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Diario de Luis en Londres
Sensaciones, opiniones, miedos y anhelos de un español en el Reino Unido
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Esta es la sorprendida visión de un español por los usos y costumbres ingleses. Habrá hueco para relatar anhelos, inquietudes, mosqueos y esperanzas de este que os escribe y que intenta hacerse un hueco en este curioso país.
Sindicación
 
Paris, je t'aime
Se está convirtiendo en una (in)sana costumbre para mi lo de pedir perdón por el tiempo que llevo sin actualizar este blog, pero es que en cuanto me suceden cuatro cosas seguidas, me atribulo y no se donde empezar, luego me entra la pereza y termino dejando el blog para lo último.

Pero no... tengo que ser serio, asi que fuera pereza y tengo que comprometerme más y actualizar este blog con periodicidades normales, aunque solo sea para que mis futuros nietos tengan algo que leer (y alguien de quien descojonarse, probablemente...).

Lo cierto es que lo del viaje a Paris queda ya como una sombra lejana en el trastero de mi memoria. Me va a tocar hacer un ejercicio de concentración intenso para sacar lo mejor de este viaje, que por otro lado ha sido fantástico y merece ser tratado con toda la consideración que me permita este blog.

Nos remontaremos al jueves por la tarde cuando salimos de casa dirección Paris. Nos esperaban 4 dias de pura embriaguez visual, de comidas maravillosas y de gente estupenda.

El viaje en si fué tranquilo y puntual, tras un cercanías, un metro y un Eurostar llegamos a la Gare du Nord donde nos estaba esperando Nico con su cara sonriente de "pasaba por aquí". Nico para ser Gay viste horriblemente, tiene la pinta de un solterón que trabaja en una funeraria, pero lo que importa es el contenido y ahí si que no hay queja, es un tipo encantador, un poco soso y serio, pero se le ve muy buena persona y fué un fenomenal anfitrión los 4 dias que nos quedamos en su casa... Si hasta nos dejó su cama y el se quedó en la de invitados...

5 o 6 estaciones de metro desde la Gare du Nord y ya nos encontrábamos en la estacion de metro de Bastille, junto a la casa de Nico, en plena Rue de Rivoli.

Para mi las primeras impresiones son muy importantes y ansiaba el momento de salir a la superficie de una vez y verle la cara a Paris. Pues bien, lo primero que vi de Paris fué la Opera de la Bastilla y la columna de Juillet, no está mal...todo ello en una preciosa noche estrellada. Estaba emocionado.

Tras apenas 5 minutos andando por una Rue St. Antoine iluminada por una tenue luz amarillenta llegamos a casa de Nico. La primera impresión que daba el edificio es que era más viejo que el inventor de la baguette, pero la verdad es que tenía su encanto, de hecho su apartamento por dentro estaba muy reformado y modernillo, muy agradable. Estuvimos charlando un poco y tomando unas cervezas y aprovechando que Nico se había cogido el dia siguiente libre, salimos a dar una vuelta por Le Marais, que es el barrio Gay de Paris.

Bueno, pues esto es calidad amigos, dejate de Londres, Madrid e incluso Amsterdam. Aqui se respira autenticidad por los cuatro costados. Yo no he visto en Europa a tipos que les queden mejor las gafas de pasta, el moreno-rayos-uva, el i-pod y las gafas pantalla. Además no se emborrachan en tugurios humedos y oscuros como estos cosacos ingleses, sino que saben disfrutar lentamente de un borgoña mientras degustan un plato de quesos en cualquier terraza del Marais.

Los siguientes dias transcurrieron como unos turistas más, y mira que me fastidia parecer un guiri, con la guia de Paris y cara de tonto que generlamente tenemos todos los turistas, pero es que hay veces que no queda otro remedio. Me sentí asi particularmente cuando me acercaba a la Torre Eiffel. Mi santo tenía que ir detrás de mi recogiendo la baba. Es impresionante independientemente del angulo o distancia desde que la veas. Le hice un reportaje fotográfico, que riete tu de los de National Geographic.

Por lo demás soy consciente de todas las cosas que me quedan por ver, pero no quise agobiarme, preferia disfrutar tranquilamente de lo que me diera tiempo y dejar el resto para futuros viajes. Asi que dejaré para otra vez El Sacre Coeur, los Campos Eliseos, El Arco del Triunfo, La Madeleine, el Museé d'Orsay y un montón más de monumentos, rincones, museos.... y restaurantes.

En cuanto al componente social, tampoco puedo quejarme. Nico ya nos organizó el sábado una cena en un restaurante indonesio con el profesor de italiano de su novio japonés...¿Muchas nacionalidades verdad?, fué una coña, eramos 7 personas comunicandose en 4 idiomas, pero la mar de interesante.

Cuando llegamos el sábado a casa, con la retina todavía llena de Torre Eiffel, ya nos estaban esperando Nico y el resto de gente, que paso a detallar:
-Roberto (el susodicho profesor de italiano del japonés), pero que lleva en Paris como 10 años. A este le vi un poco marica mala conservadora. Un poco como el hijo de Aznar pero más gay...¡Si... más si cabe...! No niego que fuera mal tipo, pero tenía una mirada como de prejuzgar a todo el mundo y mirar por encima del hombro. Además, se atrevió a corregir mi más que aceptable francés...
Mira rico, vale que seas profe, pero no te pases de listo... ¡Faltaba más!
Además estaba Alberto, otro italiano afincado en Paris, pero que ahora vive en Londres. Este nada que ver, super majo y divertido y bueno... lo de que viva en Londres pues también nos dió tema de conversación un buen rato. Ya hemos quedado en llamarnos en Londres la semana que viene. Tendría narices, tener que venir a Paris para buscar amigos en Londres...
-Con él estaba Dario que es un amigo milanés de Alberto y que estaba de visita. Este... otro raro, crucé dos palabras con él y eso que el tipo era diseñador gráfico como yo, pero me daba mucha pereza el tipo y además estaba callado todo el tiempo.
-Después llegó Gian Lucca (no se si se escribe asi, sorry) este es también italiano y trabaja en Roma para la Comisión Europea. Por cierto ya es el segundo gay que conozco que trabaja para la Comisión... ¡Asi me gusta chicos!, ¡Hay que meterse en lo más alto de las instituciones! este también estaba de visita, pero se le veia mucho mas campechano y simpático.
Y así junto con Nico, mi Santo y yo nos fuimos todos al restaurante, unos en metro y otros en bicis. El restaurante tenía un nombre raro oriental que ahora no recuerdo y además estaba todo tan bueno, que no lo diría no sea que se llene demasiado... Lo que si os diré es que estaba en la zona "japo" de Paris, yendo por la Avenida de la Opera, hacia L'Opera Garnier, a mano derecha. Es increible la afición que les ha entrado ultimamente a los parisinos por todo lo "japo", aunque según Nico, es todo Japonés de cartón piedra, falso como los Vuitton de mercadillo, y de eso Nico si sabe después de vivir en Tokio 5 años y tener un novio japo.
El caso es que hay más restaurantes orientales en las calles que Bistrots.

La cena fué muy bien, el restaurante era un poco incómodo por lo pequeño, pero la comida deliciosa a la par que extraña. A mi me encanta todo lo raro y lo pruebo todo, pero mi Santo, que es más de filete con patatas, miraba a su plato con recelo.

-... ¿y que es esto? -me pregunta bajito para que no se enteren los demás-
- A ver, esto es tofu, del blandito.
-...Pues no me gusta.
- Bueno, pues no lo comas, pero es como queso de burgos...
-...No me gusta!!!.

-...Y estas hojas que envuelven el rollito ¿se comen?
-..Supongo que si, pruebala por lo menos.
-...¡Puaj...!
-...¡No hay quien te saque de casa querido!

-...Y ¿que mierda le han echado a este batido?
- ...No sé, pero todos lo toman...

En eso le tengo que dar la razón. Pedimos unos batidos de Te con algo y te lo servian con una pajita muy gruesa, vamos una cañeria y abajo el batido tenía como unas bolitas negras con una textura muy desagradabe, como de mucosidad... Nico nos dijo que las absorvieramos y las masticarmos que eran no se qué de un arbol y son muy ricas... Al final, nos parecian como gominolas de regaliz.

En fin, la noche ranscurrió por el Marais, en busca de un sitio donde tomar un expresso. Al final, tomamos uno rapido en un Café junto al Louvre que estaba a punto de cerrar.

Luego, no se a quien se le ocurrió la idea de ir a un bar de osos. Para aquellos que no controlen demasiado la nomencaltura del "ambiente", les diré que la fauna Gay va más allá de locas como Boris Yzaguirre o musculitos tipo Jesús Vazquez, en este mundo como en cualquier otro, hay de todo y el término Oso o "Bear" recoge bajo su definición al público homosexual caracterizado por (entre otras cosas) estar entraditos en carnes, entraditos en edad y con abundante vello corporal. Pues bién, en todas las capitales importantes hay algún lugar en el que los Osos encuentran su "ambiente". Yo nunca había entrado a ningun bar de estos. Por supuesto, ni una sola femina en el local y la entrada llena de fornidos leñadores cuarentones que escudriñaron cada centimetro cuadrado de nuesta anatomia, sin tocar eso si... El sobeteo, lo dejaremos para el interior.
El bar se distribuía en varias barras y varias plantas, todo muy oscuro y estrecho, con un calor humedo y sofocante y gente que entraba y salía y por el camino roce para arriba y roce para abajo y de banda sonora "Lo más Mari vol.2".

En fin, toda una experiencia, como que no pega que un grupo de tipos gordos y bigotudos con más tetas que mi madre, se vuelvan locas a ritmo de Kylie mientras te dicen "Bonsoir mon petit".

Salí de allí respetado en todo momento, pero a punto de morir de la asfixia.

Al tal Dario parace que no le hacia tanto calor porque no hacia más que entrar y salir del "cuarto oscuro" del local (supongo que no hace falta que explique nada, ¿no?), lo cual incrementó más si cabe mi animadversión hacia el personaje, si, no puedo con ciertas prácticas, que lo voy a hacer.

Ah, no os he contado que el mundo es un pañuelo y es que la primera noche que salimos por Paris a dar una vuelta por el Marais, hasta el Pompidou... ¿a que no sabeis a quien nos encontramos? pues nada menos que ¡al pesado de Alex!!, el amigo argentino de mi Santo que había estado hacia solo unos dias de Okupa en nuestra casa... ¡Hay que joderse...! ¡Es que el destino es a veces un poco hijo de puta!
Por lo visto habia conocido a un francés en Sitges el verano pasado y... ¡Pobre de él!, se tiene que estar acordando de la noche de pedo en el que le dió su dirección y su teléfono...
Por suerte no le volvimos a ver porque se iba al dia siguiente.

---aviso---
Nunca deis vuestra dirección o telefono a ningún argentino si no quereis que realmente aparezca y se establezca en vuesta casa por una larga temporada. Os lo aseguro, ni compromisos ni leches, si le invitais, irá a vuestra casa, ¡Seguro!
---fin del aviso---

El dia siguiente lo mas destacable sin duda fué el picnic de despedida con el que los italo/franceses nos obsequiaron.
Quedamos en los jardines de Marte, a los pies de la Torre Eiffel.
Imaginaros unos jardines verdes, una tarde limpia y luminosa, la temperatura ideal y la torre Eiffel iluminada al fondo. Estiramos la mantita de cuadros y empezamos a abrir botellas de Burdeos, Borgoñas y que se yo, creo que fueron 5 botellas para 6 que eramos y para comer quesos, pates, uvas, higos, bocadillos de salmón, en fin, espectacular. A medida que acababamos con las viandas la noche caía sobre los campos de Marte e inevitablemente cedimos el protagonismo a la torre, majestuosamente iluminada.

En resumen: impresionante, no mencionaré que el tren de vuelta salió con un retraso descomunal, que se me rompió la maleta y que me tuvieron parado media hora en la aduana porque eso le quitaría el protagonismo a todas las cosas maravillosas que he vivido en la ciudad de la Luz.

En fin, que mejorando lo presente... Paris...je t'aime!!.



Belleza en bruto, da igual como la mires...
 
Comentario:
woww qlindo debe ser paris!!bueno wapeton me alegro de que te lo hayas pasado genial!!exceptuando esas cosillas 'sin importancias' jejeeje.
 
Comentario:
Tu si que sabes disfrutar de ciudades como Paris.
No