Maktub
¿...está escrito...?
Acerca de
"...y entonces fue como si el mundo permaneciese inmóvil porque mi alma se había quedado en silencio".
Sindicación
Archivos
 
Que si el invierno viene frío..., quiero estar junto a ti...
Últimamente no tengo mucho tiempo para escribir, la rutina me mata y el poco tiempo que me queda lo empleo en las locuras de turno.

Las navidades han resultado agradables. No tuve muchas vacaciones pero en la empresa nos dieron un par de días que por supuesto aproveché para irme a casa y disfrutar de mi gente. Las navidades siempre me han puesto un poco tonta, no me gustan demasiado y por ello prefiero pasarlas al lado de mi familia que en cualquier otro sitio.
Después en Reyes me quedé por Madrid y salí con las niñas por ahí, fue una noche tranquilita. Guardamos todas las energías para el sábado que celebré mi cumpleaños, madre mia, peazo de fiesta!! Jejejeje

Reuní a todo el mundo en casa de una amiga, por Fuencarral. La gente del curro, los amigos del pueblo, los amigos de toda la vida, otros más recientes, familia, en definitiva muchísima gente que adoro y que forman parte de mi vida. Nos juntamos como treinta y tantas personas, allí bebiéndo, comiéndo, riéndo y contándonos las vidas. Yo la verdad paraba poco en una misma conversación porque estaba muy nerviosa, pendiente de que todos estuvieran agusto y tal y en fin, acelerá de la vida! jejeje

Después nos fuímos a un sitio de Huertas que nos gusta a seguir con la juerga, lo cerramos, fuímos para un after (ahí ya no todos, sino los perdíos de turno, jejeje), y terminamos en la casa de otra chica hasta las 11 de la mañana más o menos. Yo ya perdí el sentido de la orientación, del equilibrio y de todo lo que tuviera que ver con coherencia humana.

Ahora lo pienso y bueno, me da un poco igual porque ya no puedo hacer nada para cambiarlo, pero realmente me hubiera gustado controlar más y no perder tanto la cabeza, más que nada porque siempre que pasa algo así desgraciadamente está Jorge cerca y últimamente no dejo de meter la pata con él, debe estar pensando lo peor de mi o quizá no piensa nada, ni bueno ni malo. Mmmm, no sé que es peor!!!

Ay.......!! Tengo que parar, ya en serio, estoy demasiado loca. Vale que fuera mi cumpleaños y que quisiera celebrarlo por todo lo alto, pero de ahí a perder la consciencia y actuar como una marioneta movida por no sé que malditos hilos pues...va un paso, o dos, o mil.



Después de todo ese desfase mi cabeza aún está intentando recuperarse. Está ordenando ideas, desechando para siempre otras. Está rebuscando en los pequeños cajones y la verdad me ha sorprendido que en muchos de ellos, estaba él. He encontrado viejas letras que hablaban de su sonrisa, de sus manos..., fotos que en su tiempo pasé horas mirando, mensajes del móvil copiados a un cuaderno, billetes de bus de la primera vez que se vino a casa a dormir conmigo, una moneda con dos flores preciosas que me regaló y que jamás he vuelto a ver en ninguna otra moneda..., es como si de repente me hubiera dado cuenta de que todos los caminos me conducen a él... y me he asustado.

Hay abismos a los que es mejor no asomarse dicen..., y sus ojos siempre fueron un abismo para mi. Un abismo del que huí, un abismo en el que me perdí siempre que tuve la seguridad de saber cómo volver. Pero ahora no sé volver, me he asomado y su oscuridad me atrapó, no sé por cuánto tiempo, no sé si esta vez hay vuelta atrás, sólo sé que me he sorprendido a mi misma viendo cosas que llevo negando desde hace más de un año...

¿Por qué ahora? Es mi pregunta. Imagino que porque después de tanta fiesta y tantas movidas que han pasado en estos últimos meses, él siempre ha estado ahí, al igual que mis ganas de estar a su lado, mis ganas de verlo, de tocarlo, de besarlo... Pero me doy cuenta tarde, como siempre, para variar. Él se va. Se va muy lejos y por mucho tiempo. Pasará al menos un año hasta volver a verle. Se va cuando más falta me hace...

Yo marcho para mi casa este fin de semana. Estaré alli unos 10 días, he cogido vacaciones. Las necesito. Tengo que poner en orden mi cabecita, tengo que respirar paz y centrarme. Necesito rodearme de mi familia, de su calor. Sentirme más Laura que nunca, allí donde están mis raíces, allí donde me he criado y donde me enseñaron a ser buena gente. Necesito alejarme de "músicas" y "abismos" y de todos esos excesos que no están trayendo nada bueno a mi vida.

Me voy al pueblo y son las fiestas allí también, si, pero es otro rollo, más sano, más controlado. Además después de las fiestas aún me quedarán días para descansar, para pasar mucho rato en mi mundo, reflexionando y hablando con "ellos...", que siempre están ahí para escucharme, para guiarme cuando me estoy perdiendo y ahora..., ahora no me encuentro, ahora ellos saben que necesito su ayuda...

Vuelvo pronto y espero que con una sonrisa en los labios.
Cuidaos mucho!