Respuestas...
Algunas respuestas parecen alejarse siempre,
...algunas preguntas sólo hay que saber hacerlas bien...
Hace tiempo aprendí que por muchas preguntas que te hagas y por mucha prisa que tengas por contestarlas, las repuestas llegan solas, sin reclamos, sin impaciencias y normalmente, cuando menos las esperas...
Pero ese es mi problema, soy impaciente por naturaleza, cuando quiero algo lo quiero ya y aunque disfruto en la lucha, en la conquista, en el ahora sí pero luego no o en el ahora un poco y mañana también, me muerdo los labios si me cuesta demasiado conseguir algo, me impaciento, gruño y si pasa un tiempo sin resultados... me aburro.
Estoy rara, muy rara. Es como si empezara a despertar de una etapa de letargo, es como si hubiera permanecido dormida tres meses y, de repente, mis ojos se hubieran abierto y aún estuviera algo desorientada, mirando, observando e intentando comprender dónde coño estoy, que ha pasado en todo este tiempo y por qué he dormido tan profundamente...

Y en ese sueño me veo en mi casa, en mi sofá, acompañada, relajada, riéndome y dejándome querer..., como se dejan acariciar los perros abandonados, mirando fijamente a aquel que le cura las heridas, pensando lo agradable que es su tacto y más aún su gesto.
Me veo después de pie, clavada en el suelo, inmóvil, agarrada al telefonillo, escuchando la calle, escuchando un lamento y sintiendo el mío congelado en mi garganta, haciéndose cada vez más grande hasta que escapa por mis ojos y me llena las mejillas de lágrimas. Veo la trayectoria... una gota cae limpia al suelo, y yo hago un esfuerzo por pensar algo pero soy incapaz, estoy paralizada, triste, profundamente agotada, como no lo he estado en mucho tiempo...
No se puede forzar al corazón. No pude ponerle nombre propio a mis latidos, no al menos su nombre...
En ese mismo sueño se suceden las preguntas, las respuestas y las imágenes, una tras otra, dispares, seguidas, deprisa y otras al mismo tiempo, deliciosas. Me recreo en ellas, no me queda otra, es el único paraíso del que dispongo ahora. Detener imágenes, congelarlas y recordarlas una y otra vez.
Imágenes como una mirada nueva, distinta, diferente, intensa... ¿qué esconde detrás? Sinceramente, ahora mismo, es lo único que me apetece averiguar...
...recuerda que las realidades comienzan siempre por un sueño...
Sonando: EPMD - Da Joint
http://www.youtube.com/watch?v=wr4otT8Moz4
...algunas preguntas sólo hay que saber hacerlas bien...
Hace tiempo aprendí que por muchas preguntas que te hagas y por mucha prisa que tengas por contestarlas, las repuestas llegan solas, sin reclamos, sin impaciencias y normalmente, cuando menos las esperas...
Pero ese es mi problema, soy impaciente por naturaleza, cuando quiero algo lo quiero ya y aunque disfruto en la lucha, en la conquista, en el ahora sí pero luego no o en el ahora un poco y mañana también, me muerdo los labios si me cuesta demasiado conseguir algo, me impaciento, gruño y si pasa un tiempo sin resultados... me aburro.
Estoy rara, muy rara. Es como si empezara a despertar de una etapa de letargo, es como si hubiera permanecido dormida tres meses y, de repente, mis ojos se hubieran abierto y aún estuviera algo desorientada, mirando, observando e intentando comprender dónde coño estoy, que ha pasado en todo este tiempo y por qué he dormido tan profundamente...

Y en ese sueño me veo en mi casa, en mi sofá, acompañada, relajada, riéndome y dejándome querer..., como se dejan acariciar los perros abandonados, mirando fijamente a aquel que le cura las heridas, pensando lo agradable que es su tacto y más aún su gesto.
Me veo después de pie, clavada en el suelo, inmóvil, agarrada al telefonillo, escuchando la calle, escuchando un lamento y sintiendo el mío congelado en mi garganta, haciéndose cada vez más grande hasta que escapa por mis ojos y me llena las mejillas de lágrimas. Veo la trayectoria... una gota cae limpia al suelo, y yo hago un esfuerzo por pensar algo pero soy incapaz, estoy paralizada, triste, profundamente agotada, como no lo he estado en mucho tiempo...
No se puede forzar al corazón. No pude ponerle nombre propio a mis latidos, no al menos su nombre...
En ese mismo sueño se suceden las preguntas, las respuestas y las imágenes, una tras otra, dispares, seguidas, deprisa y otras al mismo tiempo, deliciosas. Me recreo en ellas, no me queda otra, es el único paraíso del que dispongo ahora. Detener imágenes, congelarlas y recordarlas una y otra vez.
Imágenes como una mirada nueva, distinta, diferente, intensa... ¿qué esconde detrás? Sinceramente, ahora mismo, es lo único que me apetece averiguar...
...recuerda que las realidades comienzan siempre por un sueño...
Sonando: EPMD - Da Joint
http://www.youtube.com/watch?v=wr4otT8Moz4