PLACIDO, M'AS MATAO
Yo se que debiera ser más disciplinada en esta blog, que pa eso la creé, pero oye, como que a veces me da una pereza tremenda. Como pa ganame la vida escribiendo en los periódicos, que esos no esperen.
Bueno, el de hoy es un ejemplo a ver si funciona esto de escribir a plazo fijo y como el último post es del jueves pasado, pues cuadra. Los próximos serán en miércoles.
Y lo peor no es escribir, que mejor o peor sale, lo malo es decidir sobre qué
Hoy he leido, por encima, pero lo suficiente para captar el mensaje, un articulo de Joaquín Leguina sobre dos estatuas que se encuentran cerca de su casa, lo que le obliga a verlas a menudo, creo que del rey Fernando VII y terminaba sugiriendo que las quitaran. Y me he quedado perpleja.
Esto de retirar de los lugares públicos, las estatutas erigidas o colocadas en su día por quien fuera, sobre personajes de toda índole, reales o no, sátrapas o santos, es un asunto al que yo cada día que pasa me gustaría dedicarle un poco de atención. No estaría mal un debate, pero en serio, sin acritud, sin ofensas.
La verdad es que no lo tengo nada claro, pero me pregunto que hubiera pasado, si a lo largo de la Historia, se hubieran ejecutado y llevado a cabo actitudes como la de Joaquín. No dejar vestigios de lo que no nos parece bien o razonable o justo, etc. Yo, humildemente creo que todo forma parte de la vida y de la Historia y debe quedarse, tal vez con matices, tal vez como muestras, qué sentido tiene retirar todas las estatuas que se le pusieron en España a Franco, p.ej.? Va a desaparecer por eso esa parte de nuestra historia? Porqué mis nietos tienen que verlas solo en los libros suponiendo que salgan y no en la realidad? Y digo de Franco porque no seré sospechosa yo a estas alturas de seguidora del susodicho, verdad?
La primera vez que visité Roma, no me resultó nada dificil acordarme de los gladiadores en el Coliseo y de tantas otras cosas en otros lugares.
el slogan de mi blog "conectar con la realidad y si es posible cambiarla", tiene que ver con esto, con asumir realidades aunque no nos gusten, y con cambios de actitud que posibiliten otra forma de convivencia
Cosa distinta son los engendros y pastiches que se colocan por doquier, y que a veces no tienen ningún valor, ni artístico, ni siquiera simbólico negativo.
Bueno, el de hoy es un ejemplo a ver si funciona esto de escribir a plazo fijo y como el último post es del jueves pasado, pues cuadra. Los próximos serán en miércoles.
Y lo peor no es escribir, que mejor o peor sale, lo malo es decidir sobre qué
Hoy he leido, por encima, pero lo suficiente para captar el mensaje, un articulo de Joaquín Leguina sobre dos estatuas que se encuentran cerca de su casa, lo que le obliga a verlas a menudo, creo que del rey Fernando VII y terminaba sugiriendo que las quitaran. Y me he quedado perpleja.
Esto de retirar de los lugares públicos, las estatutas erigidas o colocadas en su día por quien fuera, sobre personajes de toda índole, reales o no, sátrapas o santos, es un asunto al que yo cada día que pasa me gustaría dedicarle un poco de atención. No estaría mal un debate, pero en serio, sin acritud, sin ofensas.
La verdad es que no lo tengo nada claro, pero me pregunto que hubiera pasado, si a lo largo de la Historia, se hubieran ejecutado y llevado a cabo actitudes como la de Joaquín. No dejar vestigios de lo que no nos parece bien o razonable o justo, etc. Yo, humildemente creo que todo forma parte de la vida y de la Historia y debe quedarse, tal vez con matices, tal vez como muestras, qué sentido tiene retirar todas las estatuas que se le pusieron en España a Franco, p.ej.? Va a desaparecer por eso esa parte de nuestra historia? Porqué mis nietos tienen que verlas solo en los libros suponiendo que salgan y no en la realidad? Y digo de Franco porque no seré sospechosa yo a estas alturas de seguidora del susodicho, verdad?
La primera vez que visité Roma, no me resultó nada dificil acordarme de los gladiadores en el Coliseo y de tantas otras cosas en otros lugares.
el slogan de mi blog "conectar con la realidad y si es posible cambiarla", tiene que ver con esto, con asumir realidades aunque no nos gusten, y con cambios de actitud que posibiliten otra forma de convivencia
Cosa distinta son los engendros y pastiches que se colocan por doquier, y que a veces no tienen ningún valor, ni artístico, ni siquiera simbólico negativo.
Comentario:
Y digo yo: ¿cuánto cuesta retirar una estatua? ¿quién paga la factura de retirar la estatua?. Yo prefiero que mis impuestos se destinen a algo más provechoso. Y que nadie me dé una respuesta demagógica del tipo "se derrocha mucho en gastos suntuarios", porque si esa es la crítica que todos hacemos habitualmente, retirar estatuas,sean de quien sean, es un gasto que quita los recursos de otras necesidades. Y no olvidemos que el dinero de las administraciones no llueve del cielo sino que sale de nuestros sueldos, por lo menos del mío.
Comentario:
Luna, te provoco para obligarme a responderte.
Sobre el tema que planteas de estatuas y monumentos al franquismo, simplemente se trata de seguir el ejemplo de Alemania, Francia e Italia con la retirada de los recuerdos de una época que, por supuesto no supone olvidar la historia. Habría que llegar a un acuerdo para no dar el nombre a calles o plazas, ni levantar estatuas a personas que no lleven muertas, por lo menos 100 años, que pertenezcan a la historia, con tiempo a todas las revisiones posibles y que estén en el recuerdo de sus conciudadanos. Imagínate lo que pienso de la costumbre de nuestro Ayuntamiento de Oviedo de dar el nombre de calles a los afines de nuestro Alcalde.
Sobre el tema que planteas de estatuas y monumentos al franquismo, simplemente se trata de seguir el ejemplo de Alemania, Francia e Italia con la retirada de los recuerdos de una época que, por supuesto no supone olvidar la historia. Habría que llegar a un acuerdo para no dar el nombre a calles o plazas, ni levantar estatuas a personas que no lleven muertas, por lo menos 100 años, que pertenezcan a la historia, con tiempo a todas las revisiones posibles y que estén en el recuerdo de sus conciudadanos. Imagínate lo que pienso de la costumbre de nuestro Ayuntamiento de Oviedo de dar el nombre de calles a los afines de nuestro Alcalde.





