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Diario de Luis en Londres
Sensaciones, opiniones, miedos y anhelos de un español en el Reino Unido
Acerca de
Esta es la sorprendida visión de un español por los usos y costumbres ingleses. Habrá hueco para relatar anhelos, inquietudes, mosqueos y esperanzas de este que os escribe y que intenta hacerse un hueco en este curioso país.
Sindicación
 
Here and now


Hoy me toca ciber-enviar los trabajos finales del primer año del Diploma en multimedia y web-authoring que estoy haciendo. Esa es la razón de mi ciber-apatia ultimamente (cuanto ciber en dos lineas...)

El caso es que si, he estado bastante liado en muchos sentidos, primero con el diploma este y segundo, que cuanto más lo estudio, más me lio y más me da la sensación de estar perdiendo el tiempo. No es que no esté aprendiendo nada, lo que me ocurre es que lo de estudiar me quedó ya muy lejano y me cuesta horrores, además lo que realmente quiero es pasar a ser un proletario más, un inmigrante con sus horarios de 8 a 5, su sandwich de mierda para comer, su hora y pico de commuting y eso si... a poder ser, con el sueldo también inglés.

Hopefully, todo llegará y ahora que he entregado todos los trabajos, voy a volver a dedicarme en cuerpo y alma a la busqueda del trabajo perfecto, bueno, dejémoslo en trabajo...

En otro orden de cosas, las visitas se suceden en nuestro Bed and Breakfast gratuito. La semana pasada tuvimos la visita de Manuela Bee, una amiga de la pandi de to la vida, que por fin me visitaba y su novio que llamaremos Leibovitz por su afición a la fotografia. Mira que yo soy pesado con una cámara en la mano ¿eh? que si ponte aqui, que si vaya cara de culo, que si esta luz no, que si esperate... Pués con él, multiplicalo por 10. Estuvieron 5 dias y todo bien, excepto que yo me negué a hacer de guia otra vez más y visitar los Candems, Spitalfields, recorrer el Thames etc... Yo les dejaba volar y por la tarde-noche quedábamos. Durante su visita tuve un raro momento de "intensa" felicidad. Uno de aquellos momentos en el que te das cuenta que realmente quiero estar aqui y que no quiero cambiar esto por nada. Fué en uno de los barcos-pub que están amarrados en la orilla de Victoria Embakment. Yo no sé si fué la compañía, el ambiente, el anochecer desde un barco en el Tamesis sobre las casas del Parlamenteo, las Stongbows que llevaba encima o el lento girar hipnótico del London Eye. El caso es que me sentí completo y feliz, profundamente integrado en este lugar y sinceramente, si esto me ocurre una vez al mes, voy a tener Londres para rato.
No