¿Qué haces después de...?
Hace poco una amiga en mitad de la típica conversación sobre sexo, me preguntó: ¿Alguna vez te has parado a pensar qué haces después de follar?
-Mmm, no, la verdad es que no... De todos modos depende del susodicho que esté a mi lado y de lo que me inspire-.
-¡Está claro! y sobre todo de las maravillas o chapuzas que te haya hecho... jeje-
-Si, también, por supuesto-. [Risas]
A partir de ahí todo fueron divagaciones... de las que hoy os hago partícipes.
Y entonces pienso que a veces...miro al techo, lo miro a él..., su cara de satisfacción, la frente perlada de gotas de sudor, la respiración entrecortada aún..., también me miro a mí, mi cuerpo desnudo, agotado, vivo y capaz... Mi cuerpo lleno de besos repartidos y de rastros de sus células, pequeñas partículas, moléculas que estallaron al contacto... Mi cuerpo caótico y delicioso después de haber recibido descargas eléctricas que se han repartido por cada poro... Oxígeno, caricias, piel, saliva...
Pero otras veces nada de eso sucede. Y sólo quiero vestirme, borrar las huellas y salir corriendo.

Lo ideal es coger aire, soñar, fumar un cigarro, estirarte, mirarle y volver a empezar. Reiniciar.
También pienso que me gusta ponerme su camiseta, atracar el frigorífico. Darme una ducha y dejar que resbalen sus caricias con el agua, ver cómo se deslizan por la bañera y se pierden por el sifón. Saber que cuando salga ahí fuera volverá a dibujarme más y más y más... Ya sabes. Reiniciar.
Guardar momentos. Parar el tiempo. Contárselo...
Es para mí, ¿lo sabes? Acabo de guardarme tu boca mientras te mordías el labio ansioso y desbocado, o ese otro gesto de tu mano jugando a perderse entre mis piernas, quizá también me guarde esa mirada que me atravesó el cerebro mientras hacías y deshacías concentrado y animal..., o la pared, tu pared, con tus fotos, con tu espejo, contigo detrás de mí, con tu mano en mi boca, con nuestro deseo repartiéndose por toda la habitación, llenando cada rincón, empañando cada cristal...
Y por regla general... desaparecer. Que hablamos de sexo y no de amor... y la mezcla de ambas cosas me resulta algo tan lejano que casi he olvidado lo que conlleva o significa... Desaparecer y seguir con mi vida. Que si nos hacemos demasiados mimos podemos confundirnos..., que si me quieres un poquito aunque sea un instante puede que me apetezca quedarme y nunca será una buena opción sino te quiero...
Vacíar la cama, llevarme mis cosas. Dejarte una sonrisa. Quizá un post it en la nevera...
Ya sabes..., borrar las huellas, salir corriendo.
Sonando: Gone play on. Russian Red.
-Mmm, no, la verdad es que no... De todos modos depende del susodicho que esté a mi lado y de lo que me inspire-.
-¡Está claro! y sobre todo de las maravillas o chapuzas que te haya hecho... jeje-
-Si, también, por supuesto-. [Risas]
A partir de ahí todo fueron divagaciones... de las que hoy os hago partícipes.
Y entonces pienso que a veces...miro al techo, lo miro a él..., su cara de satisfacción, la frente perlada de gotas de sudor, la respiración entrecortada aún..., también me miro a mí, mi cuerpo desnudo, agotado, vivo y capaz... Mi cuerpo lleno de besos repartidos y de rastros de sus células, pequeñas partículas, moléculas que estallaron al contacto... Mi cuerpo caótico y delicioso después de haber recibido descargas eléctricas que se han repartido por cada poro... Oxígeno, caricias, piel, saliva...
Pero otras veces nada de eso sucede. Y sólo quiero vestirme, borrar las huellas y salir corriendo.

Lo ideal es coger aire, soñar, fumar un cigarro, estirarte, mirarle y volver a empezar. Reiniciar.
También pienso que me gusta ponerme su camiseta, atracar el frigorífico. Darme una ducha y dejar que resbalen sus caricias con el agua, ver cómo se deslizan por la bañera y se pierden por el sifón. Saber que cuando salga ahí fuera volverá a dibujarme más y más y más... Ya sabes. Reiniciar.
Guardar momentos. Parar el tiempo. Contárselo...
Es para mí, ¿lo sabes? Acabo de guardarme tu boca mientras te mordías el labio ansioso y desbocado, o ese otro gesto de tu mano jugando a perderse entre mis piernas, quizá también me guarde esa mirada que me atravesó el cerebro mientras hacías y deshacías concentrado y animal..., o la pared, tu pared, con tus fotos, con tu espejo, contigo detrás de mí, con tu mano en mi boca, con nuestro deseo repartiéndose por toda la habitación, llenando cada rincón, empañando cada cristal...
Y por regla general... desaparecer. Que hablamos de sexo y no de amor... y la mezcla de ambas cosas me resulta algo tan lejano que casi he olvidado lo que conlleva o significa... Desaparecer y seguir con mi vida. Que si nos hacemos demasiados mimos podemos confundirnos..., que si me quieres un poquito aunque sea un instante puede que me apetezca quedarme y nunca será una buena opción sino te quiero...
Vacíar la cama, llevarme mis cosas. Dejarte una sonrisa. Quizá un post it en la nevera...
Ya sabes..., borrar las huellas, salir corriendo.
Sonando: Gone play on. Russian Red.