Visitas en casa. Cabreos conyugales
Este fin de semana hemos tenido visita.
Llegaron el jueves por la noche desde Madrid, via Heathrow, y con varias horas de retraso, dos de los tantos buenos amigos que dejamos en Madrid, les llamaremos para este post "Chanel" (a ella) y "Armani" (a él). Las connotaciones que los nombres tienen no son casuales... realmente son muy "pijos".
Los susodichos son una pareja argentina amigos de mi Santo y claro..., también son dentistas. Que ya se sabe, que en Madrid el 80% de argentinos que hay (que no son pocos) o son dentistas o son psicólogos (el resto se ha ido a la costa a probar suerte en algún chiringuito o alquilando hamacas).
Yo los conocí por ende, a través de mi chico, que trabajó con la "Chanel" en una clínica dental en Madrid. La verdad es que son un sol y diametralmente opuestos el uno de la otra. Es curioso, como gente tan diferente acaba intercambiando anillos y teniendo hijos.
Ese es un detalle que no quiero dejar pasar... que no vinieron solos, que se trajeron a los nenes, que son dos, vamos a llamarles de aquí en adelante "Ita", a la nena, de 10 años e "ito", al nene que no llega a los dos años. En fin, toda una experiencia, para una pareja gay, recibir a una pareja de amigos y a sus nenes, hacer de perfectos anfitriones y que los nenes no se coman las plantas del salón ni te pinten en las paredes...
La verdad es que ha sido un fin de semana muy gracioso, con un poco de todo. A mi me encanta ver las reacciones de la gente ante los nuevos estímulos que ofrece este país, mirar sus caras sin que se den cuenta y ver sus expresiones de sorpresa, interés, extrañeza... mentras descubren de mi mano la ciudad.
Pues nada, el jueves cuando llegaron les tenía preparada una cenita de bienvenida. Queria ofrecerles cosillas de aquí, pero sin matarme en la cocina, asi que hice una mega ensalada veraniega con su pollo, su bacon, sus rúculas, en fin muy rica, luego hice (bueno, lo hizo Tesco) un gratinado de pasta con salsa de mascarpone y bolognesa que a pesar de que se quemó un poco, quedó rico. Fuí un poco falsete, porque les encantó y deje que creyeran que lo hice yo... total.... En fin, luego unas pechuguitas de pollo al horno y un poco de hummous con poppadoums (osea, pasta arabe de garbanzos y unas patatitas tostadas grandes y redondas para dippear, típicas de la India). Asi que muy bien, cervecitas, charlas y los niños muertos que caen redondos a eso de las 2, pobres...!!
Volvieron viejos fantasmas cuando acompañando al mate que tomamosen la sobremesa, encendieron sus cigarrillos. Yo fumaba como un carretero antes de venir a Inglaterra y tras varios intentos del todo infructuosos,decidí dejarlo cuando vine para acá. Fué lo mejor que he hecho nunca y lo curioso es que me ha resultado tremendamente fácil. Para mi, fumar en España era un acto eminentemente social, y aquí como no tengo vida social, pues no necesito fumar... así de simple. El caso es que verles a ellos dos fumando como carreteros me despertó de nuevo el instinto nicotinero, pero no, esta vez se que lo dejé para siempre.
Al dia siguiente decidimos que les llevaría a conocer Londres, lo tipico, cogimos el tren hasta Marylebone, luego el metro hasta Picadilly Circus y de ahí paseitos, Leicester Sq, Trafalgar Sq, Parliament, Westminster, Big Ben, London Eye, Saint James Park, Buckinham palace... y cuando ya empecé a notar que me miraban un poco mal y que iban dejando un reguero de sudor por el camino, descansamos en Hyde Park y les compré unos aguas y unos helados.
El descanso duró hasta que mencioné que estabamos cerca de Harrods, momento en el cual la Chanel arrojo a "ito" a los brazos de su padre, se deshizo del helado y la botella de agua y colocandose de nuevo las gafas de Armani en el pelo me pregunta ¿Dónde?.

De nada valió decirle que las rebajas comenzaban el lunes y que ahora estaba todo carísimo (el lunes también lo estará, pero un poco menos). Asi que me reencontré con Harrods, curioso lugar, lujo y glamour. Y pensar que viví allí al lado, en South Kensington, hace 10 años cuando hice mi primera escapada a Inglaterra. Allí lo único que ha cambiado es que ahora hay una especie de monumento conmemorativo y bastante necrófilo y de mal gusto, dedicado a Diana y a Dodi y al amor que parece que se profesaban.
También recordé la Galería de comida, que es de lo más chulo y original. Vi un trozo de carne en la carnicería, que además tenía bastante grasa por cierto y valia 120 euros el kilo!!. Curioso era también una especie de barra-mini-bar donde la gente se tomaba sus ostras con vinito y otras delicatessen.
Después subimos alguna planta y paseamos con la Chanel por las zonas de moda, pero hasta ella se horrorizaba de los precios, a mi me encantó una especie de chaqueta verde grisacea muy finita, hecha como del forro que llevan los abrigos, con las costuras por fuera, muy mal rematada y todo medio desilachado, bueno, pues costaba 1700 libras. como 2550 euros.
Pues así todo, prenda por prenda, disparatado!! claro, los dependientes parecian maniquis, ni se movian, a esos precios ¿venderán algo? A mi me entró la risa floja, tan floja, que decidí ir a los aseos. Los baños de Harrods no son cualquier baño, deberían venir en todas las guias para turistas como visita obligada. Pues eso, que no son baños, son "Luxury restrooms". Allí cuando entras, un señor te da la bienvenida al urinario en cuestión y poco menos que te aplaude mientras mingitas. Te da la opción de sacudirtela, con guante de felpa blanca, pero decidí sacudirmela yo solito. Tras lavarme las manos, tenía laduda si ponerme un poco de Eternity de Calvin Klein o Blue de Ralph Lauren. Finalmente opté por ponerme un poquito de crema hidratante de Dior en las manos, aunque los frascos de perfume se extendían por toda la repisa.
Deduje por la mirada del cuidador de los baños, que a pesar de que no me sacudió la ultima gotita, era deseable una propineja, asi que le dejé una libra. ¡Caro pis, direis! pero es mejor verlo como una expreiencia, casi como la entrada a un museo...¡Hay que vivirlo!
Llegado este momento, mi amiga la Chanel se estaba poniendo verde porque con esos precios no iba a comprar nada, la nena "ita" estaba enfadadísima porque no le gustan nada las tiendas mi amigo "Armani" ni siente ni padece... y el bebé "ito" lleva tres horas dormido en su carrito, ajeno a Harrods, sus lavabos y los precios, y yo empiezo a estar agotado de Harrods, Big Benes y Sainyeims parks, asi que mi propuesta para volver a casa es bien recibida.
Tras un breve descansito en casa y reencontrarnos con mi santo salimos a cenar a un pub cercano. Yo opté por algo light: tres salchichas grasientas sobre un pegotón enorme de puré de patata y todo cubierto con una salsa espesa marrón, osea "saussages with mash and gravy" ¡delicious!
Al dia siguiente mi santo no trabajaba, y volvimos a bajar a Londres, esta vez con coche. Pensamos en acercarnos al mercado de Portobello. Como era la primera vez que bajabamos en coche allí dimos más vueltas que un tonto, aparcar nos costó un huevo y otro huevo pagar el parquimetro, que además solo te permite una hora, pero el mercado está fenomenal. También supuso un reencuentro pues hacia 10 años que no lo disfrutaba. Se me antojó más auténtico que Candem, que ya me tiene un poco cansado, con tanto alternativo-como-molo. Compramos cuatro chorraditas y algunas camisetas para los nenes. De ahí a Oxford Street, que parece que a la Chanel la quemaba la tarjeta de crédito en el bolsillo. Luego paseito por el Soho y de vuelta para el coche. 18 libras de parking ¡Thank you, me encanta Londres ! y antes de volver a casa se le ocurrió a mi santo enseñarles el Tower Bridge y aledaños en coche.
- Nene, está al otro lado de la ciudad (le dije yo) y además no sabemos ir y no nos pilla para nada de paso para ir a casa.
- Pues lo miramos en el mapa, no tenemos prisa...
La verdad es que yo soy un poco cagado para andar experimentando con el coche por el centro de Londres, pero el viaje resultó genial, estaba anocheciendo y conocimos un montón de zonas nuevas, cruzamos Londres por el centro e incluso pasamos por el Tower Bridge.
Realmente no hay que darle más importancia. Conducir por Londres es igual que hacerlo por cualquier otra ciudad, solo que por la izquierda. Una vez que te conoces las 8 o 10 calles más importantes, llegas a cualquier sitio.
De vuelta a casa, nos metimos en otro pub a degustar más delicias británicas para cenar. Esta vez coincidimos casi todos en tomar carne, toneladas de carne, costillas, pollo con muchas patatas, salsas y salchichas... Creo que he cubierto mi cupo de comida inglesa por dos meses.
Llega el domingo y nuestros amigos se iban a las tres, solo nos dió tiempo a llevarles al supermercaco (ASDA) para que compraran unos tes y cuatro guarradas más. La Chanel estaba encantada con los precios de la ropita para los nenes. Es que los Ingleses tienen una media de tres nenes (le dije yo), será por eso. Me agrada descubrir que algo no es extremadamente caro en este país.
La Chanel arrampló con todos los pantaloncitos, bodys, zapatitos y bañadorcitos que pudo.
Corriendo a Heathrow, avión vuelve a salir con retraso. Besos y abrazos. Bye!!, Nos vemos en Madrid!!.
Como era relativamente pronto, el Santo y yo decidimos ir a London de nuevo al Prince Charles Cinema Esta vez entramos a la ciudad por otra carretera, la A4. A este paso en un par de meses me saco la licencia de taxista en London y adios a mis problemas laborales...
Esta vez entramos por South Kensignton, el museo de historia Natural, Harrods y Picadilly, cuando normalmente lo hacemos por Marylebone y aparcamos tan ricamente cerca del Museo Británico.
Pues no!!, el niño quería explorar territorios y nuevamente se me puso a callejear por Londinum buscando a better parking place, porque ya está harto de dejarlo en el mismo sitio, dice... y llegó la crisis...
Tras media hora buscando aparcamiento empecé a cabrearme y le pedí que por favor, fuera a Russell Square, que allí siempre
encontramos un sitio y nos pilla cerca del centro. Bueno pues al final me hace caso de mala gana pero se mete por una dirección prohibida. Yo que ya estaba caliente le grité y le llamé de todo, el me dice que la culpa es mia por decirle que se meta por ahí, yo le contesto diciendole que si cuando se sacó el carnet en Argentina, la señal de "prohibido el paso" no se había inventado. Mientras tanto un coche viene de frente y claro no puede pasar, nos pita, yo le grito más, el me grita a mi... en fin, conseguimos aparcar pero estabamos muy enfadados.
Lo que iba a ser una tranquila tarde de domingo de paseo, cena y cine, se convirtió en un amargo paseo desde Russell Square a Leicester Square lleno de reproches, insultos y caras largas.
El camino hasta Leicester Square se me hizo larguísimo. Apenas hablamos, cada uno iba absorto en sus pensamientos, supongo que pensando en cómo rebatir al otro en cuanto se volviera a iniciar la discusión, en mi caso, además analizando quien tenía razón y si merecía la pena cabrearse.
En el fondo yo sabía que tenía la razón, coño, se ha metido por una dirección prohibida y me tiene media hora buscando un parking cuando sabe que si va a un determinado sitio, tiene un sitio seguro. El caso es que yo no puedo estar enfadado con nadie, no me sale, estoy muy incómodo y más si es la persona a la que quiero. Asi que frente en la entrada del cine, le pedí que me perdonara, que no debía haberle gritado bajo ninguna circunstancia. A él le costó y de hecho no dijo "SI, te perdono" hasta que bajamos al mercado que hay detrás de la iglesia de Saint Martin in the Fields, junto a Trafalgar Square, y le compré una pirámamide de piedra, que sé que le encantan.
A partir de aquí las cosas volvieron a su cauce. Descubrimos una zona nueva que nos encantó, que es el parque que está en Victoria Embakement, junto al metro Embakement y nos tomamos una pinta en la cubierta de uno de los barcos que están amarrados en Charing Cross Pier. Despues subimos de nuevo en dirección al cine, pero nos paramos a cenar en un sitio que tiene buffet mediterraneo en Saint Martin Place y finalmente nos metimos en el cine a ver "Sideways" (entre copas). La noche no terminó tan mal...
Amigos, os voy a contar el secreto para el éxito en cualquier relación: Tragarse el orgullo. Es así de simple. Ante cualquier discusión, si ves que la cosa se desmadra, haz de tripas corazón, tragate el orgullo y aunque te queme por dentro pronuncia las tres palabras mágicas: "Lo siento, perdóname"....
Todo volverá a su cauce.

Llegaron el jueves por la noche desde Madrid, via Heathrow, y con varias horas de retraso, dos de los tantos buenos amigos que dejamos en Madrid, les llamaremos para este post "Chanel" (a ella) y "Armani" (a él). Las connotaciones que los nombres tienen no son casuales... realmente son muy "pijos".
Los susodichos son una pareja argentina amigos de mi Santo y claro..., también son dentistas. Que ya se sabe, que en Madrid el 80% de argentinos que hay (que no son pocos) o son dentistas o son psicólogos (el resto se ha ido a la costa a probar suerte en algún chiringuito o alquilando hamacas).
Yo los conocí por ende, a través de mi chico, que trabajó con la "Chanel" en una clínica dental en Madrid. La verdad es que son un sol y diametralmente opuestos el uno de la otra. Es curioso, como gente tan diferente acaba intercambiando anillos y teniendo hijos.
Ese es un detalle que no quiero dejar pasar... que no vinieron solos, que se trajeron a los nenes, que son dos, vamos a llamarles de aquí en adelante "Ita", a la nena, de 10 años e "ito", al nene que no llega a los dos años. En fin, toda una experiencia, para una pareja gay, recibir a una pareja de amigos y a sus nenes, hacer de perfectos anfitriones y que los nenes no se coman las plantas del salón ni te pinten en las paredes...
La verdad es que ha sido un fin de semana muy gracioso, con un poco de todo. A mi me encanta ver las reacciones de la gente ante los nuevos estímulos que ofrece este país, mirar sus caras sin que se den cuenta y ver sus expresiones de sorpresa, interés, extrañeza... mentras descubren de mi mano la ciudad.
Pues nada, el jueves cuando llegaron les tenía preparada una cenita de bienvenida. Queria ofrecerles cosillas de aquí, pero sin matarme en la cocina, asi que hice una mega ensalada veraniega con su pollo, su bacon, sus rúculas, en fin muy rica, luego hice (bueno, lo hizo Tesco) un gratinado de pasta con salsa de mascarpone y bolognesa que a pesar de que se quemó un poco, quedó rico. Fuí un poco falsete, porque les encantó y deje que creyeran que lo hice yo... total.... En fin, luego unas pechuguitas de pollo al horno y un poco de hummous con poppadoums (osea, pasta arabe de garbanzos y unas patatitas tostadas grandes y redondas para dippear, típicas de la India). Asi que muy bien, cervecitas, charlas y los niños muertos que caen redondos a eso de las 2, pobres...!!
Volvieron viejos fantasmas cuando acompañando al mate que tomamosen la sobremesa, encendieron sus cigarrillos. Yo fumaba como un carretero antes de venir a Inglaterra y tras varios intentos del todo infructuosos,decidí dejarlo cuando vine para acá. Fué lo mejor que he hecho nunca y lo curioso es que me ha resultado tremendamente fácil. Para mi, fumar en España era un acto eminentemente social, y aquí como no tengo vida social, pues no necesito fumar... así de simple. El caso es que verles a ellos dos fumando como carreteros me despertó de nuevo el instinto nicotinero, pero no, esta vez se que lo dejé para siempre.
Al dia siguiente decidimos que les llevaría a conocer Londres, lo tipico, cogimos el tren hasta Marylebone, luego el metro hasta Picadilly Circus y de ahí paseitos, Leicester Sq, Trafalgar Sq, Parliament, Westminster, Big Ben, London Eye, Saint James Park, Buckinham palace... y cuando ya empecé a notar que me miraban un poco mal y que iban dejando un reguero de sudor por el camino, descansamos en Hyde Park y les compré unos aguas y unos helados.
El descanso duró hasta que mencioné que estabamos cerca de Harrods, momento en el cual la Chanel arrojo a "ito" a los brazos de su padre, se deshizo del helado y la botella de agua y colocandose de nuevo las gafas de Armani en el pelo me pregunta ¿Dónde?.

De nada valió decirle que las rebajas comenzaban el lunes y que ahora estaba todo carísimo (el lunes también lo estará, pero un poco menos). Asi que me reencontré con Harrods, curioso lugar, lujo y glamour. Y pensar que viví allí al lado, en South Kensington, hace 10 años cuando hice mi primera escapada a Inglaterra. Allí lo único que ha cambiado es que ahora hay una especie de monumento conmemorativo y bastante necrófilo y de mal gusto, dedicado a Diana y a Dodi y al amor que parece que se profesaban.
También recordé la Galería de comida, que es de lo más chulo y original. Vi un trozo de carne en la carnicería, que además tenía bastante grasa por cierto y valia 120 euros el kilo!!. Curioso era también una especie de barra-mini-bar donde la gente se tomaba sus ostras con vinito y otras delicatessen.
Después subimos alguna planta y paseamos con la Chanel por las zonas de moda, pero hasta ella se horrorizaba de los precios, a mi me encantó una especie de chaqueta verde grisacea muy finita, hecha como del forro que llevan los abrigos, con las costuras por fuera, muy mal rematada y todo medio desilachado, bueno, pues costaba 1700 libras. como 2550 euros.
Pues así todo, prenda por prenda, disparatado!! claro, los dependientes parecian maniquis, ni se movian, a esos precios ¿venderán algo? A mi me entró la risa floja, tan floja, que decidí ir a los aseos. Los baños de Harrods no son cualquier baño, deberían venir en todas las guias para turistas como visita obligada. Pues eso, que no son baños, son "Luxury restrooms". Allí cuando entras, un señor te da la bienvenida al urinario en cuestión y poco menos que te aplaude mientras mingitas. Te da la opción de sacudirtela, con guante de felpa blanca, pero decidí sacudirmela yo solito. Tras lavarme las manos, tenía laduda si ponerme un poco de Eternity de Calvin Klein o Blue de Ralph Lauren. Finalmente opté por ponerme un poquito de crema hidratante de Dior en las manos, aunque los frascos de perfume se extendían por toda la repisa.
Deduje por la mirada del cuidador de los baños, que a pesar de que no me sacudió la ultima gotita, era deseable una propineja, asi que le dejé una libra. ¡Caro pis, direis! pero es mejor verlo como una expreiencia, casi como la entrada a un museo...¡Hay que vivirlo!
Llegado este momento, mi amiga la Chanel se estaba poniendo verde porque con esos precios no iba a comprar nada, la nena "ita" estaba enfadadísima porque no le gustan nada las tiendas mi amigo "Armani" ni siente ni padece... y el bebé "ito" lleva tres horas dormido en su carrito, ajeno a Harrods, sus lavabos y los precios, y yo empiezo a estar agotado de Harrods, Big Benes y Sainyeims parks, asi que mi propuesta para volver a casa es bien recibida.
Tras un breve descansito en casa y reencontrarnos con mi santo salimos a cenar a un pub cercano. Yo opté por algo light: tres salchichas grasientas sobre un pegotón enorme de puré de patata y todo cubierto con una salsa espesa marrón, osea "saussages with mash and gravy" ¡delicious!
Al dia siguiente mi santo no trabajaba, y volvimos a bajar a Londres, esta vez con coche. Pensamos en acercarnos al mercado de Portobello. Como era la primera vez que bajabamos en coche allí dimos más vueltas que un tonto, aparcar nos costó un huevo y otro huevo pagar el parquimetro, que además solo te permite una hora, pero el mercado está fenomenal. También supuso un reencuentro pues hacia 10 años que no lo disfrutaba. Se me antojó más auténtico que Candem, que ya me tiene un poco cansado, con tanto alternativo-como-molo. Compramos cuatro chorraditas y algunas camisetas para los nenes. De ahí a Oxford Street, que parece que a la Chanel la quemaba la tarjeta de crédito en el bolsillo. Luego paseito por el Soho y de vuelta para el coche. 18 libras de parking ¡Thank you, me encanta Londres ! y antes de volver a casa se le ocurrió a mi santo enseñarles el Tower Bridge y aledaños en coche.
- Nene, está al otro lado de la ciudad (le dije yo) y además no sabemos ir y no nos pilla para nada de paso para ir a casa.
- Pues lo miramos en el mapa, no tenemos prisa...
La verdad es que yo soy un poco cagado para andar experimentando con el coche por el centro de Londres, pero el viaje resultó genial, estaba anocheciendo y conocimos un montón de zonas nuevas, cruzamos Londres por el centro e incluso pasamos por el Tower Bridge.
Realmente no hay que darle más importancia. Conducir por Londres es igual que hacerlo por cualquier otra ciudad, solo que por la izquierda. Una vez que te conoces las 8 o 10 calles más importantes, llegas a cualquier sitio.
De vuelta a casa, nos metimos en otro pub a degustar más delicias británicas para cenar. Esta vez coincidimos casi todos en tomar carne, toneladas de carne, costillas, pollo con muchas patatas, salsas y salchichas... Creo que he cubierto mi cupo de comida inglesa por dos meses.
Llega el domingo y nuestros amigos se iban a las tres, solo nos dió tiempo a llevarles al supermercaco (ASDA) para que compraran unos tes y cuatro guarradas más. La Chanel estaba encantada con los precios de la ropita para los nenes. Es que los Ingleses tienen una media de tres nenes (le dije yo), será por eso. Me agrada descubrir que algo no es extremadamente caro en este país.
La Chanel arrampló con todos los pantaloncitos, bodys, zapatitos y bañadorcitos que pudo.
Corriendo a Heathrow, avión vuelve a salir con retraso. Besos y abrazos. Bye!!, Nos vemos en Madrid!!.
Como era relativamente pronto, el Santo y yo decidimos ir a London de nuevo al Prince Charles Cinema Esta vez entramos a la ciudad por otra carretera, la A4. A este paso en un par de meses me saco la licencia de taxista en London y adios a mis problemas laborales...
Esta vez entramos por South Kensignton, el museo de historia Natural, Harrods y Picadilly, cuando normalmente lo hacemos por Marylebone y aparcamos tan ricamente cerca del Museo Británico.
Pues no!!, el niño quería explorar territorios y nuevamente se me puso a callejear por Londinum buscando a better parking place, porque ya está harto de dejarlo en el mismo sitio, dice... y llegó la crisis...
Tras media hora buscando aparcamiento empecé a cabrearme y le pedí que por favor, fuera a Russell Square, que allí siempre
encontramos un sitio y nos pilla cerca del centro. Bueno pues al final me hace caso de mala gana pero se mete por una dirección prohibida. Yo que ya estaba caliente le grité y le llamé de todo, el me dice que la culpa es mia por decirle que se meta por ahí, yo le contesto diciendole que si cuando se sacó el carnet en Argentina, la señal de "prohibido el paso" no se había inventado. Mientras tanto un coche viene de frente y claro no puede pasar, nos pita, yo le grito más, el me grita a mi... en fin, conseguimos aparcar pero estabamos muy enfadados.
Lo que iba a ser una tranquila tarde de domingo de paseo, cena y cine, se convirtió en un amargo paseo desde Russell Square a Leicester Square lleno de reproches, insultos y caras largas.
El camino hasta Leicester Square se me hizo larguísimo. Apenas hablamos, cada uno iba absorto en sus pensamientos, supongo que pensando en cómo rebatir al otro en cuanto se volviera a iniciar la discusión, en mi caso, además analizando quien tenía razón y si merecía la pena cabrearse.
En el fondo yo sabía que tenía la razón, coño, se ha metido por una dirección prohibida y me tiene media hora buscando un parking cuando sabe que si va a un determinado sitio, tiene un sitio seguro. El caso es que yo no puedo estar enfadado con nadie, no me sale, estoy muy incómodo y más si es la persona a la que quiero. Asi que frente en la entrada del cine, le pedí que me perdonara, que no debía haberle gritado bajo ninguna circunstancia. A él le costó y de hecho no dijo "SI, te perdono" hasta que bajamos al mercado que hay detrás de la iglesia de Saint Martin in the Fields, junto a Trafalgar Square, y le compré una pirámamide de piedra, que sé que le encantan.
A partir de aquí las cosas volvieron a su cauce. Descubrimos una zona nueva que nos encantó, que es el parque que está en Victoria Embakement, junto al metro Embakement y nos tomamos una pinta en la cubierta de uno de los barcos que están amarrados en Charing Cross Pier. Despues subimos de nuevo en dirección al cine, pero nos paramos a cenar en un sitio que tiene buffet mediterraneo en Saint Martin Place y finalmente nos metimos en el cine a ver "Sideways" (entre copas). La noche no terminó tan mal...
Amigos, os voy a contar el secreto para el éxito en cualquier relación: Tragarse el orgullo. Es así de simple. Ante cualquier discusión, si ves que la cosa se desmadra, haz de tripas corazón, tragate el orgullo y aunque te queme por dentro pronuncia las tres palabras mágicas: "Lo siento, perdóname"....
Todo volverá a su cauce.

Comentario:
Qué fuerte, qué fuerte, una libra por meada, si soy yo me llevo unos perfumadores y aprovecho para llenarlos con Chanel y Christian Dior, ¡ja!
Comentario:
pues eso digo yo...
pero la verdad es que casi todos mis amigos o estan casados, o estan preparando la boda, o estan "tristes", por que no pueden casarse por una u otra razon
les preguntare a ellos...
empieza bien la semana
pero la verdad es que casi todos mis amigos o estan casados, o estan preparando la boda, o estan "tristes", por que no pueden casarse por una u otra razon
les preguntare a ellos...
empieza bien la semana
Comentario:
¿Casarme?
No gracias. Me parece lógico y necesario que todo el mundo tenga la posibilidad de decidir lo que quiere hacer (independientemente de su sexualidad), pero el matrimonio no es lo mio. La pregunta es ¿...y para que?
No gracias. Me parece lógico y necesario que todo el mundo tenga la posibilidad de decidir lo que quiere hacer (independientemente de su sexualidad), pero el matrimonio no es lo mio. La pregunta es ¿...y para que?
Comentario:
alguna vez has pensado en casarte???
ahora por lo menos eres tu el que decide!!
pasa un buen finde
ahora por lo menos eres tu el que decide!!
pasa un buen finde
Comentario:
vaya!!me alegro que lo vuestro se solucionara si fuera sido yo jamas se solucionaria y menos si yo llevo la razon. Soy DEMASIADO orgullosa y no soi de esas que a veces lo pierde, normalmente nunca lo pierdo lo que me jode mucho mucho y me arrepiento de muchas cosas...
En fin que que suerten tuvieron tus amigos de teneros a vosotros jajajaja.¡Yo tambien quiero!
un besazo!!
En fin que que suerten tuvieron tus amigos de teneros a vosotros jajajaja.¡Yo tambien quiero!
un besazo!!
Comentario:
¡Me ha encantado la descripción del lavabo de los Harrods! También me has dado unas cuantas ideas de qué visitar durante mis primeros días allí, cuando no esté amorrada al Loot o suplicando en Adecco.
Es cierto que tragándote el orgullo las cosas siempre vuelven a su cauce, pero también es verdad que un@ no puede estar tragándose el orgullo forever and ever :o(
Es cierto que tragándote el orgullo las cosas siempre vuelven a su cauce, pero también es verdad que un@ no puede estar tragándose el orgullo forever and ever :o(
Comentario:
Justo!!
Estoy totalmente de acuerdo. Quizá no es tanto verse poco, pero si dar al otro el suficiente espacio y libertad como para no verse atado o agobiado, y sobre todo procurar que no prescinda de su vida anterior y de sus amigos por ti.
Todo esto es un poco más complicado cuando cambias de país y partes de cero. Practicamente toda tu vida gira en torno a la otra persona, pero... en ello estamos.
Estoy totalmente de acuerdo. Quizá no es tanto verse poco, pero si dar al otro el suficiente espacio y libertad como para no verse atado o agobiado, y sobre todo procurar que no prescinda de su vida anterior y de sus amigos por ti.
Todo esto es un poco más complicado cuando cambias de país y partes de cero. Practicamente toda tu vida gira en torno a la otra persona, pero... en ello estamos.
Comentario:
yo tengo otro metodo para que una relacion funcione, vernos poco, y "pillarnos" con ganas de todo menos de discutir...
un beso
un beso





