destreza, qué flipada!
Porque luchaste contigo misma
y decidiste bajar tu escudo
disponiéndote a mostrar tu cara
y un honesto corazón desnudo
ya no había necesidad de verlo
como un oponente a conquistar
sino como un compañero amigo
al que dices toda la verdad
Así, sin tu escudo y cara a cara
un poco indefensa te sentiste
mas te recompuso una gran fuerza
pues tu amor correspondido viste
Y ahora ya no hay batallas sangrientas
Sino un apasionado romance
Germán es rey de tu corazón
Y tú la princesa de su sangre
Y en su reino serás importante...






