Dame tu silencio, que lo quiero gritar...
"Cuidado con la tristeza, es un vício"
...puede ser, puede ser un vício, puede ser más bien un desahogo, un lugar oscuro donde esconderse del mundo, donde guardar el dolor que sabemos que sólo es nuestro y que por ese egoísmo que nos caracteriza, no queremos compartir con nadie más...pero a mi esta tristeza ya me sobra, no la quiero, la aborrezco, ya no la necesito, no quiero que sea mi vício, no quiero que me llene los ojos y no permita que mis sonrisas sean más limpias, más honestas.
Odio esta soledad que últimamente lo invade todo, se está apoderando de mi vida, llenando cada rincón de este piso que ya siento tan mío, y en el que tantas cosas he vivido...¿Dónde están todas las risas? ¿Dónde la complicidad que compartí? ¿Dónde un hombro que se ofrece sincero? ¿Y tanta ilusión que sentí?
No me gusta esta sensación de vacío, porque ahora lo llena todo. El piso está vacío, mi corazón está vacío, mi boca, mis manos y todo a mi alrededor lo siento vacío, tan callado...que este silencio me retumba en los oídos y emite un eco que en muchas ocasiones se hace insoportable.
Las noches son eternas y me hacen sentir más sóla aún. Sólo pienso en que llegue la hora de ir a trabajar, de sumirme en mi rutina, ver esas caras que hace seis meses eran extrañas y ahora forman parte de mi mundo, ahora sólo reflejarme en sus ojos me hace sentir querida, me hace ver que existen personas a las que darles todo mi cariño y sobre todo tener la seguridad de que puedo contar con ellas. Pero al salir de allí vuelve la oscuridad. La hora y media de vuelta a casa se ha convertido en mi momento de reflexión...¿cómo fue el curro, hice algo de provecho? ¿tuve un gesto bonito con mi gente? ¿le dí vueltas a la mierda que tengo en la cabeza o pude olvidarlo?
Miro a la gente que al igual que yo van absortos en sus mundos, bajando de la nube únicamente para fijarse en si la siguiente parada de metro es la suya, escuchando su música, leyendo libros, manteniendo el equilibrio agarrados a la barra... los observo como quien intenta buscarle una explicación a algo que simplemente no la tiene y vuelvo a apoyarme en la puerta perdiendo la mirada en los cables sucios que desaparecen en la oscuridad del túnel...
Interminables escaleras y por fin en el cuarto, en mi piso. Al abrir la puerta no sé qué sensación es más intensa si el calor que me deshace o la soledad tan inminente, tan bien repartida por cada rincón...
Pienso que ya queda muy poco de aquella Laura de 19 años que pisó esta casa por primera vez con la maleta llena de ilusión, aquella que colocó sus cosas con la gran satisfacción de saberse independiente, de tener la responsabilidad de administrar su vida y sus días como se le viniera en gana, sin la supervisión de sus padres.
Me veo con los cubos y las bayetas limpiándolo todo, con la radio a toda leche y aquel chico enredando a mi alrededor, diciéndome lo guapa que estaba con la pinza de maruja en el pelo, jejejee.... aquel con quien perdí mi virginidad en ese sofá donde tanta pasión se ha desprendido después...
Recuerdo las fiestas, porque esos primeros años, todo eran fiestas, un lunes, un martes, daba igual, cualquier excusa era buena para montar un tablao flamenco, llenar la casa de estudiantes de Erasmus, cerveza y esa sangría tan rica! Pensar que hubo mil noches que tuve que taparme la cara con la almohada para poder dormir del ruído y ahora me muero por escuchar aunque sea un susurro...
No sé por qué todo tiene que cambiar tanto y tan deprisa. Cuando empiezas a asimilar un cambio, de repente te sorprende otro aún más fuerte...
Tengo que dejar de escribir, he removido muchos recuerdos y ahora el popurrí es tan grande en mi cabeza que no puedo escribir una frase que tenga un mínimo de coherencia.
...dadme vuestro silencio, que lo quiero gritar...
...puede ser, puede ser un vício, puede ser más bien un desahogo, un lugar oscuro donde esconderse del mundo, donde guardar el dolor que sabemos que sólo es nuestro y que por ese egoísmo que nos caracteriza, no queremos compartir con nadie más...pero a mi esta tristeza ya me sobra, no la quiero, la aborrezco, ya no la necesito, no quiero que sea mi vício, no quiero que me llene los ojos y no permita que mis sonrisas sean más limpias, más honestas.
Odio esta soledad que últimamente lo invade todo, se está apoderando de mi vida, llenando cada rincón de este piso que ya siento tan mío, y en el que tantas cosas he vivido...¿Dónde están todas las risas? ¿Dónde la complicidad que compartí? ¿Dónde un hombro que se ofrece sincero? ¿Y tanta ilusión que sentí?
No me gusta esta sensación de vacío, porque ahora lo llena todo. El piso está vacío, mi corazón está vacío, mi boca, mis manos y todo a mi alrededor lo siento vacío, tan callado...que este silencio me retumba en los oídos y emite un eco que en muchas ocasiones se hace insoportable.
Las noches son eternas y me hacen sentir más sóla aún. Sólo pienso en que llegue la hora de ir a trabajar, de sumirme en mi rutina, ver esas caras que hace seis meses eran extrañas y ahora forman parte de mi mundo, ahora sólo reflejarme en sus ojos me hace sentir querida, me hace ver que existen personas a las que darles todo mi cariño y sobre todo tener la seguridad de que puedo contar con ellas. Pero al salir de allí vuelve la oscuridad. La hora y media de vuelta a casa se ha convertido en mi momento de reflexión...¿cómo fue el curro, hice algo de provecho? ¿tuve un gesto bonito con mi gente? ¿le dí vueltas a la mierda que tengo en la cabeza o pude olvidarlo?
Miro a la gente que al igual que yo van absortos en sus mundos, bajando de la nube únicamente para fijarse en si la siguiente parada de metro es la suya, escuchando su música, leyendo libros, manteniendo el equilibrio agarrados a la barra... los observo como quien intenta buscarle una explicación a algo que simplemente no la tiene y vuelvo a apoyarme en la puerta perdiendo la mirada en los cables sucios que desaparecen en la oscuridad del túnel...
Interminables escaleras y por fin en el cuarto, en mi piso. Al abrir la puerta no sé qué sensación es más intensa si el calor que me deshace o la soledad tan inminente, tan bien repartida por cada rincón...
Pienso que ya queda muy poco de aquella Laura de 19 años que pisó esta casa por primera vez con la maleta llena de ilusión, aquella que colocó sus cosas con la gran satisfacción de saberse independiente, de tener la responsabilidad de administrar su vida y sus días como se le viniera en gana, sin la supervisión de sus padres.
Me veo con los cubos y las bayetas limpiándolo todo, con la radio a toda leche y aquel chico enredando a mi alrededor, diciéndome lo guapa que estaba con la pinza de maruja en el pelo, jejejee.... aquel con quien perdí mi virginidad en ese sofá donde tanta pasión se ha desprendido después...
Recuerdo las fiestas, porque esos primeros años, todo eran fiestas, un lunes, un martes, daba igual, cualquier excusa era buena para montar un tablao flamenco, llenar la casa de estudiantes de Erasmus, cerveza y esa sangría tan rica! Pensar que hubo mil noches que tuve que taparme la cara con la almohada para poder dormir del ruído y ahora me muero por escuchar aunque sea un susurro...
No sé por qué todo tiene que cambiar tanto y tan deprisa. Cuando empiezas a asimilar un cambio, de repente te sorprende otro aún más fuerte...
Tengo que dejar de escribir, he removido muchos recuerdos y ahora el popurrí es tan grande en mi cabeza que no puedo escribir una frase que tenga un mínimo de coherencia.
...dadme vuestro silencio, que lo quiero gritar...
Comentario:
Si necesitas un hombro para hacer correr tus lágrimas, sabes donde encontrarme... pero haré todo lo posible para que no las derrames.
Comentario:
¡ Pero niñita !. No es nada bonito verte asi de triste, con lo alegre que tu eres, siempre con un "titi" en la boca, tu sonrisa pícara de todas las mañanas mientras levantas levemente la mirada a nuestro pasar por tu sitio...
Mira a tu alrrededor, no te encierres en tí misma , hay muchisima gente que daría lo que fuese por un llamada tuya, por quedar contigo una sola vez, por charlar, por olvidar el tic tac del reloj en tu compañia con tan solo la sana intención de provocar tu risa, de que le regales una mirada.
Como sé que te gustan los sonetos, aqui va uno:
La soledad que temo es esa
que inventa espejismos:
(algo hay que hacer en el desierto).
Esa que poco a poco
va poblando el silencio con voces
las preguntas, con respuestas
el abandono, con caricias imaginadas.
La soledad que temo es esa
que de tan extrema no se siente.
Esa que te lleva irremediablemente
a caminar despacio por la locura
hasta depositarte en otra soledad
más árida y sola que la del principio.
Mira a tu alrrededor, no te encierres en tí misma , hay muchisima gente que daría lo que fuese por un llamada tuya, por quedar contigo una sola vez, por charlar, por olvidar el tic tac del reloj en tu compañia con tan solo la sana intención de provocar tu risa, de que le regales una mirada.
Como sé que te gustan los sonetos, aqui va uno:
La soledad que temo es esa
que inventa espejismos:
(algo hay que hacer en el desierto).
Esa que poco a poco
va poblando el silencio con voces
las preguntas, con respuestas
el abandono, con caricias imaginadas.
La soledad que temo es esa
que de tan extrema no se siente.
Esa que te lleva irremediablemente
a caminar despacio por la locura
hasta depositarte en otra soledad
más árida y sola que la del principio.
Comentario:
Me parece muy bonito el texto, con muchos sentimiento.
PD: crees que esto es mejor?
PD: crees que esto es mejor?
Comentario:
La soledad es lago que uno elige y en tu caso creo que es una soledad ficticia nunca deberias estar sola porque nunca lo entenderas, solo te pido ayuda para ayudarte a no estar sola.
Comentario:
La vida da muchas vueltas y el secreto para sobrevivir es aprender a rodar. Rueda y rueda y al final mirarás a los ojos al silencio y será tu aliado.
"perdiendo la mirada en los cables sucios que desaparecen en la oscuridad del túnel..."
Cómo me ha gustado esto!
"perdiendo la mirada en los cables sucios que desaparecen en la oscuridad del túnel..."
Cómo me ha gustado esto!
Comentario:
Más vale debatirse en la duda que no nadar en la ignorancia